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[Espada y brujería] La vaca sagrada
#1
    La vaca mugió. Sanguijuela dio un gruñido. La vaca volvió a mugir. Sanguijuela siguió empujando sin lograr mover al enorme animal de su sitio.
    Acabó resbalándose y cayendo de boca contra el suelo; escupió algo que deseó que fuera barro y miró a su compañero. Bocanegra estaba entretenido observando la lucha entre hombre y vaca; montaba a Piedrandante y sujetaba las riendas de Escarchada, sin perder detalle del enfrentamiento.
    —¿Piensas ayudarme? —dijo Sanguijuela.
    —¿Para qué?, si vas muy bien… —respondió el otro antes de sacar una bota y dar un trago.
    —¡¿Es eso leche de la vaca?! —gritó Sanguijuela acercándose.
    —¿Qué? ¡No!, es agua…
    —¡Ya!, claro… —Sanguijuela intentó alcanzar la bota que Bocanegra sujetaba en alto.
    —¡Quita, chalado! —ordenó Bocanegra dándole una patada en la boca.
    Bocanegra miró como su compañero volvía a encaminarse hacia la vaca hablándole:
    —Muy bien Mahila, si todos beben tu leche yo también; ¡prepárate porque voy a ordeñarte! —Sanguijuela se acercaba por detrás pero la vaca le soltó una coz que le dejó sin aliento en el suelo.
    Bocanegra saltó del caballo y se acercó corriendo a ver cómo se encontraba.
    —¿Estás bien? —preguntó agitando el cuerpo de Sanguijuela.
    —Si me dieras leche me curaría… —respondió el herido sujetándole la manga.
    —¡Que no tengo leche de Mahila, idiota! —dijo Bocanegra dándole un golpe en la mano para que le soltara y alejándose de allí.
    Estando otra vez sobre su montura levantó una bolsa de cuero llena de monedas y la agitó hasta que la vaca hizo caso y empezó a acercarse. Al llegar al lado de Sanguijuela lo contempló un momento antes de pasar de largo; no desaprovechó la oportunidad de descargar encima del herido. Mahila contempló ansiosa la bolsa.
    —Si te portas bien te daré unas cuantas monedas… —comentó Bocanegra y en respuesta la vaca dio un mugido alto que espantó a los caballos. El chico no habló hasta que su montura se tranquilizó—: ¡No hagas eso! —Ambos se miraron fijamente unos instantes; la cabeza de la vaca prácticamente estaba a su altura. Hubo un silencio antes de que se viera obligado a añadir un «por favor…». Miró a Sanguijuela que seguía tendido en el suelo limpiando su cara—. ¡Venga, muévete de una vez que debemos devolver a Mahila a su hogar!
Sanguijuela siguió sin moverse. Al final fue la propia vaca quien obligó al chico a incorporarse y volver a montar; lo hizo refunfuñando y no dejó hacerlo hasta llevar un buen rato de camino.
    —¿Sabes que podríamos simplemente quedarnos la vaca en lugar de devolverla? —comentó a Bocanegra cuando acabó con sus quejas.
    —Los monjes que custodian a la vaca se quedaron a Dagas justamente para que no se nos ocurriera hacer algo así…
    —Lo sé, ¿no es genial? ¡Podemos dejar a un niño huérfano a cambio de quedarnos con una vaca sangredivina cuya leche es curativa!
    Bocanegra se quedó mirándole fijamente sin decir nada; asimismo Mahila hizo lo mismo mientras daba un mugido de reproche.
    —¡Deja de juzgarme, sólo eres una vaca! —dijo Sanguijuela al animal, después miró a Bocanegra—: ¡Y a ti te recuerdo que cuatro de nuestros compañeros murieron porque no supiste mantener tu polla en los pantalones estando con una sangredivina!
    El otro no contestó y tampoco dejó de mirarle hasta que Sanguijuela se dió por vencido:
    —¡De acuerdo! Devolveremos a la vaca extraviada de unos monjes para rescatar a un chico al que apenas conocemos.
    —La vaca se escapó porque quisiste toquetearla y…
    —¡Ordeñarla! —interrumpió Sanguijuela.
    —Y el chico al que los monjes han hecho rehén porque su animal sagrado escapó cuando hiciste lo que no debías, nos acompaña porque tú quisiste que lo hiciera…
    Ninguno de los dos dijo nada más. Trotaban con la vaca andando a su par hasta que encontraron a tres hombres viniendo en dirección contraria; estaban pertrechados para la batalla, con piezas de armadura dispares que parecían haber sido saqueadas a un grupo de cadáveres.
    —Hermoso animal ese que os acompaña, muchachos —dijo el que estaba a la izquierda y los otros dos asintieron en silencio—. Tal vez queráis vendérnoslo…
    —No estamos interesados en venderla —respondió Bocanegra poniéndose alerta ante la actitud de los tres desconocidos.
    —Creo que no han entendido nada estos chicos... ¿verdad, amigos? —comentó el mismo hombre a sus compañeros.
    —Mira… Estoy lleno de bosta de una vaca gigante; no estoy de humor para discutir con unos granjeros… —dijo Sanguijuela antes de escupir al suelo—. ¡Dejadnos pasar o será lo último que hagáis en vuestra miserable vida!
    —Nos va a tocar enseñar a esos niños como es el mundo de los hombres… —dijo esta vez el hombre del medio; único que llevaba un casco, que estaba abollado. Los tres sacaron sendas espadas de sus fundas.
    Los muchachos no hablaron; Bocanegra abrió la bolsa de monedas y agarró una. La lanzó en dirección a los hombres y antes de que pudieran reaccionar, la vaca sí lo hizo. Mahila corrió a toda velocidad logrando atrapar la moneda en el aire; para ese momento los tres caballos ya se habían desperdigado asustados.
    Cuando los tres hombres controlaron sus monturas, los chicos ya galopaban persiguiendo a la vaca que se movía con celeridad. Eran perseguidos por los tres desconocidos que empezaban a darles alcance.
    El único hombre que no llegó a hablar —un tipo enjuto con la cara picada por la viruela— logró sujetar a Sanguijuela por el brazo. Lo que hizo el chico en respuesta no lo esperaba nadie; saltó de su yegua hacia el hombre logrando derribarlo de su montura. El hombre intentaba alcanzar la espada que había salido volando en la caída, mientras Sanguijuela descargaba su puño una y otra vez en esa cara llena de cicatrices; para cuando decidió que era mejor intentar sujetarle, el hombre se vio incapaz de hacerlo.
    Sus compañeros a su vez habían llegado y atacaban a Sanguijuela con sus espadas para que se separara; brazos, hombros, espalda…, aún con un peto de cuero como protección, el cuerpo del chico se llenaba de cortes y eso sólo lo ponía más furioso. Bocanegra, al darse cuenta de lo que ocurría, se detuvo de inmediato e hizo que Mahila volviera en sus pasos.
    —¡Tienes que ayudarle! —ordenó el chico al animal, que lo único que hizo fue mirarle en silencio—. Te daré oro…
    Eso satisfizo a Mahila, quien dio un mugido tan alto y grave que Bocanegra tuvo que soltar las riendas para tapar sus oídos. Cuando Piedrandante se encabritó se acabó cayendo del caballo, pero no fue el único animal asustado. El resto de caballos también huyeron para alejarse de la enorme res.
    Sanguijuela también había parado de golpear al hombre de la cara sanguinolenta para taparse los oídos; pero volvía a hacerlo hasta que Bocanegra le separó.
    —¡Basta ya! Lo has derrotado, no hace falta que lo mates a golpes…
    —¿Que no es necesario?, ¿qué habría ocurrido si roban a la vaca? —inquirió Sanguijuela soltándose.
    —La vaca es quien te ha salvado a ti… Dicho lo cual… —dijo Bocanegra cuando Mahila se acercó. Cogió tres monedas y se las tiró; el animal las atrapó al vuelo y empezó a masticar—. Estamos en paz…
    —Que buen amigo eres… Dar a esa criatura tu dinero para salvarme la vida… —comentó Sanguijuela cuando al fin hicieron regresar a sus monturas y se pusieron otra vez en marcha.
    —¿Mi dinero? Le estoy dando tu oro…
    —¡¿Estás alimentando a esa sucia vaca con mi dinero?! —preguntó furibundo Sanguijuela. La vaca mugió irritada. Sanguijuela gruñó. Y así pasaron el resto del camino discutiendo entre mugidos y gruñidos.
    Ya en el monasterio, Sanguijuela recibió algunas curas y un vaso con un culín de leche de Mahila.
    —¡Esto sabe a leche! —protestó el chico habiendo bebido.
    —¿A qué esperabas que supiera? —preguntó el monje encargado de curarle.
    —Es una vaca sangredivina; esperaba algo más, esto francamente decepcionado…
    En ese momento dos monjes traían a Dagas que llevaba un paquete en la mano. Uno de esos monjes era el líder de la orden, quien se llevó a Bocanegra aparte y le habló con un tono solemne:
    —Ese muchachito es muy listo. Le he ofrecido quedarse con nosotros para aprender, pero prefiere seguir viajando junto a vosotros dos. No permitas que su talento se desperdicie como ocurre con tu compañero…
    —Tenga por seguro que me encargaré de ello —respondió Bocanegra—. Oiga…
    —¿Sí? —preguntó el monje curioso.
    —La leche que ha tomado Sanguijuela era leche corriente, ¿no?
    —Lo cierto es que sí —dijo el monje divertido—. No solemos dar leche de Mahila a la ligera. Aunque parezca un remedio portentoso la realidad es que puede ser peligrosa. Preferimos hacer que la gente crea que ha tomado su leche y que sea eso lo que les haga mejorar —Tras hablar, el monje entregó un paquete cerrado a Bocanegra—. Mahila cuenta como la has alimentado con oro; esto es un regalo de su parte.
    Fuera del edificio Dagas había abierto su paquete y comía el queso de su interior.
    —¿Qué comes? —preguntó Sanguijuela y en cuanto se fijo un poco se puso alerta—: ¿Es eso queso?, ¿queso de la vaca?
    —¡Sí!, es queso de Mahila —respondió el niño entre bocado y bocado.
    —¡Dame! —ordenó Sanguijuela andando en su dirección; como respuesta Dagas levantó el dedo medio de una mano sin dejar de comer—. ¡¿Qué?! ¿Cómo te atreves, mocoso? ¡Ya verás cuando te coja!
    El joven intentó atrapar al pequeño Dagas pero fue incapaz, al final montó en Escarchada pero ni por esas. Viendo como ambos se alejaban ya en una persecusión en la que el niño era más rápido que la yegua, Bocanegra abrió su paquete con curiosidad; probó el queso y tuvo que dar la razón a Sanguijuela. La leche de Mahila era mucho más que leche; era divinidad recién ordeñada.
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#2
Creo que aunque son personajes rudos, son compañeros, y resulta en exceso violento que Bocanegra le de una patada en la boca a Sanguijuela. Una vez has puesto Sanguijuela con minuscula y pondría una coma entre "Quita" y "chalado". Por lo demás, no encuentro fallos, aunque recomendaría usar una palabra más vulgar que bosta, pues es una palabra en exceso culta para personajes tan toscos.
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#3
(22/12/2017 02:52 PM)Iramesoj escribió: Creo que aunque son personajes rudos, son compañeros, y resulta en exceso violento que Bocanegra le de una patada en la boca a Sanguijuela. Una vez has puesto Sanguijuela con minuscula y pondría una coma entre "Quita" y "chalado". Por lo demás, no encuentro fallos, aunque recomendaría usar una palabra más vulgar que bosta, pues es una palabra en exceso culta para personajes tan toscos.

Gracias por la corrección; la coma se me había pasado, y ese sanguijuela me ha costado encontrarlo incluso cuando he leído tu comentario.

Sanguijuela no es tosco, es bocazas y le gusta la sangre pero no era mi intención hacerle un inculto; en otros relatos ya profundizaré en esos aspectos. Igual que con lo que consideras un exceso de violencia; su relación se acaba basando en esas cosas (igual que cuando al final cuando Sanguijuela decide perseguir a un niño a caballo para castigarle).
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#4
Espero que hagas un hilo recopilando la historia de estos personajes en orden cronológico. Son personajes muy atractivos y eso ayudará a conocerlos mejor
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#5
Eso según como lleve a cabo las historias, esta es relativamente cercana al anterior relato, pero no sé si luego haga saltos temporales para escribir sobre la época en la que se sitúan los microrrelatos y así.
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#6
El relato no está tan mal. Muy gracioso, para el tipo de escenas que ya habías escrito, hace tiempo.
Sigue así. Puedo ver un futuro prometedor.
«No hay nada que ganar, cuando no hay nada que perder» https://discord.gg/4r9TF
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#7
El texto ha estado bien a pesar de esto tengo algo que decir. Primero de todo recomiendo que cambies la palabra bosta ,no queda bien y tampoco creo que quede bien al personaje. ¿Bocanegra y sanguijuela no tienen espada? Un poco raro en mi opinión. El tema de sendas espadas,lo cambiaría. La palabra sendas, me ha sacado un poco de la lectura. Entiendo que sea parte de una descripción y la palabra sea la adecuada, pero no creo que ni en el contexto de la historia ni en como la narración estaba escrita quede bien. El personaje de sanguijuela me gusta pero yo le haría un poco más serio, sólo un poco; pero esto es más subjetivo.

La historia incita a seguir leyendo y es entretenida , el combate lo has narrado bien y las descripciones son las justas. Muy buen texto. Espero que te haya servido, nos leemos!!!
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#8
(23/12/2017 07:21 AM)Eliron escribió: El texto ha estado bien a pesar de esto tengo algo que decir. Primero de todo recomiendo que cambies la palabra bosta ,no queda bien y tampoco creo que quede bien al personaje. ¿Bocanegra y sanguijuela no tienen espada? Un poco raro en mi opinión.  El tema de sendas espadas,lo cambiaría. La palabra sendas, me ha sacado un poco de la lectura. Entiendo que sea parte de una descripción y la palabra sea la adecuada, pero no creo que ni en el contexto de la historia ni en como la narración estaba escrita quede bien.  El personaje de sanguijuela me gusta pero yo le haría un poco más serio, sólo un poco; pero esto es más subjetivo.

La historia incita a seguir leyendo y es entretenida , el combate lo has narrado bien y las descripciones son las justas. Muy buen texto. Espero que te haya servido, nos leemos!!!

Hola, gracias por tu comentario, sí me ha servido.

Con respecto a bosta, está elegida de forma consciente en lugar de mierda así que no creo que la cambie; por otro lado, si sendas te ha sacado de la lectura veré como arreglar la frase para que tenga una sonoridad similar con una palabra más común.

Sobre lo de que sea raro que no tengan espada, lo es, aunque tiene su razón de ser; de hecho he mirado el anterior relato por si había afirmado eso por error pero no, ahí tampoco tienen armas (más allá de la honda de Bocanegra).

Por último, al decir que harías a Sanguijuela un poco más serio no me aclaras nada, poco es un adjetivo demasiado subjetivo en este contexto. Si me dieras algún ejemplo me ayudarías.
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#9
Tienes razón. Creo que voy a poner el ejemplo de Jaskier de la saga de Geralt. Jaskier es el alivio cómico del grupo. Pero en algunos momentos es más serio (dicho esto ya que sólo es un relato separado no sabemos como es la personalidad de sanguijuela al completo) . Con respeto a este texto Sanguijela es el alivio cómico ,pero no todo el rato una persona es igual... Por eso esta critica es más hacia el desarrollo de la novela o colección de relatos .

Pd: La critica tras haber reflexionado no veo que sea un gran problema ,por que como he dicho sólo es un relato . Por eso creo que es más a un consejo. Con respecto a bosta(ya se que soy muy pesado) voy a volver a poner el ejemplo de Geralt . Geralt es una persona que no es nada inculta,inteligente y ha vivido un montón de experiencias. Pero si en medio de un camino ,recién de haber matado a un monstruo sin haberse duchado en tres días , ve a unos bandidos no les diría que esta lleno de bosta. Primero por que es un brujo y segundo porque dudo que los bandidos entendieran lo que significa. Dicho esto si cres que es adecuado por algo será .
Nos leemos!!!
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#10
Gracias. Aunque me refería a un ejemplo más visual, porque no he leído la saga de Geralt de Rivia xD. Si prefieres compara su actitud aquí con la que tiene en el otro relato (en el que creo que actúa con el mismo estilo).

En cuanto a la posdata, tiene que ver el contexto: Sanguijuela considera que los tipos son unos granjeros por las pintas que tienen, por eso usa esa palabra.
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