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[Relato corto] Embajador.
#1
Siguiendo el consejo que me habéis dado, voy a poner dos relatos cortos de los que tengo publicados en mi Blog.
Muchas gracias por leer y por las opiniones si dejáis alguna. Ahí va el primero: 



El pequeño cofre chocó contra el suelo y vomitó todo lo que tenía en su interior. Las monedas todavía rebotaban cada una con su propio ritmo cuando el emperador se levantó del trono.

Áramer levantó la cabeza desafiante mientras la voz de Yaran III creaba ecos furiosos a medida que salían las palabras.

¿Cómo te atreves a insultarme en mi propia casa, delante de mi esposa y mis personas de confianza? —tradujo la muchacha en Ithaleno. Su voz temblaba, asustada.

¿Por qué debería de contenerme cuando intentas ofender mi propósito en esta corte con minucias? —dijo Áramer en Ithaleno, esperó que tradujera antes de continuar—. Estoy aquí para negociar una alianza entre Itha y el imperio de Gobul, no lo olvides, emperador. No soy un granjero que te está ofreciendo sus tierras.

Las venas del cuello de Yaran asomaban por encima de la ropa de ricas sedas. Su esposa le puso una mano encima que él rechazó con desprecio motivado por la rabia.

—No me provoques, maldito piel pintada. Con un simple gesto te darán muerte y repartirán tus restos por todos los rincones de Gobul.


Los guardias avanzaron dos pasos hacia él, las armas medio sacadas de sus vainas. 


Áramer sonrió interiormente ante el insulto. Miró sus tatuajes con gesto disgustado y volvió a levantar la vista. 


—Hacedlo y nunca tendréis la flota Ithalena protegiendo el estrecho de Orkaz y… —Hizo una pausa dramática alzando las manos y levantando los dedos—. Quizás te ganes un nuevo enemigo. ¿Cuántos van ya? ¿Cuatro?


Érilis tardó en reaccionar, dudando de si traducir esas palabras y ese silencio se transformó en más tensión. Áramer terminó por detener su dramático gesto y bajó las manos.


—Traduce —pidió de forma más calmada. 


La muchacha Ithalena lo hizo y el emperador saltó los grandes escalones que lo separaban hasta detener su largo bigote rubio a escasos centímetros de él. Los ojos pequeños, medio entrecerrados, lo miraban con todos los músculos de la cara contraídos. 


La guardia de la corte, veinte hombres armados, lo rodeó poco después. Áramer los miró a todos y alzó una ceja contra el rey.


—¿Y bien, su excelencia?


El emperador respiró contra su cara y luego explotó en carcajadas retirándose al trono. Los guardias se alejaron también ocupando sus respectivos puestos a los flancos. Áramer no envidiaba su trabajo, el título del hombre más poderoso del mundo, rivalizaba con el del hombre más volátil. 


—Eres un hombre osado —tradujo Érilis—. Me gusta, si no hicieras honor a esa dichosa lealtad de la que los Ithalenos estáis tan orgullosos, te daría un puesto en mi imperio.


El emperador alzó una ceja esperando algún tipo de reacción en Áramer. Él se mantuvo tranquilo e inmóvil, ajeno a sus ardides. 


—Está bien —continuó Yaran—, hablemos seriamente. ¿Qué pide Íklisa?


—Un documento que permita el paso a una persona o grupo de personas por el imperio. Sin condiciones. Mi reina necesita que me mueva más allá de vuestras fronteras para recuperar a unos traidores prófugos. 


—Concedido —dijo alzando la voz. 


Áramer continuó ignorando la interrupción.


—Una llave de Gobul para que podamos comerciar con los reinos que cruzan nuestras montañas al norte, sin tener que recorrer los mares para ello. Mi reina calcula que será más rápido y lucrativo pasar por vuestras tierras que navegar rodeando el continente.


El emperador comenzó a reír, encantado con las propuestas. 


—¡Concedido! —gritó golpeando el trono. 


Áramer cogió aire, la necesitaría. 


—La mitad del botín saqueado y la anexión de las ciudades costeras de vuestros enemigos del sur. Mi reina considera que serían una pieza clave para que Itha pudiera prosperar en el futuro. 


Yaran paró de reír.


—¿Me pides que os entregue tierras conquistadas, piel pintada? —Su semblante apagado de repente era una mueca hostil, pero sin explotar. Quizás evaluando si lo que pretendía era una burla o una petición seria—. ¿Por qué debería de hacer algo que no va a costaros nada? 


Áramer midió bien sus palabras siguientes.


—Lo haréis porque os ayudaremos a conseguirlo.


El emperador se rascó el bigote y entrecerró más los ojos si cabía, interesado.


—¿Cómo?


—Utilizando nuestro acuerdo de comercio. Mi reina está ultimando los detalles del envío de una gran carga de pieles y comida. Serán ocho galeras que podrían ir  cargadas de soldados del imperio. Si jugáis bien vuestras cartas, emperador, parte del sur será vuestra antes de que puedan hacer algo. 


Dos figuras, escondidas detrás del trono en todo momento, avanzaron y susurraron algo a Yaran. Luego, los consejeros reales se retiraron a sus sombras. 


—Acepto, piel pintada. Y en muestra de mi generosidad, podéis recoger también el cofre. Considerarlo un obsequio por vuestra temeridad. 


Hizo un gesto y varios sirvientes acudieron a recoger las monedas, también trajeron el documento que firmó bromeando con su esposa y la llave de Gobul. Un trozo de metal con los sellos del emperador. 


—Itha y Gobul tienen un acuerdo, emperador. No fallaremos en cumplir nuestra parte del trato.


—Eso espero —Cambió el tono de la voz a una más amenazante—, o seréis el quinto enemigo. 


Érilis terminó de traducir, bajó los grandes escalones y cogió con sus poderosos brazos, llenos de tatuajes, el pequeño cofre. Salieron al exterior y caminaron hasta el carruaje donde los esperaba Pirthas.


A medio camino de la capital, se desviaron hacia el norte. Era la dirección contraria a Itha. Solo entonces Pirthas se quitó las ropas que lo ocultaban y las tiró a la parte de atrás. Se rascó el pelo rubio y el bigote frondoso.


—Un rato más con eso puesto y hubiera caído muerto. ¿Cómo conseguís aguantar tanto calor en Itha?


Érilis cogió la prenda y le hizo varios agujeros en zonas que no se veían.



—Así —dijo riéndose.


—Esta me la pagas, Eri. —Echó un vistazo al cofre y al resto de cosas—. ¿Todo bien?


—Como engañar a un niño pequeño —comentó Áramer borrando  la pintura de su cuerpo con un paño mojado—. No se han molestado ni en seguirnos por si decíamos la verdad.


—Bueno, yo tengo que decir algo al respecto. Aquí el iluminado casi consigue que le corten la cabeza, y de paso a mi. ¿Amenaza de guerra? ¿De verdad?


—Fue lo primero que se me ocurrió. Somos estafadores, no consejeros. Lo importante es que funcionó.


—Os dais cuenta de que es probable que hayamos desatado una guerra entre Itha y el imperio, ¿no?


Los tres guardaron silencio mirándose antes de que Pirthas cogiera las riendas y fustigara a los caballos cada vez más rápido.
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#2
Me ha gustado mucho, de verdad. Los diálogos son muy buenos y te ponen enseguida en situación, y la situación que describes es muy interesante. Dan ganas de que lo extiendas y saber como continua la historia. Parece que solo nos muestras una pincelada de un mundo mucho más trabajado. Se lee de forma muy fluida y eso es algo que agradezco.

Por otra parte, creo que el uso de las mayúsculas-minúsculas se pueden mejorar. En el adjetivo "ithaleno" utilizas mayúsculas y debería ir en minúsculas, y en alguna más también (como en el Imperio, penúltima línea del relato, debería ir en mayúsculas).
Un gusto leerte.
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#3
Cita:Las monedas todavía rebotaban cada una con su propio ritmo cuando

Deberia ser "a su propio ritmo".

Cita:]tradujo la muchacha en Ithaleno

Para mi quedaria mejor "al Ithaleno".

Eso es todo lo que he visto en cuanto a aspectos formales.

Por lo demas, parco en descripciones. Para un relato corto es aceptable, pero en tu novela espero que describas mas el entorno y las personas.

El personaje de la traductora, en mi opinion, crea mas confusion que lo que aporta al relato al hacer que a veces hable el rey y a veces el traductor. En realidad, el tema de los traductores suele dar problemas siempre, por eso muchos optan por poner una "lengua comun" o que el protagonista siempre hable casualmente los idiomas que necesita saber.

PD: cierto lo que comenta el compañero, cuidado con las mayusculas al hablar de paises Big Grin
[Imagen: Banner.jpg]
Emperador de las Montesas, Gran Kan de los Markhor, Duce de los Ibices y Lord Protector de Ovejas, Corderos y Otros Sucedáneos de Cabra
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#4
Hace un par de semanas, hice un relato corto en el que practicaba profundizar las descripciones más allá de cómo las suelo escribir. Me comentaron que era una lectura pesada, llena de excesos y, en algunos momentos, confusa por ello. Por eso, mi intención con estos dos relatos era ir directo a la escena, sin profundizar para no distraer. Parece que me he ido al extremo. Con el siguiente relato, intentaré añadir algo más de descripciones. Lo pondré por aquí, a ver si voy mejorando.

Con respecto a la novela, yo diría que peco de lo contrario. Es probable que tenga que pasar el borrador a demasiada información superflua.

Los aspectos formales y sobre las mayúsculas/minúsculas, nada que decir. "Dándole al link"

Muchas gracias por la ayuda. Todo lo que me digáis me viene perfecto.
Saludos.
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#5
El relato es interesante, pero veo un gran hueco argumental: ¿Un tipo aleatorio diciendo hablar en nombre de una regente extranjera, tiene una entrevista con el emperador? ¿No hay comprobaciones? Suspendiendo mucho la incredulidad podría entender que han falsificado algún documento del otro reino, pero si pueden hacer eso me crea otras dudas como: ¿por qué todo el rollo si podrían falsificar la llave de Gobul? o ¿por qué eso no pueden pero el otro documento que debería llevar un sello real sí?

Si hicieras de Áramer un renegado/traidor/loquesea de Itha, y que por tanto: a) fuera conocido de antemano entre las naciones extranjeras como agente de Itha , o b) hubiera tenido acceso a los materiales para falsificar el documento anteriormente mencionado.
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#6
Muchas gracias por leerlo y por el aporte.

Mi intención con el relato era representar una escena sin contexto anterior más allá de lo mostrado durante los diálogos y la parte final. Es una estafa y lo consiguen ante un hombre que da más importancia a la osadía con la que alguien se enfrenta a él, que con una historia detrás que respalde razones políticas para estar ahí.
Durante su escritura pensé en añadir que utilizaban la información de una verdadera reunión en su favor. Solo tenían que presentarse antes y con las apariencias correctas para dar el pego, pero opté por no hacerlo.

Leyendo las cosas que me vais diciendo, y teniendo en cuenta de que evitaba irme al otro extremo, me ha surgido una duda:

Si hablamos de relato, ¿cuánto es demasiado y cuánto es poco?

Por ejemplo, imaginemos que profundizo en la traductora y el que hace de embajador. También añado algunos colores más al emperador para que quede claro su carácter. Me veo obligado quizás a eliminar al conductor al final o añadir algo sobre él también(lo cual podría hacerlo porque solo estaba ahí para añadir una pista más de que era un engaño. No es muy necesario).
Si añado razones políticas o un contexto que tenga sentido, quizás se van a abrir también otro tipo de preguntas. Siguiendo la excusa de antes: se enteran de información privilegiada, ¿tendría que especificar bien dónde o cómo la han conseguido o con una simple mención bastaría? A lo mejor los estafadores también son asesinos y deciden matar al embajador real. Eso crearía algún tipo de repercusión. Además, eso no debería de ser fácil sino el resultado de algún plan elaborado o aprovechar algún factor que permitiera matar al embajador de una nación. Después de todo, pretenden hacer un trato con alguien tan poderoso como el emperador. No enviarían a dos personas solas, ni tres... los documentos... la llave... algo más de worldbuilding... blablabla.

Perdonad la paliza, vuelvo a reformular la pregunta para los valientes que hayan llegado con un par al final:
Si hablamos de relato, ¿cuánto es demasiado y cuánto es poco?

Gracias de nuevo  por la ayuda.
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#7
Dado que no estas participando en un concurso donde tengas un limite de palabras... no te preguntes que es demasiado o que es poco, esa no es la pregunta correcta, preguntate que es lo necesario para que todo sea coherente Wink

Obviamente, no es coherente que unos cualquiera lleguen hasta un emperador... ahora bien, en tus manos queda dar una explicacion larga del como lo logran o dar solo una pincelada. Puedes hacer un extenso prologo, contando como emborrachan al verdadero embajador y le roban sus credenciales; o puedes buscar la forma de dejar una pista y que el lector saque sus conclusiones, por ejemplo, que al subirse al carro lleven en la parte de atras maniatado al autentico embajador enviado desde Itha. Solo con eso el lector ya podria imaginarse que han sacado de el toda la informacion necesaria para poder llegar hasta el emperador, sin necesidad de que expliques nada.
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#8
Buen duelo dialéctico entre el "embajador" y el monarca, con momentos de tensión bien escogidos. Estupendo giro final que cierra de maravilla un relato corto. Muy bien  Wink

Respecto al asunto de las descripciones, no te agobies, ya que muchas veces la cantidad "adecuada" depende de la imaginación del lector o de sus gustos sobre las mismas. Hay que tener en cuenta que para un relato corto no tiene demasiado sentido profundizar en las mismas si los diálogos son suficientemente elocuentes...aunque claro, ese es mi punto de vista.

Respecto a otros detalles como el de la coherencia, me adhiero al consejo de Cabromagno. Un saludo.
Te equivocaste, brujo. Confundiste el cielo con las estrellas reflejadas en la superficie de un estanque.
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#9
Muchas gracias a los dos por el aporte.
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#10
Me gustó bastante tu relato, y creo que da espacio necesario para rellenar todos esos "huecos" de los que habla Queiroz más arriba. Y con espacio me refiero a lo mismo de lo que se quejan los demás; la falta de descripciones.

Por un lado, te lo agradezco, porque ando con tan poco tiempo que pillar un relato corto y bueno es difícil (pero gratificante), pero por otro, me gustaría saber más sobre la sociedad de Gobul o Itha, qué ropas vestían, de qué colores eran sus pieles y todas esas cosas que seguramente tu sí sabes, porque hay todo un mundo ahí detrás de esta escena.

Me añado a los comentarios de Cabro: solo tú determinas el largo y detalle de tus descripciones, pero en un formato como este, a muchos les da pereza leer cosas muy largas (y me incluyo, sobre todo ahora que casi no tengo tiempo).

Pero salvo lo demás, ha sido un gusto leer tu pluma Heart .

Saludos.
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