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Capítulo I: gloria y deshonra - Versión para impresión

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Capítulo I: gloria y deshonra - JsEmmanuel - 06/11/2019

He aquí el primer capitulo de mi historia titulada “La Espada de la Devastación”. Es muy suelta y rápida puesto que empecé a escribirla sin mediar planteamientos. A poco se convirtió en algo muy significativo para mi pese a que abandoné seguir trabajando con ella. Espero les guste y comenten; si hay erratas de cualquier tipo me dispensan.
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Melden era un gigantesco mundo lleno de leyendas, lugares de ensueño y criaturas míticas. Pero no todo era luz y paz. Hubieron periodos de cataclismos para cada imperio de Melden. Tal fue la situación de la parte más sureña de este mundo en donde la gloria del mismo se tornó en su propia deshonra.
     El reino de Melden del Sur era grande, próspero y encantador. Los Tres Pilares descansaban en él. Sus extensas tierras eran fértiles; no había falta de pan ni agua.
     La mismísima Familia Real era pomposa y envidiada. Compuesta por una pareja de esposos, cuya belleza parecía inverosímil, y dos pequeños, frutos de su amor, que también poseían destellos de su gloria.
     Así, con pureza de corazón y mano fuerte, el rey Orfrak y la reina Amancia forjaron su reino bajo la sombra portentosa del Segundo Pilar, siendo custodiados por el Padre Unicornio y sus sirvientes.
     Pasados los años la desolación entró en aquel reino y empezó a arruinar su gloria. Inició con la hija menor de los reyes. Un día desapareció con todas sus doncellas y guardianes cuando cruzaban el Bosque de Vítos tras haber visitado un reino vecino. Varios meses de búsquedas exhaustivas pasaron, pero nadie trajo indicios de la princesa y sus acompañantes. El rey, desesperado, encabezó una jauría y partió en su busca, desoyendo los consejos de su esposa.
     De este modo Orfrak, el rey benévolo, se internó en los bosques malditos y jamás volvió. Tiempo después, la reina dio por sentado que su esposo había tenido el mismo destino trágico que su hija. De modo que decidió continuar con el reinado por sí sola.
     Melden del Sur se levantó poco a poco y consiguió crecer y florecer un poco más, pero una raíz de amargura impedía que se desarrollara con esplendor. Tal era el sufrimiento de la reina y su ya único hijo, que las fiestas cesaron y las cosechas comenzaron a ser poco provechosas, dejando atrás el pasado fructuoso que habían vivido. 
     Amancia cuidó excesivamente de su único hijo, el príncipe Nemuel, quitando de su camino todo cuanto ella creía pudiera resultarle dañino. De este modo, el principio se convirtió en un joven inútil con las armas e inepto de espíritu. Sin embargo, era grande en conocimientos. Esto causó que el joven rehuyera los planes futuros que su madre tenía para él en cuanto a las riendas del reino.
     Sucedía que la vejez prorrumpía el cuerpo de la reina y acercaba al muchacho a su coronación como rey, pese a no tener la edad adecuada. Y una vez más otra desdicha desoló el cada vez más caduco reino de Melden del Sur. Esta vez la reina se enfermó gravemente. Varios médicos y hasta herbarios y curanderos de alto renombre acudieron al lecho de la enferma para calmar su quebranto pero ninguno supo cómo solucionar lo que le aquejaba. Y era que sangraba por cada orificio de su cuerpo sin ninguna causa aparente. Ni siquiera el Padre Unicornio, ni los poderosos Pilares, tuvieron misericordia de ella.
     De este modo, la mujer no pudo seguir con el destino de su reino. Y como Nemuel se refugiaba en la vana promesa de que sólo tomaría el cetro de oro cuando tuviera dieciséis años (edad permitida por las leyes del reino), Amancia se vio obligada a otorgarle el título de regente a su más fiel vasallo (un anciano escribano llamado Hermán, quien estuvo con ella y su fallecido esposo desde el principio de su mandato) hasta que su hijo tuviera la edad estimada para reinar.
     El escribano, y ahora rey, consiguió fama y buena reputación durante sus inicios. Sin embargo, las disputas en contra de su mandato no tardaron en llegar. Los ciudadanos pedían a un rey legítimo, por lo que Amancia se vio en la obligación de pedirle a su hijo que tomara el cetro de oro antes de tiempo. Mas este se negaba rotundamente, obligando a Hermán a continuar con aquella tarea que pensaba, no iba a costarle tanto.
     Pocos meses después de haber nombrado a su escribano rey de Melden del Sur, la reina Amancia muere tras haber vomitado una estrafalaria cantidad de sangre. Su muerte significó mucho para el reino, por lo que hubo luto por los siguientes meses. Con ello, Nemuel se volvió muy hosco y agrio. Se encerró en el lugar más apartado mientras lloraba día y noche su desdicha pues todos sus seres queridos habían muerto.
     El regente, sintiendo un miedo espeluznante hacia el pueblo, pedía constantemente al príncipe que se sentara en el trono pasados sus meses de luto para que calmara a la agitada población. Pero el joven seguía negándose y alegaba que su edad no se lo permitía, en su afán por mantenerse esquivo.
     De este modo, estar en el poder se volvió algo mortificante para Hermán ya que sufría el desprecio y la desobediencia de gran parte de sus subordinados y el pueblo, quienes le recriminaban y decían que solo obedecerían a su rey legítimo, y ese era Nemuel.
     Así que, una soleada mañana de otoño, cuando las hojas amarillentas de los arboles empezaban a caer, el antiguo escribano no soportó más y osó suicidarse. Se dirigió a su despacho, pidió a sus guardianes (en quienes ya ni siquiera confiaba) que lo dejaran a solas y aseguró la puerta tras sí. El anciano hombre se sentó con pesadumbre en su mullido asiento y empezó a llorar. Se apoyó con los codos en el escritorio largo rato. Con ojos llorosos rebuscó en un resquicio del mismo. Encontró un frasquito que contenía un líquido purpúreo, muy oscuro. Su etiqueta rezaba “veneno para grifos” en una extraña lengua. El hombre se descompuso y dejó fluir su llanto mientras rememoraba la pasada gloria de Melden del Sur y pedía perdón a los Tres Pilares por su insolencia. Finalmente destapó el frasco con cuidado. Una sola engullida del líquido ácido que contenía significaba la muerte instantánea, así que lo haría rápido para menguar cualquier dolor que este pudiese ocasionarle. Lo alzó con tristeza. Aún se preguntaba cómo Nemuel, un joven inteligente, pulcro y soñador, rechazaba lo que un día había sido el estandarte de sus padres. Pero lo entendía en cierto modo. Él también había pasado por una etapa similar en la que, durante su juventud, lo había perdido todo incluso las ganas de vivir. No lo pensó más. Cortó la distancia que separaba el borde de cristal de aquella vasija infamia que representaba aquel frasco y lo llevó a sus labios...
     —Ofenderás a los Tres Pilares si lo haces. —Mas salió alguien a su encuentro.


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - Cabromagno - 06/11/2019

¿Eres de los que aguantan bien las criticas negativas (las constructivas, claro, las destructivas no las aguanta nadie) e intentan aprender de ellas o es mejor que me calle y no diga nada? Big Grin


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - JsEmmanuel - 06/11/2019

Jajaja te escucho.


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - Cabromagno - 07/11/2019

Lo que has escrito es un buen ejemplo de un clasico error de novato: has creado un mundo maravilloso, con un trasfondo interesante... y has sentido la estupida necesidad de vomitarlo todo en el primer capitulo. ¡Guardate algo para mas tarde!

No creo que haya necesidad de contarnos los ultimos treinta años de la historia del reino. Seguro que a lo largo de la novela habra momentos adecuados para ir recordando hechos pasados. Te has escrito un primer capitulo aburrido, donde nos condensas material que da para toda una precuela en tres tristes parrafos. Y luego rematas con lo que, supongo, es el principio de la historia con el intento de suicidio del regente. Si el remate pretendia ser el climax del capitulo, no lo consigue, pues despues de leer un tratado de historia, que me presenten a un personaje y se intente suicidar, pues ni fu ni fa. No has creado empatia por el personaje ni nada remotamente parecido. Por tanto, el climax no funciona, porque al lector le importa un comino si ese tio muere o no.

Ademas, todo lo que rodea al regente y su pretension de suicidarse simplemente nos lo dices, pero no nos lo muestras. Grabate esto a fuego: un escritor debe mostrar las cosas, no decirlas.

¿Que quiero decir con esto? Bien, veamos un ejemplo sacado de tu capitulo: en cierto momento nos dices que "el reino de Melden del Sur era grande, próspero y encantador", y nos lo tenemos que creer porque tu lo dices. Pues no, es mejor que lo muestres: limitate a hablarnos de los mil rios que salpican el reino de Melden del Sur, hablanos de sus docenas de ciudades, de sus bosques interminables... y no sera necesario que digas que es grande, el lector lo pensara por si mismo. Hablanos de los incontables barcos que cada dia cargan y descargan en los puertos de las ciudades de Melden del Sur, de las toneladas de mercancias que traen y llevan, y menciona algunos de los exoticos productos que llegan desde la otra punta del mundo... y no sera necesario que nos digas que es prospero, el lector lo pensara por si mismo.

¿Ves la diferencia?

Volvamos otra vez al capitulo. Nos cuentas todo el pasado, a mi juicio innecesariamente, para finalmente decirnos cual es la situacion presente. Y yo digo, no nos lo digas, muestranoslo. Porque el material para hacer un buen capitulo lo tienes ahi, es cuestion de mostrarlo en vez de decirlo. Por ejemplo, te cuento esquematicamente como desarrollaria yo este primer capitulo:

Relataria el ultimo dia del regente. Empezaria con un dialogo entre el regente y el principe. El regente le pide por enesima vez que se ciña la corona, dado que va ya por la enesima, no deberia razonar con el, sino implorarle. El niño/adolescente malcriado, mostrara su malcriada forma de ser siendo egoista y no mostrando compasion alguna por el regente y mandandolo a tomar viento. Podria mencionar el hecho de que el regente tiene que aguantarse porque la reina, que en paz descanse, le nombro.

Luego el regente se iria a hacer sus quehaceres de regente, despachando misivas. Se puede mostrar el contenido de alguna de ellas, que hable de la baja recaudacion de impuestos en alguna region que antes era muy rica.

Despues se puede mostrar al regente charlando con gente de la corte de cosas que tengan algun minimo interes. (Seria interesante que el regente sea de origen plebeyo, pues esto puede servir de justificacion a todos esos odios que en tu capitulo son bastante gratuitos). Los nobles se mostrarian desagradables con el ya que no le respetan por su origen humilde. Los plebeyos de la corte le tienen envidia por haber medrado mas que ellos. Los sirvientes le tendrian mideo por ser el que manda. Y no seria necesario que nadie le ignorase, es el regente, puesto a dedo por la reina, lo suyo es que la gente le obedezca. Pero lo que digo, se pueden mostrar desagradables con el, y mostrar como todo ello le afecta y le mina la autoestima al pobre hombre.

Al final del dia, el hombre se encerraria en su habitacion y se dispondria a tomar el veneno. Importante señalar en algun momento que no se plantea limitarse a dimitir porque eso lo consideraria insultar a la reina o algo asi y no podria vivir con ello porque la tenia en alta estima, asi que prefiere suicidarse. Y cuando va a hacerlo aparece alguien.


Tras leer un capitulo como el que yo te he esquematizado el lector sabra que hay un principe que aun no tiene edad de gobernar y que la reina nombro al regente (por la escena del dialogo), que el reino esta en decadencia (por la escena de las misivas y quizas puedas meter algun detalle mas en las conversaciones del regente con cortesanos), que la gente odia al regente (por la las charlas que tiene en la corte) y que el regente tiene razones de sobras para quitarse de enmedio (por todo lo anterior).

La diferencia es que en mi capitulo todo eso lo muestras en vez de limitarte a decirlo. Y si lo piensas, en un capitulo como el que yo te he descrito, es bastante probable que el lector si haya empatizado con el pobre regente, y por tanto si le importara saber si vive o muere, por lo que la aparicion de un salvador en el ultimo momento tendra el efecto climax que, imagino, querias que tuviera.

Y para hablar de lo que paso con los reyes y la princesa, ya habra tiempo a lo largo de la novela, si es que en algun momento es necesario para la trama.

A todo esto, ¿los dioses van a tener alguna importancia en la trama o son mero decorado de tu mundo? Porque les das un protagonismo excesivo si no van a ser algo importante para la trama. Vamos, otra cosa que metes con calzador.

Grabate esto a fuego tambien: si algo no es importante para la trama, borralo. Se que cuando se crea un mundo uno tiene muchas ganas de enseñarle al lector lo maravilloso que es el mundo que ha creado, pero el relleno siempre es mejor evitarlo. Recuerda que estas escribiendo una historia, no un atlas. Por mucho trasfondo que hayas creado para tu novela, este solo debe mostrarse en breves retazos a lo largo de la misma para enriquecerla. Si metes demasiado relleno, al final solo entorpeces la lectura y el desarrollo de la trama, y bajas en picado la calidad de la obra.


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - JsEmmanuel - 07/11/2019

Muchas gracias @Cabromagno. Muy apreciado tu comentario. Te explico, lo que quise hacer fue un capítulo rápido en el que muestro todo de forma vertiginosa para caer en la situación actual de la historia y así evitarme el detallar por qué el reino se encontraba como estaba. En resumidas cuentas me dices que debo ir al grano, demostrar con hechos lo que meramente digo, simplificar las tramas y hacer las situaciones de la historia más comunes. ¿Estoy en lo correcto?


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - Cabromagno - 07/11/2019

(07/11/2019 07:24 AM)JsEmmanuel escribió: Te explico, lo que quise hacer fue un capítulo rápido en el que muestro todo de forma vertiginosa para caer en la situación actual de la historia y así evitarme el detallar por qué el reino se encontraba como estaba.

Lo que debes preguntarte es, ¿necesita el lector conocer la situacion actual del reino antes de empezar la historia? Si tienes la mas minima duda, entonces la respuesta es no y puedes ponerte a reescribir el primer capitulo.

(07/11/2019 07:24 AM)JsEmmanuel escribió: En resumidas cuentas me dices que debo ir al grano, demostrar con hechos lo que meramente digo, simplificar las tramas y hacer las situaciones de la historia más comunes. ¿Estoy en lo correcto?

En general, lo suyo es ir al grano. El relleno a veces esta bien, pero no se debe abusar del mismo.

Si, el escritor debe intentar siempre mostrar las cosas y no meramente decirlas.

Simplificar las tramas no es necesario. La cosa es ir desvelando las cosas de una forma mas ordenada y elegante. Si para poder entender tu novela hay que leerse antes varios parrafos sobre la historia de tu mundo, como si tu novela necesitara instrucciones, pues tienes un problema: o bien la historia deberia empezar treinta años antes para que nos muestres todo eso, o bien todo eso deberias intentar que vaya apareciendo poco a poco a lo largo de la novela. Si es algo muy importante, tal vez en el momento adecuado un par de personajes deberian tener una conversacion acerca de todos esos hechos pasados. Si no es tan importante, bastara con que se mencionen varios retazos en distintas conversaciones a lo largo de la novela, o se explique algun detalle al describir un lugar que tenga que ver con los hechos.

Con hacer las situaciones mas comunes no se muy bien a que te refieres, pero si es lo que creo, si. Casi todo tu primer capitulo se asemeja mas a un libro de texto que a una novela, y no creo que eso sea lo que quieres. Lo suyo es que lo muestres y expliques todo a traves de los personajes: por ejemplo, si tu personaje sale a la calle y pasa por la plaza en la que hay una estatua en recuerdo del rey Orfrak, pues al describirla puedes aprovechar para contar como murio, o hacer que el personaje lea la placa conmemorativa donde se narran sus hazañas y muerte. Asi puedes colar un parrafito de historia de tu mundo de una forma mas natural.



Por cierto, ya que estoy, te voy a hacer la recomendacion que le hago siempre a todo el mundo, novel o no: leete el libro "Como no escribir una novela" de Howard Mittelmark y Sandra Newman. Es muy ameno y divertido, pero sobretodo, muy util.

¡Atjo! Lo puedes encontrar en pdf si lo buscas en google ¡Atjo! Ay, que tos mas mala... Big Grin


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - Bicerofonte - 07/11/2019

El capítulo se puede resumir a menos de la mitad. Ocupa el espacio que le vas a quitar para entrar directamente a la acción.
Lo que le vas a quitar no tiene por qué irse a la basura. Puedes irlo diciendo dosificadamente entre diálogos y acciones como al acaso. Así no se pierde el hilo ágil de la trama y poco a poco el lector se va enterando de los detalles que, como te lo dijo Cabro, al principio son un enorme somnífero.
No te desesperes. Todo buen relato hay qué trabajarlo, trabajarlo y volver a trabajarlo.
Has empezado muy bien. Sigue los consejos de nuestro capruno amigo.


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - JsEmmanuel - 07/11/2019

Así es @Cabromagno. Ya tengo en mente cómo empezar según las pautas dadas. Veré si trabajo en ello lo más rápido posible para ver que tal quedará. Y pues, me pareció raro el título que me sugeriste pero igual buscaré abrir espacio para leerlo.

Gracias @Bicerofonte. El muchacho me pareció al principio algo rígido pero me recuerda a un maestro que al final quiere lo mejor para su alumno. Llevo sus recomendaciones muy de cerca.


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - JPQueirozPerez - 07/11/2019

Como dice Cabro, esto más que una novela parece un libro de texto, para mostrar hasta que punto es un problema esta Enciclopedia Meldenica voy a hacer un análisis del texto tal y como es ahora.




Melden era un gigantesco mundo lleno de leyendas, lugares de ensueño y criaturas míticas [no pueden ser míticas porque existen. Sí, son míticas desde nuestro punto de vista, pero no tiene razón de considerarlo desde nuestro lado si esta no es una historia tipo Las Crónicas de Narnia o Harry Potter en la que alguien de nuestro mundo viaja a otro mundo que es mágico. Por otro lado, ¿qué tipo de leyendas, lugares de ensueño y criaturas míticas hay? En la versión que plantea Cabro, tiene sentido no profundizar en esos aspectos de golpe, pero en una versión como esta queda muy vago]. Pero no todo era luz y paz. Hubieron periodos de cataclismos para cada imperio de Melden [decir que hay lugares de ensueños o leyendas no da lugar a pensar que todo era luz y paz, no hay correlación entre ambas cosas. Además que es de esperar que haya periodos castróficos para las distintas naciones del lugar] . Tal fue la situación de la parte más sureña de este mundo en donde la gloria del mismo se tornó en su propia deshonra.
    El reino de Melden del Sur [esto es como que que tengamos un país llamado Tierra del Sur, crea demasiadas preguntas eso de llamar un reino de esta manera. En el mejor de los casos, pensaría que no se trata de un reino sino de un imperio que ocupe gran parte del mundo (como pudiera ocurrir con el imperio de Alejandro Magno o los hunos), lo cual hace que llamarlo grande sea redundante] era grande, próspero y encantador [¿por qué es todo eso? En un texto enciclopédico necesito la explicación concreta (y decir que sus tierras eran fértiles no lo hace próspero y encantador, debe haber más); y ¿qué significa encantador? O sea, la mayoría de grandes imperios que hemos tenido, han sido prósperos a base de conquistas, saqueos y demás, eso no lo llamaría encantador]. Los Tres Pilares [mencionas estos Pilares varias veces en el capítulo sin dar una idea de qué se trata. En una narración corriente tendría sentido, aquí simplemente parece que falte información: no me aclaras si son pilares reales, si son montañas sagradas llamadas así, si es un concepto metafórico... En la historia normal, alguien los va a mencionar (puede que incluso en un diálogo como en el del final del capítulo) y el lector no sabrá qué es, pero no importará, porque tampoco sabemos mucho del resto del mundo] descansaban en él. Sus extensas tierras eran fértiles [aquí no sé si lo son por esos Pilares, o no tiene que ver]; no había falta de pan ni agua.
    La mismísima Familia Real era pomposa y envidiada [esto no cuadra con lo que describes de ellos luego. Por tanto sería algo en qué tendrías que profundizar: ¿qué tienen de pomposos?, ¿por qué son envidiados?]. Compuesta por una pareja de esposos [redudante], cuya belleza parecía inverosímil, y dos pequeños, frutos de su amor, que también poseían destellos de su gloria.
    Así, con pureza de corazón y mano fuerte, el rey Orfrak y la reina Amancia forjaron su reino bajo la sombra portentosa del Segundo Pilar, [esto seguiría sin aclarar qué son esos Pilares] siendo custodiados por el Padre Unicornio y sus sirvientes [tres cuartos de lo mismo que con los Pilares, en una narración normal no tiene más nombrar a una deidad (que esa es otra, debo suponer que es una deidad) pero aquí queda demasiado vago].
    Pasados los años la desolación entró en aquel reino y empezó a arruinar su gloria. Inició con la hija menor [la princesa o la infanta si fuera el caso] de los reyes. Un día desapareció con todas sus doncellas y guardianes cuando cruzaban el Bosque de Vítos tras haber visitado un reino vecino. Varios meses de búsquedas exhaustivas pasaron, pero nadie trajo indicios de la princesa y sus acompañantes. El rey, desesperado, encabezó una jauría y partió en su busca, desoyendo los consejos de su esposa.
    De este modo Orfrak, el rey benévolo, se internó en los bosques malditos y jamás volvió. [sabiendo que antes hubieron varias partidas de búsqueda, es raro que justo la suya desaparezca y no las anteriores] Tiempo después, la reina dio por sentado que su esposo había tenido el mismo destino trágico que su hija. De modo que decidió continuar con el reinado por sí sola. [otra oración extraña: ya debía estar reinando por sí sola desde el momento en que se marchara su esposo, por tanto es una aclaración que sobra]
    Melden del Sur se levantó poco a poco [o sea, que algún momento cayó... Cosa que no hemos visto; sí, dices que la desolación entró en el reino y arruinó su gloria, pero lo único que mencionas es el motivo, con lo que parece que la única ruina fue que desapareciera la princesa, pero no que eso tuviera una repercusión real en la nación] y consiguió crecer y florecer un poco más, pero una raíz de amargura impedía que se desarrollara con esplendor. Tal era el sufrimiento de la reina y su ya único hijo, que las fiestas cesaron y las cosechas comenzaron a ser poco provechosas, dejando atrás el pasado fructuoso que habían vivido [no hay una correlación entre ambas cosas. Podría haberla con las fiestas en que la Corona prohibiera las festividades (pero no es algo que hayas dicho) pero que las cosechas empiecen a mermar no tiene mucho sentido (a no ser que hubiera una implicación con la religión esa del Padre Unicornio y los Pilares, cosa que tampoco has explicado)].
    Amancia cuidó excesivamente de su único hijo, el príncipe Nemuel, quitando de su camino todo cuanto ella creía pudiera resultarle dañino. De este modo, el principio se convirtió en un joven inútil con las armas e inepto de espíritu. Sin embargo, era grande en conocimientos. Esto causó que el joven rehuyera los planes futuros que su madre tenía para él en cuanto a las riendas del reino. [no veo los motivos para ello. Se entiende que es un joven mimado, pero el hecho de ser inteligente y tener muchos conocimientos no tiene relación con no querer reinar]
    Sucedía que la vejez prorrumpía el cuerpo de la reina [es muy raro: ¿cómo es posible que ella ya estuviera en la vejez y su hijo aun no hubiera alcanzado la edad para reinar? Tengo que entender que eran maduros cuando le tuvieron, pero además de que no es algo que hayas dejado claro y que no parece muy adecuado tener hijos en edades avanzadas (con el riesgo de morir en el parto), es bastante raro que el resto de nobles no se preocupen por una situación así] y acercaba al muchacho a su coronación como rey, pese a no tener la edad adecuada. Y una vez más otra desdicha desoló el cada vez más caduco reino de Melden del Sur. Esta vez la reina se enfermó gravemente. [otro problema de este tipo de narración es que necesita dejar claro el rango temporal en el que se desarrolla (¿llegó a la vejez y enfermó?, ¿tardó unos meses?, ¿años?)] Varios médicos y hasta herbarios y curanderos de alto renombre acudieron al lecho de la enferma para calmar su quebranto pero ninguno supo cómo solucionar lo que le aquejaba. Y era que sangraba por cada orificio [para empezar está el problema en que no aclaras si sangra sin parar o no, pero además me parece exagerada una enfermedad así. ¿Es una maldición o una enfermedad? En caso de ser una enfermedad lo que pienso es que es una que provocaría una pandemia] de su cuerpo sin ninguna causa aparente. Ni siquiera el Padre Unicornio, ni los poderosos Pilares, tuvieron misericordia de ella. [¿por qué debían tenerla?]
    De este modo, la mujer no pudo seguir con el destino de su reino. Y como Nemuel se refugiaba en la vana promesa de que sólo tomaría el cetro de oro cuando tuviera dieciséis años (edad permitida por las leyes del reino), Amancia se vio obligada [otra vez, en el momento en que enferma ya debería tener a un regente. Tal y como está escrito parece que lo haga tras pasar un tiempo enferma] a otorgarle el título de regente a su más fiel vasallo (un anciano escribano llamado Hermán, quien estuvo con ella y su fallecido esposo desde el principio de su mandato) hasta que su hijo tuviera la edad estimada para reinar.
    El escribano, y ahora rey [no era el rey, era el regente, son dos cosas diferentes], consiguió fama y buena reputación durante sus inicios. Sin embargo, las disputas en contra de su mandato no tardaron en llegar. Los ciudadanos pedían a un rey legítimo, por lo que Amancia se vio en la obligación de pedirle a su hijo que tomara el cetro de oro antes de tiempo. Mas este se negaba rotundamente, obligando a Hermán a continuar con aquella tarea que pensaba, no iba a costarle tanto.
    Pocos meses después de haber nombrado a su escribano rey de Melden del Sur, la reina Amancia muere tras haber vomitado una estrafalaria cantidad de sangre [además del tiempo verbal que hace más enciclopédico este texto si cabe, parece fuera de lugar lo de describir la muerte (que por otro lado como descripción deja bastante que desear), cuando el resto de veces has pasado de puntillas por el tema (no sabemos qué síntomas tiene la enfermedad o si es contagiosa)]. Su muerte significó mucho para el reino, por lo que hubo luto por los siguientes meses. Con ello, Nemuel se volvió muy hosco y agrio. Se encerró en el lugar más apartado mientras lloraba día y noche su desdicha pues todos sus seres queridos habían muerto.
    El regente, sintiendo un miedo espeluznante hacia el pueblo, pedía constantemente al príncipe que se sentara en el trono pasados sus meses de luto para que calmara a la agitada población [en la versión de Cabro, podría llegar a entenderlo, pero aquí no hay nada que me haga ver porque sigue aguantando todo en lugar de abdicar]. Pero el joven seguía negándose y alegaba que su edad no se lo permitía, en su afán por mantenerse esquivo.
    De este modo, estar en el poder se volvió algo mortificante para Hermán ya que sufría el desprecio y la desobediencia de gran parte de sus subordinados y el pueblo, quienes le recriminaban y decían que solo obedecerían a su rey legítimo, y ese era Nemuel. [raro es que entonces no den un golpe de estado]
    Así que, una soleada mañana de otoño [¿por qué me interesa saber que es una mañana de otoño cuando no he sabido cuánto ha pasado desde la muerte de la reina?], cuando las hojas amarillentas de los arboles empezaban a caer, el antiguo escribano no soportó más y osó suicidarse [en todo caso decidió, porque la escena acaba con él sin ni siquiera haber tomado el veneno]. Se dirigió a su despacho, pidió a sus guardianes (en quienes ya ni siquiera confiaba) que lo dejaran a solas y aseguró la puerta tras sí. El anciano hombre se sentó con pesadumbre en su mullido asiento y empezó a llorar. Se apoyó con los codos en el escritorio largo rato. Con ojos llorosos rebuscó en un resquicio del mismo. Encontró un frasquito que contenía un líquido purpúreo, muy oscuro. Su etiqueta rezaba “veneno para grifos [¿por qué? ¿Qué hace de especial que sea veneno para grifos en lugar de veneno a secas? ¿Y por qué tiene una etiqueta? Lo entendería si estuviera en un laboratorio alquímico (o equivalente) para diferenciarlo de otras sustancias, pero entonces me pregunto porque el regente guarda algo así en su cajón. Sólo puedo considerar que llevaba tiempo pensando en matarse pero, otra vez, no lo dejas claro]” en una extraña lengua. El hombre se descompuso y dejó fluir su llanto mientras rememoraba la pasada gloria de Melden del Sur y pedía perdón a los Tres Pilares por su insolencia. Finalmente destapó el frasco con cuidado. Una sola engullida del líquido ácido que contenía significaba la muerte instantánea, así que lo haría rápido para menguar cualquier dolor que este pudiese ocasionarle [si es instantáneo da igual si lo hace lento o rápido, porque va a morir en el acto, por tanto no va a sentir nada]. Lo alzó con tristeza. Aún se preguntaba cómo Nemuel, un joven inteligente, pulcro y soñador, rechazaba lo que un día había sido el estandarte de sus padres. Pero lo entendía en cierto modo. Él también había pasado por una etapa similar en la que, durante su juventud, lo había perdido todo incluso las ganas de vivir. [Lo de inteligente (aunque no lo has mostrado y sólo contado) lo podemos creer, pero lo demás... Por lo que sabemos es inteligente, pero un llorica malcriado que deja que su reino se arruine. Con respecto a lo otro, si lo entiende de cierto modo no tiene mucho sentido que se lo pregunte (sí, podría ocurrir pero no con la construcción de las frases así). Por último, lo de añadir sobre un personaje del que casi no sabemos nada, y que está a punto de suicidarse (por mucho que al final del capítulo aún no ocurra) algo que sintió en su juventud no tiene el más mínimo sentido] No lo pensó más. Cortó la distancia que separaba el borde de cristal de aquella vasija infamia [infame o de infamia] que representaba aquel frasco y lo llevó a sus labios...
    —Ofenderás a los Tres Pilares si lo haces. —Mas salió alguien a su encuentro. [en todo caso esto iría antes del diálogo. Si lo pones así parece que alguien lo diga (probablemente, a falta de una acotación, él mismo) y luego alguien salga a su encuentro]



Como ves, hay un montón de cosas que no tienen sentido por la manera de narrar y que en cambio en una historia en la que vamos descubriendo el mundo poco a poco no da lugar a tantos vacios argumentales y narrativos —no saber qué son los Pilares si hemos oído de ellos en una conversación (o los hemos visto en caso de ser algo físico) no es tan problemático como si los menciona directamente el narrador como ocurre aquí—.

Sobre la historia es interesante. Lo típico es que el regente resultara ser un traidor que quiere el poder para sí, aquí encontramos justo lo contrario; si se trabajara bien la parte narrativa podría dar lugar a algo que atraiga bastante —esta parte al menos, luego ya dependería de cómo fuera el resto de la historia—. De los personajes hay poco que decir, los vemos a través de un prisma enciclopédico así que poco podemos saber realmente de ellos.

Ya que Cabro te ha hecho su recomendación, te haré yo otra: Los hilos de canales de YouTube y de libros útiles para escritores, con los que vas a encontrar cosas de utilidad para la parte de la escritura pero también para diferentes aspectos de la creación de mundo y de personajes.


RE: Capítulo I: gloria y deshonra - JsEmmanuel - 08/11/2019

Muchas gracias por tu análisis del capítulo. Ahora te detallo:

Referente a lo mítico, entiendo y comprendo que le di mal uso a la palabra. Supongo que a veces uno se deja llevar por el sonido de las palabras y no por la coherencia. En cuanto a las leyendas y demás mencionados en el primer párrafo, sí, quizás resulta vaguisímo puesto que no hay nada que sustente esto. Pero como dije anteriormente, quería reflejar una historia rápida en el primer capítulo para señalar luego la problemática actual del reino.

¿Por que no podría llamarlo Melden del Sur? ¿O del este? No encuentro ninguna falla en llamarlo de esa manera. Además, no creo que genere tantas preguntas si en un inicio vemos todo un territorio llamado Melden y a la parte sureña se le hace llamar Melden del Sur, es como si dijera Corea del Norte o Corea del Sur. Sustenta más tu argumento y quizás te entienda un poco mejor.

Al parecer hice mal uso de la palabra “imperio” también; quizás quería hablar de un reino puesto que el mismo no se basa en conquistas y saqueos.

En cuanto a los Pilares, uno da por sentado que se está hablando de deidades. No soy del tipo de escritores que devela todo en un capítulo. Así que por el momento no dejaré de nombrar a las deidades, más bien develaré más datos sobre ellas cuando lo crea, por lo que no considero productivo tu argumento.

Quizás sea contraproducente que el Rey Orfrak haya desaparecido al entrar al susodicho bosque. En cuanto a lo que sigue, sí, también está demás decir que luego de la desaparición de su esposo Amancia continuaría con el mandato. Muy buen punto.

Cuando me refiero a que “Melden del Sur se levantó poco a poco”, pensé que captarían que la desunión (por cosa del destino) que tuvo la familia real ocasionó la caída del reino o la inactividad de La Corona por un tiempo. Bien, entiendo que debo especificar que tanto repercutió en el estado. Muy bien argumentado. Prosigamos.

En cuanto al mermar de las cosechas por la tristeza de la reina y su hijo, sí, falta profundizar en esto. Lo mismo que el por qué el muchacho no quería reinar. El uso de la palabra “vejez” en la siguiente oración fue usada al azar, y de forma incorrecta. Me disculpo por ello. En cuanto al tiempo en que ocurrió un hecho y el siguiente me refería a meses aunque no lo destaqué.

La enfermedad que padecía la reina en realidad era un maleficio que obviamente especificaría después. De verdad me extraña que quieran saber absolutamente todo de buenas a primeras. Deben entender que cada uno tiene una forma de relatar las cosas de forma diferente. Soy del tipo de escritor que deja cierto misterio para aclararlo después. Entiendo tu punto en la siguiente oración pero pensé que tendrían en mente que Melden era custodiado por una de las deidades. Claro que estos podrían tener misericordia para con la reina. ¿Por qué preguntas lo contrario?

En el siguiente párrafo concerniente al descenso de la reina, me parece claro que esta dejo de reinar al enfermar. De modo que colocó inmediatamente el reino en manos de Hermán. ¿Por que llamas esto una enciclopedia? Por más que parezca no lo es.

Te entiendo en cuanto a lo del reinado del regente. Supongo que no se me ocurrió el que abdicara.

En el siguiente párrafo me dejas una pregunta, veámosla: ¿por qué me interesa saber que es una mañana de otoño cuando no he sabido cuánto ha pasado desde la muerte de la reina? Bueno, porque uno describe las cosas a su parecer, quizás a ti te parezca estúpido, quizás a otro no, quizás a otros interesante. No veo fallas en el mismo.

Cuando digo que el regente osó suicidarse, simplemente me adelanté al hecho. No estuvo mal hacerlo.

Veamos tu siguiente pregunta: ¿qué hace de especial que el veneno que Herman pensó tomar fuera para grifos? A mi entender, el grifo es una criatura muy corpulenta, y si el líquido contenido en el frasco podría matar a un ser como este, que no mataría a un humano mucho más rápido? Pensé que había sido obvio; eso es lo que lo hace especial. Esta acción era premeditada, por lo que Hermán se estaba asegurando de morir una vez tomado el veneno. ¿Por qué tiene una etiqueta? Dejo ver aquí que estamos hablando de una sustancia que no se anda viendo en todos lados y cuyo valor resulta muy estimado. Y sí, no dejo claro el tiempo que lleva el frasco guardado en el escritorio porque no veo importante hacerlo. Lo dejo al libre pensamiento. Bien, tienes razón en el siguiente comentario, pero debes saber que el que tiene en mente suicidarse generalmente piensa que podría sentir alguna clase de dolor. Lo mismo pasaba con el regente.

Si, muy llorica el niño, pero recuerda que nunca resalté otras características positivas como valiente o heroico. Puede ser posible que deje su reino arruinarse y más. Reconozco a ver usado mal el término “infamia” (jajaja).

Ya al final igual no veo fallas. Se supone que la segunda oración del último párrafo sería una continuación de la última oración del penúltima párrafo. Lee de nuevo, esta vez sin la advertencia del extraño que apareció tiempo después y quizás notes la coherencia.

De todos modos gracias por tomarte el tiempo y hacer este tipo de críticas, la aprecio mucho de verdad puesto que resaltaste cada punto en el que fallé. Trataré de ver ambos vídeos. ¡Gracias!