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¿Cómo lidiais con las partes de combate?
#11
Cita:Enviado por Nikto - 12/01/2017 02:29 PM
En el sitio de http://anakatzen.com/ hay todo un apartado acerca de combates, que les puede ser de soporte también.

Gracias, Nikto.
La verdad es que me he pasado por el blog y me ha parecido muy útil. Después de leer algunas de las entradas, me he planteado si es posible deslizar la hombrera de una armadura y alcanzar al oponente en la axila con un mandoble poderoso, tal como he escrito en mi fragmento de muestra. Más bien debería ser con la punta en un caso así y no es lo que yo he descrito exactamente.
Ahora casi me da pánico volver a leer mi duelo a espada Big Grin
Supongo que es uno de esos detalles que evidencia que nunca he tocado una espada ni con pinzas.
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#12
Rohman, menudo cambio.

Este fragmento no tiene nada que ver con el otro. Sigue teniendo tu sello personal: esa forma de hablar un tanto arcaica y rebuscada, uso de imágenes muy extremas, casi diría que exageradas ("El viento resonaba con el ímpetu de los tubos de un órgano maldito", dioses me encanta esto) para sacudir la imaginación del lector, un enfoque arraigado en la épica más tradicional. Todos esos detalles que no debes perder porque son tuyos, si no tan solo dosificar o pulir como has hecho aquí. Me ha gustado.

Por si te ayuda:

Cita:Entonces fue cuando una niebla emergió de entre la espesura, y con ella el aire se enrareció; parecía el vapor que producía el hierro candente.

No sé si lo sabes, pero precisamente yo soy la menos indicada para dar consejos sobre comas Mfr_lol, sin embargo diría que antes de una conjunción "y" la coma no es correcta.

Cita:fue cuando vio por unos instantes lo que el guardia había visto: los ojos de la bruja; ojos demoníacos de naturaleza indómita y amenazadora muerte, y que brillan como el fuego avivado.

No sé, esto ya es un poco más personal, pero el final de la frase, aparte de la puñetera coma Tongue , no debería ser; y que brillaban como el fuego avivado?

Cita:hojas que habitaban en esos maltrechos árboles que, caían al paso de los jinetes como si alguien las esparciera explícitamente.

Diría que acabo de encontrar a mi sosias en el tema del maltrato a las comas. Que tal: hojas que habitaban en esos maltrechos árboles y que caían al paso de los jinetes como si alguien las esparciera explícitamente.

Cita:varias jaulas colgaban, donde dentro, vivos o muertos, a varios cuervos.

donde dentro, vivos o muertos, había varios cuervos.

Cita:El caos se apodero de los montadores
A mí montadores me suena raro. Si no quieres repetir jinetes, puedes usar un término más general como hombres, viajeros, etc.

Como ves nada más que detalles de estilo. Desde luego la clase de historia que te gusta queda más que clara. A mí trae a la mente el aire de los cuentos de antaño, que no eran precisamente películas de Disney. Siempre me ha atraído ese aliento más oscuro y perturbador de los cuentos tradicionales, pero de los originales, pensados mas que nada para aleccionar y sobrecoger a los niños y grabarles lecciones como: no vayas al bosque de noche, no te fíes de los desconocidos, etc.
No es que lo tuyo sea un cuento, pero si que me ha dejado la impresión de que buscas sobrecoger al lector y de la forma más contundente posible. ¿Has pensado escribir relatos de miedo?

Nos leemos.
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#13
Hola, Licor de manzana,

Gracias por pasarte. Estamos de acuerdo en la mayor parte de las cosas. Excepto quizá en que yo consideraría a un arquero más como parte de un combate más extenso o batalla que como a un combatiente que permita una réplica cercana en la acción del combate. Quiero decir que la relación causa-efecto está más desvinculada. Es un tipo de enfrentamiento diferente, menos personal. Y, si es personal, con un enemigo concreto que se quiere ensartar, es también más táctico y frío. Supongo que se trataría de, si se falla el blanco, de buscar una nueva posición, perseguir a la presa, etc. Es otro tipo de tensión.
El tema de las guerras y batallas merecería un hilo aparte porque si ya es difícil orquestar un duelo a espada creíble entre dos personajes, manejar los hilos de varios luchadores y frentes a la vez es como intentar ordenar el cubo de rubik. Aunque también es muy divertido Big Grin .
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#14
Buenas otra vez, Kaoseto,

Cita:El tercero me costó más y tuve que leerlo dos veces a partir de «Su compañero desenvainó de inmediato» para representarme la escena. No puedo decirte a ciencia cierta por qué, pero creo que es porque hay demasiado verbo de acción seguido.

En este caso es intencionado. Quería adaptar el ritmo de las frases al ritmo de la escena. Y suelo hacerlo a menudo. Es como si intentara que cada frase fuera un golpe. Y evidentemente nada se asemeja más a un golpe seco en una frase que un verbo escueto.  En esos momentos de acción desnuda no encontraras ningún o muy pocos intercalados explicativos. Es como una aceleración y en el último estadio intento dejar los menos intersticios posibles.
Otra cosa es que estén bien ordenados y que reflejen la escena con claridad  Huh Ya lo revisaré.

En esencia se trata de la reciprocidad entre frase y golpe. Un ejemplo extremo para que se vea claro lo que digo:  

De repente el celestial se giró y lanzó un golpe bajo que hirió a su adversario en el muslo y lo desequilibró. Un golpe más y le arrancó la espada de la mano. El siguiente chocó duramente contra la coraza y lo hizo caer por fin al suelo. El cuarto descendió para terminar aquel inoportuno combate. Pero Fërenwir detuvo el filo de su espada en el último momento, rozando la garganta de su enemigo caído. Había reconocido el blasón sobre la coraza...

Me suele gustar este rimo endiablado de escritura en ciertos puntos del combate. Es como una descarga de adrenalina  

Tu escena de combate, que por cierto me ha encantado, es del tipo opuesto. Un combate también corto, pero narrativo y ahondando en aspectos varios del personaje, de la situación, del entorno, incluso con toques de humor. Reconozco que la introspección y el humor no ralentizan el ritmo en absoluto. Se desliza con fluidez, pero no es dramático (ya se que tampoco lo pretende en este caso).
No es que yo no use este tipo de escenas, que también lo hago, pero me gustan los cambios de ritmo. Y creo que llega un momento en el clímax del combate, al filo de la muerte, en que los combatientes ya no tienen ni tiempo de pensar, actuan por instinto, con el solo fin de evitar la muerte. Y también pienso que a veces esos aspectos no solo se pueden reflejar con las palabras, si no, aunque suene bastante paradójico, aún más con la ausencia de ellas, yendo más allá de ellas, con las estructuras, con los ritmos, con lo que no se dice. En fin recuerda que tengo naturaleza escultórica y es un poco como hacer formas con las palabras también.  sweat_smile aunque parezca bastante raro.
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#15
Buenas,

Voy a aportar un pequeño granito de arena al tema, y un texto de ejemplo:

Coincido notablemente con el análisis de Licordemanzana. Si acaso, voy a aportar otra división de los combates: los "individuales" y las "batallas".

Con las primeras me refiero a un "uno contra uno" o "uno contra pocos" a lo sumo. Con lo segundo me refiero a una batalla general de dos ejércitos, un asedio... algo así, en el que tenemos a nuestro protagonista (o quizá dos, uno en cada bando?) que tiene sus combates particulares pero donde hay que prestar atención también al desarrollo general de la lucha, si tiene que desobedecer órdenes por algún motivo... ese tipo de cosas.

Yo de momento, no he llegado a escribir una batalla "general", pero es algo que tengo pensado. Sobre los combates individuales, si que tengo algo por ahí... Supongo que en general me gustan rápidos, breves, y que intercalen las sensaciones del protagonista: dolor, miedo, etc.

Aquí va un fragmento de "Una historia de enanos". Sé que está en su hilo correspondiente del foro, pero la verdad, no tengo tantos ejemplos... Confused

---

Leid abrió los ojos y se incorporó a medias. Su guardia había terminado sin novedad y se había quedado dormido al instante, pero ahora se había despertado por alguna razón que no conseguía identificar. Miró a su alrededor con aire desconcertado. Algo no iba bien. Hacía frío y aún estaba bastante oscuro, pero el cielo ya comenzaba a clarear por el este. Una bruma baja se había ido extendiendo desde el arroyo, deslizándose entre los árboles, y confundía las sombras con la realidad. Sonn estaba de pie a unos pasos de distancia, con los ojos fijos en la niebla y con el arco preparado.

Entonces cayó en la cuenta. Todo estaba muy tranquilo, demasiado tranquilo; parecía que el bosque entero estuviera conteniendo la respiración. Miró a Sonn y éste le devolvió la mirada. Por la expresión de su rostro, él también lo había notado.

De pronto una explosión rompió la quietud de la noche, seguida de un aullido agónico. Un olor a carne quemada llegó hasta Leid procedente del bosque.

—¡Son las runas! —gritó—. ¡Despertaos! ¡Nos atacan! ¡Despertaos!

Apenas había dado la voz de alarma cuando comenzaron a surgir bestias de la niebla a toda velocidad, chillando como demonios salidos de una pesadilla. Leid dejó de contar al llegar a la docena. En alguna parte otra runa se activó y una nueva descarga retumbó en el claro.

Una de las bestias apareció justo delante del cronista; empuñaba un hacha en la mano derecha y un cuchillo largo en la izquierda. La criatura le miró y cargó directamente contra él con un grito salvaje. Leid notó como se le secaba la boca. La bestia era rápida y la distancia entre ambos se reducía con rapidez. El enano sabía que tenía que defenderse, pero estaba paralizado de terror, incapaz de moverse. Vio como la criatura armaba el brazo e instintivamente cerró los ojos.

Se oyó un silbido seguido de un ruido extraño, como un gorgoteo. Leid abrió los ojos de nuevo y vio al engendro desplomándose lentamente hacia atrás, con una expresión de sorpresa en el rostro; una flecha le atravesaba el cuello de parte a parte. Siguió la trayectoria del proyectil a la inversa y se encontró con Sonn, que le sonreía mientras colocaba otra flecha en el arco.

De pronto el cazador se tambaleó y su rostro se contrajo en una mueca de dolor. Cayó de rodillas mientras le salía sangre por la boca. Lanzó una última mirada a Leid y se inclinó hacia delante hasta quedar tumbado sobre la hierba húmeda. Una saeta negra le sobresalía de la espalda.

En ese momento Hagrin apareció de entre la niebla, con su hacha roja de sangre, y vio a su hermano tendido en el suelo. Miró alrededor y localizó a la bestia que le había disparado; se encontraba a unos pasos de distancia, tensando con dificultad una ballesta. Con un aullido de rabia se lanzó contra ella. La criatura levantó la cabeza y vio como el enano se acercaba a toda velocidad, blandiendo su hacha. Comenzó a manipular el mecanismo más rápidamente, desesperada.

Ambos se dieron cuenta de que no lo conseguiría a tiempo.

El enano golpeó con furia la cabeza de la bestia, que cayó al suelo con la mandíbula destrozada. Saltó sobre ella y comenzó a descargar su hacha una y otra vez sobre la cara del engendro, enloquecido. Estaba tan fuera de sí que no advirtió que otra criatura había aparecido por detrás y se le acercaba por la espalda. Sin mediar palabra, la bestia le clavó una pica con tanta fuerza que le atravesó las protecciones de cuero y le salió por el pecho. Lentamente, el hacha resbaló de la mano de Hagrin. Con un tirón seco, la criatura liberó su arma.

Leid contuvo una náusea. El corazón le latía desbocado en el pecho y la cabeza le daba vueltas. El aire estaba impregnado con el olor de la sangre y los gemidos de los moribundos. Inspiró hondo varias veces para intentar tranquilizarse y trató de evaluar la situación. A su derecha, Brunden, Draid y Gollin resistían por el momento; sin embargo, al otro lado Fionnor se había quedado aislado y se enfrentaba a tres engendros al mismo tiempo. El viejo enano repelía las acometidas de ambas criaturas con destreza, pero se veía obligado a recular constantemente; no podría continuar así mucho más tiempo. Leid desenvainó por fin su espada y corrió a ayudarle.

Irrumpió con un grito en medio de la refriega y rajó a una criatura en el vientre antes de que tuviera tiempo de reaccionar. Las dos restantes retrocedieron unos pasos, desconcertadas; la aparición del cronista les había cogido por sorpresa.

—¿No sabes que esto es una fiesta privada? —jadeó Fionnor, aprovechando el momento de respiro para intentar coger algo de aire. Le lanzó una breve mirada pero enseguida volvió a centrar su atención en las bestias. Leid sonrió, mirando también hacia sus enemigos.

—Estaba aburrido y pensé que no te importaría —repuso. Ahora fue el viejo enano el que sonrió.

—Bueno, tienes suerte de que no sea avaricioso.

Leid le observó. Respiraba con dificultad y tenía el brazo izquierdo empapado de sangre; parecía que no podía moverlo. En ese momento las bestias reanudaron el ataque y tuvo que desviar la atención de su compañero. Una de las criaturas le atacó con un garrote, Leid paró varias acometidas con su espada, y entonces contraatacó con fuerza. La bestia detuvo el golpe pero perdió el equilibrio. El enano no desperdició la oportunidad y le hundió la espada profundamente entre las costillas. El engendro había muerto incluso antes de tocar el suelo.
Se dio la vuelta rápidamente para ayudar a Fionnor y vio al enano en el suelo. La otra criatura yacía inmóvil a su lado. Leid no le prestó atención y se arrodilló junto a su compañero. Un torrente de sangre le brotaba del costado. El cronista apretó con sus manos la herida en un intento por detener la hemorragia, pero era inútil. Fionnor le miró y movió los labios para decir algo, pero no logró articular ningún sonido. Un instante después, había muerto.

Leid se levantó. Ya no estaba asustado; la sangre le hervía por dentro y notó un calor que le quemaba en el pecho. Corrió hacia donde había visto por última vez a Draid y los demás, dispuesto a acabar con todas las bestias que se le cruzaran en su camino.
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#16
(28/01/2017 12:49 PM)Momo escribió: Rohman, menudo cambio.

Este fragmento no tiene nada que ver con el otro. Sigue teniendo tu sello personal: esa forma de hablar un tanto arcaica y rebuscada, uso de imágenes muy extremas, casi diría que exageradas ("El viento resonaba con el ímpetu de los tubos de un órgano maldito", dioses me encanta esto) para sacudir la imaginación del lector, un enfoque arraigado en la épica más tradicional. Todos esos detalles que no debes perder porque son tuyos, si no tan solo dosificar o pulir como has hecho aquí. Me ha gustado.

Por si te ayuda:

Cita:Entonces fue cuando una niebla emergió de entre la espesura, y con ella el aire se enrareció; parecía el vapor que producía el hierro candente.

No sé si lo sabes, pero precisamente yo soy la menos indicada para dar consejos sobre comas  Mfr_lol, sin embargo diría que antes de una conjunción "y" la coma no es correcta.

Cita:fue cuando vio por unos instantes lo que el guardia había visto: los ojos de la bruja; ojos demoníacos de naturaleza indómita y amenazadora muerte, y que brillan como el fuego avivado.

No sé, esto ya es un poco más personal, pero el final de la frase, aparte de la puñetera coma  Tongue , no debería ser; y que brillaban como el fuego avivado?

Cita:hojas que habitaban en esos maltrechos árboles que, caían al paso de los jinetes como si alguien las esparciera explícitamente.

Diría que acabo de encontrar a mi sosias en el tema del maltrato a las comas. Que tal: hojas que habitaban en esos maltrechos árboles y que caían al paso de los jinetes como si alguien las esparciera explícitamente.

Cita:varias jaulas colgaban, donde dentro, vivos o muertos, a varios cuervos.

donde dentro, vivos o muertos, había varios cuervos.

Cita:El caos se apodero de los montadores
A mí montadores me suena raro. Si no quieres repetir jinetes, puedes usar un término más general como hombres, viajeros, etc.

Como ves nada más que detalles de estilo. Desde luego la clase de historia que te gusta queda más que clara. A mí trae a la mente el aire de los cuentos de antaño, que no eran precisamente películas de Disney. Siempre me ha atraído ese aliento más oscuro y perturbador de los cuentos tradicionales, pero de los originales, pensados mas que nada para aleccionar y sobrecoger a los niños y grabarles lecciones como: no vayas al bosque de noche, no te fíes de los desconocidos, etc.  
No es que lo tuyo sea un cuento, pero si que me ha dejado la impresión de que buscas sobrecoger al lector y de la forma más contundente posible. ¿Has pensado escribir relatos de miedo?

Nos leemos.

Holas Momo. Que decirte, gracias por notar el "avance", eso es algo que se agradece mucho.
Pues tienes toda la razón me gusta las historias oscuras, pero no del todo, con toques de terror miedo pero sobre todo con sello de tipo warhammer, épicas y mágicas por doquier. Un mezcla rara... que se le va hacer. Además que busco más cosas que no sean lo típico: un reino gobernado por dos reyes que comparten la misma reina, una ciudad construida al borde de una catarrata, magia colosal, los reyes de los reinos a segundo plano de los magos etc...
El terror, terror en si no es del todo el género de mayor gusto, aunque tampoco el que menos. En películas si que es uno de mis preferidos Big Grin
Los Reinos Perdidos, mi libro, en fase de terminación; un sueño de un soñador Wink
https://joom.ag/Rx3W
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#17
Quiero opiniones acerca de este corto combate cerrado de un fragmento, opinen:

. Los soldados enseguida sacaron sus armas para emprender contra él.
Fue un combate cerrado, la inexperiencia de los guardias hiso que fueran eliminados casi al instante. Edward con la jarra en mano golpeó fuertemente en la cabeza al soldado más cercano, ya la cuenta comenzaba a descender, los restantes, con par de puñetazos los desarmó, dejándolos inconscientes sobre el suelo. El tabernero, inmóvil, se mantuvo en silencio, nervioso al ver el enorme destrozo que había causado la pelea.

Un ejemplo de una pelea corta, sin grandes batallas, que puede ser un recurso para escribir sin tener que describir guerras épicas, mas bien cortas riñas en algún que otro capitulo.
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