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Reto Abr19: El Templo Más Allá Del Bosque
#1
[Imagen: 7571c2348b6b7b6df2acd327a83a3db2--mediev...e-oils.jpg]

Dos muchachas, con sendos gorros puntiagudos que las identificaban como brujas, corrían como alma que lleva el diablo por la calle principal del pueblo. Una de ellas tiraba con una soga de una cabra que parecía reacia a seguirles el paso.

—¡Venga Blanca, llegamos tarde! —apremiaba la bruja negra.
—¡No puedo ir más rápido Eba, esta maldita cabra se resiste! —se quejó la bruja blanca.
—¡Beeeeee! —añadió la cabra.

Unos minutos después llegaban jadeantes frente a una taberna. Recuperaron el aliento un momento mientras Blanca llevaba a la cabra a las caballerizas.

—Pórtate bien —le pidió Blanca a la cabra.
—Tu maaaaaadre —contestó el cuadrúpedo.
—¿Has… has dicho algo? —dijo Blanca entornando los ojos.
—Beeeeee.
—Habrán sido imaginaciones mías…

Volvió junto a Eba y ambas se pusieron a observar el interior de la taberna por una ventana. Rápidamente se fijaron en un pequeño grupo de gente al que no habían visto nunca por el pueblo. Una mujer con unas tijeras enormes a la espalda, un zombie, un tipo con una pelota, un robot… y sorprendentemente un hombre que parecía normal, al menos comparado con sus acompañantes.

—Deben de ser esos de ahí —comentó Eba señalando al grupo de forasteros.
—Tiene toda la pinta —confirmó Blanca.
—No me dan mucha confianza.
—Pero ha salido barato contratarlos. Pero que muy barato…
—En fin, ya es tarde para echarse atrás —sentenció Eba mientras empujaba la puerta de la taberna.

Algo titubeantes se acercaron al grupo. Decidieron dirigirse al hombre que parecía normal ya que le inspiraba más confianza.

—Disculpe, ¿son ustedes de la agencia Low Cost Hero? —preguntó Eba.
Che cosa? —preguntó a su vez el hombre, que parecía no entender ni papa.
—Sí, somos nosotros —terció la mujer de las tijeras gigantes—. Yo soy Sashka.
—Mi nombre es Franco Mendiverry, a vuestros pies —se presentó el zombie inclinándose para besarle la mano a Blanca.
—¡Agh! —exclamó ella retirándola inmediatamente.
—Oh, mis disculpas, a veces olvido mi nueva apariencia…
—Yo soy Wherter —dijo el de la pelota sin mirarlas. Estaba demasiado entretenido dando toques al dichoso balón.
—Yo. Soy. Telcar. Versión. Treinta. Y. Siete. Punto. Dos. Bis —dijo una voz metálica—. Almaceno. Todo. El. Conocimiento. De. La. Raza. Humana. De. Los. Elfos. Y. De. Los. Orcos.
—Casi todo porno, si al final no somos tan diferentes… —comentó Wherter.
Io sono Pafman, la mi spada è al vostro servizio —dijo haciendo una reverencia el hombre que les había parecido normal, que ahora ya intuía de que iba la cosa.
—Yo soy Iramesoj, encantado —se presentó un chico al que no habían visto. Justo salía del baño y les tendió la mano a ambas para saludarlas. Con cierto asco constataron que estaba húmeda.
—Nosotras somos Blanca —se señaló a si misma— y Ébano —señaló a su compañera—. Un… placer conoceros.
—Bueno —intervino Sashka—, ¿de qué va la misión para la que nos habéis contratado?
—Necesitamos escolta para llegar al Templo Más Allá Del Bosque, dónde da sus sermones el profeta Albert C. Antunez —contestó Eba—. Como sabéis, hay que atravesar el Bosque Oscuro para llegar allí.
—¿Por qué dos brujas necesitan escolta? —preguntó Franco.
—¿Es que todo lo que sabes de magia es lo que ves en las películas? —bufó Blanca—. Hay más tipos de magia aparte de lanzar fuego, relámpagos, invocar bestias o teletransportarse. Yo soy maga de cocina.
—Y lo mío es la talla de madera —añadió Eba.
—Aclarado, ¿qué tal si nos ponemos en marcha? —dijo Sashka.

Pafman fue a coger su corcel de las caballerizas. Iramesoj le siguió y Blanca fue a por su cabra.

—Este es mi borrico —dijo Iramesoj acariciándole el hocico al animal—. Se llama John Harker. ¿A dónde vais con esa cabra? —preguntó Iramesoj.
—Es para sacrificársela a la Cabra Parlante del templo. Dicen que además de hablar es una cabra caníbal y puede conceder deseos si le caes en gracia —contestó Blanca.
—Vaya, pensé que quizás sería la cena…
—Bah, no te preocupes por eso —dijo ella guiñándole un ojo.

El variopinto grupo se puso en marcha. Durante tres días atravesaron las tierras que les separaban del Bosque Oscuro, disfrutando de las deliciosas comidas que preparaba Blanca. A poco que recogieran por el camino algo de trigo silvestre o algunos frutos secos, ella los transformaba en deliciosos manjares: spaghettis carbonara, hamburguesas con doble de bacón, kebabs de ternera… Sin duda, a estas alturas ya todos apreciaban la magia de cocina. Pero en cuanto a bebidas, que era un tema que Blanca no dominaba, solo pudieron beber agua de los riachuelos que iban encontrando. Alguno había intentado conseguir leche de la cabra, pero esta no les había dado ni gota. Wherter le pidió cerveza y la cabra le meó encima. A partir de ahí, por alguna razón, empezaron a llamarla Asunción.

A la luz de la hoguera, algunos contaron sus historias. Franco en su anterior vida había sido mercenario. Murió dignamente, o al menos eso dice, en batalla. Pero hace poco le había sacado de su tumba un tipo rarito que decía llamarse Sánchez, que por lo visto se había equivocado y era a otro Franco al que quería desenterrar. Y ya que volvía a estar en el mundo de los vivos, o medio-vivo al menos, decidió quedarse una temporadita a ver cómo eran las cosas un siglo después de su muerte. Pafman también contó una larga historia, quizás interesante o quizás no. El hecho es que nadie más hablaba italiano así que nadie entendió ni jota. Sashka comentó que en otro tiempo había sido peluquera. Peluquera de gigantes, de ahí las enormes tijeras que ahora llevaba consigo como arma. Iramesoj, por su parte, no dejaba de darle la vara a cualquiera que pillara por banda hablándole sobre su amada, amadísima Dayana. “¿Acaso alguno de vosotros ha visto alguna vez algo más bonito que su sonrisa?”, les preguntó un día enseñándoles la foto de su chica. La conclusión general fue que sin duda el amor era ciego.

El cuarto día llegaron a la linde del bosque.

—Guardad silencio y prestad atención a cualquier ruido, esta parte del bosque la gobierna la horda de Fingrar Pudú —les informó Eba.
—¿Fingrar Pudú? ¿Su nombre de pila no será Mariano? —preguntó Franco.
—Pues… creo que sí. Pero nadie le llama por su nombre de pila, sería poco respetuoso para con un líder orco.
—¡Que lejos ha llegado este chico! Yo le conocí hace más de cien años, sirvió conmigo en la Compañía. Allí le llamábamos Mariano Verde Ano, ¿lo pilláis? —rió.
—Shhh, vas a hacer que todos los orcos del bosque sepan que estamos aquí —le abroncó Sashka.
—¡Hiaaaaaaa! —rebuznó Harker.
—Ahora no John —le regañó Iramesoj—. Ya sé que tú también echas de menos a Dayana, pero aun estaremos fuera unos días más…

El borrico puso los ojos en blanco.

Por fin en silencio se internaron en el bosque. Desgraciadamente para ellos al poco se cruzaron, por pura casualidad, con una patrulla de más de una veintena de orcos.

—Vaya, vaya… esta noche tenemos carne fresca en el menú —comentó el que parecía liderar la patrulla. Un orco musculoso con una larga cabellera blanca.
—Yo sí que te voy a comer a ti… —susurró Sashka sin dejar de mirar la melenaza plateada del orco.

El bosque se llenó del ruido mientras el grupo protagonista se enzarzaba en una enconada lucha con la patrulla orca.

Vai piangare con la tua mamma! —gritaba Pafman apareciendo entre los árboles a lomos de su corcel. Tras cortar un par de cabezas orcas el caballo volvió a internarse en el bosque y desaparecieron por siempre.
—¡El jugador se va al ataque pero no sabe volver! —resonó una voz por el bosque.
—¡Oh, no! —Se lamentó Blanca—. Hemos despertado a la Voz del Bosque…
—Carlos Walter, el comentarista deportivo que desapareció en lo profundo del bosque… y se convirtió en su Voz —añadió Eba apesadumbrada.

Mientras, Sashka iba cortando a los orcos directamente por la mitad a la altura de la cintura.

—¡Ha dejado a la defensa partida!  —exclamó Carlos.

El burro de Harker pegaba coces muleras a cualquiera que se le acercara.

—¡Ese tiro ha ido a parar a la grada! —comentaba Walter mientras un orco volaba por los aires tras acercarse demasiado al borrico.

Franco mordió a un orco transformándolo en zombie, para después enzarzarse con él en una lucha sin fin entre seres cuasi inmortales.

—Esto se decidirá en el tiempo extra —razonó la Voz.

Wherter le pegó un balonazo a uno de los orcos, el cual se fue a buscar a la seño llorando a mares.

—¡Eso ha tenido que doler! —comentó Carlos.
—¡Acusica! —chillaba Wherter persiguiendo al orco.
—¡Y aquí viene el cambio! —Exclamó Walter—. Con el dorsal treinta y cinco, Wherter abandona el campo…
—¡Buuuu! —abucheaba parte del público. Ardillas y otros animalicos del bosque que se habían congregado a mirar la pelea.
—Y en su lugar —continuó la Voz—, entra con el dorsal dieciocho… ¡Krivus!

Se oyeron unos tímidos aplausos.

—Es que al ser moderador, a ver si va a parecer que soy un pelota —comentaba alguien reacio a aplaudir.
—¿Pero y si se enfada y te banea? —reflexionaba uno de los que si aplaudían.

Iramesoj mientras tanto había cogido por banda a Telcar.

—Venga porfa, escanéame la foto de Dayana, no vaya a ser que se me pierda durante la refriega… —suplicaba Iramesoj.
—Qué. Refriega. Ni. Qué. Refriega. La. Batalla. Ha. Terminado. Merluzo.
—Oh…

El resto de protagonistas rodeaban ya al cabecilla orco, el único que quedaba con vida.

—Este me lo quedo yo, será mi esclavo —dijo Sashka con autoridad.
—¿Esclavo sexual? —inquirió Krivus.
—¡Calla! ¿O quieres que mire que usuario cargó en Telcar todo ese porno…? —preguntó ella con malicia.
—¿Callarme? Ni que hubiera dicho algo… —disimuló él.
—Gol fallado es gol en contra —razonó Carlos.
—¿Cuál es tu nombre? —preguntó ella dirigiéndose al orco.
—Me llamo Queiroz Perez, JP para los amigos —contestó.
—Bien, bien… pues a partir de ahora vas a ser mi brujito… —dijo ella acariciándole la melena.
—¿De verdad que no preferís matarme? Lo habéis hecho con mis compañeros y ellos no querían. Yo ahora si quiero…
—Nada, tu conmigo brujito mío —sentenció Sashka mientras lo ataba y se lo llevaba a rastras.
—El fútbol es así —afirmó Walter.

El grupo continúo viaje y pronto dejaron atrás la zona controlada por la horda de FingrarPudú. Para su alivio, también dejaron atrás la parte del bosque donde se manifestaba la Voz. Pero pronto llegaron nuevos peligros…

—Tsss, vosotros, ¿queréis pillar mierda de la buena? —susurró una voz.

Todo el grupo respingó a la vez. El borrico de Harker se asustó tanto que salió corriendo y se perdió en la arboleda.

—¿Quién ha dicho eso? —pregunto JP, que suficiente tenía ya con los intentos de Sashka por pervertirle como para enfrentarse a nuevos peligros.
—Creo que ha sido ese arbusto con gorro de rastafari —dijo Franco.
—Sin duda comer cerebros agudiza la mente —dijo el arbusto, que resultó ser una enorme planta de marihuana—. Soy Celembor, y mis hojas dan el mejor material de este bosque. ¿Queréis probar un porrito? Al primero invita la casa —añadió guiñándoles un ojo.
—¿Seguro que es bueno? —preguntó Iramesoj con desconfianza.
—De lo mejor —afirmó él—. Yo mismo me coloque un día con uno y, dios, me monte un drama romántico entre una chispa de fuego y una hoja de papel que ni mezclando vodka con red bull se me hubiera pasado por la cabeza.

Aunque algo reticentes, todos se animaron a pegar una calada. Y después vino otra. Y otra…

Nadie sabía cuánto tiempo había pasado. Sashka apenas recordaba algo sobre unos pastelitos que prepararon entre Celembor y Blanca. A Franco le pareció recordar algo sobre un osito gótico. Iramesoj, a su vez, recordó algo sobre recrear una historia de amor y alguien con una antorcha prendiéndole fuego a un árbol porque con ellos se hacía papel. Extrañado, miró a su alrededor y descubrió una gran extensión de bosque quemado y mucho humo en el horizonte.

—Oh, oh… —exclamó.
—Ya. Esta. Todo. Subido. A. Youtube. Ja. Ja. Ja. —sonó una voz metálica a sus espaldas.
—Vaya panda de descerebraaaaaaos… —dijo la cabra.
—¿Has… has dicho algo? —preguntó Iramesoj entornando los ojos.
—Beeeeee.
—Habrán sido imaginaciones mías…
—¡Anda, pero si habéis encontrado a mi cabra! —exclamó alguien.
—¿Quién eres tú? —pregunto Franco.
—Soy Albert, el profeta del Templo Más Allá Del Bosque.
—Entonces… ¡ya hemos llegado! —exclamó Sashka.
—¿Y dices que esta es tu cabra? —preguntó Blanca.
—Sí, la increíble Cabra Parlante. Yo la llamo Cabromagno —dijo Albert.
—¿Porque no nos lo dijiste nunca? —le reprochó Eba a la cabra.
—Que es la vida sin capriiiiichos —respondió Cabromagno.
—Bueno, pedidle los deseos a la cabra y volvamos —dijo Franco.
—No concedo deseeeeeeos —aclaró él.
—¡Será japuta la cabra! ¡Todo este viaje para nada…! —exclamó Sashka.
—Jodeeeeeeeos.
—Oye Sashka, que nosotros hemos cobrado. Y por adelantado además… —le susurró Krivus.
—Ah, es verdad. Entonces solo se joden Blanca y Eba —reflexionó ella.
—Qué poca empatía… —suspiró Blanca.
—Pues yo de aquí no me voy sin rascar algo —dijo Eba cruzándose de brazos.
—Eso —la apoyó Iramesoj.
—Bien dicho —se sumó Franco.

Todo el grupo se puso de parte de la brujita.

—A ver, vamos a calmarnos… —empezó Albert.
—Bueno, esto está ya muy hablaaaaaado —intervino Cabromagno—. Sashka, tu que como catalana valoras lo que impoooorta, te doy diez euricos si echas a todos estos de mi jardiiiiin.

Antes de que nadie pudiera reaccionar las tijeras de Sashka restallaron en el aire. Inmediatamente todo el grupo salió corriendo.

—¡Venga todos largo de aquí! ¡A tomar por culo! —gritaba Sashka corriendo tras ellos tijera en mano.
—¡A Telcar deeeeeeejalo! Que tiene conocimientos que debo estudiaaaaar.
—¡Eso, eso! ¡El robot que se quede! —confirmo Albert con entusiasmo.

Y colorín colorado, lo que narices sea esto se ha acabado.
«Mueres siendo un héroe... o vives lo suficiente para convertirte en villano»
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#2
Te has librado por muy poco Cabro, estaba ya preparando la leña para el asado.

En cuanto al relato, obviando la gracia de lo paródico, es sorprendentemente divertido, no sólo en comparación con el resto de relatos de humor del reto, sino también con tu anterior relato humorístico: aquí los chistes absurdos se basan en lo inesperado (por ejemplo que las brujas tengan poder, pero sea virtualmente inútil), también podrías reescribir el relato para que los personajes fueran originales y seguiría funcionando en la mayoría de los casos.

Si bien, como en el relato anterior, aunque hay chistes con lo que te ríes (como lo de Asunción o lo de Franco) a nivel literario están poco trabajados, principalmente porque ambos dependen de que el lector tenga un cierto conocimiento, pero sin que ese conocimiento sea en de alguna manera esotérico creando una relación íntima entre lector y escritor: por ejemplo en el caso de Franco, es un tema de actualidad así que es fácil que el lector español lo entienda y se ría, pero siendo tan básico es como un meme que a la semana ha pasado de moda, pero que a su vez, es posible que en otros países de habla hispana no se conozca tanto todo esto así que a esos lectores no les hará gracia. Para entender cómo sería un conocimiento del tipo esotérico, es si ese Franco hiciera referencia a un personaje más desconocido o, haciendo referencia a Paco, hiciera referencia a algún hecho poco conocido sobre su vida; muchos no lo pillarán, pero quien lo pille se reirá más por la ocurrencia. Hay otros que que entran en lo infantiloide como lo de la seño, o lo simplistas y vagos que son los chistes de comentarista de Carlos o sobre Iramesoj y Dayana (que como ocurría en tu otro relato, son chistes que podrían dar lugar a gags recurrentes pero que quedan en algo cansino). Por ejemplo el chiste de Telcar (en concreto el final) funciona porque no te dedicas a repetirlo y hacerlo evidente, sí, dices que está lleno de porno, y sí, lo repites luego, pero al final no dices que tienen que estudiar porno sino que lo dejas en el aire (aunque no sea algo complicado de pillar).

Sin embargo, he de decir que puesto que en sí mismo el relato busca ser de alguna manera esotérico (de ahí lo de parodiar a los miembros del foro en general, y participantes del reto en particular), la parodia funciona muy bien, dando pinceladas aquí y allá que saquen una sonrisa.

Más allá del humor, el problema que tiene el relato son las dos brujas, las introduces al principio pero luego su uso es nimio, de hecho el poder de Eba queda completamente desaprovechado al punto de no hacer ni un mísero chiste sobre el mismo, y que al texto le falta el toque de epicidad que equilibre el humor; el ejemplo de siempre, Bobobo, humor completamente absurdo, aunque los combates se salpican de épica típica de los shonen (aunque sea en forma de parodia), aquí en cambio, el único combate que hay ni resulta épico ni aprovecha las características de los personajes para sacar buenas parodias (en este sentido Goatlance sacaba más provecho de las características de cada personaje, aunque el resultado final fuera peor).

P.D.: Te has relajado con las reglas originales del relato y eso que en su momento ya se simplificaron lo suyo (originalmente el relato era sólo diálogos)...
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#3
Qué bien habla mi orco, has visto? Jajajaj!! Si es k tengo un ojo... Mira que poner a Queiroz de orco y encima lo que le has hecho al chaval, pelos blancos, Sashka echándole el ojo... No te pondrá un cero porque no se puede.

Este tipo de relatos siempre funciona (condicionado por los "si"). Si se hace con un poco de gracia, si los foreros aludidos tienen sentido del humor y de la "autocrítica" (huuuuuuuy, aquí has pinchado hueso, hay varios que eso del humor como que no lo llevan muy desarrollado .l.), si te pilla en un buen momento en que te apetece leer algo así, etc.

A mí me ha hecho gracia, ya sabes que yo me río de mi sombra. Conmigo el fuego de tus chorradas prende, Cabro, qué te voy a decir si ya lo sabes. Esto "Wherter le pidió cerveza y la cabra le meó encima" y esto "Pafman también contó una larga historia, quizás interesante o quizás no. El hecho es que nadie más hablaba italiano así que nadie entendió ni jota" me hicieron partirme la caja.

Pero todo y así, veremos cómo te puntúo. Eso de emparejarme con un orco por muy blancos que tuviera los pelos, como que no. Tengo el listón alto, chaval, tanto que me lo han tenido que hacer en dibujo porque aún no ha nacido el tío que me haga perder los guarros totalmente del todo todito. Joder, cacho perro, compara!!!!! No creo que se pueda comparar con esta cara, mmhmmmmmm...

[Imagen: _1452064b.jpg]


Eso te va a restar puntos, QUE LO SEPAS, cabrita. Sucedáneos no.
Pido trabajo por acá y por allá, claro que sí, hay, pero, ¿cuál? A éste, capturarle una náyade, al otro una ninfa, a aquél una rariesposa. Se han vuelto idiotas por completo, en las aldeas hay más putas que patatas y el tío quiere una inhumana.
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#4
Me ha gustado mucho. Enhorabuena.

El chiste de la homonimia con Franco ya era hora que alguien lo hiciera de algún modo. Sospecho que hay chistes que no pillo la referencia como lo de Sashka y las tijeras, pero da igual, es muy ameno y divertido.
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#5
Pero...¿por qué pensáis que este es de Cabromagno? Yo me inclinaría a pensar que es de Carlos Walter o de Iramesoj, que mirad como disimula con el comentario.

Big Grin

Luego comento el relato, que ahora estoy confuso por culpa del peso de mi conocimiento ancestral.
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#6
¡Ojalá fuera mío! Pero de serlo, no hubiera metido un guiño tan descarado a un personaje propio.
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#7
(22/04/2019 11:23 AM)Iramesoj escribió: Me ha gustado mucho. Enhorabuena.

El chiste de la homonimia con Franco ya era hora que alguien lo hiciera de algún modo. Sospecho que hay chistes que no pillo la referencia como lo de Sashka y las tijeras, pero da igual, es muy ameno y divertido.

Huy qué pelotaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, claro, claro, muy divertido y no entiendes na de las coñas???? Pelotaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa


PD qué gusto da abrir este hilo y ver a un Geralt gigante tan guapo! Dan ganas de volver.
Pido trabajo por acá y por allá, claro que sí, hay, pero, ¿cuál? A éste, capturarle una náyade, al otro una ninfa, a aquél una rariesposa. Se han vuelto idiotas por completo, en las aldeas hay más putas que patatas y el tío quiere una inhumana.
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#8
Entiendo algunas de las coñas, pero se me escapan otras
Responder
#9
No ha estado nada mal, para la media de los relatos de humor que leí en estos retos. A decir verdad, estuvo bien. Por supuesto que hay cosas que no entendí, pero que cada uno de los nombrados suelen darse cuenta de a lo que te refieres. Digo suelen, porque en mi caso no entendí la referencia a lo de la exhumacion, pues no sabía nada del tal Sanchez (lo tuve que buscar en internet). No te llevarás todos mis puntos, pero tampoco estarás muy abajo.
Buena suerte en el reto!
"Si te van a ahorcar pide un vaso de agua. Nunca se sabe qué pasará mientras te lo traen".
 
                                                                                                                                                                                 
Responder
#10
(22/04/2019 03:14 PM)FrancoMendiverry95 escribió: No ha estado nada mal, para la media de los relatos de humor que leí en estos retos. A decir verdad, estuvo bien. Por supuesto que hay cosas que no entendí, pero que cada uno de los nombrados suelen darse cuenta de a lo que te refieres. Digo suelen, porque en mi caso no entendí la referencia a lo de la exhumacion, pues no sabía nada del tal Sanchez (lo tuve que buscar en internet). No te llevarás todos mis puntos, pero tampoco estarás muy abajo.
Buena suerte en el reto!

[Imagen: giphy.webp]

Justo a esto me refería.
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