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Versión completa: ¿Improvisación o premeditación?
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La pregunta surge de uno de los post del Fanfic de Geralt. Es obvio que cuando nos lanzamos a escribir una novela, o al menos un relato largo, todos tenemos una especie de esqueleto en la cabeza sobre lo que queremos hacer. Una historia que queremos contar, con unos personajes más o menos construidos.

Ahora bien, una vez que nos ponemos delante del teclado (bueno, algún forero coge el móvil  Big Grin ), ¿tenéis la trama en la cabeza y la plasmáis así sobre el papel, con las lógicas pequeñas variaciones del momento? ¿O, por contra, os dedicáis a improvisar según se os van ocurriendo cosas, hasta llegar a un desenlace que ni se os había pasado por la cabeza cuando comenzasteis?

Personalmente, seguramente por mi mente tan cuadriculada en algunos aspectos, soy de la primera opción. Cuando quiero contar una historia me voy ajustando a ella hasta el final. Evidentemente, introduzco pequeñas modificaciones según se me ocurren al escribir. Puede incluso que el cambio sea bastante gordo (por ejemplo, cambiar el sexo del protagonista) pero sin que ninguna de las novedades altere trascendentalmente la historia que me había propuesto contar.

¿Y vosotros?
«todos tenemos una especie de esqueleto en la cabeza sobre lo que queremos hacer»

[Imagen: giphy.webp]

La mayoría de historais que empiezo no sé ni de qué van a ir. Una vez he empezado, cuando ya empiezo a procrastinar y dejo de escribirla sí hago un esquema de cómo va a ir, ¿pero al empezar? A lo sumo tengo una escena inicial, pero lo habitual es tener un concepto en el que trabajaré.

Que luego el resultado final vaya a diferir de la estructura inicial depende de cuánto tiempo le haya estado dando vueltas a la historia.
Bueno, yo ya deje en claro lo que hago, pero lo detallaré un poco más. Mira, las ideas me surgen al darle vueltas a una escena inicial. Entonces la escribo y dejo anotado el trasfondo. El trasfondo es más importante para mi que la historia para comenzar. A continuación, con esto ya resuelto, pienso qué problema mayor puede ser el nudo central, pero no pienso cómo resolverlo. En lugar de eso, describo muy escuetamente quien es el protagonista y que quiere conseguir. Y ya luego comienzo a escribir y dejó que él me vaya guiando para donde quiere.
Yo soy el que coge el movil jajajajajaja.

Bueno, yo un poco de todo. Algunas partes surgen de la premeditación y otras de la espontaneidad a la hora de escribir. Esto ocurre porque yo tengo una idea, pero en mi cabeza la veo muy difusa. Al fijarla con la escritura, veo todo más claro a la hora de desarrollarla
Yo difícilmente pueda empezar a escribir sin una idea en mente: son ellas las que me impelen a hacerlo. Pero muchas veces esa idea sólo guarda relación con el trasfondo y empiece a improvisar toda la trama, o con uno de los personajes, y a medida que lo voy haciendo se me va ocurriendo cómo encajar la trama con ella. Esto no siempre resulta bien, pero como soy un pracastinador nato, rara vez cambio radicalmente las escenas que improviso (por lo cual no prometo nada acerca de la calidad de mis relatos)
Yo ni aunque quiera.
La planeación me es solo un cuadro general, un marco si se quiere. Y luego... todo es improvisación. Lo qué van a decir los personajes, qué cosas van a suceder en el camino, no lo tengo claro. En ese sentido no soy la secretaria que hace la transcripción de lo que ya esta escrito en mi cabeza. Voy descubriendo al mismo tiempo que escribo y eso la mayoría del tiempo resulta en horas y horas sin plasmar nada.
Una de las pocas pegas que le tengo a mi escritura.
Muchas veces esta manera de escribir trae frescura, muchas otras solo el silencio de la noche.
Puede que los personajes de mis historias se sientan muy auténticos, orgánicos, sin embargo en ese apartado tengo que admitir que hago dramatizaciones reales de sus movimientos y de sus diálogos. Al hacer esto en varios casos voy descubriendo que no encajan, y al mismo tiempo voy conociendo mejor al personaje. A pesar de que yo lo haya creado.
Entonces de alguna manera me habla. De igual manera al dibujar su mundo, este se expresa y me dice "esto no tiene sentido aquí, esto sí". Musicalizarlo me marca que tanto énfasis debo dar a una escena cual si fuera el fragmento de una canción. Y así. También chocan entre ellas. Tal vez sería muy productivo si tuviera un método más mecánico... pero me gusta este.
No produce mucho, es una lástima incluso para mi. Solo produce lo que quiere jajajaja a veces nada.
Qué importa.
Generalmente le doy mil vueltas en la cabeza a lo que quiero escribir antes de ponerme a ello, por lo que cuando escribo no es que tenga una idea de lo que quiero escribir: tengo ya en mente cada escena, cada dialogo... unicamente me faltan algunos detallitos (descripciones) que añado al "pasar a limpio".

Esto va bastante bien con relatos cortos, pues ya el primer borrador es presentable (creo que quizas este sea el problema, como solo suelo escribir para los concursos del foro me he buscado una formula para participar en los concursos procrastinando hasta el ultimo momento Rolleyes ), pero con relatos largos o novelas... es un suplicio querer tenerlo todo en mente. Y asi pasa... solo escribo relatos cortos y de mi novela llevo 1 capitulo en 7 años (soy la envidia de Martin Big Grin ).
¿Premeditaqué?  Big Grin 

Bueno, en realidad siempre hay algo de eso. Una idea general, una escena inicial o el mismo final, que casi siempre se me ocurre pronto. Pero el grueso de la historia es casi todo improvisado, o lo pienso el día anterior mientras camino. Se me suelen ocurrir varias situaciones muy separadas entre ellas que voy uniendo con lo improvisado hasta llegar al desenlace de una manera que tenga sentido. Eso sí, los personajes sí los pienso mejor, aunque no apunto casi nada, lo conservo todo en la cabeza.
Mucha improvisación. Normalmente empiezo con una idea muuuuy general y luego con eso voy tirando. De la novela que estoy escribiendo ahora uno de los personajes más importantes era un personaje que en mi mente era muy secundario, más un vehículo para el argumento que otra cosa pero que en el primer capítulo en el que empecé a escribirle cogió una personalidad totalmente diferente y se me empezó a ocurrir su trasfondo, historia, objetivos etc y al final es uno de los protagonistas. Lo mismo me ha pasado con unos cuantos personajes ya y es algo que me gusta bastante, hace que disfrute de ese componente impredecible.

Ahora bien, lo que si que creo que hay que tener más o menos es el final ya pensado para ir poder encauzando todo hacia eso y que pueda ser satisfactorio.
Aclaro mi primer mensaje. No se trata de tenerlo todo pensado, o de que finalmente toda la trama adquiera la forma que desde un principio ideaste.

Pero sí de tener un punto A desde el que partir y un punto B al que llegar. Me extraña que pocos compartáis conmigo esta forma de trabajar, me resulta parecido a dejar a un barco a la deriva. Puede llegar a buen puerto, o puede perderse mar adentro. Pero oye, si os va bien de esa manera, perfecto Big Grin si al final la historia se os va montando sola, conforme vais escribiendo, y os queda bien...puede que sea yo el penalizado, porque mi forma de escribir me encorsete...
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