Este foro usa cookies
Este foro hace uso de cookies para almacenar su información de inicio de sesión si está registrado, y su última visita si no lo está. Las cookies son pequeños documentos de texto almacenados en su computadora; las cookies establecidas por este foro solo se pueden usar en este sitio web y no representan ningún riesgo de seguridad. Las cookies en este foro también rastrean los temas específicos que ha leído y la última vez que los leyó. Por favor, confirme si acepta o rechaza el establecimiento de estas cookies.

Se almacenará una cookie en su navegador, independientemente de su elección, para evitar que le vuelvan a hacer esta pregunta. Podrá cambiar la configuración de sus cookies en cualquier momento utilizando el enlace en el pie de página.

Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
[Ciencia Ficción] Prologo completo.
#1
¡Hola a todos! Aquí dejo completo el prologo de mi novela que había subido recientemente. Esta dividido en tres partes. Agradezco criticas constructivas  Big Grin ¡Que disfruten!


Prologo

Introducción por parte de nuestro narrador.



Cuando era un niño pequeño, descubrí que mamá y papá poseían tatuajes muy particulares. Ella, un número de dos dígitos en el cuello, y papá, ese mismo número, además de un dragón rojo serpenteando a lo largo de su espalda.
Fue entonces cuando me enteré de que ellos habían nacido en un mundo, y una época diferente a la que yo vivía.

En aquel mundo las personas eran divididas en rangos del uno al diez, según qué tan perfectos eran considerados. Basándose en una escala, llamada "La Clasificación". Diez era el puesto más alto y considerado un ser perfecto. Todos creían que era un mito, pero estaban equivocados...  

Y gobernaban el Mundo Unificado, utilizando las palabras para convencer a la gente. Bajo sus órdenes, trabajaba la policía internacional, o la Interpol, que era conformado por personas superdotadas. Y entre ellos había dos jóvenes muy especiales, con una historia bastante peculiar. El escenario de esta historia es Winchester, una ciudad amurallada que guardaba muchos secretos.

Con estos datos básicos, podemos comenzar esta historia.
Una historia sobre un niño y una niña.

Historia sobre un niño y una niña

Yo era un niño y ella era una niña.

Edgar Allan Poe, Annabel Lee.

Katrina Black y Light Amane nunca debieron haberse conocido, mucho menos haberse vuelto amigos. Ella era un Nueve, demasiado cerca de la perfección como para mezclarse con él, un simple número Dos. Sin embargo, no era esta la razón por la que el Sistema quería a Light muy lejos de ella.
Katrina y Light se conocían únicamente de vista.  Light, como los otros Dos, era un futuro artista. Por lo general Katrina  lo veía devorando libros gordos y enormes. Katrina  por su lado, leía de todo un poco. Lite siempre notaba que le gustaba estudiar mucho, no era sorpresa que Katrina era la alumna más sobresaliente. Era un Nueve, y todos los Nueves son genios, por eso no tenían un campo de trabajo asignado como los demás rangos.
Sin embargo, todo se desató una noche de diciembre.
La madre de Katrina Black, Melinda Black, insistió en ir a ver la presentación que se hacía en la plaza...  Ese día había solo Katrina y su madre asistirían, Alex su hermano no quiso ir.

Ese día fue la primera vez que le hablo.
La familia de Light organizaba el espectáculo, música, colores y actos. Light tenía su propio show de marionetas, con una historia completamente mezclada. Venia ser algo así sobre una caperucita roja motoquera que va a salvar a su abuelita de la mafia de Madagascar, pero de repente y tan naturalmente que no te dabas cuenta, aparecía un Shrek rojo con traje y un Godzilla rosa que usaba batamanta.
 Quizá lo dejaban ver demasiadas películas.
Al finalizar, la madre de Kat se quedó hablando con la familia Amane. Tanto Kat como Light intentaban no sobresalir, les era difícil tratar con la gente. A ella le daba pena, y el simplemente era algo introvertido.
El viento soplaba con fuerza esa noche oscura. La laza del cabello de Kat se soltó, y luego quedo atorada en un árbol.  La miro con tristeza, odiaba las alturas y no sería capaz de trepar.
Pero no fue necesario, un valiente  niño japonés rubio escalo a por ella. La alcanzo, la rama se rompió, y se raspo la rodilla.
Kat lloro mientras curaban a Light, pero él no le permitió sentir culpa.
—No me he presentado como es debido, soy Light— Aguanto un quejido. Luego le tomo de la mano— Light Amane, y se lo que piensas. No, no soy bajo en grasas.
Esto le saco una sonrisa rota a Kat.
—Katrina, llámame Kat. Y no, no pensé que eras bajo en grasas.
 Cuando Light se sintió mejor se fue. Ambos se despidieron con un gesto de la mano. A él le agradaba ella, y a ella él.
Más tarde, en una de las muchas veces que se frecuentaron, terminaron teniendo una conversación  interesante sobre su futuro.
— ¿Y qué te gustaría hacer?—Pregunto Katrina, curiosa, más pensó que tal vez podría molestarle aquella pequeña interrogante de su parte.
El pareció vacilar si contestar o no, pero de igual forma lo hizo.
—Es un asunto algo complicado. Quizá… agente. —Las palabras venían con un tono de temor acido. — Pero mis papas dicen que "ellos…"  no son buenos — Lo último lo dijo en voz muy baja, con miedo de ser oído. Su gesto parecía de repulsión u horror.
«Todos para un lugar, y un lugar para todos» Rezaba el lema del Sistema. Y el lugar de él no era el de un agente.
Light suspiro, la miro a los ojos volviendo a sonreír para romper la tensión.
—Lo mío no importa, Katrina. ¿Qué quieres tú?—
Lo había incomodado, así que decidió contestar lo que el indagaba y volteo a ver hacia donde se encontraba su padre.
—Yo quiero ser como papá... aquí entre nos te diré— Su rostro se ilumino un poco, contenta y orgullosa de lo que diría. —Papá es un agente de la Interpol, él ha estado en muchas investigaciones y le he ayudado con su labor de investigador. Yo seré como él, resolveré casos importantes...— Explico  exagerando los gestos de tanta emoción.
Ante la mención de la Interpol el pareció algo incómodo, sin embargo puso una sonrisa de esas que decían «Quiero cambiar el tema, pero no quiero parecer grosero… o sospechoso».
—Es asombroso. Ojala yo pudiera hacer algo así de importante como tú—Manifestó entusiasmado, más de lo que debería.
—Sí, papá dice que en cuanto pase la Ceremonia de Asignación podré entrar a las pruebas para el Programa de Agentes Junior. Un día yo seré una de las mejores agentes.  No importa cómo, soportaré el entrenamiento— Sentencio firmemente.
 Después de un minuto de silencio fue cuando por fin la mente de ella cayo en cuenta de todo el tiempo en el que había mantenido una conversación con el pese a su timidez.
—Sabes... me agradas bastante.
— Ah... tú también me agradas.


Se sonrojaron, algo absurdo pero ambos vieron la sonrisa ensanchándose en el rostro del otro. Al finar lograron calmar la ligera tensión.
Esa noche fue quizás, el comienzo de algo único, una amistad entre un Dos y un Nueve. Sin embargo, eso solo era el comienzo de una aún más particular historia.
Esta es la historia de Él y Ella, dos niños de dos mundos completamente diferentes crearon  una promesa fatídica, un vínculo que se había vuelto inquebrantable, que había sellado los destinos de todos para siempre.
...


Ceremonia de Asignación

31 de Diciembre.
Día de la Ceremonia de Asignación de Rango

El autobús daba tumbos al ritmo de la carretera, los niños en su interior ríen, los niños juegan, y Katrina Black… es parte de esos niños. La gente de las calles grita su excitación, miran los vehículos pasando por las calles. Los pequeños de diez años, van rumbo al Centro de Clasificación. Donde se decidiría su rango para siempre.
Katrina podía sentirse parte de ello, las manos le temblaban, la efervescente emoción crecía en su pecho más y más. El viento sopla, cierra los ojos. Deseaba tatuar aquel recuerdo en su mente. El sonido de la multitud animándolos, el tacto del viento como diciendo hola a una nueva vida. Había luchado toda su vida por ello, como todos los demás.
No volvería. Ella sería agente de la Interpol si su número era Nueve. Permanentemente. Y no podía hacer más que observar entonces el fluir de las cosas y recordar que por más que pasara el tiempo jamás dejaría de ser lo que alguna vez había sido.
Pero en ese momento ella era Katrina, la chica apunto de decidir su vida para siempre. Los números lo decidirían, que tan perfecta era. Y para ella eso estaba bien.
No podía esperar. De ninguna manera.
Soñaba con viajar y conocer, vivir la vida que solo se podía vivir en los libros. Conocer el mundo, submundos y sobremundos. Ella había leído sobre personas que quería ser y aventuras que quería tener. Tantos lugares por conocer, y tanta vida por vivir.
El autobús se detuvo enfrente de la cúpula blanca que era el Centro. Una vez más, la exaltación invadió a la multitud de niños. Una niña de piel oscura gritaba de la emoción, otra, castaña; admiraba la inmensidad del interior con la boca abierta en un perfecto círculo. Había otro al que le temblaban las manos y le lloraban los ojos, y no precisamente del frio.
Ese era Light Amane.
El pobre, desgracio infeliz de Light Amane.
Desde hacía tanto, se sentía, no, era; un manojo de nervios. Y tan solo con tirar ligeramente de uno se rompía en mil pedazos. De él ya no quedaba nada más que un triste recuerdo borroso.
Se sentía destruido y patético, como si su antiguo yo alegre y de espíritu libre hubiera muerto, y en su lugar estuviera esa persona que nadie conocía. Abandonado por su suerte, sin familia que le cuidase, sin futuro por delante. Sin Kat, su dulce Kat que le había prometido amistad eterna. Pobre, cuán iluso había sido.
Ya habían pasado seis meses, desde que literalmente su mundo había ardido en llamas. La policía decía, que una fuga de gas fue la responsable de la muerte de sus padres y sus abuelos. Sin contar las quemaduras de tercer grado, y las marcas que quedaron en su cuerpo. Katrina ignoraba todo eso. Como también le ignoraba a él, desde el misterioso momento en que esa persona desconocida le visitó en el hospital, advirtiéndole que ella no deseaba verlo nunca más. Por eso no podía estar feliz, jamás lo volvería a estar. Mucho menos en ese terrible día. En ese horrible, nefasto y aterrador día.
Dos maneras muy diferentes de ver uno de los días más importantes de sus vidas.
Fuese como fuese, ambos tenían mayores cosas de que preocuparse en ese momento.
Les dividieron en grupos de muchos niños, y cada tanto, los miembros del grupo entraban por las puertas a las salas de Clasificación. Light estaba en un grupo que entraría después. que el de Kat. No le alegraba ni le molestaba. No le cabía en la mente nada que no fuera su mayor preocupación, en ese momento: El test pre-Clasificación. Había sido un estúpido por no rechazar la Simulación y realizar el test consciente. Se normal, se decía, todo el mundo toma la simulación, se decía. No recordaba nada, como él resto. Nadie sabía que ocurría en el test. Ni para que servía.
Se veía sin escapatoria, en el peor de los casos la Clasificación arrojaría el número al que tanto le había rehuido. Sus hombros, sus manos, sus piernas, temblaban tanto como si fuese un álamo. Aunque se había sentado en la silla frente a la gran pantalla holográfica, sentía que estaba por caerse. Puso su mano en la pantalla, para confirmar su identidad. La computadora empezó a analizar los datos recogidos durante esos diez años de vida. Cruzó sus dedos sudorosos. Por favor, no. Por favor, todo menos eso, pensaba. Papá, mamá, ustedes me advirtieron. Su mundo entero dependía de Aaron River, que cambiaría clandestinamente el resultado.
Entonces la voz computarizada por fin habló.
—Haz sido clasificado con el número diez. — La silla empezó a moverse, un sello con el número de dos dígitos empezaba a acercarse a él.
Gritó, de horror, de puro incipiente e insano horror.
—¡NO! ¡NO! ¡NUNCA! ¡JAMÁS! ¡NO SERÉ SU RATA DE LABORATORIO!—Se movió como un verdadero demente. Estaba totalmente fuera de sí. Rompió el brazo robótico con el sello de un solo tirón. — ¡No me importa! ¡Que se jodan! ¡Que se jodan!
El brazo impactó contra la pantalla holográfica, que realmente era de cristal, lo vidrios lo llenaron de cortadas, pero a él no le importo.
Nada le importo más que huir. Y huyó, por el ducto de la ventilación.
No se quedó ahí lo suficiente como para saber que había alguien que antes que él había sido tatuado con el número diez en su cuello.
Su nombre era Katrina Black.
Se despide,

Su servidora Gamma611.
Responder
#2
Holas Gamma611, aquí te dejo mis impresiones y alguna que otra corrección Wink

(08/01/2016 07:24 PM)Gamma611 escribió: ¡Hola a todos! Aquí dejo completo el prologo de mi novela que había subido recientemente. Esta dividido en tres partes. Agradezco criticas constructivas  Big Grin ¡Que disfruten!




Prologo

Introducción por parte de nuestro narrador.



Cuando era un niño pequeño, descubrí que mamá y papá poseían tatuajes muy particulares. Ella, un número de dos dígitos en el cuello, y papá, ese mismo número, además de un dragón rojo serpenteando a lo largo de su espalda.
Fue entonces cuando me enteré de que ellos habían nacido en un mundo, y una época diferente a la que yo vivía.

En aquel mundo las personas eran divididas en rangos del uno al diez, según qué tan perfectos eran considerados. Basándose en una escala, llamada "La Clasificación". Diez era el puesto más alto y considerado un ser perfecto. Todos creían que era un mito, pero estaban equivocados...  

Y gobernaban el Mundo Unificado, utilizando las palabras para convencer a la gente. Bajo sus órdenes, trabajaba la policía internacional, o la Interpol, que era conformado por personas superdotadas. Y entre ellos había dos jóvenes muy especiales, con una historia bastante peculiar. El escenario de esta historia es Winchester, una ciudad amurallada que guardaba muchos secretos.

Con estos datos básicos, podemos comenzar esta historia.
Una historia sobre un niño y una niña.



Historia sobre un niño y una niña

Yo era un niño y ella era una niña.

Edgar Allan Poe, Annabel Lee.

Katrina Black y Light Amane nunca debieron haberse conocido, mucho menos haberse vuelto amigos. Ella era un Nueve, demasiado cerca de la perfección como para mezclarse con él, un simple número Dos. Sin embargo, no era esta la razón por la que el Sistema quería a Light muy lejos de ella.
Katrina y Light se conocían únicamente de vista.  Light, como los otros Dos, era un futuro artista. Por lo general Katrina ( pon ella, mejor)  lo veía devorando libros gordos y enormes. Katrina(Quítalo tambien y pon: Por su lado, la joven prodígio)  por su lado, leía de todo un poco. Lite( quién es ese nombre?) siempre notaba que le gustaba estudiar mucho, no era sorpresa que Katrina(fuera (quita era)era) la alumna más sobresaliente. Era un Nueve, y todos los Nueves son genios, por eso no tenían un campo de trabajo asignado como los demás rangos.
Sin embargo, todo se desató una noche de diciembre.
La madre de Katrina Black, Melinda Black, insistió en ir a ver la presentación que se hacía en la plaza...  Ese día había solo Katrina y su madre asistirían, Alex su hermano no quiso ir. ( En esta parte usas y repites mucho nombres, y eso cansa y carga al lector)

Ese día fue la primera vez que le hablo.
La familia de Light organizaba el espectáculo, música, colores y actos. Light tenía su propio show de marionetas, con una historia completamente mezclada. Venia ser algo así sobre una caperucita roja motoquera que va a salvar a su abuelita de la mafia de Madagascar, pero de repente y tan naturalmente que no te dabas cuenta,(Wink aparecía un Shrek rojo con traje y un Godzilla rosa que usaba batamanta. ( parte muy gráfica, me gustó)
 Quizá lo dejaban ver demasiadas películas.
Al finalizar, la madre de Kat se quedó hablando con la familia Amane. Tanto Kat como Light intentaban no sobresalir, les era difícil tratar con la gente. A ella le daba pena, y el simplemente era( intenta no usar tantos era/s) algo introvertido.
El viento soplaba con fuerza esa noche oscura. La laza del cabello de Kat se soltó, y luego quedo(ó) atorada en un árbol.  La miro(ó) con tristeza, odiaba las alturas y no sería capaz de trepar.
Pero no fue necesario, un valiente  niño japonés rubio escalo(ó) a por ella. La alcanzo(ó), la rama se rompió, y se raspo(ó) la rodilla.
Kat lloro mientras curaban a Light, pero él no le permitió sentir culpa.
—No me he presentado como es debido, soy Light— Aguanto un quejido. Luego le tomo(ó) de la mano— Light Amane, y se lo que piensas. No, no soy bajo en grasas.
Esto le saco(ó) una sonrisa rota a Kat.
—Katrina, llámame Kat. Y no, no pensé que eras bajo en grasas.
 Cuando Light se sintió mejor se fue. Ambos se despidieron con un gesto de la mano. A él le agradaba ella, y a ella él.
Más tarde, en una de las muchas veces que se frecuentaron, terminaron teniendo una conversación  interesante sobre su futuro.
— ¿Y qué te gustaría hacer?—Pregunto(ó) Katrina, curiosa, más pensó que tal vez podría molestarle aquella pequeña interrogante de su parte.
(é)El pareció vacilar si contestar o no, pero de igual forma lo hizo.
—Es un asunto algo complicado. Quizá… agente. —Las palabras venían con un tono de temor acido. — Pero mis papas dicen que "ellos…"  no son buenos — Lo último lo dijo en voz muy baja, con( repites muhcos "con" vigila eso) miedo de ser oído. Su gesto parecía de repulsión u horror.
«Todos para un lugar, y un lugar para todos» Rezaba el lema del Sistema. Y el lugar de él no era el de un agente.
Light suspiro, la miro(ó) a los ojos volviendo a sonreír para romper la tensión.
—Lo mío no importa, Katrina. ¿Qué quieres tú?— (sin— )
Lo había incomodado, así que decidió contestar lo que el indagaba y volteo a ver hacia donde se encontraba su padre.
—Yo quiero ser como papá... aquí entre nos te diré— Su rostro se ilumino(ó) un poco, contenta y orgullosa de lo que diría. —Papá es un agente de la Interpol, él ha estado en muchas investigaciones y le he ayudado con su labor de investigador. Yo seré como él, resolveré casos importantes...— Explico(ó)  exagerando los gestos de tanta emoción.
Ante la mención de la Interpol el pareció algo incómodo, sin embargo puso una sonrisa de esas que decían «Quiero cambiar el tema, pero no quiero parecer grosero… o sospechoso».
—Es asombroso. Ojala(á) yo pudiera hacer algo así de importante como tú—Manifestó entusiasmado, más de lo que debería.
—Sí, papá dice que en cuanto pase la Ceremonia de Asignación podré entrar a las pruebas para el Programa de Agentes Junior. Un día yo seré una de las mejores agentes.  No importa cómo, soportaré el entrenamiento— Sentencio(ó) firmemente( rebundacia, quitala).
 Después de un minuto de silencio fue cuando por fin la mente de ella cayo en cuenta de todo el tiempo en el que había mantenido una conversación con el pese a su timidez.
—Sabes... me agradas bastante.
— Ah... tú también me agradas.


Se sonrojaron, algo absurdo pero ambos vieron la sonrisa ensanchándose en el rostro del otro. Al finar lograron calmar la ligera tensión.
Esa noche fue quizás, el comienzo de algo único, una amistad entre un Dos y un Nueve. Sin embargo, eso solo era el comienzo de una aún más particular historia.
Esta es la historia de Él y Ella, dos niños de dos mundos completamente diferentes crearon  una promesa fatídica, un vínculo que se había vuelto inquebrantable, que había sellado los destinos de todos para siempre.
...




Ceremonia de Asignación

31 de Diciembre.
Día de la Ceremonia de Asignación de Rango

El autobús daba tumbos al ritmo de la carretera, los niños en su interior ríen, los niños juegan, y Katrina Black… es parte de esos niños.  La gente de las calles grita su excitación, miran los vehículos pasando por las calles. Los pequeños de diez años, van rumbo al Centro de Clasificación. Donde se decidiría su rango para siempre.
Katrina ( pon ella o joven) podía sentirse parte de ello, las manos le temblaban, la efervescente emoción crecía en su pecho más y más. El viento sopla, cierra los ojos. Deseaba tatuar aquel recuerdo en su mente. El sonido de la multitud animándolos, el tacto del viento como diciendo hola a una nueva vida. Había luchado toda su vida por ello, como todos los demás. (excelente párrafo)
No volvería. Ella sería agente de la Interpol si su número era Nueve. Permanentemente. Y no podía hacer más que observar entonces el fluir de las cosas y recordar que por más que pasara el tiempo jamás dejaría de ser lo que alguna vez había sido.
Pero en ese momento ella era( ojo esos era/s Katrina( rebu, la chica apunto de decidir su vida para siempre. Los números lo decidirían,(quita coma) que tan perfecta era. Y para ella eso estaba bien.
No podía esperar. De ninguna manera.
Soñaba con viajar y conocer, vivir la vida que solo se podía vivir en los libros. Conocer el mundo, submundos y sobremundos. Ella había leído sobre personas que quería ser y aventuras que quería tener. Tantos lugares por conocer, y tanta vida por vivir.
El autobús se detuvo enfrente de la cúpula blanca que era el Centro. Una vez más, la exaltación invadió a la multitud de niños. Una niña de piel oscura gritaba de la emoción, otra, castaña; admiraba la inmensidad del interior con la boca abierta en un perfecto círculo. lo que te marcó no lo veo del todo, es un frase extraña, revisela) Había otro al que le temblaban las manos y le lloraban los ojos, y no precisamente del frio.
Ese era Light Amane.
El pobre, desgracio(ado?? querías decir supongo no??) infeliz de Light Amane.(rebundacia)
Desde hacía tanto, se sentía, no, era; un manojo de nervios. Y tan solo con tirar ligeramente de uno se rompía en mil pedazos. De él  ya no quedaba nada más que un triste recuerdo borroso.
Se sentía(repetición) destruido y patético, como si su antiguo yo alegre y de espíritu libre hubiera muerto,  y en su lugar  estuviera esa persona que nadie conocía. Abandonado por su suerte, sin familia que le cuidase, sin futuro por delante.  Sin Kat, su dulce Kat que le había prometido amistad eterna. Pobre, cuán iluso había sido.
Ya habían pasado seis meses, desde que literalmente su mundo había ardido en llamas. La policía decía, que una fuga de gas fue la responsable de la muerte de sus padres y sus abuelos. Sin contar las quemaduras de tercer grado, y las marcas que quedaron en su cuerpo.  Katrina ignoraba todo eso. Como también le ignoraba a él, desde el misterioso momento en que esa persona desconocida le visitó en el hospital, advirtiéndole que ella no deseaba verlo nunca más. Por eso no podía estar feliz, jamás lo volvería a estar. Mucho menos en ese terrible día. En ese horrible, nefasto y aterrador día.
Dos maneras muy diferentes de ver uno de los días más importantes de sus vidas.
Fuese como fuese, ambos tenían mayores cosas de que preocuparse en ese momento.  
Les dividieron en grupos de muchos niños, y cada tanto, los miembros del grupo entraban por las puertas a las salas de Clasificación. Light estaba en un grupo que entraría después(.) que el de Kat.  No le alegraba ni le molestaba. No le cabía en la mente nada que no fuera su mayor preocupación, en ese momento: El test pre-Clasificación. Había sido un estúpido por no rechazar la Simulación y realizar  el test consciente. ( falta sigono de pensamientos «Se normal», se decía, todo el mundo toma la simulación, se decía. No recordaba nada, como él resto. Nadie sabía que ocurría en el test.  Ni para que servía.
Se veía sin escapatoria, en el peor de los casos la Clasificación arrojaría el número al que tanto le había rehuido. Sus hombros, sus manos, sus piernas, temblaban tanto como si fuese un álamo. Aunque se había sentado en la silla frente a la gran pantalla holográfica, sentía que estaba por caerse. Puso su mano en la pantalla, para confirmar su identidad. La computadora empezó a analizar los datos recogidos durante esos diez años de vida. Cruzó sus dedos sudorosos. Por favor, no. Por favor, todo menos eso, pensaba. Papá, mamá, ustedes me advirtieron. Su mundo entero dependía de Aaron River, que cambiaría clandestinamente el resultado.
Entonces la voz computarizada por fin habló.
—Haz sido clasificado con el número diez. — La silla empezó a moverse, un sello con el número de dos dígitos  empezaba a acercarse a él.
Gritó, de horror, de puro incipiente e insano horror.
—¡NO! ¡NO! ¡NUNCA! ¡JAMÁS! ¡NO SERÉ SU RATA DE LABORATORIO( no soy partidario de ls mayúsculas, pero eso es algo subjetivo)!—Se movió como un verdadero demente. Estaba totalmente fuera de sí. Rompió el brazo robótico con el sello de un solo tirón. — ¡No me importa! ¡Que se jodan! ¡Que se jodan!
El brazo impactó contra la pantalla holográfica ( quedaría mejor, creo asin: El brazo impactó contra la pantalla de vidrio, rompiéndose en mil pedazos y a él le tocó la pero parte; le llnaron de multiples cortadas.) que realmente era de cristal, lo vidrios lo llenaron de cortadas, pero a él no le importo.    
Nada le importo más que huir.  Y huyó, por el ducto de la ventilación.
No se quedó ahí lo suficiente como para saber que había alguien que antes que él había sido tatuado con el número diez en su cuello.
Su nombre era Katrina Black.

Veamos que nos traes; me recordó un poco a esas historias tipo divergente mezclado por varias pelicula tipo juvenil. La hostoria no esta mal, ceirto que hay que pulir bastantes cosas pero se be que tienes el mundo muy claro en tu mente. La parte que me gustó más fue la última, que tío, dos diez en el mismo corral? Tambien debo decir que con tanto fallos, me costó entrar en la historia, además de que les faltan pensamientos más internos, que nos muestren mejor como son. Bueno espero haberte ayudado en todo lo posible, un saludo, nos leemos y no dejes de teclear!!

PD: por cierto ayer vi una pelicula que me gustó muhco de Allen Poe, bueno esta basada en un corto suyo, y se llama Asylum el experimento.
Los Reinos Perdidos, mi libro, en fase de terminación; un sueño de un soñador Wink
https://joom.ag/Rx3W
Responder
#3
¡Hola Rohman! Gracias por la corrección, la verdad no me fije en algunos detalles porque eran las dos de la mañana cuando lo acabé de escribir. No me gusta mucho compararme con divergente, el género del libro es distopía igual que la saga de divergente. Pero hay muchas diferencias. La verdad es que he hecho un montón de diagramas y esas cosas para hacer que el mundo sea conciso, por lo general no quiero ahondar en la estructura de este, a menos que sea necesario. En sí el libro es juvenil, pero tengo una novela adulta que esta en proceso, pienso subir pronto el primer capitulo, se llama Tan fría que quemaba, tan rota que cortaba pero por ahora esta en desarrollo. Si piensas que deba pulir algo mas no dudes en decirme ;D
PD: Dios!! No me di cuenta de que escribi Lite. Hice spoler masivo xD (Light cambia de nombre, ese es el spoiler)
Se despide,

Su servidora Gamma611.
Responder
#4
Hola Gamma!!
Interesante novela la que tienes aquí y no pueden evitarse las comparaciones con tantas otras distopías adolescentes. Creo que si tienes tantos esquemas sobre el mundo de tu historia, deberías ver una forma de incluir esa información, porque sino como lector uno va a llenar los vacíos recurriendo a lo ya conocido (en este caso las sagas con las que no quieres compararte). Lo que no tienes que hacer es dar la información de manera enciclopédica, sino mostrarla con los ojos de los personajes.
Otra cosa que note es que no describes mucho los escenarios. Por ejemplo, en la escena de Light no sabíamos que había un brazo robótico hasta que fue destruido. Ambientar es importante si quieres evitar las confusiones y comparaciones que te mencione arriba. Falta algo de interiorización de los personajes, porque dijiste que ambos iban en el mismo autobús y no piensan en este hecho pese a que están ahí. Lo mismo que el escape de Light, fue muy mal explicado, sólo dices escapó por un ducto de ventilación ¿y los guardias? ¿y las alarmas? Esa escena quedó fría.
Ahora,que no decaiga porque parece un comentario duro pero con algunos cambios y correcciones puede quedarte una obra genial.
Por cierto, un consejo final: no te apresures por subir y revisa. Es tedioso, lo sé (creo que todos comenzamos así en el foro), pero te evita cometer faltas y errores que sacan de la lectura.
Saludos y bienvenida al foro.
Responder
#5
¡Hola Krivus! La verdad es que tienes razón en cuanto a lo de las distopias adolescentes. Como escritora odio que me comparen pero se que es inevitable estando el género tan de moda. Yo empecé a escribirlo hace dos años antes de que pegara como ahora, pero supongo que para cuando publique se bajará la fiebre de la distopia. Porque no veo que vaya a encontrar pronto a una editorial y mucho menos acabar de editarlo. El libro en sí esta completo. Lo que falta es la edición. Decidí no volverlo una trilogía porque sabía que no daba para tres libros (esto no fue solo por la moda de las distopias como trilogías. Si no por el bien de la historia) Sí, mea culpa lo de la falta de ambientación y exteriorizacion. Eso fue porque estaba más concentrada en no hacer un prólogo larguísimo y acabé cortando demás. Pero ¡hey! Lo de que van en el mismo autobús tiene su explicación, contar porque no se hablan ni piensan en ellos sería, por lo menos desde mí punto de vista y si estoy mal me corriges, spoiler masivo. Porque eso es parte esencial de la trama, saber como fue que acabaron sin hablarse. Por eso tanto time-skip en el libro.
También me hizo falta lo de la huida de Light, aunque aquí no le mandan guardias, le mandan agentes de la Interpol, patrullas y toda la cosa.
Espero que estes disfrutando lo que he subido hasta ahora.
PD: Espero que gustes pasarte por el capítulo uno. Estimo queda para el martes.
Se despide,

Su servidora Gamma611.
Responder
#6
Buenas Gamma,

Veamos qué nos traes:

La parte positiva, la historia (al menos a mí) me gusta, parece que habrá amor (espero que no empalagoso), lucha contra el sistema, etc. Como ya te han dicho, las comparaciones van a ser inevitables, pero no por eso hay que dejarlo. Parece que tienes un trasfondo bastante sólido.

La parte a mejorar, en mi opinión, es algo que ya ha comentado Krivus: te falta ambientar, describir. Si dices "Nada le importo más que huir. Y huyó, por el ducto de la ventilación." Pues nada, huyó, y luego volvió, y mató a todos, y Fin. No sé si me explico... hay partes que se deben explotar más, sino queda como un resumen, no como una historia.

A mí también me pasa, empiezas a escribir y quieres que todo sea rápido, y avanzar, avanzar, avanzar. Pero tienes que ambientar, el lector no sabe lo que tienes en la cabeza. Sobretodo en escenas de acción, hay que describir bastante, aunque parezca que ralentizas: si saltan, corren, gritan, chocan, etc.
Y tampoco es necesario centrarse en la vista: intenta describir las sensaciones de los personajes (si es que el narrador puede entrar en sus pensamientos), los olores, el tacto de los objetos que cogen, un efecto de la luz... esos detalles situan al lector y enriquecen mucho la escena.
Es un poco tedioso pero merece la pena.

Pues nada, ánimo y a vert ese capitulo uno. El titulo promete!

Saludos, nos leemos!
Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)