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Relato de Fantasía (La Joya del Mundo)
#1
LA JOYA DEL MUNDO

Misiva de Vaxios de la Casa Palántida, emisario de Kentyr a Partax, de la Casa Palántida, dinasta de Kentyr:

Bienhallado y bendecido seas por los dioses, tío mío.

Bien sé que no me he prodigado en mis misivas desde que partimos de la ciudad de Yebjesia, pero varios asuntos me han demorado en mis deberes. Afortunadamente, mis quehaceres me han permitido un rato de asueto para escribir a mis parientes, a quiénes tanto hecho de menos.

Vine aquí a Sarpolis como emisario de nuestra pequeña isla ante la corte de los Emperadores Arrámidas, Divina Dinastía Gobernante de las Cuatro Esquinas del Universo y Luz de la Sabiduría y la Verdad, y para serviros a vos en ella, oh alabado tío.

Cuanto se dice y se escucha de esta gran ciudad es poco con la realidad que he contemplado. Cierto es lo que dicen, que Sarpolis es la Ciudad rutilante del Gran Río, la Joya del Mundo, la Ciudad de los Emperadores, la Ciudad de los Mil Dioses, la de los Mil Placeres, y también la Ciudad Impía y la Depravada; el Pasmo del Mundo. Todo eso y mucho más es Sarpolis, la capital del Imperio de los Arrámidas, la Dinastía Divina que gobierna todo el orbe; es una ciudad de mil caras, de mil peligros y mil muertes. Una ciudad rica, inmensa y exuberante.

Para demostrar que mis palabras no son mera palabrería vana e inocua, te describiré con todo lujo de detalles esta ciudad en la que llevo poco más de un mes.

Sarpolis es una gran ciudad con una planta circular, situada en el delta del Gran Río que desemboca en el Mar Interior. Se halla rodeada por una región bien regada por los diferentes canales de regadío que han creado los campesinos en torno al río, de dónde se sacan abundantes frutos y cultivos. Además es abastecida por nueve grandes acueductos que le suministran toda el agua que necesita, y cuyos pilares sirven como lugar de asiento de chabolas y chozas para emigrantes recientes.

Su actual muralla es impresionante, toda construida en el más sólido granito, y muestra que, en el improbable caso de que alguien la asediara, le harían falta máquinas de asedio cuatro veces mayores que las normales.

La inmensa ciudad, que tiene más de dos millones de habitantes, venidos de todos los rincones del imperio, se divide en ocho barrios; el Puerto, la Fosa, el Sagrario, los Jardines, el Risco, la Ciudad Prohibida, las Piedras, y la Ciudad de los Muertos, que es la inmensa necrópolis de la urbe. Los sarpolitanos mencionan irónicamente un noveno barrio, al que llaman el Inframundo, que son las cloacas de la ciudad, donde también vive la gente sin recursos.

Describiré a Sarpolis basándome en lo que he visto en el tiempo que llevo aquí.

Tanto si se viaja desde el mar como si se hace a través de tierra, lo primero que se ve de Sarpolis es su cielo, un horizonte cubierto de magnos edificios, dominado por inmensos zigurats, cúpulas polícromas y altos minaretes, tal parece como si un bosque de piedra, mármol y azulejos se hubiera materializado en el mundo.

En mi caso, al primer lugar que llegué fue al Puerto, el inmenso barrio portuario de la magna urbe. Lo primero que destaca del Puerto, aparte de su permanente olor a pescado putrefacto, son las fortalezas de granito que lo guardan, llamadas respectivamente la Muela, el Colmillo y el Yunque, levantadas sobre islotes a la entrada de la bahía y unidas a través de cadenas, pueden cerrar los muelles a cualquier flota enemiga que se atreva a desafiar el poderío imperial. También destaca sobremanera, el Gran Faro, una inmensa torre de piedra caliza fortificada, decorada con estatuas de delfines de bronce, sobre la cual hay siempre encendido una gran fogata que ilumina toda la bahía como señal para los navíos en la noche. Pero el edificio más memorable del Puerto, es el gigantesco edificio circular del Almirantazgo, una magnífica construcción en mármol dorado, donde atracan las galeras de la Flota Imperial del Mar Interior.

El Puerto es un barrio poco recomendable, ya que en él hay innumerables ladrones, casas de juego y muchos prostitutos y prostitutas, ya sean esclavos o pobres desgraciados que deben pagar alguna deuda de juego. Es por ello, oh venerable tío, que no me detuve en ese lugar, evitando así las viles tentaciones del juego, que tanto daño hacen a la bolsa de los hombres.

El siguiente barrio se halla al norte del Puerto, y se llama la Fosa. Su nombre proviene tanto de su situación en el llano, como a que a él van a parar todos los sumideros y canales de las cloacas para verter al mar dándole un olor a fosa común. Es un barrio populoso y de mala fama, y es considerado como los bajos fondos de la ciudad. En el viven tanto gente pobre como delincuentes de todas las calañas. Mas también es sitio de múltiples posadas que alojan tanto a los viajeros fatigados como a auténticos ejércitos de prostitutas y prostitutos que viven de los viajeros y comerciantes. Es aquí donde decidí instalarme, buscando un lugar barato y limpio para evitar dispendios excesivos, pues ya sabes cuánto aborrezco el lujo. Así pues he decidido alojarme en un lugar que se llama La Maroma Ardiente, un lugar respetable donde se alojan personas muy discretas dedicadas a misteriosos negocios privados que se celebran casi siempre de noche; y cuya cocina tiene un buen surtido de carne fresca, lo cual es sorprendente ya que cerca de la posada no he visto almacenes ni establos de ganado; de hecho, exceptuando un depósito de cadáveres de convictos ejecutados, la posada se yergue prácticamente sola en su manzana rodeada de escombros.

Al oeste de la Fosa se halla el barrio de los Jardines, así llamado por las zonas ajardinadas que contiene. En él se halla el fabuloso Gran Bazar, dónde se puede comprar toda clase de exóticos productos, desde aves fénix, hasta esclavos de todos los colores y sexos posibles. Es un gran edificio de tres pisos de altura, con varias cúpulas recubiertas de lapislázuli, y que sirve tanto como mercado, como almacén y posada de caravanas. También en este barrio se hallan los legendarios Grandes Baños, un edificio de pórfido rojo de planta cuadrangular, que contiene baños calientes y fríos, así como varios gimnasios; es un lugar admirable arquitectónicamente, pero muy pecaminoso, ya que en dicho lugar se prostituyen hombres y mujeres de todas las edades, aparte del hecho de su cara entrada, es por eso que lo he evitado para no tentar contra mi integridad, oh respetado tío.

Un último edificio bien conocido por los viajeros es el Jardín de Uglur que en realidad es un inmenso templo-jardín en honor a  Uglur, el Dios Loco. El recinto es de planta rectangular y rodeado por una larga verja plateada, y en su interior hay jardines y pabellones discretamente situados. Tristemente, lo que dicen los sabios y viajeros es cierto, el Jardín es famoso por contratar hieródulos, sus siervos sagrados, que son hombres y mujeres de singular belleza, además de seres humanos de sexualidad indeterminada, que prestan todo tipo de placeres a los visitantes del Jardín. Aunque no lo he visitado, se cuenta que allí, tumbados sobre camas de seda y cojines de plumas, rodeados de simios aullantes y libidinosos, y grandes serpientes medio drogadas, se pueden conseguir todos los placeres que se puedan soñar; desde orgías en grupo, danzas eróticas con serpientes o con simios, hasta sexo acuático con pulpos amaestrados, y todo ello entre los vapores alucinógenos de los Polvos de Unicornio, una droga alucinógena que los sacerdotes de Uglur usan para permitir a los devotos la comunión directa con el dios. Todo esto me lo han contado, ya que he evitado entrar en semejante antro de depravación inmoral que consume tanto dinero como decencia, oh alabado tío.

Los Jardines también poseen renombrados monumentos artísticos, como la Columna de los Lanceros Solares o la Columna de la Mano Lunar, grandiosas columnas de basalto que tienen grabados hechos famosos de la Historia como la resistencia de los Lanceros Solares a la Doble Oscuridad, o la intervención del Dios de la Luna contra los Hermanos Negros del Caos; o la tumba del fundador de la ciudad, el mítico héroe Sar, cuyo inmenso Mausoleo cuadrangular contiene bellos frisos policromados narrando sus aventuras, desde su lucha contra los hombres-mono de las Selvas Pardas hasta su aventura contra las brujas del Yermo.

Al este de la Fosa se halla el barrio del Risco, morada de las clases altas de la urbe. Los palacios aquí son extremadamente lujosos, hasta los muros que los rodean son de mármol. En esta zona son más numerosos los minaretes, ya que es en ellos donde los poderosos suelen pasar sus noches con sus amigos o amigas más íntimos, celebrando fiestas que acaban degenerando en horripilantes orgías aullantes que me abstendré de comentar, ya que rehusé acudir a todas las que me invitaron por decencia y moralidad, y por respeto a nuestro venerable apellido, tío amado.

Al norte de la Fosa, hacia el centro de la ciudad, se halla el Sagrario, el barrio de los templos, dominado por los inmensos zigurats que han hecho famosa a la ciudad. Aquí puede contemplarse el gran zigurat dorado y plateado del Dios Supremo, con el Gran Gong de Platino sobre el altar principal, el zigurat rojo de la Diosa del Fuego, el verde de la Diosa de la Tierra, el azul celeste de la Diosa del Aire o el azul oscuro de la Diosa del Agua. También aparecen bellamente decorados los zigurats de las Diosas Gemelas. En este barrio se hallan también la Capilla del Dios Viajante. Y es que los sarpolitanos son tremendamente religiosos y adoran a todo tipo de dioses, desde el depravado culto al Simio Enano hasta el proscrito culto a la Doble Oscuridad, cuyo nombre no debe ser pronunciado. También en esta zona tienen sus viviendas los sacerdotes, y hay varios monasterios de diferentes cultos religiosos y filosóficos, desde los Dementes Babeantes que alcanzan el éxtasis mediante la orgía sexual, hasta los Devotos de la Carne que practican el canibalismo ritual.

En el límite oriental del Sagrario, se hallan los Recintos de los Juegos Sagrados, con el Gran Hipódromo o el Gran Estadio, dos magníficos edificios construidos en mármol y pórfido, en los que se celebran cada dos años los Juegos Sagrados en honor de los dioses, y donde compiten atletas de todos los rincones del mundo. Estos juegos serían un espectáculo edificante de esfuerzo, disciplina y tesón, si no fuera por la depravada norma establecida por los primeros emperadores de que todos los atletas deben participar desnudos para evitar introducir armas en secreto en el recinto. Así, estos juegos han degenerado en un espectáculo infame donde hombres y mujeres sin pudor ni vergüenza, compiten entre sí sin más vestimenta que el aire que les rodea; azuzando así los bajos instintos de los espectadores que van a contemplar más un espectáculo que satisfaga sus libidinosos deseos que una sana competición atlética.

Al lado del Sagrario, un poco más al oeste se halla el barrio de las Piedras, llamado así por los antiquísimos monumentos que datan de los primeros tiempos de la ciudad. Aquí se encuentra el templo de la Piedra Negra, un lugar ominoso construido en pórfido y azabache, donde se halla la mítica piedra caída de los cielos que era adorada por seres pre-humanos antes de la llegada de los primeros hombres a la ciudad; el templo siempre permanece cerrado, pero se dice que en él se practican cultos degenerados y pervertidos por los gritos que se escuchan por la noche en dicho lugar. Al menos eso me han dicho, ya que sabes que yo soy virtuoso y evito los lugares impíos, oh amado tío.

También en este lugar pueden visitarse la Gran Biblioteca, un edificio de mármol policromado con más de mil columnas de obsidiana, que posee cientos de miles de libros de todos los saberes conocidos, desde astrología a alquimia, o la vil necromancia. Pero quizás el lugar más llamativo sea el zoco de Mahalk-Ghul, una grandiosa plaza de baldosas amarillas, donde pueden hallarse todo tipo de artículos interesantes, sobre todo drogas alquímicas, desde el legendario Polvo de Unicornio, pasando por las Escamas de Basilisco o los psicodélicos Humos Multicolor que pueden volver loco a cualquier hombre o mujer sobre la faz del planeta. Es lo que me han dicho los comerciantes y quienes conocen el lugar, ya que yo me he abstenido de malgastar dinero en esas sustancias infames, pues detesto semejantes vilezas, como bien sabes, oh alabado tío mío.

Al este del Sagrario, y sobre una laguna interior se halla la Ciudad Prohibida, el barrio de los Emperadores, al que sólo se puede acceder mediante la invitación de los príncipes Arrámidas. Es uno de los lugares más impresionantes de la ciudad; situado en medio de una laguna y rodeado de una ciclópea muralla de color púrpura, esta Ciudad Prohibida consiste en un gran jardín, con todo tipo de flora y fauna exótica de todos los rincones del imperio, en el que hay varios pabellones y palacios de bella factura coronados por cúpulas enjoyadas de tantos colores como el arcoíris, y cuyos suelos están recubiertos de mármol de todos los colores posibles de imaginar. En este lugar moran los innumerables príncipes Arrámidas, ya que debido a la poligamia de la dinastía el número de hombres y mujeres de sangre real es elevadísimo; lo más sorprendente es que no sólo los príncipes tienen derecho a un harén particular, sino que cada princesa también tiene uno propio. Con lo cual podéis imaginar que con la cantidad de concubinos, concubinas, sirvientes varios y guardias imperiales, esta zona es muy populosa y bulliciosa. Además de ser escenario de todo tipo de orgías gastronómicas y sensuales que practican los miembros de la dinastía imperial; así me ha sido contado, venerable tío, ya que yo he logrado evitar participar en tales inmoralidades, a pesar de las insistentes invitaciones de las primas gemelas del Emperador.

Al nordeste de la ciudad se halla el último sector, la Ciudad de los Muertos. Este lugar es una inmensa necrópolis formada por mastabas, pirámides, panteones y todo tipo de tumbas subterráneas. A pesar de ser el lugar de reposo de los muertos de la ciudad, en este lugar también hay vida. Aquí viven los Guardianes de los Muertos, un grupo de hombres y mujeres al servicio de los difuntos y del Triple Dios de los Muertos; pero también es lugar de reunión de ladrones y asesinos para planear sus crímenes, y lugar de refugio para fugitivos de cualquier delito. También en este lugar existen hombres y mujeres que comercian con su cuerpo y que evitan así pagar alojamiento en otros lugares. Es un lugar lóbrego y tétrico, cubierto de jardines silenciosos y tumbas ominosas.

La ciudad es cruzada en toda su extensión por el Gran Rio, que cruza el Gran Desierto Interior en toda su extensión, y que corre por la ciudad encerrado en canales bellamente diseñados con puentes de mármol y muros de jade. Por este río suelen llegar las galeras multicolor de los Peregrinos de los Cinco Dioses a celebrar el festival del Retorno de la Primavera, un infame espectáculo consistente en navegar río abajo hasta el mar, y a través de la ciudad, a bordo de estas galeras, tripuladas por peregrinos y peregrinas totalmente desnudos y cubiertos de aceites corporales que ofrecen sus favores a todo aquel que llegue nadando a los navíos, dónde le obsequian con todo tipo de bebidas alcohólicas además de con sus cuerpos. Por supuesto he evitado semejante celebración inmoral para evitar siquiera ser tentado por la visión de alguno de esos inmundos navíos de perversión.

Por último no puedo dejar de mencionar el Inframundo, el mundo subterráneo de Sarpolis. Como bien es conocido, una de las grandes maravillas de la ciudad es la Gran Cloaca que sirve como sistema de evacuación de desperdicios de la urbe, y al que van a parar todos los sumideros de los barrios. Debido al crecimiento de la ciudad y al número de sus habitantes, se han añadido tantas cloacas, sumideros y desagües que bajo la ciudad existe un auténtico laberinto, poblado por ratas, caimanes y algún que otro basilisco, y también por personas. Sus habitantes son gentes sin recursos ni lugar donde malvivir, y que moran en esas profundidades, también se hallan en esos sitios contrabandistas, prófugos, caníbales y asesinos. Además en esas profundidades se practican delitos prohibidos como luchas a muerte entre hombres o mujeres, venta de carne humana o prácticas necrománticas. Todos estos relatos que me han contado los sarpolitanos son tan espeluznantes que no sé si creerlos o no, porque he evitado acercarme a esos sitios infames que atentan contra mi dignidad.

Nada más he de contarte por ahora, y aún espero a ser recibido ante el Emperador para cumplir la misión que me has encomendado. Te remitiré esta misiva en cuanto pueda por vía marítima, en el primer bajel que parta hacia nuestra amada isla, Kentyr la Bella.

Tu devoto sobrino que te quiere, te ama y te respeta

Vaxios

PD: He de comunicarte que ando corto de dinero, por razones que ignoro perdí gran parte de mis fondos durante el viaje, quizás en alguna escala o por un acto de brujería. En cualquier caso os rogaría que me enviaseis más fondos para financiar mi estancia aquí, ya que a pesar de mis comedidos gastos, de mi férrea moral y de mi austeridad, a duras penas me sostengo.

Una vez más, me despido de ti, o amado y sabio tío a quién tanto respeto y adoro.
Nada es sencillo, excepto la creencia en la sencillez
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#2
Bueno, pues aquí otro relato de los retos del antiguo foro; en este caso el desafío era describir una ciudad fantástica...al principio pensaba hacerlo a traves del periplo de unos cantantes y actores hacia la fiesta de un rico, pero el relato se me salía de madre con tantos personajes; y al final opté por el formato epistolar, en forma de carta diplomática de un sobrino a su tío. Como se ve, el chaval se lo pasa bien durante el viaje Big Grin

Espero que los disfrutéis Wink
Nada es sencillo, excepto la creencia en la sencillez
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#3
Me recordó a los Simpsons.

Fundado por prostitutas que atendían a viajeros en busca de prostitutas que traían una nueva prostituta cada tres días, Sarpolis rápidamente se convirtió en un lugar de gran éxito donde se podía gastar lo que ganaban en tres minutos.

Iniciamos nuestro recorrido en el burdel después visitaremos la casa pública, el prostibulo, el lupanar y finalmente el antiguo templo ¡donde hay muchas prostitutas!.
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#4
(05/06/2019 02:53 PM)Zarono escribió: Bueno, pues aquí otro relato de los retos del antiguo foro;

"Antiguo foro", dice el desmemorizado muggle... Rolleyes

Big Grin



PD: me ha encantado eso de "desmemorizado muggle", lo pienso acuñar y patentar. Debe ser mi dia creativo del mes...
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Emperador de las Montesas, Gran Kan de los Markhor, Duce de los Ibices y Lord Protector de Ovejas, Corderos y Otros Sucedáneos de Cabra
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#5
(07/06/2019 02:17 AM)Cabromagno escribió:
(05/06/2019 02:53 PM)Zarono escribió: Bueno, pues aquí otro relato de los retos del antiguo foro;

"Antiguo foro", dice el desmemorizado muggle... Rolleyes

Big Grin



PD: me ha encantado eso de "desmemorizado muggle", lo pienso acuñar y patentar. Debe ser mi dia creativo del mes...

Ahí va...entonces ¿lo que me quedan son de los retos del nuevo foro?...yo los recordaba del viejo...tendré que revisar por ahí los retos antiguos Tongue
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