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Versión completa: Explicando nuestro malévolo plan
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Me inicio en el foro con un tema siempre me ha preocupado a la hora de escribir. No es otra que cuando tenemos que explicarle a nuestros lectores el plan trazado por el malo de turno.

En estos casos siempre me vienen a la mente las historias de James Bond y ese momento en el que el malo tiene atrapado a 007 ( y a la chica de turno, claro) y les cuenta su plan, para después dejarles abandonados a una muerte segura. Dodgy

Por eso quiero lanzar la siguiente pregunta: ¿Cómo os gusta explicar vuestros planes a los lectores? ¿Sois de los de explicarlo todo al final? ¿Os gusta que el protagonista los vaya desentrañando? ¿O preferís que se queden con las ganas y con más preguntas de las que empezaron? Huh

También podéis comentar casos en los que os ha gustado (o no) la forma de explicar el plan urdido por los malos en los libros que nos hemos leído.

Por ejemplo, a mí me pareció un poco extraño la forma de hacerlo en la saga Gerald de Rivia.
quedó un poco como de pegote que Gerald se reuniese a solas con el Emperador y que éste le confesase todo por las buenas, así sin más y luego cada uno se fuese por su lado. Lo vi como que el escritor no sabía cómo encajarlo en la trama
Lo ideal sería incluir un capítulo que muestre el punto de vista del villano, ya sea en forma de reflexiones, ya explicando su plan a sus subordinados y el papel que les corresponde. Las escenas en las que el antagonista le explica el plan, con pelos y señales, al protagonista (como en las clásicas entregas de 007) ya se ven antiguas y ridículas, casi como de opereta Dodgy
Estoy bastante de acuerdo con Zarono, te digo lo que suelo hacer yo:

Pues básicamente parecido a lo que dice Zarono sobre un capítulo sobre el punto de vista del villano... lo que pasa es que yo suelo llevarlo más allá. Casi siempre que escribo algo largo (como novela) lo suelo hacer en tercera persona con narrador equisciente, por lo que dedico sus propios capítulos tanto a los protagonistas, como a algún secundario importante y por supuesto al antagonista. Me gusta hacerlo de este modo porque construir villanos se me antoja a veces más entretenido que la propia linea del protagonista. Lo bueno de este método es que te permite ver como evoluciona el Villano, sus motivaciones y planes, y en definitiva que el lector empatice un poco más con él. La parte mala es que da más trabajo, tienes que tener muy bien definido al villano para hacerlo creíble.

Otras opciones ademas de esta y la típica "charla revela planes" que tienes son:

-El o los protagonistas desvelan los planes del villano/enemigo, mediante un ardid en el que queda retratado o mediante una investigación (estilo policiaco en el que se van desentrañando las pistas)

-Que el plan del enemigo no sea lo importante de la trama o que independientemente de su plan los protagonistas tengan un camino marcado, por ejemplo: en El Señor de los Anillos, lo importante no es saber cuales son los planes de Sauron, se sabe desde el principio que su plan es dominarlos a todos. Lo vital en esta saga es el viaje y las peripecias entorno a Frodo para destruir el propio anillo y lo que trata de hacer Sauron para evitarlo lo vemos desde las perspectivas de Aragorn, Gandalf, etc enfrentándose a las hordas de enemigos para distraerlo, por lo que el plan del enemigo no es fundamental que sea explicado.

-Que el plan del enemigo se descubra por un tercero, ejemplo: Robo de planes, interrogar a un aliado del villano, que un personaje amigo o súbdito del villano lo traicione, etc.

Estos son todos los que se me ocurren, pero de seguro que hay más.
Lo cierto es que, aunque parezca mentira, el patrón 007 se sigue usando. Se me ocurrió la idea del post al leer una novela de aventuras bastante actual en la reproducían este esquema paso a paso. En ese momento me acordé de una película de Austin Powers (no me acuerdo de cuál, hace tiempo que las vi),
en concreto una escena en la que se mofan de este estilo de explicación de planes cuando el hijo del doctor maligno insiste a este para que mate al prota, pero su padre insiste en contarles su plan y encerrarles en una cámara donde les espera una muerta segura

Yo también opino que una manera de hacerlo fácil y sin que quede como un pegote es si en tu libro lo has estructura partiendo de la premisa de que tenemos diferentes puntos de vista (esto lo hace muy bien juego de tronos) o un observador equisciente que vea tanto lo que hacen los buenos como los malos.

El tema se complica si has estructurado tu libro como si fueran unas memorias y sólo tienes un punto de vista, ¿no? En ese caso hay que currárselo Smile
No tengo una estrategia que use siempre. A veces es algo estándar que se conoce desde el inicio. En algunas historias ni siquiera hay plan malvado, solo una actitud persistente, o al contrario, el que tiene el plan es el protagonista (algo así como lo que dice Miles sobre El señor de los anillos.

A mi me gusta encontrar la explicación en piezas a medida voy leyendo, así que  la mayor parte del tiempo intento hacer eso. Uso combinaciones de los trucos que menciona Miles (fulanito se roba algo, menganito se conquista a un aliado del villano y le saca información para entender lo que fulanito se robó…) incluso si escribo desde la perspectiva del antagonista o con narrador omnisciente, no suelto todo de un solo. El problema es que claramente lo estoy haciendo mal porque los lectores casi nunca logran poner las piezas juntas  (como en el relato que mandé para el reto de los superpoderes, que no sólo no vieron el plan del villano, sino que ni siquiera escucharon al tipo.).

En otros de mis relatos, el plan malvado es obvio desde el inicio, los protagonistas saben a qué se enfrentan o que quieren evitar, pero al final resulta que había una motivación extra o una estrategia inesperada. (También me gusta leer eso, supongo, aunque a veces me hace sentir estafada). Es más fácil de escribir… al menos, lo es si no intento dar pistas para que los  lectores más atentos se den cuenta antes de llegar a la gran revelación.