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Reto Steampunk I - El primer día como guerrillero
#11
Otro cuento más que interesante, con una prosa que engancha, pero que, como casi todos los relatos del reto, adolece de un final demasiado apresurado y, en este caso, a eso se le suma además que carece del factor sorpresa.

Pero vamos por parte, como dijo Jack, el amigo de Fardis, y empecemos primero por lo que no me ha terminado de convencer del todo:

En primer lugar, como ya dije, lo que más ruido me hace es el final. Lamento decirlo, pero resulta demasiado obvio, demasiado previsible: Entre el título de la historia y el hecho de que el personaje mencione la personalidad dual de su abuelo (que alterna el papel de patriota ferviente con el de simpatizante de las ideas comunistas que se han esparcido por el continente europeo) es evidente que al responsable máximo del atentado habrá que buscarlo en la persona del abuelo del muchacho y que este, además, acabará alistando a su nieto en las fuerzas rebeldes. Eso, en mi opinión, desinfla un poco la historia, que hasta esa escena estaba dotada de una gran fuerza y calidad.

Por otra parte, y si bien la prosa me ha parecido de las más destacables del reto, no puedo obviar el hecho de que tengo la sensación de que en la primer parte del relato has abusado en demasía de los arcaísmos. Algunos están bien, y le dan una mayor profundidad a la ambientación de tu historia (el Londres victoriano), pero otros, como “consuetos”, suenan realmente mal y distraen al lector, provocando el efecto contrario al buscado. He notado, además, que te han quedado unas cuantas comas sin colocar, como cuando dices: “El Royal Necklace atravesaba de forma ostentosa el cielo londinense como si de un inmenso hueso de oliva rosado se tratase”, o: “mientras su marido el conde de Durham”, y te han faltado también todas las que preceden a los vocativos, por ejemplo en esta oración: “Hay una guerra ahí afuera muchacho”, y me he encontrado algunas conjugaciones verbales algo extrañas, como cuando dices: “pero el recuerdo de su tío advirtiéndoles sobre el castigo que les esperaría si se hubiesen alejado le hizo reconsiderar las cosas” (yo, personalmente, te recomendaría que sustituyeras el “si se hubiesen” por “si se alejaban”, o: “en caso de que se alejaran”), y algún que otro acento faltante (“viejo truhan”), aunque estos son pequeños errores frutos de la prisa, y resultan fácilmente subsanables, por lo que no van en demérito de la calidad de la narración.

Pasando ahora a los elementos buenos de este cuento (que los tiene, y muchos) debo destacar, en primer lugar, la fantástica ambientación conseguida, que redunda en una inmersión absoluta para el lector. En ese sentido me han encantado los distintos dispositivos que presentas, como por ejemplo las arañamóviles, y me queda la sensación de que el Steam está más presente en tu relato que en cualquier otro. De hecho, hasta he creído detectar algunos guiños velados al propio género, incluso mediante metáforas, como cuando dices, por ejemplo: “Todas estas historias le contaba a Arthur su abuelo, encendiendo su imaginación como si de una locomotora a carbón se tratase” (quizás me equivoque y haya sido sólo una casualidad, pero de no ser así debo aplaudirte por ese recurso).
Además, y esto habla muy bien de tu pluma, has conseguido arrancarme alguna que otra sonrisa, sobre todo en el pasaje donde el pobre muchacho se aterra pensando que pueden descubrir los daguerrotipos que esconde con las fotos de mujeres de tobillos descubiertos (hasta pude imaginarme su cara. Excelente, en serio), y has conseguido mantenerme atrapado hasta el final, sin que despegara la vista del texto ni una sola vez, lo cual también es algo a destacar.

En cuanto a los personajes debo decir que los has caracterizado a la perfección, utilizando recursos tan originales como las muletillas, y su inserción en la trama de la historia resulta muy creíble. Sobre esto último, la historia en si misma de tu cuento, debo decir que has hecho un gran trabajo, desarrollando una idea muy creativa que además resulta de una vigencia tremenda, aun cuando tu historia se ambiente en un Londres Victoriano, y debo decir que me pareció muy simpática la velada alusión a los conflictos entre la Unión Europea y los ingleses, siempre tan suyos y tan ellos.

En definitiva, entonces (que si sigo extendiéndome no voy a terminar nunca más), debo decir que tu cuento me ha dejado con un sabor muy agradable en el paladar, pese a la crítica que ya te he hecho sobre la falta de sorpresa en el final, y que, por prosa, ambientación, construcción de los personajes y originalidad de la historia (además de por haber sido uno de la que más se ajusta a la temática y las reglas del reto), ha de estar entre mis favoritos del reto. Felicitaciones, autor.

[Imagen: norwegian_wood.jpg]

Todo cambiaba en aquella maldita ciudad. Todo. Como el mar en el cuento de Hemingway.
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