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[Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Versión para impresión

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RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Jaden Diamondknight - 06/02/2018

Gracias por el dato.
Pediré ayuda en el Dragón Lector, en cuanto antes.


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Jaden Diamondknight - 11/02/2018

Muy bien, muchachos... tengo una nueva versión del primer capítulo. Hice algunos cambios, solo para acelerar el ritmo.
Disfruten.

Una guerra se desató en el Paraíso; un bando compuesto por dioses deseaba gobernar sobre el mundo humano, mientras que el otro grupo se opuso, demandando que los humanos fueran libres de tomar sus destinos. El conflicto tomó incontables vidas, prolongándose por milenios. El ejército de Irgellaan estaba por tomar la victoria, cuando de pronto un grupo de diosas derrocó a él y a sus generales. Como represalia, las diosas exiliaron a los dioses traidores a una dimensión caótica. Conforme pasó el tiempo, la energía de la dimensión corrompió a esos dioses, mutándolos en criaturas llenas de rabia y dolor. Pasaron siglos de armonía, desde el final de esa guerra… pero poco sabíamos sobre los planes de Irgellaan y sus generales. Los exiliados aprendieron a manipular la energía caótica de esa dimensión, para usar magia de alto nivel. Solo tomó un día, para que el ejército de Irgellaan abriera un portal al mundo humano, lanzando un ataque a gran escala. Sin más dudarlo, mis compañeras y yo « bajamos », para detener el ataque. Aunque logramos repeler a los exiliados, el combate provocó más daño del percatado; nuestros poderes mágicos casi destruían el planeta, en nuestro afán de ayudar a la humanidad. Sabíamos bien que nuestros enemigos volverían al mundo humano, pero usar nuestras habilidades sin restricción produciría más daño que el necesitado. Mis amigas buscaron una manera de auxiliar a los humanos, sin llegar a esos extremos; la mejor opción era brindarles nuestros poderes a unos cuantos capaces de portarlos, por lo que creamos las exopiedras. Gemas preciosas, resguardando el alma de una de nosotras, en su interior. Desde ese entonces, historias de guerreras valerosas, las cuales usaban nuestros poderes en tiempos oscuros, empezaron a brotar. Durante el transcurso de la historia, ha habido centenares de historias así… pero por ahora, os contaré la historia de un grupo de amigas, las cuales confrontarán un conflicto más grande que ellas podrían imaginar…
Capítulo 1: Bienvenidos a la ciudad de Pralvea. El lugar donde las almas se enlazan.

14 de Enero de 884 Registros Etéreos. 4:00 P.M.

Una joven rubia de ojos azules encaminaba hacia un palacio, en la cima de una colina, cargando consigo una armadura y una espada ancha.
— ¿Señorita Victoria? —Uno de los mayordomos abrió la puerta, dejando entrar a la muchacha.
—Ando muy cansada, Rogelio. Perdóname si no me veo de humor para conversar o jugar ajedrez con usted. —La joven espadachina exclamó por su madre, al entrar a su casa.
—Sus padres salieron a la capital, para atender un asunto con el comandante Luttenberg. Han estado desapareciendo muchas personas en el sur del reino, y ocupan fondos para incrementar la seguridad en la frontera con Ucilia.
¬—Genial… Ahora ya son tres meses continuos, desde que ha estado pasando esto. Una semana más y ya tendremos nuevo récord.
—Una cosa más. La familia ha sido invitada a la fiesta de la princesa Fabiola. —La joven Victoria escuchó esto, antes de subir por las escaleras.
— ¿Fabiola? ¡El cumpleaños es hoy! Por las diosas… ¡Ni siquiera me he preparado! ¡Debo apurarme, Rogelio! —Entonces, el mayordomo le tomó de la muñeca.
—Relájese, señorita Victoria. La fiesta comienza, hasta las ocho de la noche. —Victoria lentamente recobró la compostura.
—Está bien, señor. —Tres horas después, la joven se había arreglado con un traje militar de gala rojo carmesí, camisa blanca, corbata rosa, unas botas de cuero y elegantes guantes blancos. Su madre estaba vistiendo un vestido de gala color azul oscuro, con encajes dorados, zapatillas y guantes azules. Su padre vestía en un traje de gala blanco, con camisa negra, corbata blanca, guantes y zapatos negros.
—Te ves divina con esa vestimenta militar, Victoria. No pensaba que la ropa de tu papá te quedara muy bien.
—Un favor y deja de jalarme las mejillas, mamá. Ya estoy muy grande para este tipo de gestos.
—Bueno, mis bellas damas, es hora de irnos a la fiesta. El carruaje está esperando por nosotros. —El padre les dio la señal a ambas damas de subir, por lo que asentaron con la cabeza, entrando al carro. El conductor le da la señal a los sementales, para empezar la larga cabalgada, hasta el castillo de la familia real de Kartina, donde se celebraría la fiesta.
—Madre, Padre… Hay algo que quería preguntarles…—Victoria entonces agachó la mirada.
— ¿Qué sucede, hija? Te noto muy triste. ¿Qué acaso no quieres ir a la fiesta de su alteza Fabiola? —La madre apoyaba su mano derecha sobre el hombro de ella, mirándome.
— ¿Cómo se sintieron ustedes cuando les fue dado el título de condes?
— ¿A qué viene esa pregunta, pequeña? —Su padre preguntó esto.
— ¿Alguna vez se han sentido que han perdido mucho tiempo sin saber que van a hacer con sus vidas? —Ambos padres voltearon a verse mutuamente por un rato, al escuchar esta pregunta.
—Jamás me he sentido así, Victoria. Yo quise dedicarme a estudiar medicina, pero cuando me casé con tu padre y me dieron el título de condesa, puse en práctica mis conocimientos para volverme médico de campo. No me pidas luchar, pero si puedo ayudar desde las trincheras. —La madre de guiñó el ojo, al decir esto.
—Tu abuelo solicitó un título para mí, cuando tenía quince años. Debo admitir que me sentí nervioso cuando él hizo eso. Pensé que jamás estaría a la altura que nuestros antepasados establecieron. Pero luego entendí que uno debe sobresalir por aquello en lo que es habilidoso y no en todo. No soy el mejor espadachín de la familia, pero sí que se planear estrategias de combate. Ahora… ¿a qué viene la pregunta, cariño?
—Yo… no sé a qué quiero dedicarme… —Victoria ladeó su cabeza, al decir esto.
—Cariño… —Su padre colocó su mano en el hombro de la muchacha—. No tienes por qué sentirte mal por ello. Tarde o temprano lo sabrás. —La joven respondió con un « gracias », asentando con su cabeza. El carro continuó su rumbo, en lo que Victoria se encandecía por las luces que abundaban en las calles. La familia avanzaba por la avenida principal, hasta que finamente llegaron al castillo de la familia real.
—Muy bien, chicas, hemos llegado. —El padre decía esto, en lo que uno de los sirvientes les diría donde estacionar nuestro carruaje.
—Su majestad, el rey Fernando, se siente honrado con su presencia, señor Homero. Esperamos que disfruten la fiesta de cumpleaños de la princesa Fabiola. —Al estacionarse, la familia salió del carruaje, entrando al edifico. Rápidamente, la familia se topó con otros miembros de la realeza y la nobleza, hasta figuras populares, como músicos, científicos, miembros del ejército, etcétera. Los padres no dudaron en saludar a los invitados, pero la joven Victoria se agitaba por la multitud ahí reunida.
—Vayamos a la oficina del rey Fernando, muchachas. —
— ¡Oye, Victoria… puedo ver que viniste! —Un joven alto, de cabello café rojizo y ojos marrones se acercaba a la familia, sonriendo socarronamente.
— ¡J-joven Giesler! —La joven volteó a verle.
—Joven Saúl… que linda sorpresa verle por aquí. ¿Vino solo o lo acompañaron sus padres? —La madre decía esto.
—Me adelanté un poco. Un placer saludarla, condesa Hosenfeld. —Saúl respondía—. Me sorprende que Victoria haya venido a la fiesta.
— ¡Por supuesto que voy a venir! ¡Fabiola va a matarme, si es que no asisto a su fiesta de cumpleaños!
— ¿Y qué pasó con tus modales, Victoria? ¿Qué acaso se te olvida de quien hablas? —La muchacha se cruzó de brazos, al escuchar esto.
—La princesa Leonhardt va a matarme, si es que me ausento a la fiesta, marqués Giesler… —El joven marqués se rio socarronamente.
—Mucho mejor.
—Vayamos a la oficina de sus majestades, muchachos. —Entonces, el grupo se dirigió arriba, para hablar con los reyes y la princesa. Durante el transcurso, ambos jóvenes intercambiaban comentarios sarcásticos, hasta que llegaron a la puerta de la recamara.
—Las damas primero. —Homero abrió la puerta y le sonreía a las damas, entrando a la oficina. Ya adentro, el grupo se topó con otros miembros de la nobleza Kartiniana. Algunos estaban conversando, otros estaban tomando vino, otros estaban hablando con el rey Fernando, el cual estaba sentado en su escritorio—. Vayamos con su majestad y su alteza. —Ya en frente del escritorio, la familia y el marqués se toparon con el rey Fernando Alfonso Leonhardt. El rey era alto y muy fornido, de cabello pelirrojo y con canas, de ojos grises. Él vestía con un traje de gala azul y una capa violeta, cargando un bastón de oro y su corona.
—Nos encargaremos de la situación en la frontera norte, cuando el equipo de investigación nos mande más datos, señor Montesco. —El rey se encontraba hablando con los archiduques Federico y Belinda Gallows Montesco. Belinda era una dama de cuarenta y cinco años, algo baja, de cabello negro azulado y ojos verdes. Federico era un señor de cincuenta años, de cabello rubio cenizo y ojos azul claro; el rostro de él era muy robusto y tosco, pero su mirada notaba una paz interior inmutable.
—Muchísimas gracias por la información, su majestad. —El archiduque le respondía con esto al rey, haciendo una reverencia. Su esposa hizo lo mismo.
—Buenas noches, su majestad. ¿O prefieres que te llame Fernando? —Entonces, mi padre se acercaba a él, inclinándose un poco. Mi madre, Saúl y yo hicimos lo mismo.
— ¡Homero, Adelaida! ¡Los estaba esperando, desde hace horas! Puedo ver que Victoria vino también. Tan sagaz como un zorro rojo. —Fernando le frotó la cabeza a Victoria, al decir esto.
—Su majestad… ¿me permite hablar con la princesa Fabiola? Vine a verla a ella, por su cumpleaños.
— ¿Podréis tan amables de dar vuestros nombres? —La archiduquesa decía esto, bebiendo un poco de vino, volteando a verlos.
—Somos la familia Hosenfeld. ¿Y con quien tenemos el grato placer de hablar? —Adelaida dijo esto.
—Somos los archiduques Montesco. Es un placer conocer a una familia de vuestra índole, madame. No siempre se puede conocer a un miembro de una de las familias fundadoras de Kartina. ¿O nos equivocamos? —La archiduquesa le preguntaba esto, dando un sorbo a su copa.
—Montesco… El apellido suena familiar. ¿De pura casualidad, ustedes están relacionados con la familia real de Ucilia? —Mi padre preguntaba esto, viendo a los archiduques con la mirada entrecerrada.
—Soy el hijo del difunto rey Luis Mario Montesco, hermano del rey Luis Felipe Montesco. —Federico respondió con esto.
—Es un placer conocer a los descendientes de la familia fundadora de Ucilia, de ser así. —Homero estrechó su mano, al comentar esto.
—Lo mismo digo, señor Homero. —En eso, Federico volteó a ver a Victoria, sonriendo—. No sois tan diferentes a nosotros, ¿sabéis? Ambos somos descendientes de los forjadores de nuestra patria natal, estamos casados, y también puedo ver que vosotros tienen una hija.
— ¿Hija? ¿Ella asistió a la fiesta? —La condesa preguntó esto.
—Katalina salió al tocador para damas. En unos minutos llegará a la oficina. —La archiduquesa replicó con esto.
—Tengo que saberlo, su excelencia Federico… ¿Cómo fue que usted terminó aquí, en Kartina? —Homero frotó su barbilla, recalcando esto.
—Mi padre le cedió el trono a mi hermano, antes de morir. Felipe me mandó a Kartina, para ayudar en la embajada. —Federico tomó un poco de ron, de su copa.
— ¿Y cómo ha disfrutado la estancia en Kartina, su excelencia Federico?
—No me quejo, señor Homero. Me gustan los climas fríos. —Un bostezo se dejó escuchar de Saúl.
—Mejor me voy de aquí. No ando de humor para este tipo de conversaciones…—Entonces, alguien le tapó los ojos al marqués, por detrás—. ¿¡Pero qué!?
— ¡Adivina! — Una dama de cabello albino y ojos color miel era quien le cubría los ojos a Saúl. Ella cargaba un vestido de gala rojo con encajes rosas, sin mangas y con guanteletes. Tampoco hacía falta la tiara.

—Fabiola… ahora no, por favor. —Saúl le decía esto a ella, en lo que la princesa le destapaba los ojos.
—Que aburrido… Uno que quiere jugar un poco y otro que lo rechaza. —La princesa le decía esto, cruzando sus brazos.
—Feliz cumpleaños, princesa. Tan inquieta y despreocupada como siempre, ¿eh? —Cuando Victoria dijo esto, la joven princesa fue y abrazó fuertemente a ella.
— ¡Victoria! ¡Me alegra mucho que hayas venido! —La joven solo se rio un poco, devolviendo el abrazo.
—Diecisiete años y sigues actuando como de nueve.
—Papá… ¿¡puedo salir con Victoria!? ¡Quiero hablar con ella, a solas! —Entonces, la princesa volteó a ver al rey Fernando, preguntándole esto, saltando un poco.
—Un favor y no lo grites a los cuatro vientos, Fabiola… —Victoria dijo esto.
—No te tardes mucho, pequeña. El recital va a empezar en media hora. —El rey le frotó la cabeza a Fabiola, diciendo esto.
— ¡Gracias, papá! ¡Vayamos ya, Victoria!
— ¡Espérame, Fabiola! —Cuando Saúl exclamó esto, los tres muchachos salieron de la habitación—. Fabiola… Necesito hablar contigo, después de la fiesta. Es por algo que quiero darte.
— ¡Por supuesto, Saúl! Pero recuerda… Se puede ver, pero no se puede tocar. —La princesa le respondía con esto, guiñándole el ojo.
— ¡Diablos! —Al escuchar esto, el marqués golpeaba el piso con su pie.
—Momento… ¿ustedes dos son…? —Antes que Victoria terminara la frase, ella es inmediatamente callada por Fabiola.
—Mi padre apenas si arregló nuestro matrimonio. —La joven solo asentó su cabeza, al oir esto.
—E-está bien…
—Voy con mis padres, Fabiola. Nos vemos más tarde, cariño. —Antes de irse, Saúl se inclinó ante la princesa, retirándose de ahí.
— ¡Nos vemos después, Saúl! —Victoria solo se cruzó de brazos, al ver esto.
—Así que están comprometidos, ¿eh? No pensé que Saúl, de todas las personas en este reino, fuera a caer rendido a tus brazos. ¿Y desde cuándo, amiga?
—Fue hace tres días atrás. Mis padres y yo estábamos buscando alguien con quien pudiera esposarme. Conozco a Saúl por más tiempo del que tú lo conoces. Cuando descubrí que yo le gustaba, le pedí a mi padre que me arreglara un matrimonio con él. El dinero que su familia hace cada año por exportación de joyas es algo que no le caerá mal al reino; especialmente para reforzar los sistemas de seguridad, con todas las desapariciones que han pasado.
— ¿Y cómo fue que supiste que le gustabas?
—Si te soy sincera, él me ha gustado desde hace mucho tiempo. Él fue la primera persona con la que fui, para decirle sobre mi matrimonio arreglado. Básicamente, yo le dije que él me gustaba. Debiste haber visto cómo reaccionó, cuando escuchó esto. Nos gastamos tres monedas de oro en incienso, para despertarlo. —Fabiola decía esto, devolviendo una sonrisa—. Tengo que saberlo, Victoria… ¿te gusta alguien?
—Siendo honesta, no me gustan los chicos. ¿Por qué preguntas? —La princesa se quedó callada por unos segundos.
— ¿En serio? Guau… No… no sabía eso. Debí haberme dado cuenta… —Entonces, unos copos de nieve caían del cielo—. Qué lindo… ¿Te gustaría pedir chocolate caliente y buñuelos para comer, Victoria?
—Ya me está entrando el apetito, ahora que lo dices, Fabiola. ¿Pero qué querías decirme?
— ¡Por supuesto! ¡Quiero invitarte a la Ceremonia de Ascensión! —La princesa exclamaba esto, pero Victoria se cruzó de brazos, sin entender de lo que hablaba.
— ¿Qué es una « Ceremonia de Ascensión »?
— ¡Iré al templo del Glaciar de los Lirios, para participar en un ritual mágico! —Victoria se rascó la nuca, en ese momento.
—Dame contexto sobre la ceremonia, mujer. Que no sé de qué hablas.
—La Ceremonia de Ascensión es un ritual con el cual una persona puede convertirse la vasija de una diosa. —Cuando la princesa explicaba esto, la joven retrocede un poco.
— ¿Una diosa? ¿Podrás decirme más, por favor?
—Dicen leyendas antiguas que, cuando las horas más oscuras de la humanidad hayan comenzado, los dioses bajarán de los cielos para ayudarnos a salir adelante. Se dice que los dioses bajarán en forma de distintas piedras preciosas, para otorgarle sus poderes a solo aquellos que consideren dignos de cargar su poder. Estas gemas son conocidas como exopiedras Y también se dice que ha habido héroes de leyenda que han usado el poder de esas gemas, para realizar logros inimaginables, como el salvar a una nación entera. La Ceremonia de Ascensión va a darse para ver si puedo volverme la vasija de un dios.
—Guau… No pensé que se era capaz de hacer eso. Pero… ¿por qué quieres volverte una vasija, Fabiola? Suena como algo que puede ser potencialmente peligroso. —Entonces, la joven princesa dio la espalda, levantando la mirada.
—Quiero ayudar con cuanto me sea posible a este reino. Tú más que nadie debería entender lo que significa ser una noble; servir de ejemplo al resto del reino y no solo sentarse todo el día en frente de un trono de ébano, esperando a que las cosas se arreglen por sí solas. ¿O me equivoco? —La mirada de Fabiola se volvía más seria, al mismo tiempo en que ella encogía sus hombros—. Estoy harta de escuchar las quejas de los aldeanos, diciendo a cada rato que la nobleza no sirve para nada. Y lo peor del caso es que ni siquiera puedo combatir esa falacia, porque otras familias nobles se quedan indiferentes, ante todo lo que les pasa alrededor. Todo el peso del karma cae en un justo, en lugar de un pecador…
—Fabiola…
—Este es el camino que yo escogí, y nada en este mundo puede cambiar mi opinión. —En eso, Victoria tomó las manos de la princesa, sonriéndole.
—No sé mucho de diosas o de magia, pero si necesitas ayuda, puedes contar conmigo.
—Gracias… Eres lo mejor, Victoria. —Al decir esto, la princesa abraza fuertemente, sollozando.
—Eres toda una dulzura, ¿lo sabias?
—Vendrás conmigo a la ceremonia, ¿verdad? —Fabiola abrazó más fuerte a Victoria, preguntando esto, quien le frotó la cabeza.
—Por supuesto, Fabiola.
— ¡Muchísimas gracias, Victoria! —Al exclamar esto, la joven princesa empujó a Victoria, cayendo al suelo—. Perdón…
—No has cambiado un poco, desde que nos conocimos, ¿lo sabes? Vamos a la sala principal; el recital ya va a comenzar. —Terminada la conversación, las dos chicas se retiraron del balcón, dirigiéndose al vestíbulo; cuando de pronto se topan con una joven de catorce años, cabello largo negro azulado, ojos verde esmeralda, nariz pequeña y respingada, carnosos labios rojo carmín. Estaba vistiendo un lujoso vestido de gala, color azul real, con encajes de zafiro y amatista, unos guanteletes azules, aretes y collar de zafiro.
—Con permiso, señoritas. —La muchacha les dijo esto.
—Buenas noches, señorita. —Victoria decía esto a ella, devolviendo el saludo.
—Victoria… esa chica… esa chica se parece a la archiduquesa Belinda… —Fabiola recalcaba esto.
— ¿Crees que sea la señorita Katalina?
—Me sorprende que recordaras ese nombre, Victoria. —Entonces, el rostro de la muchacha se sonrojó.
—Es un bonito nombre. Es todo…
—Vayamos a saludarla. Tenemos tiempo de sobra, antes del recital. —Al decir esto, ambas chicas van a donde iba Katalina—. Disculpe, señorita… —La joven volteó a verlas, sonriéndoles.
— ¿Sucede algo, señoritas?
— ¿Es usted Katalina Montesco? —La princesa preguntó esto.
—Soy la duquesa Katalina Montesco. Un placer conocerles. ¿Con quién tengo el placer de hablar?
— ¿Es usted una duquesa, señorita Montesco? —Victoria preguntó esto.
—Mi padre me otorgó el título nobiliario, antes de irnos de Ucilia. —En eso, la sonrisa de la duquesa se transformó en uno de tristeza.
— ¿Qué pasa, señorita Montesco?
—Extraño Galecia; la capital de Ucilia… mi ciudad natal. No he estado ahí, desde hace casi dos años. Es todo... —Se lograba ver una pequeña lágrima recorrer su rostro.
—Nosotras hablamos con su padre, unos minutos atrás. Si hay una manera en la que podamos animarle, solo díganoslo. —La princesa le decía esto a la joven duquesa.
— ¿Habláis en serio? Muchísimas gracias, señoritas. ¿Y con quien tengo el honor de hablar?
— ¡Mi nombre es Fabiola! ¡Un placer conocerla!
— ¿¡Usted es la princesa Leonhardt!? ¡Un-un placer conocerla, su alteza! —La duquesa exclamaba esto, inclinándose rápidamente.
—No es necesario ser tan cordial, su excelencia Katalina. Si su padre hubiera sido el heredero al trono de Ucilia, usted sería una princesa también. —Fabiola respondió con esto—. ¿Y a qué se dedica? A parte de ser una noble, claro está.
—Investigo una anomalía arcana, en la escuela de magia de Pralvea.
— ¿Nos puede contar más, su excelencia Montesco? —Victoria dijo esto.
—Estudio un fenómeno conocido como « sinergia arcana ». Es cuando dos o más magos realizan un « hechizo combinado » Aún no se sabe con exactitud cómo funciona, y me encantaría investigar más sobre ello.
— ¿Y cómo es que funcionan los hechizos? ¿Solo… funcionan?
— ¡La magia no funciona, solo porque sí! —Al ver esta reacción, Fabiola y Victoria quedaron mudas por un momento. Al ver lo que había hecho, Katalina se tranquilizó un poco, agachando la mirada—. Perdón… me molesta cuando la gente dice cosas así sobre la magia.
—Quiero saber más sobre ello, su grandeza. Si no le molesta, conversemos un rato. —Victoria dijo esto, acercándose un poco.
— ¿¡Habláis en serio!? ¡Genial! Muchísimas gracias, señorita… ahmmmm…
—Hosenfeld. Victoria Hosenfeld. Un placer conocerla. —Victoria le sonrió un poco, diciendo esto.
— ¡Que así sea, de ser así! Solo démonos prisa, que tengo que tocar el piano, en unos minutos más. —Fabiola le sonrió a Katalina, también—.Vayamos al jardín. No es la mejor locación del mundo, pero al menos tendremos una bella vista al estanque. —Entonces, las tres chicas salieron al jardín, para continuar la conversación. Un minuto después, ellas llegaron al jardín de la familia real. La nieve cubría algunas de las rosas, lirios y orquídeas que estaban en éste; había algo de escarcha cristalina en el estanque del jardín.
—Que hermoso… —La duquesa decía esto, lentamente adentrándose en el jardín.
—Tenga cuidado, su excelencia Montesco. —Entonces, Victoria tomó de la mano a Katalina, ayudándole a caminar entre la nieve.
—Gracias, señorita Hosenfeld. Sois muy amable. —Al ver esto, la duquesa se sonrojaba un poco, moviéndose lentamente entre la nieve, llegando a una sección del jardín donde crecían lirios, sentándose.
— ¡Adelante! Explícanos cómo funciona la magia, señorita Katalina. —Fabiola le dijo esto.
—Bueno… dejadme ver esto… La magia es el arte y la ciencia que se encarga de manipular el mundo que nos rodea, usando la fuerza de voluntad. El principio inicial de la magia es el de influenciar la conciencia del mundo alrededor, usando la propia conciencia del individuo. Para hacer esto, se necesita primero entender sobre el éter. El éter es la materia prima del Universo, todo es construido de éter y así mismo todo vuelve a ser éter, su manifestación está plasmada en absolutamente todo. Aprender a usar magia requiere usar el éter del alma de una persona, para conectar espiritualmente con el mundo que le rodea. Se necesita mucho conocimiento del funcionamiento del mundo, así como un arduo entrenamiento físico y espiritual, para conectar espiritualmente con la conciencia del mundo a nuestro alrededor, debido a que se gasta mucho éter durante el enlace. También se pueden usar catalizadores mágicos, para disminuir la cantidad de éter necesario para usar magia y el desgaste físico que conlleva usar magia. Los catalizadores pueden variar mucho; desde simples runas, bastones, conjuros escritos en grimorios, inclusive se pueden usar armas encantadas para ello.
— ¿Y cuánto tiempo has estudiado magia, señorita Montesco? Por su manera de hablar, yo diría que al menos toda su vida. —Fabiola preguntó esto.
—Desde los nueve años, su alteza. He aprendido a hacer cosas como esto… —En eso, Katalina extendió su brazo izquierdo hacia donde el estanque, jalando un poco de agua hacia donde estaban las chicas. La duquesa rápidamente movía aquella burbuja de agua por el aire, dándole distintas formas, hasta que de pronto ésta se congelaba de golpe, al momento en que Katalina chasqueaba sus dedos.
— ¡Eso fue genial, señorita Montesco! ¿¡Puede enseñarme a hacer eso!? —La princesa exclamaba esto.
—No hay garantía en que pueda replicar lo que yo hice, su alteza. El tipo de afinación mágica que una persona puede tener varía dependiendo de la personalidad de la persona. Puedo enseñarle el hechizo, más aun así éste puede tener una resolución distinta.
—Está bien...
—Su alteza… —Las tres escucharon a un guardia acercarse, por lo que se levantaron del suelo—. Señorita Fabiola, su padre necesita verla ahora mismo. Es sobre el recital.
— ¡Vámonos, muchachas! ¡La sesión de piano va a comenzar!—La joven princesa se retiró rápidamente, dejando atrás a Victoria y Katalina.
—Permítame ayudarla, su excelencia Montesco. —La joven doncella estiró su mano.
—Muchas gracias, señorita Victoria. —Al salir de la nieve, ambas chicas toman rumbo a la sala principal.
—Dígame, señorita Hosenfeld… ¿A qué se dedicáis vos?
—Practico esgrima. ¿Por qué pregunta?
— ¿Nada más? ¿No hay algo en específico en lo que queréis dedicarse?
—Aún no, señorita Montesco. Pero me encantaría poder encontrar mi camino de vida. —En eso, Victoria volteo a verla y le sonrió.
—Eso suena muy bien, señorita Hosenfeld. Encontrar el camino de vida de una persona no siempre es tan fácil como parece. También es muy difícil encontrar alguien quien se muestre interesado en lo que te gusta y que te apoye en ello… —Entonces, Katalina agachó la mirada.
— ¿Que sucede, señorita Montesco?
—Mis padres me insisten en que me dedique a la alquimia, como el resto de la familia. Eso es lo que pasa. A veces me siento muy sola por ello… —Victoria se detuvo al ver esta reacción de la duquesa.
—Señorita Montesco… ¿de pura casualidad, usted tiene amigos?
—No. Siendo sincera, no… —Entonces, una lágrima se veía recorrer el rostro de la joven duquesa. La doncella se acercó a ella, secándole la cara con su mano—. Señorita Hosenfeld...
—Por favor, no llore, su excelencia. —Al presenciar esto, la duquesa trataba de devolver una sonrisa, pero su rostro aún se estremecía de melancolía.
—Señorita Hosenfeld… muchas gracias…
—Démonos prisa, señorita Montesco. La pieza musical va a comenzar.
—Me alegra mucho que hayan aceptado mi compañía, señorita Victoria. Esto significa mucho para mí. —Unos segundos después, ambas entraron al salón principal, donde estaban los demás invitados; Fabiola estaba en medio de la sala, sentándose al lado del piano que estaba ahí.
—Queridos invitados… estoy muy agradecida por vuestra presencia en mi fiesta de cumpleaños. Como muestra de gratitud, esta noche tocaré una pieza musical de piano para ustedes. —Al terminar de decir esto, la joven princesa se sentó en frente del piano, empezando a tocar. Al escuchar esta melodía, los demás invitados tomaron a una pareja y empezaron a bailar vals. Victoria volteó a ver a la duquesa, estirando su mano.
—Señorita Montesco… ¿le gustaría acompañarme durante esta pieza? Sé que suena extraño, viniendo esto de otra mujer, pero no creo que a alguien le importe.
—E-está bien, señorita Hosenfeld. Es un lindo detalle, para alguien quien apenas conocí hoy. —Entonces, Katalina sonreía de vuelta, en lo que ambas fueron al centro de la sala para bailar. La doncella tomaba de la cintura a la duquesa, lentamente moviendo sus pies en sincronía a la música. La pieza musical aceleraba su ritmo, por lo cual ellas se movieron más rápido, llamando la atención del resto de los invitados, quienes estaban impresionados ante la imagen de dos mujeres bailando vals. Lo que era visto como un amor prohibido se presenciaba en la pista de baile. Victoria podía oler el aroma del perfume de moras silvestres, de la joven duquesa. Al terminar la pieza musical, la doncella extendió a la duquesa en frente de ella, teniendo su rostros muy cerca. En eso, una ovación se escucha en la sala, dirigida hacia Fabiola.
—Eso… eso fue divertido, señorita Mon- Katalina. ¿No-no te molesta si te llamo Katalina, verdad? —Victoria decía esto, sonrojándose.
—Po-podéis llamarme Katalina si lo deseáis, señorita Hosenfeld. O mejor dicho, Victoria. Y yo también me divertí mucho. No me esperaba a que vos supierais bailar tan bien. Sois tan amable conmigo, para apenas conocerme. ¿Por qué lo hacéis? —Victoria se quedó callada por unos segundos.
—Siendo honesta, usted y yo no somos muy diferentes, Katalina. Puedo decir por el perfume que usa que a usted también le gustan las moras salvajes. ¿Verdad? —Katalina solo se rio nerviosamente, al oír este comentario.
—Me sorprende que vos se hayáis dado cuenta de ello, Victoria. Y puedo ver que a vos le gustáis los lirios, ¿verdad? —Katalina recalcaba esto, sonrojándose un poco; Victoria se rio también.
—Sí. Me gustan los lirios. Aunque suelo darme mi tiempo para coleccionar más perfumes de otras flores.
— ¿Victoria? ¿Quién es la señorita con la que andas? —Adelaida llegó a la sala junto a Homero, caminando hacia donde estaban ellas.
—Disculpe, ¿quién sois vos? —La joven duquesa preguntó esto.
—Soy la condesa Adelaida Redmont Hosenfeld, madre de esta linda muchachita aquí presente. Y Vaya, Victoria… ¿quién es tu linda acompañante? —La condesa contestó con esto.
—Soy la duquesa Katalina. Es un placer conocerles. —La joven duquesa dijo esto, haciendo una reverencia a los dos.
— ¡Con que usted es la joven Duquesa Montesco! Habíamos platicado con vuestros padres, hace unos minutos atrás. Soy el conde Homero Hosenfeld. —El conde comentó esto, inclinándose.
— ¿Vinieron con vosotros, de pura casualidad?
—Ellos se quedaron en la oficina del rey Fernando, discutiendo acerca de incrementar la seguridad en la frontera norte.
¬—Sí… claro… debí imaginarlo.
— ¿Victoria? ¿Katalina? —Fabiola llegó con las otras muchachas, en ese momento.
— ¿Su alteza? ¿Qué se le ofrece? —Adelaida preguntó esto.
—Condes Hosenfeld… ¿me permiten hablar con Victoria y la duquesa Montesco, a solas?
—Con gusto, su alteza. Les avisaremos cuando tengamos que irnos. —Homero respondió con esto.
— ¡Muchísimas gracias, condes Hosenfeld! —Entonces, Fabiola tomaba a Katalina y a Victoria de la mano, llevándonos por las escaleras.
— ¡Volvemos en un rato, mamá! —Cuando la doncella dijo esto, ellas se fueron corriendo por las escaleras. Al subir a la habitación, las damitas continuaron con su conversación, comiendo buñuelos con chocolate caliente, hablando sobre una junta directiva que la madre de Fabiola tuvo con un empresario de la ciudad república de Astrid, al norte del reino. Sin que ellas se dieran cuenta, los minutos pasaron velozmente; pero no les importó en lo absoluto. Al final de la noche, las chicas se encontraban riendo de sus conversaciones, sus chistes y puntos de vista.
—Por las diosas… Jamás me había divertido así en mi vida. Ustedes dos son lo máximo. —Fabiola decía esto, acostada en su cama, rodando de la risa.
—Lo mismo digo yo, Fabiola. Y eso que no nos metiste en problemas. —Victoria se reía un poco.
—Me encantaría conocerlas mejor, muchachas. ¿Qué les parece si nos reunimos la siguiente semana? —La duquesa se reía delicadamente.
— ¡Por supuesto! ¡Las llevaré a la Laguna de Arces, a unos kilómetros de aquí, que ando de humor para zambullirme en el agua! —Cuando la princesa terminó de exclamar esto, alguien tocaba la puerta de la habitación.
—Su alteza... los condes Hosenfeld están buscando a la señorita Victoria. —Uno de los guardias nos decía esto, por lo que las tres volteamos a vernos.
—Bueno… ya me tengo que ir, chicas. Las veré después. —La doncella dijo esto.
—Podéis ir a visitarme, siempre que lo deseéis, chicas. Les avisaré a mis guardias sobre vosotras, cuando llegue a mi casa. —Katalina entonces ayudó a Victoria a levantarse del suelo.
— ¡Entendido y anotado, capitana! —La princesa dijo esto, abrazando a las dos.
—Nos veremos otra vez, señorita Katalina. —La doncella le devolvió el abrazo a Fabiola y la duquesa.
— ¡Recuerda esto, Victoria! Nuestros caminos son distintos, pero la fuerza de nuestra alma es lo que nos reunirá en el mismo lugar. —Terminada de decir esta frase, la duquesa se despide con una cálida sonrisa en el rostro. Un rato después, Victoria y su familia subieron a su carroza, saliendo del castillo.
—Dime, hija mía… ¿te divertiste esta noche? —El conde preguntó esto.
— ¡Como nunca en mi vida, papá!
—Me alegra que hayas conocido a alguien quien te cayera bien, Victoria. —Adelaida le devolvió una sonrisa a Victoria, al decir esto.
—Y mi corazón reboza de felicidad por la idea de poder volver a verla otra vez, puesto que la fuerza de nuestra alma nos llevará al mismo lugar. —Al terminar de decir esto, la carroza sale a la avenida principal, terminando así la velada.



RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Jaden Diamondknight - 03/03/2018

Damas y caballeros... me siento halagado por decir que la nueva versión de mi novela está finalizada. Solo un poco más, antes de cruzar la linea de meta.
Muchas gracias por esta hermosa travesía. Lo mejor está por comenzar.


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - JPQueirozPerez - 09/03/2018

Hola, iba a responder tu mensaje pero tienes la mensajería desactivada y no se te pueden enviar privados; últimamente no tengo tiempo para pasar a leer lo que cuelgan por aquí, por ello te dije que te apuntaras al Dragón. He visto que preguntaste en el hilo, pero buscabas alguien que leyera tu novela para que puedas publicarla ya; eso no fue lo que te dije, te dije que te apuntes al Dragón y participes como el resto: la gente leerá tus fragmentos pero tú también el de los demás; ambas cosas te sirven para aprender y mejorar.

Si en cambio intentas que la gente se sienta en la obligación de leer tu relato nadie va a hacerlo. Por tanto insisto, vuelve al hilo del Dragón Lector y pide para apuntarte, cuando te permitan el acceso al foro privado, echa un vistazo para ver su funcionamiento y pide cuanto antes para participar como escritor/lector; un saludo.


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Jaden Diamondknight - 09/03/2018

Está bien. Se entiende el retraso.
Empezaré a ayudar con otras obras en proceso, cuando encuentre una que me llame la atención. Que es muy difícil que me impresionen, en estos días.


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Azaharys - 10/03/2018

Hola, Jaden.

Me he leído el primer capítulo, y veo varias cosillas: algunas buenas, otras que necesitan bastante trabajo. Partamos primero por las buenas: tu mundo tiene riqueza. Al leer, uno puede imaginar los lugares, los personajes, hasta sus ropas, aunque no las describas. Se me hace más una novela ligera que puede ser llevada al anime, que una obra literaria de fantasía clásica.

Los problemas:

1.- El primer capítulo no tiene enganche, no tiene tensión. Solo vemos a una chica que practica esgrima junto a compañeros, y se siente mal por el trato que estos le dan por su belleza. Y eso es todo. Al final del capítulo dice  que en una fiesta a la que debe asistir conocerá a "alguien" ¿una chica? que cambiará su vida. Esto es una promesa de cambio y avance, pero quizá pudieras incorporar más tensión, o trabajar más al personaje, porque se siente un tanto plano. ¿Conoces al personaje Ferris Eris, del anime Densetsu no yuusha no densetsu? Dale una mirada a ese anime, para estudiar ese personaje. Allí tienes una chica bonita, espadachina, de familia ultra noble y aristocrática, que no tiene absolutamente nada de plano. De hecho, el año en que salió ese anime fue escogida dentro de los mejores personajes femeninos. Analiza el carácter de ella, la forma de hablar, su adicción por comer dangos, que le da una característica. A tu personaje le falta eso, algo que la caracterice más. Una forma de hablar particular, un gusto extraño. Algo que la haga distinta. No podemos ver eso en los capítulos venideros, tenemos que ver esa particularidad en esta chica de entrada, en el primer capítulo, para que solo el personaje haga que queramos seguir leyendo sobre ella.

2.- La narrativa: La puntuación no está tan mal, pero puede mejorar más. El problema principal es ¡el revoltijo de tiempos verbales que tienes! ¿Por qué utilizas el pretérito imperfecto, terminación "aba"? Al decir yo me levantaba, es muy amplio. ¿cuándo me levantaba? Todos los días. Es muy distinto a decir:"yo me levanté", pues me levanté justo en ese momento en que te estoy narrando. ¿Ves la diferencia? Además de usar ese tiempo verbal de forma tan "extraña", no es uniforme, lo mezclas con otros tiempos verbales, y eso es un gran error narrativo.

3.- Los diálogos: suenan poco naturales, sobre todo la voz de Victoria. Aquí podrías aprovechar para darle más caracterización al personaje, buscando una forma de hablar especial de ella.

Voy a hacer una corrección, como la que hacemos en el Dragón Lector, de un trozo de tu capítulo (JP te hizo ya una, pero aprovecha de ver si coincido con él en algunos puntos, para que le pongas atención):




El panorama era sombrío; un día en que la Muerte recogía su cosecha. Me encontraba parada en aquel sitio de batalla, con mi ropa ensangrentada de los caídos(mala construcción de la frase. No puede estar ensangrentada con los caídos, sino con la sangre de los caídos. Puedes repararlo de dos formas:
1.- Me encontraba parada en aquel sitio, con mi ropa manchada con la sangre de los caídos.
2.- Me encontraba parada en aquel sitio, con mi ropa ensangrentada. Los cadáveres tenían un olor a putrefacción y...
A mi me gusta más el segundo ejemplo. Si sacas "los caídos" ya la imagen hace que el lector comprenda que la sangre es de los caídos y no necesitas decirlo.
)
, cuyos cadáveres tenían un olor a putrefacción y (falta una "a" )sangre coagulada. Para mí era usual esta visión; no le daba importancia,(punto seguido) mis pensamientos estaban contemplando las muertes de mis hermanos del alma, los cuales se entregaron por futuro mejor. Pero… más que nada… nunca olvidaría la promesa que hice a mi ser amado…

En este párrafo de inicio, la terminación verbal "aba" no molesta, porque ella está recordando,
era "un día en que la muerte recogía la cosecha", es indefinido, por lo tanto es correcto usarlo.


Capítulo 1: Un camino, un solo destino… Un espadachín orgulloso. (coincido con JP en que el título no refleja el contenido del capítulo)

Me encontraba en el vestíbulo de mi casa, enlistándome para ir a entrenar a los barracones que estaban al norte de la zona residencial del reino de Kartina.
–Madre… Ya voy de salida a entrenar. – Le avisaba a mi madre, sacudiendo el polvo de mí regazo. (Aquí es donde hay mal uso del pretérito imperfecto. Debe ser: "Le avisé a mi madre...")
–Awwwwww… que lastima (entre signos de exclamación, y ese "que" debe llevar tilde). Quería pasar el día contigo, mi pequeña. – Entonces, mi madre se acercaba ("se acercó". Sería correcto usar el pretérito imperfecto, si dijera: "Cuando mi madre se acercaba a mi, me jalaba las mejillas" lo que sería contar un recuerdo, y no narrar un diálogo.) a mí, para jalarme las mejillas. Mi madre,(como solo estás describiendo al personaje, aquí, en vez de coma, puedes usar dos puntos.) una dama en sus 50 años, cabello castaño claro largo, rizado, de ojos violeta. Una complexión y rostro algo robusto, de unos 1.69 metros de alto.
–Mamá…(aquí, en vez de los puntos suspensivos, puedes insertar la acción: "Mamá –le dije, retirando sus manos de mis mejillas–, voy a llegar tarde" ) voy a llegar tarde. El profesor me va a llamar la atención. – Le decía esto a ella, lentamente (tienes muchas palabras terminadas en "mente" en tu capítulo. No es recomendable usarlas, a menos que sea estrictamente necesario. Si usas una, asegúrate de que no hay otra cerca. Te las marcaré si las veo) retirando sus manos de mis mejillas.
–Solo prométeme que no andarás buscando pleitos callejeros, cariño. Debemos poner el ejemplo al resto de las familias nobles. – Mi madre recalcaba (recalcó) esto, frotando mi cabeza, devolviéndome una cálida sonrisa. Al escuchar esta remarca, yo me sonrojaba un poco, agachando la mirada. (En esta frase sí está bien usado el "sonrojaba" porque es un recuerdo de ella. Se sonrojaba cada vez que escuchaba eso, no solo en ese momento ¿vas comprendiendo cuándo debe usarse y cuándo no?)
–Tenías que recordármelo…– Antes (falta un "de". La expresión correcta es: "Antes de que") que yo saliera de la casa, mi padre llegaba(llegó) al vestíbulo, mostrándose algo agitado, cargando una carta de la familia imperial. Él era un señor cerca de sus 60 años, cabello corto, ya cubierto de canas, de cejas grandes, rostro gordo, complexión robusta, pero más musculosa, de unos 1.85 metros de alto.
–Hola, Victoria. (falta una pausa y acción "–me dijo–.") Me gustaría poder acompañarte a la práctica de esgrima de hoy, pero me llegó algo importante de la capital. Tendrás que ir sola esta vez. –(esa rayita sobra)
–Ohhh… Está bien. Ya estoy acostumbrada, después de todo. –(punto aparte) Con la moral destrozada por ese anuncio, yo pasaba a salir por la puerta principal, no sin antes escuchar a mis padres recitar las siguientes frases:(Aquí hay una mala construcción: ella pensaba salir no sin antes escuchar... ¿porqué pensaba que no iba a dejar de escuchar eso?... Lo correcto: "Con la moral destrozada, me dispuse a salir de la casa. Pero, antes de hacerlo, escuché a mis padres recitar lo siguienteSmile “¿Qué sucede, cariño?” “Tenemos malas noticias, Adelaida. Es urgente”. (intuyo aquí que es la madre quien pregunta "qué sucede cariño" y el padre contesta. Pero eso no está bien explicado.)
Mi familia es parte de la nobleza del reino de Kartina; un reino localizado en el norte del continente de Celes, el cual estaba localizado en el al hemisferio norte del planeta. El clima del reino era (¿por qué utilizas "era"? cuando ella está relatando el continente ya no existe o el clima cambió? Si es algo del pasado, ella debería iniciar el párrafo diciendo: "Mi familia era parte de la nobleza de..." y no "Mi familia es...") comúnmente frio; solía nevar muy a menudo, pero de vez en cuando podíamos disfrutar de un día fresco, inclusive caluroso, durante los veranos. La economía del reino era estable, inclusive con las altas y las bajas que se daban, a consecuencia de las relaciones políticas con los otros reinos, naciones y tribus.
En el caso de mi familia, somos devotos a distintas deidades femeninas que han existido en este mundo. Poco se sabe de los orígenes exactos de mis ancestros, pero se dice que fueron bendecidos por las diosas.

9:00 A.M.

Unas horas después, llegué a los barracones donde entrenaba. Siendo la única mujer en mi grupo, era de esperarse que mis compañeros se fijaran lujuriosamente en mí, lo cual me incomodaba terriblemente. Al parecer a los chicos les gustan las rubias de ojos azules. (Esto es muy relativo para decirlo así, tendrías que explicar por qué. Por ejemplo: "Al parecer, el hecho de que en mi país no hubiesen rubias de ojos azules, hacía que yo llamara demasiado la atención de ellos".)
–Hola, Victoria.(–Se me acercó uno de mis compañeros, mientras los otros me silbaban) ¿No le molestaría si nos vamos a la bodega de los cuarteles y te enseño(primero usas "le" y luego usas "te". Tienes que elegir una y unificar.) cómo se maneja una espada de verdad? Jajajaja. –(En literatura, no es recomendable poner la risa de esa forma. Puedes decirlo así: "–Rió fuerte. Y yo, hirviendo de la vergüenza y cubriéndome con mi capucha negra, me moví rápido...") Uno de mis compañeros me preguntaba esto, mientras otro grupo me silbaba sonoramente; hirviendo de la vergüenza y cubriéndome con mi capucha negra, yo me movía rápidamente hacia un rincón del edificio, donde nadie pudiera molestarme. Quería esperar un rato para que los piropos se apaciguaran, cuando de pronto uno de mis compañeros se acerca (aquí usaste un tiempo presente... hay que mantener el pasado simple: "se acercó") a mí por detrás, para saludarme.
–Buenos días, señorita Hosenfeld. –(la raya de inciso siempre va pegada a la palabra, sin espacio) Mi compañero(coma) quien dejaba ver su de complexión delgada, cabello cobrizo y lentes que agrandaban un poco sus ojos cafés(coma) me había dado un susto de ultratumba, haciéndome saltar un poco.(En toda esta descripción hay algo que está al revés. Cuando el chico habla, lo primero que sucede es que ella se asusta, por lo tanto, lo primero que debe ver el lector es eso. Tienes que llevar el susto adelante de la descripción:
"Buenos días, señorita Hosenfeld. –Salté del susto que me dio, y se me escapó un suspiro molesto. Se trataba de mi compañero...")

– ¡Aghhhhhh! – Recuperando el aliento un poco, yo pasé a voltear a ver a él(qué forma tan rara de decirlo!) me di vuelta para verlo, recargando mis manos sobre mis rodillas. (punto a parte)
–Ufffff… En verdad necesitaba ese infarto, Geraldo. Gracias.
–La-lamento eso, señorita Hosenfeld. No era mi intención asustarla así. –(sin espacio. He visto varios que no te he marcaro, tienes que corregir) Geraldo me dijo esto, recargándose(hace poco utilizaste la misma palabra para decir que ella apoyaba sus manos en sus rodillas. Busca un sinónimo: apoyándose, reclinándose..) sobre el muro del barracón.
–Mira… no es por ser grosera ni nada, pero por favor, déjame sola. Estoy hiperventilándome con lo que está pasando ahora mismo. –(raya sobra)
–Señorita Hosenfeld… no le gustan las adulaciones, ¿verdad? –(raya sobra)
–No. Para nada. Especialmente los más corrientes(creo que la palabra "vulgares" es más adecuada), como ese de la “espada”. – Al decirle esto a Geraldo, yo me senté de golpe en el suelo, recargando(otra vez - busca sinónimo) mi cabeza sobre mis rodillas.
– Ohhhhh… Ha de ser horrible ser la única dama en los cuarteles, ¿verdad?(falta un inciso, un gesto. –Se compadeció de mi–) Los que solo buscan a una mujer por su cuerpo son los primeros en soltar rienda suelta con sus halagos de mal gusto, especialmente si se trata de una chica de la alta sociedad. – El muchacho me comenta(tiempo presente incorrecto. Correcto: "me comentó") esto, sentándose a mi lado derecho, observándome preocupado.
–Si. Si lo es. Y mucho. Solo me gustaría tener un día donde yo pudiera ser invisible y no tener que pasar por esta mierda. – Le decía(Y aparece otra vez el pretérito imperfecto. Lo correcto: –Le dije...) esto a Gerlado, golpeando el muro del barracón.
–Guau… no pensé que usted fuera a blasfemar así, señorita Hosenfeld. –
– ¿Por qué? ¿Por qué soy una mujer, verdad? –(hay muchas rayas al terminar un parlamento que sobran. Si no hay comentario del narrador, no deben ponerse. Tienes que borrarlas todas! )
–N-no es por eso, señorita Hosenfeld… Bueno… la verdad es que me sorprende que alguien de su clase social pueda conocer un lenguaje tan vulgar. Es todo. –
–Las familias nobles no son tan distintas al resto del mundo, Geraldo. Nosotros también tenemos nuestros propios problemas y defectos que atender. Si quieres, puedes irme diciendo eso que querías decirme saliendo de clase. Ya ando de mejor humor… creo. –
–No-no quiero sonar como si esto fuera si estuviera invitándola a una cita, pero… ¿le gustaría ir conmigo a las carreras de caballos? Van a ser este domingo, en el establo de mi casa. – Entonces, el muchacho se levantaba("se levantó" en ese momento. Sino, el contexto sería: "cada vez que me invitaba a las carreras de caballos, se levantaba del suelo... y esto estaría muy mal XD ) del suelo y se colocaba(colocó) en frente de mí, sonrojándose un poco. Al escuchar esto, yo levanté(aquí sí usaste el correcto) la mirada un poco y me paré del suelo también.
– ¿Carreras… de caballos? ¡Por supuesto que me encantaría ir! Pero… no sé si mi padre solicitara de mi ayuda en la frontera oeste, este fin de semana… Por ahora, no te prometo nada, Geraldo. Lo siento. –
–N-no sabía que a usted le fuera a gustar las carreras de caballos, señorita Hosenfeld. Uffff… menuda suerte la mía. –
–Puedes llamarme Victoria, si quieres. Somos amigos, ¿o no? Y sí. Me gustan los caballos y las carreras de caballos. Siempre he creído que tú no escoges tu montura; ella te escoge a ti. Lo mismo pasa con tus armas. Ellas te escogen a ti. Aunque, si te soy sincera, a veces desearía poder ser yo quien decide lo que quiero. – Ya habiendo dicho esto, mi sonrisa cambió inmediatamente por un rostro de melancolía. Había algo dentro de mí que no me dejaba tranquila. (Aquí hay un conflicto de POV... como es ella quién está contando, ella no puede ver su propio rostro, ella está sintiendo. Lo que puede decir es esto: –Le sonreí, pero al instante la melancolía me embargó. Algo dentro de mi no me dejaba tranquila.)
– ¿Por qué menciona eso, seño-Victoria? – El muchacho entonces se acerca a mí, ladeando su cabeza hacia la derecha, mirándome un poco angustiado. Antes que pudiera hablar sobre ello, se escucha la voz de mi maestro a lo lejos. (En vez de eso, ¿no es más fácil decir: mi maestro interrumpió?)
– ¡El entrenamiento ha comenzado! ¡Repórtense en el interior de las instalaciones! –
–Te lo diré terminando las clases, Geraldo. – Ya habiendo dicho ello(hace poco usaste: "Antes de que pudiera hablar de ello" que es muy igual a lo que está aquí. Mucho más simple: –le dije.), tomé mis cosas del suelo y me fui adentro de los barracones.
–E-está bien… Si así lo desea. –

Voy a llegar hasta aquí. Hay mucho por corregir. Yo solo he leído dos novelas ligeras, y si bien es un género particular, tienen las mismas reglas narrativas generales de una obra clásica. Lo que yo te recomiendo es estudiar. En youtube hay clases gratis. Yo te recomiendo los programas centrales de Marcelo di Marco, pero ve desde el video 1. Se aprende muchísimo!! Te dejo aquí el enlace, a mi me sirvió un KILOMBO (como dicen los argentinos XD ):
https://www.youtube.com/watch?v=iAMaEzJ96Rs&list=PLIJAVacpioRwzmUpziZ8omyU2S1MMdoAO

Espero haber sido de ayuda. Creo que por ahí Cabro te habló del Dragón Lector. Yo también te dejo la invitación. Nos revisamos nuestros escritos y aprendemos en grupo Smile

Un saludo!


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Jaden Diamondknight - 10/03/2018

Ahmmm... esa no es la versión actualizada, Azaharys.
La versión más nueva del primer capítulo está en la pagina 5.
Espero que haya arreglado ese malentendido.


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Azaharys - 10/03/2018

jajaja! Vale! Pero aún así te servirá para ver algunos errores narrativos Smile

Para que no existan esos errores, puedes editar el primer mensaje y poner allí la versión actualizada, o una nota diciendo que hay una versión actualizada y poniendo en el primer post el enlace de esta Wink

Apenas tenga un tiempillo, voy a mirar tu nueva versión!


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Jaden Diamondknight - 11/03/2018

Ya actualicé el primer post, indicando la ubicación de la nueva versión.
Cuando tenga tiempo, me encantaría que usted pueda ayudarme con algunas cosas, que quiero practicar un poco más, en algunos tópicos que me gustaría escribir.


RE: [Fantasía/Chicas Mágicas] Las Reinas de Cristal - Fernando Martín Ramos-Catalina - 11/03/2018

Hola Jaden DiamondKnight, me he leido el primer capítulo(El ya revisado) y voy a comentarte mi opinión a fondo. Recuerda que algo que a mi no me gusta no tiene por que estar mal, simplemente tiene un estilo diferente al mio. Aun asi, intentare comentarte los errores(o al menos lo que yo creo que lo son) a fondo y de forma constructiva, para que puedas mejorar los puntos que consideres oportunos. Mi idea no es echar por tierra tu trabajo en ningún momento, como aclaración final.

Rojo:Cosas que, remarco, en mi opinión, están mal o regular. Suelen ser  tiempos, formas o cosas que no terminan de encajar, o un mal uso del lenguaje.

Verde:Cosas de la forma de hablar que aunque correctas, me resultan raras. Puede deberse a que seas de otro lugar del mundo(Yo personalmente soy de España) y no sean nada extrañas allí.

Azul:Cosas que me parece que se podrían mejorar en el sentido de la trama y la historia.

Marrón:Cosas buenas

Una guerra se desató en el Paraíso; un bando compuesto por dioses deseaba gobernar sobre el mundo humano, mientras que el otro grupo(Para mi sobra la palabra grupo, se sobreentiende del lenguaje) se opuso, demandando (Lo que ponga en verde son palabras que no son incorrectas, pero que me rechinan. Personalmente soy de España, así que tal vez eso tenga que ver, y quizás en donde tu vives sea una forma común de hablar)que los humanos fueran libres de tomar sus destinos. El conflicto tomó (se llevo, costó)incontables vidas, prolongándose por milenios( ¿Milenios no es tal vez mucho tiempo para una sola guerra?)No me parece mal si el resto de la historia y el mundo esta bien construido). El ejército de Irgellaan estaba por tomar la victoria(Estaba apunto de alzarse victorioso, de vencer), cuando de pronto un grupo de diosas (lo)derrocó(Derrocar es cuando a quien esta gobernando se le quita del poder, seria más bien derrotar) a él y a sus generales. Como represalia(castigo), las diosas exiliaron a los dioses(repite dios en muy poco espacio, si quitas la palabra dioses se sigue entendiendo perfectamente) traidores a una dimensión caótica(Dale un nombre a la dimensión, ya que parece que va a ser importante. Si ese es el nombre, dimensión del caos queda mejor, caótica es un abjetivo, y por ello no parece o suena a nombre) .Conforme pasó el tiempo, la energía de la dimensión corrompió a esos dioses(Los corrompió), mutándolos en criaturas llenas de rabia y dolor. Pasaron siglos de armonía, desde el final de esa guerra… pero poco sabíamos sobre los planes de Irgellaan y sus generales. Los exiliados aprendieron a manipular la energía caótica de esa dimensión, para usar magia de alto nivel( poderosa). Solo tomó un día(Hizo falta un dia), para que el ejército de Irgellaan abriera un portal al mundo humano, lanzando un ataque a gran escala. Sin más(sin dudarlo) dudarlo, mis compañeras y yo « bajamos », para detener el ataque. Aunque logramos repeler a los exiliados, el combate provocó más daño del percatado(del esperado);(ya que) nuestros poderes mágicos casi destruían(Destruyeron, esta hablando en pasado) el planeta,(Tantas comas cortan el ritmo del relato, haciendolo lento) en nuestro afán de ayudar a la humanidad. Sabíamos bien que nuestros enemigos volverían al mundo humano, pero usar nuestras habilidades sin restricción produciría más daño que el necesitado(que bien, o por ejemplo mas daño del debido). Mis amigas buscaron una manera de auxiliar a los humanos, sin llegar a esos extremos; (Me parece mejor aquí un punto)la mejor opción era brindarles(Concederles) nuestros poderes a unos cuantos capaces de portarlos, por lo que creamos las exopiedras. Gemas preciosas, resguardando el alma de una de nosotras, en su interior. Desde ese(Sobra el ese) entonces, historias de guerreras valerosas, las cuales usaban nuestros poderes en tiempos oscuros, empezaron a brotar. Durante el transcurso de la historia, ha habido centenares de historias(Esta bien la palabra historia, pero se repite dos veces muy seguidas, un sustituto como relatos) así…(pondría una coma) pero por ahora, os contaré la historia(Se repite de nuevo, cambiala por leyenda o las aventuras) de un grupo de amigas, las cuales confrontarán un conflicto más grande que ellas podrían imaginar…(Preferiría un punto)(No me gusta adelantar cosas de esta forma, prefiero que se vaya desvelando la historia a medida que avance. El lector ya sabe que el/la prota hará grandes cosas proque es una novela fantástica, asi que no hace falta que se lo indiques)


De esta parte he de decir que has hecho una introducción al mundo de la historia y lo entiendo, pero veo un par de cosas que no me gustan. Primero, personalmente no me gusta soltar un trozo de historia de repente, entiendo que es para que los lectores se situen, pero sería mucho mejor si lo vas dejando entreveer poco a poco con comentarios. Podría ir al templo a rezar y entonces ver los grabados que cuentanla historia, o cualquier cosa de ese tipo, asi tendría sentido dentro del desarrollo de la historia. Otra cosa que no me gusto y que esta relacionada es que se ve claramente que el/la protagonista va a tener que ver con una exopiedra, de forma que adelantas parte de la historia. Si consiguieras filtrar toda esta información antes de que fuera relevante y necesario en la historia poco a poco sería mejor en mi opinión). Si quieres una charla más a fondo sobre como hacerlo mandame un privado, ya que como tampoco conozco tu historia no puedo aconsejarte en que momentos colocarlos.


Capítulo 1: Bienvenidos a la ciudad de Pralvea. El lugar donde las almas se enlazan.(Me parece largo y adelanta que va a haber un amor o algo parecido sin necesidad. Optaría por algo más corto como La ciudad de Pralvea, o Pralvea simplemente).

14 de Enero de 884 Registros Etéreos. 4:00 P.M. (Personalmente no me gusta este formato de escritura, pero eso ya es una preferencia totalmente personal)

Una joven rubia de ojos azules encaminaba hacia un palacio(Tal vez una descripción menos genérica , que ademas de detalles de su físico que la hagan realmente característica(Una cicatriz, la forma de su cara, orejas muy redondas, cualquier cosa asi). No hace falta que la describas a fondo, pero si que estaría bien que fuera algo menos genérica), en la cima de una colina, cargando consigo una armadura y una espada ancha.(Has dejado ver que el personaje sabe luchar sin explicarlo) 
— ¿Señorita Victoria? —Uno de los mayordomos abrió la puerta, dejando entrar a la muchacha. 
—Ando muy cansada, Rogelio. Perdóname si no me veo de humor para conversar o jugar ajedrez con usted. —(Tras esto)La joven espadachina exclamó por su madre,(Esta coma me sobra) al entrar a su casa. (Pon un tras esto al principio del todo, si no el lenguaje queda muy forzado. (Exclamó podrías cambiarlo por llamó)
—Sus padres salieron a la capital, para atender un asunto con el comandante Luttenberg. Han estado desapareciendo muchas personas en el sur del reino, y ocupan(Me imagino que sera que destinan fondos, en mi lenguaje parece incorrecto) fondos para incrementar la seguridad en la frontera con Ucilia.
¬(No se que es esto XD)—Genial… Ahora ya son tres meses continuos, desde que ha estado pasando esto(Me suena forzado, tal vez Hace ya tres meses que desde que comenzaron las desapariciones, o ya van tres meses desde que comenzó el problema). Una semana más y ya tendremos nuevo récord. 
—Una cosa más. La familia ha sido invitada a la fiesta de la princesa Fabiola. —La joven Victoria escuchó esto, antes de subir por las escaleras.(Yo lo pondría mas como dijo Rogelio mientras que victoria subia las escaleras. No repitas tanto que Victoria es joven, ya nos quedamos con la idea la primera vez, no es incorrecto si no lo repites a menudo)
— ¿Fabiola? ¡El cumpleaños es hoy! Por las diosas… ¡Ni siquiera me he preparado! ¡Debo apurarme, Rogelio! —Entonces, el mayordomo le tomó de la muñeca.
—Relájese, señorita Victoria. La fiesta comienza, hasta las ocho de la noche. —Victoria lentamente recobró la compostura. Me parece raro cuando después de un dialogo pones justo detras una acción que ocurre después de este. No creo que sea incorrecto, pero personalmente me queda raro.
—Está bien, señor. —

(Para mi esto va separado del dialogo)
Tres horas después, la joven se había arreglado con un traje militar(Esto nos termina de confirmar que victoria es militar de algun tipo) de gala rojo carmesí, camisa blanca, corbata rosa, unas botas de cuero y elegantes guantes blancos. Su madre estaba vistiendo un vestido(llevava es mucho menos recargado) de gala(Repite de gala) color azul oscuro, con encajes dorados, zapatillas y guantes azules. Su padre vestía en un traje de gala blanco, con camisa negra, corbata blanca, guantes y zapatos negros.(No hace falta que ahondes tanto en la ropa que llevan los personajes. Queda como una lista de cosas muy forzada, sería mejor que describieras solo el vestido de la madre un poco más a fondo tal vez)
—Te ves divina con esa vestimenta militar, Victoria. No pensaba que la ropa de tu papá te quedara muy(tan) bien. 
(Hazme)Un favor y deja de jalarme las mejillas, mamá. Ya estoy (soy) muy grande para este tipo de gestos. 
—Bueno, mis bellas damas, es hora de irnos a la fiesta. El carruaje está esperando por nosotros(esperándonos). —

(Separalo del
El padre les dio la señal a ambas damas(se repite damas) de subir, por lo que asentaron(asintieron) con la cabeza, entrando al carro. El conductor le da(dio, mantén el tiempo verbal) la señal a los sementales, para empezar la larga cabalgada, hasta el castillo de la familia real de Kartina, donde se celebraría la fiesta. 
—Madre, Padre… Hay algo que quería preguntarles…—Victoria entonces agachó la mirada. (Dijo mientras agachaba la mirada queda mas natural)
— ¿Qué sucede, hija? Te noto muy triste. ¿Qué (esque)acaso no quieres ir a la fiesta de su alteza Fabiola? —(Dijo la madre, respondió la madre mientras)La madre apoyaba su mano derecha sobre el hombro de ella, mirándome(Mirándola, no puedes cambiar la persona de repente).
— ¿Cómo se sintieron ustedes cuando les fue dado(os sentisteis cuando os dieron) el título de condes?
— ¿A qué viene esa pregunta, pequeña? —Su padre preguntó esto.(Dijo su padre)
— ¿Alguna vez se han sentido que han perdido mucho tiempo sin saber que van a hacer con sus vidas? —Ambos padres voltearon a verse(a mirarse) mutuamente por(durante) un rato, al escuchar esta pregunta. 
—Jamás me he sentido así, Victoria. Yo quise dedicarme a estudiar medicina, pero cuando me casé con tu padre y me dieron el título de condesa, puse en práctica mis conocimientos para volverme médico de campo. No me pidas luchar, pero si puedo ayudar desde las trincheras. —La madre de guiñó el ojo,(me sobra) al decir esto. 


—Tu abuelo solicitó un título para mí, cuando tenía quince años. Debo admitir que me sentí nervioso cuando él hizo eso(lo hizo). Pensé que jamás estaría a la altura que nuestros antepasados establecieron.(una coma en vez de un punto) Pero luego entendí que uno debe sobresalir por aquello en lo que es habilidoso y no en todo. No soy el mejor espadachín de la familia, pero sí que se planear estrategias de combate. Ahora… ¿a qué viene la pregunta, cariño? (Falta un guión y una indicación de que esto lo dice el padre(Porque lo dice él ¿No?)
—Yono sé a qué quiero dedicarme… —(Dijo mientras)Victoria ladeó su cabeza, al decir esto. 
—Cariño… —Su padre colocó su mano en el hombro de la muchacha—. No tienes por qué sentirte mal por ello. Tarde o temprano lo sabrás—


La joven respondió con un « gracias », asentando(asintiendo) con su cabeza. El carro continuó su rumbo, en lo que Victoria se encandecía por las luces que abundaban en las calles. La familia avanzaba por la avenida principal, hasta que finamente llegaron al castillo de la familia real.
—Muy bien, chicas, hemos llegado. —El padre decía esto(Asi no se indica quien dijo que, la forma es simplemente poniendo dijo su padre), en lo que(mientras que) uno de los sirvientes les diría(decía, has vuelto a cambiar el tiempo verbal) donde estacionar nuestro carruaje. 
—Su majestad, el rey Fernando, se siente honrado con su presencia, señor Homero. Esperamos que disfruten la fiesta de cumpleaños de la princesa Fabiola. —Al estacionarse, la familia salió del carruaje, entrando al edifico. Rápidamente, la familia(no repitas la familia, pon se toparon simplemente) se topó con otros miembros de la realeza y la nobleza, hasta figuras populares, como músicos, científicos, miembros del ejército, etcétera. Los padres no dudaron en saludar a los invitados, pero la joven Victoria se agitaba por la multitud ahí reunida. 
—Vayamos a la oficina del rey Fernando, muchachas. — 
— ¡Oye, Victoria… puedo ver(Que bien) que viniste! —Un joven alto, de cabello café rojizo y ojos marrones se acercaba a la familia, sonriendo socarronamente. 
— ¡J-joven Giesler! —La joven (se)volteó a verle. 
—Joven Saúl… que linda sorpresa verle por aquí. ¿Vino solo o lo acompañaron sus padres? —La madre decía esto(dijo la madre).
—Me adelanté un poco. Un placer saludarla, condesa Hosenfeld. —Saúl respondía(Respondió Saul)—. Me sorprende que Victoria haya venido a la fiesta. 
— ¡Por supuesto que voy a venir(he venido, ya esta en la fiesta)! ¡Fabiola va a matarme(mas tiempos verbables cambiados, es me mataría), si es que(me sobra) no asisto a su fiesta de cumpleaños! 
— ¿Y qué pasó con tus modales, Victoria? ¿Qué (Esque) acaso se te olvida de quien hablas? —(Quien dice esto)

(Esto separado en otro párrafo)
La muchacha se cruzó de brazos, al escuchar esto. 
—La princesa Leonhardt va a matarme, si es que me ausento a la fiesta(ausento de la fiesta), marqués Giesler… —El joven marqués se rió socarronamente. 
—Mucho mejor. 
—Vayamos a la oficina de sus majestades, muchachos. —Entonces, el grupo se dirigió arriba, para hablar con los reyes y la princesa(ya son dos princesas, leonhardt y fabiola, o acaso es fabiola leonhardt). Durante el transcurso(del camino), ambos jóvenes intercambiaban comentarios sarcásticos, hasta que llegaron a la puerta de la recamara.


Aquí me he quedado. Personalmente lo veo un poco flojo y tedioso de leer. Veo también que quizás te falte costumbre de leer fantasía a menudo, así que mi consejo es que te centraras en leer libros de fantasía durante una temporada, y tal vez con las ideas más frescas volvieras a replantearte la novela. Si quieres un libro que te puede ser de mucha utilidad, deberías ojear : Escribir Ficción,de Gotham Writter´s workshop(lo puedes encontrar en español), te ayudará un montón.