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[Relato] Esencia etérea - Versión para impresión

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[Relato] Esencia etérea - Desmaret - 10/03/2019

Esencia etérea
Ella nunca había sentido tanta falta de aire como aquella vez. Podía sentir su vida a través del frío que congelaba sus pulmones, consolados solo por la tibiez del mate, que estaba siendo rodeado por sus helados dedos y su gélida palma. Lo sujetaban con vigor, como si fuera la última esperanza, lo único que tenía.

Sentada sola en una silleta, era consciente de que su cuerpo actuaba como un recipiente encargado de llevar el dolor de tener un alma con el prestigio de poder sentir y expresar. Sin embargo, ella no tenía a quien confesar que el suplicio dentro de su espíritu desgarraba a su corazón, sintiendo que no pertenecía a la vida, que no la merecía, y así se abrumaba en el abismo de su soledad.

Sus ojos desesperados siempre seguían ansiosos a sombras que solían cruzar por delante, indiferentes a su presencia. Ella buscaba a alguien con quien comunicar su tristeza y desolación, para poder confirmarse a sí misma que al menos existía y no era invisible. Aun así, nadie se dignaba a ver a aquella enorme masa de dolor que gritaba por unos ojos que la percibieran, unos diferentes a los suyos, que eran tan vacíos como su alma, cuya lengua muda es la única tan profunda que toca límite y lo expresa a través de un semblante desamparado. Lo único que había eran los árboles deshojados de afuera, que se movían por una brisa fría, y las voces de su pensamiento que la machacaban como musas malvadas. Ella rogaba al aire por unas palabras que no fueran las de su propia mente.

El dolor ajeno suele ser más liviano, pudiendo haber ayudado a cargar con un poco, pero nadie quería llevar una parte del suyo. Vivir se convirtió en un peso para ella, haciéndole flexionar las piernas. Sus rodillas ya rozaban el suelo. Sentía que no había nada que se pudiera hacer. Se sentía imperceptible. Sin embargo, la muerte parece hablar más que la vida misma, porque todos la vieron y todos la recuerdan desde que apareció colgada de una soga atada a la viga del techo, con una nota intitulada: “Esencia etérea”.