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Guiones de diálogo
#11
(10/02/2015 10:37 AM)Nikto escribió: Gracias por el comentario @landanohr, justamente ese link que pasaste es el mismo del post principal que utilicé para comenzar el hilo ^_^. Sin dudas, es una buena fuente para revisar este tema.

Pues tienes toda la razón... menudo hacha estoy hecho pretendiendo colaborar poniendo de nuevo el primer enlace del post... weno, espero que me disculpéis, las tardes después del trabajo son muu malas XD

Iep!
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#12
No hay problema, colega, mejor que sobre y no que falte Smile
"El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro." —Risuke Otake.
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#13
(09/02/2015 07:31 PM)Nietz escribió: Vengo a dar una opinión  y a plantear una duda.
La opinión: recuerden que no siempre es necesario emplear guiones de diálogo para referir lo que un personaje dice. Lo señalo porque la cultura visual nos hace querer plasmar en nuestras historias absolutamente todo de una manera demasiado concreta, y esto a veces lleva a diálogos vacíos que pueden sencillamente pueden omitirse. Les pongo un ejemplo sencillo:

El capitán se asomó al balcón y habló a todos sus hombres:
-Una gran batalla está a punto de comenzar. El enemigo es implacable y no tendrá piedad. Sabemos que los resultados no vienen siendo los mejores para nuestra nación y eso puede desalentar a muchos. -Algunos individuos bajaron sus cabezas al oír eso; el temor había echado raíces en sus corazones después de la última derrota-. Sin embargo, yo les digo que están equivocados si piensan así. Las pérdidas que hemos sufrido hasta ahora deben incentivarnos y llevarnos a buscar la justicia de nuestros compañeros y hermanos caídos. Y cuando la lucha se desate mañana, el recuerdo de mi amigo Gold será el amuleto que me dará la fuerza para aplastar a mis oponentes. ¡Que la venganza nos lleve a la victoria!
Y dicho esto, el ejército entero estalló en un único grito desenfrenado.

Esa misma escena se puede narrar así:
El capitán se asomó al balcón y habló a todos sus hombres. Señaló que la batalla estaba a punto de comenzar y enfatizó una verdad cruda: que el enemigo era implacable, que no tendría piedad. También les recordó que los resultados de los combates anteriores les eran desfavorables, y hubo más de uno que se amedrentó al oír eso. Sin embargo, el propósito del capitán al mencionar eso era otro: envalentonar a sus hombres, darles un motivo para dejar todo en la lucha se avecinaba. Y cuando dijo que la imagen de Gold, el amigo querido por todos, sería el amuleto que le daría las fuerzas para aplastar a sus oponentes, el ejército entero estalló en un grito desenfrenado. El mensaje del capitán había sido recibido: la venganza los llevaría a la victoria.

Considero que la segunda versión es superior a la primera por el simple hecho de que deja más lugar a la imaginación del lector. Las palabras son muy similares, sin embargo, al no ser una sita textual, cada cual puede imaginar la longitud de ese discurso a su manera y poner o quitar los detalles que su imaginación le dicte. Liliana Bodoc, autora de la saga de los Confines, es una genia a la hora de sacarle jugo a este recurso narrativo y no abusar de las líneas de diálogo cuando no son realmente necesarias.


También opino como Nikto. No veo a una u otra como superior, sino que depende del tono del libro. Creo que eso es parte de la gracia del asunto, aprender a definir cuando conviene una forma u otra, o cuales serán los códigos autor-lector de tu novela.
Dependerá también de la escena y del ritmo que esta lleve, de qué tan importante sea el discurso, de qué tan apegado esté el narrador al personaje. En el primer ejemplo está muy apegado, lo que nos hace vivir más emociones, y en el segundo caso, la voz del narrador se desapega, tanto del personaje como de la escena. Cuál es mejor?, pienso que depende mucho del resto de la novela y de qué, y cómo, lo quieras trasmitir.
"Y rasgaré el velo que separa a mi reino del mundo en que habitan los hombres"[Imagen: fantasybook2.png]
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#14
Este hilo toca dos problemas de los peorcitos, puesto que no tienen solución (o muy mala).

[1] El problema del carácter "guión largo".
La mayoría de los ordenadores trabajan con un paquete básico de 255 signos (en argot, la codificación). En distintas partes del planeta se usan distintos paquetes. Por suerte para el ESPAÑOL, tanto sus letras acentuadas como la eÑe están incluidas en el paquete OCCIDENTAL (en argot, UTF-8, u otros paquetes previos ya casi obsoletos). Pero, por MALA suerte para la narrativa estilo RAE, el guión largo NO LO ESTÁ.
Claro que siempre se pueden hacer apaños, y podremos incluir dicho guión largo en nuestros textos. De hecho, por poder, podemos hasta incluir carácteres chinos si queremos.... pero que os quede claro, ESO es un favor especial de programa editor o del propio sistema operativo (si así lo ha asumido, como hace Windows). Pero cuando el documento abandone vuestras manos y viaje a través de la red a otros prados bien puede suceder que allí "no hay favor que valga" y solo aceptan los 255 previstos. En ese caso, si hay suerte, el guión largo se convierte en corto, y si no la hay, simplemente desaparece.
Y no es asunto de legislaciones, es un hecho implacable, inexorable como las matemáticas: en 1 byte solo se pueden almacenar 255 caracteres. Si se desea manejar más caracteres pues o bien extiende la cantidad de bytes por letra, o bien hace malabarismos sustituyendo caracteres poco usados. En cualquier caso eso es un "favor especial".

La única solución universal (en el sentido que se pueda enviar a cualquier lugar, y exportar a cualquier formato) que he encontrado es bastante mediocre: usar un doble guión corto --  y enriquecerlo de tal forma que quede fusionado, dando la apariencia de uno largo.



[2] El uso que la "normativa Castellana" hace del "guión largo".
Cita:Cita:
"el guión largo (—) sirve generalmente para indicar tanto las intervenciones o parlamentos de los personajes (guiones de diálogo) como los incisos del narrador".
Sí. Eso que lo se enseña en las escuelas, siguiendo fielmente las directrices de la RAE. Solo hay una pega, eso de "los incisos del narrador". Diría que casi es una contradicción, si no fuera por que he encontrado algún que otro caso (pero que quede claro: no más que el típico caso entre un millón). Todo lo que en una novela en castellano soléis etiquetar de "incisos del narrador"... de incisos no tienen nada, es narrador haciendo de narrador.
Si por, un momento, aceptáis esta perspectiva, entonces habría que deshacer esos "falsos incisos", y pasar a usar el guión largo como un acotador cualquiera {o casi, pues la normativa castellana le otorga dos propiedades especiales: (A) se puede omitir el de cierre cuando coincide con el final de la frase; y (B) si en siguiente párrafo sigue hablando el mismo protagonista entonces se usan comillas anguladas '»' como apertura en vez del guión}. A parte de esos dos detalles, se emplearía igual que de los otros acotadores «...», "...", '...', (...), [ ... ], {...}, ¿...?, ¡...!
Con lo que, el ejemplo que habéis manejado quedaría así:

Cita:—Hoy va a ser un buen día.
—Oh, si, ya lo creo. Solo que ojalá no tuviera que quedarme— dijo Juana, en un susurro.
—No hay de qué preocuparse— dijo Carlos, —si yo me quedo contigo.
—Estas loco— replicó Juana, insegura, —debes ir a trabajar.
—¿Y para qué soy el dueño de la empresa?— comentó Carlos. —Para no ir cuando se me antoje es una buena razón, más aún cuando es para estar contigo.
—¡Eres tan tierno!— exclamó ella. —Muy bien, quédate, pero yo preparo la comida.

Llegados aquí, muchos ya estarán sacudiendo la cabeza. ¡Resulta taaaan chocante!
Es como sacar un pez fuera del agua. Y es que se trata precisamente de eso: si la normativa castellana parece "natural" se debe a que ha sido inculcada. "Es así porque es así". "Una norma, aunque sea imperfecta, es mejor que no tener normas".
Pues bueno. Vale. Solo una preguntita... Puestos a tener normas porque sí, entonces ¿por qué no usar normas INTERNACIONALES?, es decir, hacer lo que hace todo el mundo. Y es que, señores, TODOS los idiomas que manejan el alfabeto latino (y otros igual de "occidentales") los diálogos los resuelven como un sintagma incrustado en la oración, y por tanto va acotado. Los símbolos acotadores varían de un idioma a otros, pero TODOS funcionan como acotadores: marcan el inicio de una frase diálogo, y también marcan su final. Y cuando digo TODOS, es todos menos uno: el CASTELLANO (y no digo ESPAÑOL porque hay otras academias, y no todas gustan de "pasar por el aro", pese a que ya se intentó en la última normativa pan-hispánica).

¿Por qué la normativa castellana se aparta de los usos internacionales?
Puff, vete a saber. Yo dirían que han montado un tinglado pensando, no en la lógica, sino en que "quede bonito", y hasta dirían que "así es más fácil de leer".
Supongo que ya se intuye que no soy precisamente favorable a la situación actual. De hecho me parece una humorada de campeonato. Lo veo un disparate ridículo, como la típica escena cómica de una película muda:
---primero el protagonista mete el pie en un cubo de agua;

Es decir, decretar que los diálogos es un componente de igual rango que la narración, y por tanto diferencia entre párrafos narrativos, y párrafos de diálogo: los que comienzan por guión, al igual que en otros tipos documentales se distingue entre "párrafos normales" y "sub-párrafos lista".
---luego el protagonista se pone a cojear por toda la habitación clamando al cielo y echándose las manos a la cabeza... hasta que mete el otro pie el otro cubo de agua;
Es decir, inventarse esos incisos de narrador. Eso es escapar de la sartén... al fuego. Señores, comprendo que después del "correcto" aprendizaje del Castellano, ya no tengan muy claro lo que es un inciso; y no es tarea mía "reeducarles", solo digo, para quien le interese, que el inciso es el hermano menor de las NOTAS AL PIE: son tan breves, y su autoría tan obvia que se pueden insertar "en línea". Pero en todo caso se trata de un texto INTRUSO, sea porque lo ha añadido el traductor o el editor, o si lo usa el propio autor es para mencionar una línea de discurso diferente del principal.
---y, para rematar la escena, el protagonista avanza a trancas y barrancas clamando aún más alto hasta que cae sentado... en una tina de agua. Es la traca final.
Es decir, dado que el texto narrativo puede ser todo lo extenso que el autor considere conveniente, resultan muy abundantes los casos en los que ese "supuesto inciso" es mucho, pero que mucho, más extenso que el diálogo al que complementa; o bien tiene una puntuación más compleja; o bien hay tal abundancia de ellos en un mismo párrafo que el lector ya no sabe si entra o sale de un sintagma diálogo. Pues para ponerle remedio, la RAE ha optado por inventar un nuevo signo ortográfico, así como lo oyen, y me refiero al guión-bi-punteando...   -:
Sin más comentarios.

La cuestión no importaba mucho cuando los libros tenían edición local: cada licencia de publicación solo vale para un cierto país; y, por ejemplo, a un editor peruano le traía sin cuidado las rarezas de la RAE. Pero es que ahora, en formato EBOOK, los textos ya no se mueven solo dentro de los corralitos de cada país, sino que van a la nube electrónica que envuelve el planeta, y pueden descargarse a las manos de cualquiera, sea de España, de IberoAmérica, o cualquier extranjero que quiera practicar un poco de espaNNol.
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#15
Bueno, @Nem0, el tema no se trataba tanto de debatir el uso más que de explicar la normativa (más allá de que a algunos les guste y a otros no). Estás hablando de ir contra siglos y siglos de escritura española, más allá de que se va modernizando.

Pero, para defender tu postura, García Marques no solía usar los guiones sino que usaba las comillas dobles verticales y todo seguido en un párrafo, y nadie se quejó (después de todo, era García Marques ^_^). Y ojo, que la segunda cita que pusiste está mal. Los signos de puntuación —en esos casos particulares— van por fuera del inciso, de ahí la explicación inicial en los casos dicendi. Es lógico que podría estar 100 veces mejor, pero escribirlo de la forma original fundamentaba la explicación. Tu ejemplo quedaría así en realidad (fijate también los espacios):

Cita:—Hoy va a ser un buen día.
—Oh, si, ya lo creo. Solo que ojalá no tuviera que quedarme —dijo Juana, en un susurro.
—No hay de qué preocuparse —dijo Carlos—, si yo me quedo contigo.
—Estas loco —replicó Juana, insegura—, debes ir a trabajar.
—¿Y para qué soy el dueño de la empresa? —preguntó Carlos—. Para no ir cuando se me antoje es una buena razón, más aún cuando es para estar contigo.
—¡Eres tan tierno! —exclamó ella—. Muy bien, quédate, pero yo preparo la comida.

En cuanto a lo que "no" tiene solución, si la tiene. Por ejemplo, word lo tiene como símbolo o puedes hacerlo con la combinación ALT+0151 lo cual es duro, lo sé, pero también podrías implementar en las opciones de autocorrección de word que te reemplace los dos "menos" con la raya de guión, y todo solucionado. Tampoco hay que ser tan exagerado.

Muchas gracias por comentar!
"El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro." —Risuke Otake.
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#16
No sé si lo he entendido todo muy bien; en todo caso para mí el guionado de los diálogos debe servir únicamente para que el lector sepa sin lugar a dudas cuándo se trata de un diálogo y cuándo no (sin que llegue a ser molesto, claro). En ese aspecto la manera castellana me parece más apropiada, por ejemplo, que la francesa cuando no se usan las comillas bajas "«»". En francés, tendríamos algo así:

Cita:— Bonjour, dit la sorcière. Comment vas-tu ?
— Très bien, répondit la jeune fille, souriante. — Elle secoua la tête —. Et vous, comment allez-vous ? demanda-t-elle.

No se ponen rayas para los incisos con verbos dicendi y se ponen espacios de no separación dentro de los demás incisos, de suerte que si se ponen muchos de estos últimos ya es más difícil para el lector localizar las partes de diálogo.  A mí más de una vez me ha pasado equivocarme al leer un texto en francés así formateado, y creo que juntar la raya con el texto del inciso ayuda mucho a la lectura. Aun así, es cierto que si se ponen muchas rayas puede llegar a ser algo feo, y en ese caso tal vez sea preferible utilizar las comillas bajas. En cualquier caso, lo esencial, es hacer que la lectura sea cómoda.

En cuanto a cómo utilizar el guión largo, existen por lo menos tres «teclados» dvorak castellanos para suplantar el QWERTY. Supongo que estarán todos bien, he mirado el primer link y he visto que se podía hacer el guión directamente, sin pasar por el ALT+números. Digo supongo porque yo utilizo un dvorak francés, bépo, pero dado que esos tres teclados están diseñados expresamente para el castellano, estarán mejor para escribirlo. Claro que siempre cuesta un poco al principio aprender una nueva disposición de teclado, pero luego se va mucho más rápido.
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#17
Hay normas muy distintas dependiendo de los idiomas, y están diseñadas así de acuerdo a cada cuál. Para el español, lo correcto son las normas españolas de la RAE. Las editoriales, a la hora de publicar, se rigen por eso.
"Y rasgaré el velo que separa a mi reino del mundo en que habitan los hombres"[Imagen: fantasybook2.png]
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#18
réplica retirada (después de pensárlo mejor). Dodgy
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#19
Big Grin
Yo también me lio mucho con los guiones. Cuanto mas largo, peor. Prefiero usar guiones lo mas corto posible.
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#20
Copio y pego directo de la RAE... aquí están las normas para el perfecto uso de la raya:

Cita:raya. 1. Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud que el correspondiente al guion (-) (→ guion2 o guión), con el cual no debe confundirse. Cuando se usan dos rayas (una de apertura y otra de cierre) para introducir un inciso dentro de un período más extenso, estas se escriben pegadas a la primera y a la última palabra del período que enmarcan, y separadas por un espacio de la palabra o signo que las precede o las sigue; pero si lo que sigue a la raya de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.

2. Usos

2.1. Para encerrar aclaraciones o incisos: Para él la fidelidad —cualidad que valoraba por encima de cualquier otra— era algo sagrado. Para esto pueden utilizarse también las comas (→ coma2, 1.1) o los paréntesis (→ paréntesis, 2a). Los incisos entre rayas suponen un aislamiento mayor con respecto al texto en el que se insertan que los que se escriben entre comas, pero menor que los que se escriben entre paréntesis. La raya de cierre en los incisos no se suprime aunque detrás de ella deba aparecer un punto o cualquier otro signo de puntuación:

Esperaba a Emilio —un gran amigo—. Lamentablemente, no vino.

Esperaba a Emilio —un gran amigo—, que, lamentablemente, no vino.

2.2. Para introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis: Si desea más información sobre este tema (la bibliografía existente —incluso en español— es bastante extensa), deberá acudir a otras fuentes. Para intercalar algún dato o precisión en un inciso escrito entre rayas, han de usarse los paréntesis (→ paréntesis, 2b): Venezuela —primer lugar de tierra firme avistado por Colón en su tercer viaje a América (1498)— tenía, por aquel entonces, unos 300 000 habitantes.

2.3. En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos: —¿Cuándo volverás? —No tengo ni idea. —¡No tardes mucho! —No te preocupes. Volveré lo antes posible. Normalmente, en las novelas y otros textos de carácter narrativo, las intervenciones de cada uno de los personajes se escriben en líneas distintas. Como se ve en el ejemplo, no debe dejarse espacio de separación entre la raya y el comienzo de cada una de las intervenciones.

2.4. En textos narrativos, la raya se utiliza también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. En este uso debe tenerse en cuenta lo siguiente:

a) No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje: —Espero que todo salga bien —dijo Azucena con gesto ilusionado. / A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa.

b) Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después: —Lo principal es sentirse viva —añadió Pilar—. Afortunada o desafortunada, pero viva.

c) Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla (decir, añadir, asegurar, preguntar, exclamar, reponer, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación: —¡Qué le vamos a hacer! —exclamó resignada doña Patro (y no —¡Qué le vamos a hacer! —Exclamó resignada doña Patro). Si la intervención del personaje continúa tras las palabras del narrador, el signo de puntuación que corresponda al enunciado interrumpido se debe colocar tras la raya que cierra el inciso del narrador: —Está bien —dijo Carlos—; lo haré, pero que sea la última vez que me lo pides.

d) Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula: —No se moleste. —Cerró la puerta y salió de mala gana. Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que marca el fin del inciso narrativo se escribe tras la raya de cierre: —¿Puedo irme ya? —Se puso en pie con gesto decidido—. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.

e) Si el signo de puntuación que hay que poner tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se escriben también tras la raya de cierre: —Anoche estuve en una fiesta —me confesó, y añadió—: Conocí a personas muy interesantes.

2.5. Las rayas se usan también para enmarcar los comentarios del transcriptor de una cita textual: «Es imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen los sistemas de control sanitario en las fronteras».

2.6. La raya sirve asimismo para introducir cada uno de los elementos de una relación que se escriben en líneas independientes. En este caso, debe dejarse un espacio en blanco entre la raya y el texto que sigue. A la hora de puntuar este tipo de relaciones, hay dos opciones:

a) Escribir con inicial minúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto y coma, excepto el último, que se cerrará con punto:

Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:

— expresiva;

— fática;

— conativa;

— referencial;

— poética;

— metalingüística.

Cuando los elementos que se relacionan son simples, como ocurre en el ejemplo anterior, es posible eliminar la puntuación:

Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:

— expresiva

— fática

— conativa

— referencial

— poética

— metalingüística

b) Escribir con inicial mayúscula cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto, opción recomendada cuando la relación se compone de enunciados completos:

Entre los rasgos del castellano hablado en Aragón, sobresalen los siguientes:

— La entonación es claramente ascendente y hay tendencia a alargar la vocal final.

— Se evita el acento en posición esdrújula.

— El sufijo diminutivo dominante es -ico.

— Se emplea mucho la partícula pues.

La raya puede sustituirse, en estos casos, por letras con paréntesis, números u otros signos.

2.7. En listas alfabéticas, índices bibliográficos y otros repertorios, la raya al comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no repetirlo, un elemento común ya expresado en la primera de sus menciones. También en este caso debe dejarse un espacio en blanco después de la raya:

Verbos intransitivos

— irregulares

— regulares

— transitivos

Tras la raya de sustitución no debe escribirse el signo de puntuación que sigue, si lo hubiere, a la expresión sustituida; así, en el ejemplo siguiente, no deben escribirse tras las rayas los dos puntos que sí aparecen, en la primera mención, tras el nombre del autor:

Ortega y Gasset, J.: Artículos (1917-33).

— Idea del teatro (1946).

— La rebelión de las masas (1930).

2.8. La raya se usa precedida de un punto (.—) en los casos siguientes:

a) En los epígrafes internos de un libro, cuando el texto que sigue comienza en la misma línea:

Género de los sustantivos.— Por el género, los sustantivos se dividen en español en femeninos y masculinos. El género neutro no existe en español. Decimos que un nombre es femenino o masculino cuando...

b) En la edición de obras teatrales, para separar el nombre de cada uno de los personajes del texto de sus intervenciones:

María.—¿Dónde vas?

Juan.—A dar una vuelta.

Diccionario panhispánico de dudas ©2005
Real Academia Española ©
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