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Reto Hal2020: Sueño del 06/04/2004
#1
Sueño del 06/04/2004

Una noche fui a la luna, aletargado, en pesado sueño, como habiendo mis recuerdos desaparecido, como hundiéndose en el mar agitando y tormentoso, primordial. Y sin el peso ascendí, sin la carga de memorias, voluntad, identidad o conciencia pude ser arrebatado por un viento intempestivo. Fui arrojado a la vorágine de plateados rayos, tenebrosos y profundos, cuyo impacto escudriñaba todo mi ser, saturaba mis sentidos, recorría cada parte de mi cuerpo, olfateando. Una luz animalesca, antigua y violenta. Necesitaba esconderme, mi instinto lo pedía, pero nada se podía en el torbellino. Fui llevado como hoja en la tormenta, más allá de nuestro mundo, no quedando de mí nada más que sumisiva contemplación y terror, miedo de aquella blancuzca nada, una presencia cerniéndose lejos, muy lejos, arriba, y ese viento me llevaba. Y posé ahí los pies, en aquel grisáceo abismo, subsolar y consciente, acechante.

Mis sentidos se agudizaron, el entorno me impactaba, cada poro de mi piel me confundía, y colores extraños inundaba el entorno. Pero la sed sofocaba y un vacío en el estómago la voluntad destruía. Mi sensible olfato percibió a lo lejos algo extrañamente apetecible, muy deseable, suculento, y un impulso animalesco, irresistible, hizo andar mi cuerpo. Por ese páramo desolado corrí, un desierto tenebroso y obsesivo, más antiguo que la Tierra, donde la mente se olvida, y la conciencia conocida, como se vive en allá en el mundo, deja de existir.

Me encontré sin darme cuenta descendiendo la ladera de un cráter, en mi mente se formaba la imagen de agua cristalina, reparadora y enervante, inofensiva. Y al llegar a lo profundo, en las sombras, un pequeño lago se abría ante mí, lago sereno y calmado. Pero el agua brillaba, brillaba sutilmente, era casi fosforescente, como agua mezclada con aceite a la luz del día. Mas ahí no había día. Aletargado y ansioso, sin prestar atención, me incliné para probar el líquido. Fuese lo que fuese, mi vientre lo pedía a gritos. Su sabor era sutilmente salado, penetrante y adictivo. Bebí y bebí sintiendo la intensidad en mi garganta, saturándome el gusto. Hasta perder la consciencia por completo. Un calor subyugante fue lo último que sentí, antes de perderme en un sueño de vivos rojos, perversos naranjas y compulsivos verdes.

Saben las estrellas cuánto tiempo estuve perdido, saben las estrellas si era yo el que desperté entonces. Mas del sopor, me extrajo una húmeda calidez que recorría me vientre. Mi vista era borrosa, y la sombra del cráter aún se extendían en torno mío; pues de algún modo sentí que empapaba el ambiente de una negra acuosidad, que resultaba indescriptiblemente asquerosa. Tan asqueroso como ese húmedo calor que recorría mi cuerpo, y al no poder más con la perturbadora sensación, abrí bien los ojos. A penas se conseguía ver algo gracias resplandor del lago. Me encontré entonces con unos ojos enormes, negros y acuosos, que por ser hipnóticos no me devolvieron a la inconsciencia del terror. Eran ojos apagados y tan ansiosos como el resto del lugar, penetrantes, llenos de instinto. Torné la vista, con certeza sólo se puede decir que era una fémina, tenía delicada figura, ora escamosa, ora anfibia, ora dorada, ora verde, ora azabache. Torné la vista, otra de ellas deslizaba una larga y delgada lengua negra por mi vientre, con los mismos ojos apagados y obsesivos clavados en mí. Las lágrimas me inundaron, el miedo me corroyó por dentro, estrujante. Jadeé sollozando, creí suplicar, pero no respondían a ningún gesto, palabra o reacción. Se dedicaban a mirar y a lamer.

Lentamente, al notar mi propia voz quebrada y sofocada, mi instinto aletargado pareció volver en sí. Tensé los músculos y me arrastré sobre la espalda, intentando huir. Algo me sujetó entonces de los hombros, con fuerza y firmeza. Torné la vista, eran ora manos, ora garras, las extremidades de un ser masculino, de su misma especia, ora con piernas, ora con torso alargado y serpentino, según la luz y el ángulo. Los mismos ojo apagados y compulsivos, violentos y pervertidos. Me sujetó con la fuerza de un toro, permitiendo que ellas me alcanzaran y dispusieran de mí. Torné la vista, desesperado, el lago brillaba en resplandores incomprensibles. Pero alumbraba, a lo largo de su costa, docenas de aquellas criaturas, en una escena terrible y pervertida. Vomitiva orgía de criaturas obsesas que se retorcían de forma voluptuosa y agresiva. Varias se dirigían ahora hacia mí. Me hicieron partícipe de sus blasfemias corporales mucho tiempo, ora como macho, ora como hembra, a tiempos me percibí escamoso, ora anfibio, ora instinto, o idiotez aletargante y lasciva. Hasta que volví a perderme y no supe más. Hasta que el astro se movió y la luz del sol iluminó el cráter.

Los calurosos rayos me despertaron. Me encontraba desnudo sobre la playa. Con nada a mi alrededor, sólo un silencio sepulcral, y una sensación de suciedad y corrupción que se extendía a todo mi ser, embotándome el cerebro. Miré de aquí a allá con ojos apagados, buscando una roca grande para protegerme del hiriente sol. Sol que no sólo me quemaba la piel, sino que me miraba con desprecio y asco. Encontré una sombra, lleve mis rodillas al pecho y lloré hasta que se hizo tarde. Y temiendo que las criaturas apareciesen de nuevo, escalé las paredes del cráter, hasta el desierto grisáceo.

Caminé sin propósito alguno, sentía evaporarme, desvanecerme, ora vivo, ora muerto. ¿Vida? ¿Qué era eso que algún día, en algún planeta, alguien dijo que era vida? Empecé a escuchar lamentos en el aire, voces en mi mente. Presencias que caminaban cerca de mí en aquel páramo tenebroso. Pero sentía vergüenza de mi desnudez, y mi voluntad no existía más. Simplemente caminé, encorvado y apocado, sin propósito, olvidándome de mí mismo. Sombras se ceñían y se apartaban; rostros cadavéricos, humanos y no humanos, aparecían y desaparecían cerca de mí.

La noche se hizo fría, y nada más que estrellas titilantes iluminaban pálidamente el camino. Cada una era como un ojo que vigilaba, los ojos de los guardias sádicos de una prisión. Como los ojos de demonios que observan los condenados al infierno. Poco a poco noté que las voces me hablaban cosas coherentes, me contaban historias de tiempos inconcebibles, tan antiguos como el hombre, o tan remotos como las estrellas.

Por aquí y por allá encontré enormes rocas talladas. Mostraban escenas horripilantes, que narraban en un idioma desconocido pero comprensible hechos oscuros, sucedidos hace eones bajo el Sol. Vi cómo una raza de demonios de muerte, tan antigua como el universo, se cernió sobre los planetas vírgenes y jóvenes. Antes de que la primera planta creciera, o la primera gota de agua cayera. Ciertamente hubiera perdido la razón, si mi alma no se hubiera encontrado ya embargada por el desinterés y la apatía más vacua y sufrida. Leí cómo un viento proveniente del Sol barrió su existencia de la faz, y embargados por rayos plateados, cayeron aprisionados aquí, en este desierto espectral y enloquecedor. Y leí cómo aún ahora vigilan la Tierra, desde ciudades subterráneas, físicas mas no físicas, bajo mis pies, maquinando, arrojando su influencia pútrida, corruptora y dominante en plateados rayos, sobre el mundo de los vivos.

Caí y permanecí en el suelo, frío y polvoriento, frente a un monolito tallado con sellos y maldiciones, con nada más que muerte a mi alrededor. Torné la vista. Amanecía, y un viento proveniente del sol avanzaba hacia mí. Entonces desperté.
«Mueres siendo un héroe... o vives lo suficiente para convertirte en villano»
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#2
Pues a ver... Con ese título cortas todo el rollo del relato. Para empezar, haces el final evidente (y si el final no quiere decir que despierta y que todo ha sido un sueño es peor, porque el título es mentira), pero encima al tener esa fecha queda muy raro; puede que se trate de un sueño real que hayas tenido, pero el tono del relato hace pensar en algo que pasara hace un siglo y no hace dieciséis años. Por lo demás en cuanto a escritura no he visto problemas.

Del personaje casi no hay caracterización para opinar nada, y de la historia, el principal defecto es que si es todo un sueño, por más bonito que lo pintes, es eso: Un sueño. Cualquier clase de terror desaarece en el momento en que el personaje despierta y ya, porque de lo que sabemos de la historia, no es esto Pesadilla en Elm Street donde al morir en los sueños mueres en la vida real.

Otra cosa más, veo un fuerte estilo de Lovecraft que pesa mucho en el texto. En otras circunstancias, me habría parecido un digno homenaje, pero ante la idea de que esto no es más que un sueño (y por el título, un sueño real del autor), parece un vago ejercicio de copia de estilo, lo cual es una pena porque creo que el terror cósmico puede funcionar muy bien si se hace correctamente.
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#3
Yo en escritura si he visto problemas, ya que veo algunos tiempos verbales incorrectos y una buena cantidad de frases mal formuladas.

Corregidme si me equivoco pero, por ejemplo, la primera frase:
Una noche fui a la luna, aletargado, en pesado sueño, como habiendo mis recuerdos desaparecido, como hundiéndose en el mar agitando y tormentoso, primordial.

Si el protagonista es el sujeto de la frase ya que habla en primera persona "hundiéndose" hace referencia al personaje, por lo que debería ser hundiéndome. La separación por comas destruye además la estructura última de la frase. ¿A que se refiere primordial? ¿Al mar agitado y tormentoso? (por cierto supongo que agitando es una errata y que se te había colado una n de más al escribir) porqué tal y como está construida la oración también puede referirse a que el pesado sueño era primordial, o que el mismo sujeto inicial de la frase, que era el protagonista, es el primordial. Vale que sea una oración compuesta subordinada pero no creo que se termine de hacer con gracia.
¿Se entiende lo que quiero decir?

Mira yo uso un truco para las oraciones compuestas que me enseñó una amiga que trabaja de revisora para editoriales. Intentar construirla sin el contenido de todo aquello que se encuentre dentro de las comas y que aun tenga sentido. Si no lo tiene es que la oración está mal construida.

Te pondré como ejemplo la tercera oración de tu relato:
Fui arrojado a la vorágine de plateados rayos, tenebrosos y profundos, cuyo impacto escudriñaba todo mi ser, saturaba mis sentidos, recorría cada parte de mi cuerpo, olfateando.

En esta oración veo que te refieres a que los plateados rayos olfatean al protagonista. Un poderosa figura poética que pierde el sentido cuando piensas que sin todo lo que se encuentra entre comas nos quedamos con: Fui arrojado a la vorágine de plateados rayos, olfateando.
Ya que parece que el que olfatea es el sujeto.

Una forma correcta seria:
Fui arrojado a la vorágine de plateados rayos, tenebrosos y profundos, cuyo impacto escudriñaba todo mi ser saturando mis sentidos. Recorrían cada parte de mi cuerpo, olfateando.
Otra forma:
Fui arrojado a la vorágine de plateados rayos, tenebrosos y profundos, cuyo impacto escudriñaba todo mi ser y saturaba mis sentidos: Recorrían cada parte de mi cuerpo, olfateando.
Una última variación:
Fui arrojado a la vorágine de plateados rayos, tenebrosos y profundos. Cuyos impactos escudriñaban todo mi ser, saturaban mis sentidos recorriendo cada parte de mi cuerpo, olfateándome.

Luego con respecto a la historia, no me aporta demasiado. El pensar que es un sueño le quita el componente de terror. Si por lo menos fuera una pesadilla... Pero aquí lo único malo que le pasa a nuestro protagonista es que le lamen de forma lasciva y bueno, no se a vosotros pero, eso a mi me gusta aquí y en el la luna. ^^U

El estilo recargado hace que parezca más un texto que intenta acercarse a la poesía que a la prosa y eso no ayuda a seguir el hilo, como bien dice Jp parece más bien un ejercicio de copia de estilo y no tiene demasiado sentido con la fecha que se propone en el titulo.

Yo personalmente soy muy fan de Lovecraft, Maupassant, Shelley y los demás, pero opino que actualmente en el terror cuanto más llano sea el lenguaje mejor y si no que se lo digan a Stephen King.

Nada más, te deseo mucha suerte en el reto.
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#4
JPQueirozPerez escribió:Otra cosa más, veo un fuerte estilo de Lovecraft que pesa mucho en el texto. En otras circunstancias, me habría parecido un digno homenaje, pero ante la idea de que esto no es más que un sueño (y por el título, un sueño real del autor), parece un vago ejercicio de copia de estilo

Es que precisamente, el que todo sea un sueño, es en sí otro "homenaje" a Lovecraft. Muchos de sus relatos, especialmente los del ciclo onírico, tienen lugar en un mundo de sueño y terminan cuando el protagonista despierta. Pareciera que incluso tiene lugar en el mismo mundo de ensueño lovecraftiano, ya que en dicho mundo también es posible visitar la luna, donde también hay un lago misterioso, y existen las bestias lunares, que viven bajo tierra y son aliadas de Nyarthothep, el cual suele hacerle cosas a sus víctimas muy parecidas a lo que las criaturas de este relato le hacen a su protagonista. Así que te quedas corto, JP. No solo es un ejercicio de copia de estilo, sino también de ideas.

Y esa es la crítica más dura que le puedo dar a este relato. Muy poco imaginativo, sin lugar a dudas el menos imaginativo de este reto. No hay tanto una historia como una descripción de sensaciones, lo cual no estaría mal si no fuera porque la mayoría te las robastes de Lovecraft y se nota mucho. Si hubiera una trama minimamente trabajada, o tan siquiera comprensible, a la fuerza te quedaría algo más creativo, pero dado que eso falta, uno no puede evitar notar las influencias de Lovecraft y reducir el relato a solo eso.

Muchas faltas gramaticales, también, sobre todo de concordancia verbal y de género, como en la primera oración, donde tienes "mar agitando" en vez de agitado. O "la sombra del cráter aún se extendían en torno mío", en vez de extendía. Hay muchos errores de este tipo a lo largo de todo el texto, revisa eso.
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