Fantasitura - Tu comunidad de literatura fantástica y afines

Versión completa: Personajes y sopapos
Actualmente estas viendo una versión simplificada de nuestro contenido. Ver la versión completa con el formato correcto.
Muchos nos hemos sentido atraídos a este foro por nuestro amor a la literatura fantástica, y comprendemos la importancia de los personajes en toda buena historia. Con esta publicación pretendo hacer un resumen de los tipos básicos de personajes que nos podemos encontrar en casi cualquier narración, así como hablar de sus funciones y características principales.
Antes que nada quiero aclarar que no pretendo que esto sea una clasificación exhaustiva ni muchísimo menos. Tan sólo es un intento de comprender mejor un elemento crucial para las historias como son los personajes. Espero que os guste y os sea de ayuda Wink
 
Podemos diferenciar cuatro tipos básicos de personajes:

1.      Protagonista
2.      Secundarios Importantes
3.      Secundarios Relevantes
4.      Terciarios

1. El Protagonista es sencillamente el personaje más importante de la historia. Se trata de la persona que más cambia a consecuencia de los acontecimientos de la trama, y su Arco de Personaje es el más relevante y profundo de todos (con frecuencia, el Arco de Personaje del protagonista es la historia). Además, la historia suele estar narrada desde su punto de vista.
Estos personajes siempre poseen un enorme nivel de detalle, tanto en lo que se refiere a su aspecto físico como a sus sentimientos, personalidad, trasfondo, manías, etc… Es esencial que el protagonista nos resulte interesante, puesto que vamos a pasar mucho tiempo en su compañía. Si no es así, da igual lo bien construida que esté la trama. Al fin y al cabo, si no nos importa el protagonista, ¿por qué iba a importarnos lo que le suceda?
Por ejemplo, «Vencer al Dragón», de Barbara Hambly, no trata tanto sobre las aventuras que tienen una serie de personajes para salvar al reino de una hechicera sin escrúpulos, como del dilema interno que desgarra a Jenny Waynest entre el amor por John y sus hijos de un lado, y las ansias de poder mágico del otro.
 
2. Los Secundarios Importantes son los personajes más importantes después del protagonista. Normalmente se trata de los compañeros que lo siguen en sus aventuras y que lo ayudan a superar las diversas vicisitudes con las que se encuentra a lo largo de la historia. Aunque en mi opinión el antagonista también puede ser considerado un secundario importante.
Esta clase de personajes se caracterizan por tener un gran nivel de detalle, tanto en su aspecto físico como en su personalidad. Algunos incluso tienen sus propios Arcos. En resumen, su nivel de detalle y profundidad sólo es superado por el del propio protagonista.
Si imagináramos una historia como si fuera una obra de arquitectura, el protagonista sería el pilar central, el que sostiene la mayor parte de la estructura, mientras que los secundarios importantes serían los pilares menores que sostienen otras partes menos importantes, pero que embellecen la historia y le añaden color.

 
3. Los Secundarios Relevantes son los personajes más heterogéneos que existen. Se trata de personajes que casi nunca llegan a mostrar toda su complejidad, y lo más frecuente es que el narrador nos describa su personalidad y su aspecto físico lo justo para que nos hagamos una idea del tipo de persona que son. No suelen tener Arco de Personaje, y si lo tienen, es muy básico.
Pueden cumplir innumerables funciones, pero nunca son esenciales para la trama central. Muchas veces estos Secundarios Relevantes toman el papel de antagonistas menores, lacayos del antagonista principal que colaboran en los intentos de su líder para frustrar las aspiraciones del protagonista.
También pueden ser aliados menores, la clase de personaje que ayuda a los buenos a escapar de una mazmorra y luego no vuelve a hacer nada relevante para la trama central.
 
4. Los Personajes Terciarios son todos los demás. En mi opinión, cualquier personaje que no entre en alguna de las categorías anteriores es un Terciario. Esto no quiere decir que no sean importantes, sino sencillamente que cumplen una función distinta.
Eso sí, los Terciarios son los personajes que menos influyen en la trama. De hecho, no influyen absolutamente nada en ella y son completamente reemplazables. Diría que, en casi un cien por cien de los casos, podríamos sustraer a los Terciarios de la historia sin que cambiara ningún punto relevante de la trama.
Entonces, si no contribuyen nada a la trama, ¿para qué sirven estos personajes?
Pues bien, yo considero que sirven principalmente para reforzar algún aspecto de la personalidad de un personaje más importante, o para aportar más realismo a un escenario, como una ciudad, una taberna, un pueblo…
Por ejemplo, si un personaje tuviera un caballo llamado «Martillo de Batalla», nos podríamos imaginar por ese nombre tan presuntuoso y altisonante que se trata de una persona pomposa, presumida, que se da mucha importancia a sí misma. Por otro lado, si un personaje tiene un gato llamado «Manchitas», también nos podemos hacer una idea aproximada de su personalidad, e incluso de su edad.
Y para el caso de aportar mayor realismo a un escenario… Creo que todos recordamos descripciones de nuestros libros favoritos con las que el autor nos transportó a un mundo totalmente nuevo describiéndonos a ese herrero que trabajaba incansablemente en su fundición, a esa pareja de guardias que bajaba la calle charlando alegremente, o las miradas torvas de los ladrones que acechaban en los oscuros callejones de un peligroso barrio…
 
Ya para terminar, me gustaría añadir una reflexión. En muchos blogs y libros sobre escritura he leído que los personajes tienen que tener «vida». Cuántos más detalles y profundidad tengan, mejor, se suele decir. ¡Que sean tan reales que salgan de las páginas para darte un sopapo si te quedas dormido leyendo!
Pues bien, yo pienso que esto es un error. Todos los personajes de una historia, desde el protagonista hasta el más humilde de los terciarios, existen para enriquecer la narración. Desde luego que es importante que tus personajes parezcan personas de verdad, pero no es necesario que todos tengan el mismo nivel de caracterización. La aprendiza de hechicera que se escapa de su academia para vengar la muerte de su padre no puede tener el mismo nivel de detalle que el dueño de la posada en la que se detuvo a descansar una noche.
Cada personaje debe cumplir su función, ya sea esta más o menos importante. Debemos tener esto en cuenta si no queremos que los personajes menos relevantes hagan sombra a los verdaderos protagonistas.
 
¿Qué opináis? ¿Creéis que estas categorías son relevantes? ¿Se os ocurren algunas más?

Estoy ansioso por saber lo que pensáis. Wink
Buenas, Ralvarado! Básicamente estoy de acuerdo con tus categorías de personajes dentro de la estructura de una novela.

Ralvarado escribió:Ya para terminar, me gustaría añadir una reflexión. En muchos blogs y libros sobre escritura he leído que los personajes tienen que tener «vida».
Bueno, el hecho de decir que todos los personajes tienen que tener vida no significa que deban tener el mismo nivel de caracterización en el libro. En realidad, diría que, en una novela, el nivel de caracterización de cada personaje se construye según sus actos y la percepción que tiene de él el protagonista —todo depende, pues, de su proximidad con este. Pero, independientemente del protagonista y la trama, cada personaje en el mundo inventado tiene una vida —aunque el propio autor no la haya profundizado. Verlo de esa manera: 1. ayuda a no centrarse sólo en los problemas del protagonista, 2. le da realismo (pero eso tampoco es tan importante) y le da ambiente, 3. abre paso a potenciales tramas y a personajes que, en un principio, tal vez eran tan sólo secundarios o incluso terciarios y que por el azar de la vida se convierten en personajes secundarios importantes. A mí personalmente me gusta ver cómo algunos personajes con poca o ninguna influencia sobre la historia cambian, se profundizan de pronto y se vuelven algo influyentes Smile
(03/10/2018 01:28 PM)kaoseto escribió: [ -> ]Buenas, Ralvarado! Básicamente estoy de acuerdo con tus categorías de personajes dentro de la estructura de una novela.

Ralvarado escribió:Ya para terminar, me gustaría añadir una reflexión. En muchos blogs y libros sobre escritura he leído que los personajes tienen que tener «vida».
Bueno, el hecho de decir que todos los personajes tienen que tener vida no significa que deban tener el mismo nivel de caracterización en el libro. En realidad, diría que, en una novela, el nivel de caracterización de cada personaje se construye según sus actos y la percepción que tiene de él el protagonista —todo depende, pues, de su proximidad con este. Pero, independientemente del protagonista y la trama, cada personaje en el mundo inventado tiene una vida —aunque el propio autor no la haya profundizado. Verlo de esa manera: 1. ayuda a no centrarse sólo en los problemas del protagonista, 2. le da realismo (pero eso tampoco es tan importante) y le da ambiente, 3. abre paso a potenciales tramas y a personajes que, en un principio, tal vez eran tan sólo secundarios o incluso terciarios y que por el azar de la vida se convierten en personajes secundarios importantes. A mí personalmente me gusta ver cómo algunos personajes con poca o ninguna influencia sobre la historia cambian, se profundizan de pronto y se vuelven algo influyentes Smile

En eso tienes razón, y creo que es una maravilla cuando un escritor logra jugar de esa manera con sus personajes. Hay que ser muy habilidoso para hacer que un personaje vaya cobrando importancia poco a poco sin que parezca forzado.
Buenas tardes. Antes de nada, ya que este es mi primer mensaje, me gustaría saludar a todos lo foreros. Soy casi treintañero, de Sevilla (aunque actualmente vivo en Logroño) y lector ocasional cuando el trabajo y la pareja me permiten. Espero que podamos compartir muchas conversaciones Smile

Respecto al post, me ha parecido muy interesante la diferenciación que hace el creador, especialmente la reflexión final. Estoy de acuerdo con él en que no tiene demasiado sentido tratar de dotar de profundidad a todos los personajes, ya que, por fijar un paralelismo con la vida misma, tu relación con el dueño de la panadería o de la ferretería de tu barrio es tan superficial como la de los protagonistas con esos personajes "terciarios" a los que alude.

La explicación que luego ha proporcionado kaoseto me parece soberbia, y precisamente posibilita la existencia de una herramienta más de la que goza el escritor: el "aprovechar" la existencia de unos personajes que previamente ha creado para, basándose en su aparentemente inicial insignificancia para la trama, dotarles paulatinamente de un papel cada vez más relevante en la historia. Por eso, los personajes "secundiarios" y "terciarios" a los que alude Ralvarado pueden llegar a experimentar finalmente todas las fases a las que se refiere Big Grin