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[Fantasía épica] Baile de Sombras
#18
¡Buenas Camaradas! Después de un largo tiempo de sequía, he conseguido de alguna forma avanzar un poco en mi novela. Esta es la primera parte de tres trozos. Como colgarlos juntos sería dañino para vuestra salud, he optado por fraccionarlo de esta manera. En fin, espero que os guste, y si no, ya sabéis que tengo bastante tolerancia a los sartenazos. No os cortéis XD


                              DELIRIO (1 Parte)



No podía respirar, tenía los ojos abiertos como platos y la mandíbula suelta y medio desencajada, más Varsuf por su parte tartamudeaba inconexamente mientras contemplaba la escena con el rostro empapado en sangre.

Observó horrorizado los cuerpos tendidos en el suelo, decapitados y mortalmente quietos, formándose debajo de ellos un charco de sangre que se mezclaba con la arena turba del lugar. Asimilar lo que acababa de acontecer no iba ser fácil, puesto que no lograba recuperar la motricidad de ninguno de sus miembros, a pesar de todos sus fútiles intentos. Por otro lado, Kumar, los contemplaba mientras permanecía aún acuclillado junto a los cadáveres, con la expresión de quien no ha roto en la vida un plato.

―¿Pero… ¿Qué…

Intentó que de sus labios brotaran las lógicas preguntas que fustigaban su mente, pero la razón estaba presa y arañaba las paredes de su cráneo. Mientras daba un paso hacia atrás, evadiendo la sangre que apunto estaba de empapar sus botas, comprendió, que poco iba a importar que quisiera exigir una aclaración para semejante locura, su estado era de transitorio shock y las palabras se le atragantaban constreñidas en la garganta; sudaba profusamente a pesar de que no hacía ningún calor en aquella noche infernal. Contuvo la respiración durante largos segundos, mientras su atención pasaba de los cadáveres a Kumar sucesivamente con incredulidad, hasta que volvió a retomar aire de nuevo.

La escena seguía pareciéndole horrenda.

―¿Se encuentra bien señor? ―Le pregunta este tanteándolo con aquellos insondables ojos suyos; igual de oscuros como dos pozos. ―¿Puedo hacer algo más por usted?

Lo miró durante varios segundos sin contestar, contemplando su entorno con creciente ansiedad; Varsuf seguía tartamudeando y temblando como una hoja en otoño mientras tiraba de su manga y señalaba hacia los cuerpos mutilados, como si no fueran ya harto visibles para cualquiera que pasase por allí. No podía culparlo por estar visiblemente trastornado, pues en gran medida él también compartía parte de aquella enajenación. Aunque quisiera describir con palabras qué es lo que acababa de suceder, no tenía ni la más remota idea de cómo comenzar a hilarlo ¿Cómo se afronta un hecho como este? Resultaba demasiado bizarro para digerirlos así sin más.

―¿Les has cortado la cabeza? ―Logró articular con tan solo un hilillo de voz.

Kumar arqueó las cejas desconcertado. Contempló a los dos hombres que acababa de asesinar, le dio un par de golpecitos con la bota a uno y luego al otro, lentamente volvió a posar sus ojos nuevamente en él; tras meditarlo durante unos breves instantes (que para él fueron interminables segundos de turbación) se encogió de hombros y declaró.

―Efectivamente mi señor, así es.

Estaba perplejo después de aquella respuesta desmedidamente franca. ¿Qué reacción cabía esperar de un tipo que charlaba así de distendido al lado de los cuerpos que acababa de desmembrar? Cierto era que los tipos en efecto parecían tener intención de querer atentar contra ellos, por sus aseveraciones, la clara finalidad de acabar con sus vidas, aunque se le escapaba la razón que los había llevado a tomar tal medida. Habían mencionado a un tal ‹‹Viejo›› ¿De quién podrá tratarse? Se preguntó. Más importante aún si cabe ¿Por qué querría alguien acabar precisamente con nosotros? No tenía ni la más mínima idea de qué habían podido hacer para molestar a cualquiera de aquellos dos, o al hombre que los había contratado, pero si de una cosa que estaba totalmente seguro, es que querían que no volviesen a respirar al siguiente día.

Esto no puede estar pasando ¿Qué diablos he hecho para merecerme esto? Contempló nuevamente su entorno y nuevamente se desquició. Era casi el producto de un delirio provocado. Sí se abstuvo de reír como un majadero, era simplemente porque no le quedaba estomago para hacerlo. Curiosamente no pudo evitar pensar en cómo había logrado Kumar localizarlos a estas alturas de la noche. Creía haber logrado darle esquinazo antes de reunirse con su amigo Varsuf en La Dama Sobria, muchas horas atrás. Lo que era más raro todavía. ¿Cómo había logrado acabar con aquellos dos tipejos en el tiempo que uno tarda en parpadear? Era demasiado perturbador para sacar una conclusión precipitada, demasiado confuso; e extraordinariamente inverosímil.

―¿Por qué querrían estos tipos hacernos daño? ―preguntó a nadie en particular. ―Han dicho muchas cosas sin sentido antes de que las cosas se pusieran feas de verdad. ―dijo al recordar la escena. ―Pero por mucho que intento encontrar una razón lógica que haya los haya impulsado a obrar así, aún no he dado con ella. Y más perturbador me resulta pensar que alguien pretenda vernos muertos. ¿No sé quién puede desearnos tal mal? Pero en cualquiera de los casos, este par no parecen asaltantes al uso. ―Terminó aseverando mientras contemplaba unas de las dos testuces; la cual, le devolvió la mirada con expresión de franca sorpresa.

―Eso es porque no lo son, señor.

Ahora fue su turno de mirarlo con las cejas arqueadas, aunque Kumar no añadió nada más a aquella espontanea declaración; muy a pesar de lo confiada que había sonado su respuesta. La verdad es que nunca sabía sí Kumar hablaba en serio o, por el contrario le estaba tomando el pelo. Observó como este se dedicaba a limpiar el filo de sus espadas en la ropa de sus asaltantes, con una frugalidad que lo inquietó. No parecía afectarle en demasía la truculenta escena que acababa de protagonizar; era como si estuviese acostumbrado a decapitar y destripar por oficio.

Un detalle que lo perturbó aún más.

Confundido hasta la medula, no supo cómo demonios reaccionar ante aquel comportamiento tan fuera de lugar ¡Era para cortarse las venas! No sabía ni porque se molestaba en preguntarle si pretendía obtener respuestas claras. Sabía perfectamente que las explicaciones de Kumar siempre tendían a ser escuetas o incomprensiblemente estúpidas, y en cualquier caso ¡Seguían teniendo a dos tipos descabezados en medio del callejón!

Miró en alrededor suyo, con el corazón martilleándole dentro del pecho con fuerza, esperando escuchar ruidos de alarma que los delatasen de una vez por todas, o quizás comprobar que alguien había sido testigo de la espantosa escena que había tenido lugar, pero el silencio reinaba en torno suyo; tan solo empañado por el intermitente castañeo de los dientes de Varsuf que rompía la quietud general. Era posible que en cualquier instante una de las patrullas de guardia doblase una de las esquinas y los encontrase en medio de aquella maldita escabechina; pero eso tampoco llegó a suceder, al menos por el momento. ¿Cómo reaccionaría padre frente a una noticia de este calado? No le fue difícil concluir que lo tiraría al foso de los perros. Quizás hasta se queda observar el espectáculo con una sonrisa de oreja a oreja. Nuevamente se estremeció.

Debía de haber alguna manera de salvar aquella desagradable situación ¿No? Simplemente tenía que demostrar que había una buena razón para que encontrasen dos tipos sin cabeza en medio de la calle. Podía achacarlo a cuestiones de seguridad personal, o tal vez inventarse alguna patraña que tuviera como motivo la seguridad del Estado. Observó firmemente a sus malhechores, o más bien, lo que quedaba aún de ellos. Intentó tragar saliva, pero su garganta estaba más seca que el esparto.

―¿No crees que podrías ser un poquito más explicito con lo que nos acaba de suceder Kumar, tan solo para variar? ―Se sentía cada vez más molesto por la templada actitud de su lacayo, estaba a punto de perder los estribos del todo. ―¿Podrías decirnos quién diablos eran estos dos tipos y que es lo querían de nosotros? Quizás si logramos identificarlos, podamos atar cabos y así conseguir averiguar quién los ha enviado a por nosotros. ¿Ves por donde quiero ir Kumar? ―Este seguía mirándolo sin parpadear ―¡Si sabes algo, escúpelo de una puñetera vez!

Kumar entornó sus ojos, daba la sensación de que estaba a punto de decir algo (cosa sumamente extraña en él eso de replicar) pero en ese instante, Varsuf decidió retornar al mundo de los cuerdos.

―¿Están muertos Armen, están muertos los dos?

—Sí Varsuf —dijo mirándolo directamente a los ojos. —, los dos.
 
—¿Pero Armen? ¡Están muertos! ¡Muertos! ¿Qué vamos a hacer?

Esa era una muy buena pregunta, sin embargo contestó.

—Intenta tranquilizarte.

Varsuf lo miró como si le acabara de pedirle que se bajase los pantalones ante un tribunal militar y les orinase encima.

—¿Estás hablando en serio? ¡¿Que me tranquilice?! ¡¿Cómo diablos quieres que lo haga?! ¡Están muertos maldita sea, muertos!

—¿Te importaría bajar un pelín la voz? —Le chistó a escasos centímetros de su cara. —Admito que no es sencillo mantener el temple en una situación como esta, pero la máxima prioridad ahora es descubrir por qué hemos sido víctimas de este ataque.    —dijo más para sí que para su amigo. —¿Supongo que lo entiendes, verdad Varsuf?  

Este asintió a regañadientes, ya que en realidad no parecía especialmente convencido con el argumento. Inconscientemente seguía apuntando con un dedo tembloroso y acusador a la razón de su zozobra; pálido y sollozante como un espectro de ultratumba.

Volvió a enfocar su atención en Kumar, pues es quien debía de tener las respuestas a todo aquel sinsentido, y pensaba sacárselas a golpes sí eso era necesario. Este por su parte seguía sin mostrar ningún ápice de aflicción, remordimiento, o cualquier otro sentimiento remotamente humano.

—¿Piensas contarme lo que sabes o no?
 
―Creo que no voy a poder satisfacerlo como usted piensa, señor, más que nada porque no tengo información de ninguna de esas dos cuestiones en particular. No sé quién eran estos tipos ―dijo señalándolos con indiferencia ―, ni conozco las razones por la qué pretendían haceros daño. Tan solo los vi murmurando detrás de la posada en la que ustedes se encontraban, cuchicheaban mientras señalaban hacia el interior del lugar, lo cual encontré bastante sospechoso si pregunta mi opinión. Me preparé esperándome cualquier cosa y, al parecer, no andaba desencaminado del todo; así que simplemente decidí neutralizar la amenaza sin más.

—Creo que la parte en la que peligraban nuestras vidas me quedó nítidamente clara. ¡¿Habrás podido comprobar que lo he sufrido en mis propias carnes, verdad?! ―Replicó con más acritud de la que pretendía ―La pregunta que me estoy haciendo en estos momentos es ¿Por qué?

Su respuesta fue un simple encogimiento de hombros.

Lo miró reprimiendo las enormes ganas que tenía de abofetearlo, sí tuviese las fuerzas necesarias como para realizar dicha acción, seguramente se lanzaría a su pescuezo sin pensárselo dos veces. Estaba completamente seguro de que Kumar  omitía una información vital, solo los dioses sabían que razones le impulsaban a ocultarla. También estaba el pequeño detalle del extraño y oscuro humo que había brotado de las gargantas de aquel par de infelices. Juraría haber visto como este se arremolinaba alrededor de las espadas de Kumar durante unos segundos, y luego seguido ser absorbido por las hojas de las mismas. Aquello no podía ser natural, lo que les acababa de suceder era anormal en todos los sentidos; tener dos cadáveres sin nombre sabiendo que alguien los había contratado para darles caza, era el súmmum de la hilaridad.

―¿Entonces dices que nos seguías? ―Le preguntó intentando regresar al hilo de la conversación; un miedo atroz comenzaba hacer presa en él retorciendo sus entrañas. Kumar asintió levemente con la cabeza ―¿Y dices que no sabes nada más de este asunto, no es cierto? ―Kumar nuevamente asintió, aunque esta vez mirándolo con los ojos entornados. ―Entonces ¿Por qué tengo la extraña sensación que sabias que esto iba a ocurrir y por eso te has presentado en este callejón en el momento justo?

Puso cara de no entender.

―No sé que le ha llevado a esa conclusión, señor. Es cierto que llevo toda la noche detrás de usted, pero es lo que suelo hacer habitualmente. ―le confesó a bocajarro. ―Me contrataron para protegerlo de este tipo de amenazas después de todo. Cuando me percaté de que estos señores sacaban sus espadas ―dijo señalando nuevamente hacia los dos bultos del suelo ―, de inmediato supe que debía de intervenir para salvar sus vidas. Eso es todo cuanto sé.

Escuchó atentamente sus explicaciones, sin pasársele por alto el detalle de que Kumar lo seguía allí donde fuera (siempre) ¿Inclusive dentro del burdel? ¿Tanto peligraba su vida, o era algo más truculento si aún cabía? ¿Qué sabía su padre que no le contaba? Siempre supuso que había contratado a Kumar más como un castigo que por pura formalidad, descubrir que quizás estaba equivocado, era toda una sorpresa para él. Sacudió la cabeza intentando desechar aquella línea de reflexión, era poco apropiada para aquella situación sin lugar a dudas. Definitivamente seguían estando en el mismo punto que al principio, sin saber que había llevado a aquel par de enajenados a atentar contra ellos. Intentó encontrar las respuestas en la expresión de Kumar, algo que demostrara que sabía más de lo que le contaba, pero era como esperar que un pedrusco se pusiera a bailar una pavana; igual de hermético que un ataúd.

―¿Qué hacemos ahora entonces? ―Preguntó Varduf, sacándolo del profundo ensimismamiento donde estaba hundido. A pesar de que parecía haber recuperado en cierto modo el color de piel, seguía teniendo las pintas de alguien salido recién del matadero.

―No lo sé ―Respondió con franqueza.

―¿Quizás deberíamos avisar a la guardia de lo que ha sucedido aquí? ―preguntó más que afirmó. ―Seguramente ellos sabrán que hacer.

Meditó la sugerencia de su amigo, después de todo no era una idea del todo absurda, quizás hasta sensata visto el panorama. Ellos no habían hecho nada para que esos tipos fueran a por ellos, los atacaron y…. Les cortamos las cabezas como quien corta cañas en el río.

¡No! Definitivamente ese curso de acción no iba a ser viable en absoluto, no al menos sin tener alguna justificación coherente en la que poder apoyar sus descocados argumentos. Tenía muy claro que sí se presentaban a la guardia relatando lo ocurrido, tal y como lo veía tras contemplar la escena por enésima vez, los encerraban de por vida en el agujero más oscuro que pudiesen encontrar. Debía dilucidar una explicación sensata o serían carne para los buitres, comprendió. Imaginar la escena que se protagonizaría cuando media ciudad conociera lo que había sucedido allí; no lo libraría de recibir un serio correctivo, ni el hecho de ser el hijo del propio Gobernador.

La realidad era que les había rebanado sus cabezas como a melones. ¿Porque diablos habría actuado así? Sí los hubiese herido, desarmado o incapacitado de alguna forma no letal, tendrían una justificación razonable para poder usar en su defensa, pero ahora, como estaban las cosas….

―¿Qué os parece sí nos vamos a casa y ya está? ―saltó Kumar de pronto. ―Pienso que  sería lo más sensato dadas las circunstancias.

Lo miró con incredulidad.

―¿Sensato kumar? Dime ¡¿Que parte de la maldita matanza que has organizado, es la que ves más sensata?! ―Estalló sorprendiendo tanto a Varsuf como a Kumar por el inesperado arrebato. ―Has matado a dos personas en mitad de la calle, decapitados en situ, y por lo que afirmas, con una premeditación sorprendente ¿Te has parado siquiera a pensar en las consecuencia de tus actos? ―le pregunto mientras una cantidad nada desdeñable de efluvios salían despedidos de su boca. ―Ahora debemos pensar cómo explicarles a las autoridades que razones han llevado a provoca que tengan dos cadáveres en sus calles. ¿A casa y ya está? ¡¿Pero en qué puñetero mundo vives tú?!

―Comprendo sus reticencias, señor, pero piense que lo más seguro para vuestra integridad sería abandonar las calles lo más pronto como le fuera posible.

―¡Vaya, pero sí piensas en mi seguridad después de todo! ¿Ahora me dirás que esperas que estos dos se levanten de nuevo? ―Retrucó molesto.

―No me refería precisamente a eso, señor. Pero es muy probable que aún quede alguien en los alrededores con las mismas intenciones que ellos. ―hizo una pausa mientras esa última frase quedaba flotando en el aire. ―No sabemos a quién o quiénes pueden haber contrariado, pero quedarse aquí sería quedar vulnerable a cualquier otro posible ataque.

Aquella era una noche de sorpresas, ¿Kumar comportándose como un guardia personal al uso? (exceptuando claro, la barroca escena que había protagonizado). Parecía alguien completamente distinto. En cualquier caso pensó en la posibilidad de que no estuviera errado ¿Y si hay alguien más acechando en las sombras esperando la oportunidad de apuñalarlos por la espalda? La punzada que sintió en el pecho y el malsano silencio que lo acompañó, no auguraban nada bueno. No podía arriesgar el cuello sin motivo alguno y eso no precisaba de mucha meditación. El principal problema radicaba en que aún seguían teniendo aquel par de infelices desangrándose a sus pies.

Miró a los ojos Varsuf buscando ayuda, independientemente de que sabía con certeza que no la encontraría. Resopló superado por la impotencia. ¿Qué harían a continuación? Mientras se devanaba los sesos intentando encontrarle una salida a aquella lunática situación, notó como Kumar los contemplaba impasible como una estatua. Se dio cuenta para su sorpresa que ahora le asustaba de veras. Hasta aquel momento no había caído en la cuenta de que realidad, no lo conocía prácticamente de nada; desconocía todos los aspectos de la vida anterior de este antes de que pasara a formar parte de su servicio personal. Tampoco había tenido la necesidad de tener que preguntárselo hasta aquel siniestro instante. Siempre lo había visto como un payaso desvergonzado que estaba allí para irritarlo y nada más. Ahora, en aquellos momentos de tribulación, era innegable que empezara a verlo con otros ojos y que por ende, lo asaltara un sinfín de preguntas con respecto a él.

Antes de que pudiese poner en su boca alguna de aquellas cuestiones en particular, la providencia nuevamente volvió a reírse en sus narices, como ya era costumbre desde hacía un tiempo. De pronto escuchó como alguien venía por el callejón colindante al que se encontraban; aproximándose irremediablemente a ellos. Una voz acartonada iba cantando embriagado de alegría, destripando la tonada con más bien con escaso talento e indescifrable pronunciación. Al rato, por la bocacalle del callejón, aparecieron dos sujetos en escena, iban literalmente (sujetos) mientras daban bandazos de un lado a otro; desaliñados y más borrachos de lo que lo habían estado ellos previamente. Se puso tenso como una cuerda de laúd. Hubo unos breves segundos de contemplación por ambas partes. Él los miró con detenimiento, intentando discernir de quien podría tratarse; ellos por su parte miraron hacia los cuerpos mutilados desangrándose a sus pies; con la boca abierta y los ojos desorbitados de par en par. El instante quedó congelado en sus retinas durante unos breves segundos, pausado en el tiempo y en el espacio; con ambos grupos perplejos y sin saber cómo proceder a continuación. Irremediablemente el hechizo se hizo añicos, y entonces la solución llegó rauda por sí sola.

Los recién aparecidos recobraron la lucidez en un tiempo récord, mirando la escena y a ellos respectivamente incrédulos; igual de confundidos que él mismo había estado solo unos instantes atrás, trastornados por lo que acababan de descubrir, apabullados por unas circunstancias que lejos estaban de ser normales. Sus gritos desgarrados pudieron oírse a tres manzanas de allí, quebrando el silencio nocturno que previamente había reinado en la zona, haciendo que temiera la posibilidad de que numeroso grupo de gente se reuniera en el lugar ¡Descubriéndolos infraganti en medio de aquel puñetero vergel! Los tipos, con el desespero de alguien que ve la muerte llegar de frente, salieron despedidos como dos centellas en direcciones bien opuestas. Uno se fue corriendo por uno de los callejones de su izquierda, el otro optó por tirar hacia la derecha; aspaventando con los brazos y chillando como doncellas a las que pretendiesen mancillar.

Se quedó petrificado en el sitio, por segunda vez, con la cara de un pescado que lleva demasiado tiempo fuera de la charca, impotente ante adversidad. Costaba de creer que alguien tuviese tan mala suerte. Acababan de verlo acompañado por Kumar y Varsuf en un oscuro callejón, a altas horas de la madrugada, y con dos tipos decapitados a sus mismísimos pies. ¡Maldita sea! ¿Si alguno de aquellos dos lo había reconocido... Trago saliva en vano. Sí aún no habían tenido la oportunidad de encontrar un explicación razonablemente cuerda para relatar a las autoridades lo acontecido, Aún más difíciles que se van a poner las cosas a partir de ahora, comprendió.

―¿Quiere que me encargue de ellos? ―Le preguntó de pronto Kumar mientras hacía amago de desenfundar sus extrañas espadas  y se preparaba para ir en pos de ellos. ―Puedo solucionar el problema si lo desea.

Lo miró perplejo.

―Creo que no has entendido nada de lo que te he dicho hasta ahora ¿Qué pretendes hacer Kumar, descabezarlos a ellos también para que no hablen con nadie de lo que han visto,  es lo que me propones? ―Este se encogió de hombros como si después de todo, esa fuese una posibilidad razonable. ―¡¿Es que te has vuelto completamente majadero?! Buscamos una manera de salir de este maldito atolladero con un mínimo de sensatez ¿Y lo primero que se te ocurre a ti es cometer dos nuevos asesinatos? Mejor quédate donde estas y no hagas nada en absoluto ¡¿Me oyes?! ―dijo tajantemente. ―Ni se te ocurra hacer nada hasta que yo lo ordene.

―Usted es el que manda señor, yo solo estoy aquí para servirle. ―Contestó haciendo una desmañada reverencia que no casaba en absoluto con la desquiciante situación de la que eran, sus principales protagonistas.

Contempló a Varsuf, pues hacia un buen rato que no se pronunciaba; este negaba con la cabeza con la visión perdida en algún punto inconcreto de la fachada que tenía enfrente, mientras murmuraba.

―Nos van a condenar a todos, seguro, seguro, y no volveremos a ver la luz del sol de nuevo, nunca jamás, estoy seguro de ello, seguro….

No le iba a ser de gran ayuda en aquel estado. Sospesó todas las posibilidades que tenía, pero ninguna de ellas lo convenció lo más mínimo. Tenía a un amigo catatónico y a un siervo con inclinaciones psicóticas y asesinas; sus perspectivas no eran muy buenas.

Temiendo que algún civil más decidiese pasearse por aquella zona, y a esas intempestivas horas, decidió que lo más prudente sería volver a palacio y explicarle a su padre hasta los pormenores más absurdos de todo lo acontecido durante aquella larga noche. Lo primero sería  relatare que inconsciencia lo había llevado a decidir que era una buena idea transitar por los Distritos de madrugada. Si llegado a ese punto no lo mataba de inmediato, puede que de alguna forma lograse explicar porque sus asaltantes, (inevitablemente), habían sido reducidos a dos mitades. Quizás lo creyera o tal vez lo lanzase de inmediato a los leones, pero permanecer allí, tan solo iba a agravar más su situación.

―Vamos a hacerte caso ―concedió finalmente ―, nos marchamos a palacio de inmediato ―terminó por concluir. ―Pero no pienses ni por un segundo que me he tragado el cuento que nos has contado hace un rato, Kumar. Tarde o temprano vas a tener que explicar lo que ha ocurrido exactamente aquí, sin duda alguna. Sugiero que empieces a lucubrar una historia razonable cuando nos sienten delante de un tribunal ¡Acusados de prácticas heréticas!
 
Kumar reflexionó sobre lo que acababa de escuchar, (o al menos esa era la sensación que daba) tras ello, asintió con una sonrisa como si hubiera encontrado la solución a todos los problemas que les había generado después de su espectacular intervención. Le guiño un ojo y contestó.

―Es una decisión muy juiciosa por su parte, señor. Síganme y les llevare sanos y salvos a casa.

No lo dudo, se dijo con sarcasmo; aunque en cambio arguyó.

―Tendrás que ayudarme con él ―dijo señalando a Vaesuf. ―Dudo que después de lo que ha visto, llegue por sus propios medios a ningún sitio.

Kumar lo examinó antes de responder.

―Estoy totalmente de acuerdo con esa observación.

Puso los ojos en blanco antes de desistir de intentar razonar con ninguno de aquellos dos. Varsuf tan siquiera parecía ni haberse percatado que estaban hablando en aquellos instantes de él, seguía a la suya, contemplando la fachada con la vista perdida más allá de ella, perdido en el mundo del trastorno mental. Kumar por su parte parecía estar en el salón de su propia casa, tranquilo y en paz consigo mismo, indolente a pesar de lo que acababa de pasar.

―Cógelo por un brazo y yo lo haré del otro  ―Le ordenó a Kumar. ―, y roguemos a los dioses que no nos encontremos ni con una patrulla ni con nadie más al que se te antoje asesinar.

CONTINUARÁ

Un saludo y nos leemos.
Ven, ven, quienquiera que seas;
Seas infiel, idólatra o pagano, ven
ESTE no es un lugar de desesperación
Incluso si has roto tus votos cientos de veces, aún ven!

(Yalal Ad-Din Muhammad Rumi)
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Mensajes en este tema
[Fantasía épica] Baile de Sombras - por fardis2 - 08/02/2015 10:41 AM
LA JUSTICIA ES IGUAL PARA TODOS - por fardis2 - 09/02/2015 07:22 AM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Ledt - 20/02/2015 08:21 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por fardis2 - 02/04/2015 09:34 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 12/07/2016 07:05 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 13/07/2016 06:17 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 25/07/2016 07:24 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 05/09/2016 05:18 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 07/09/2016 03:20 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 09/09/2016 11:39 AM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 05/02/2017 08:10 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 07/02/2017 07:54 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 11/02/2017 03:33 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 11/02/2017 08:25 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 18/02/2017 06:03 PM
RE: [Fantasía épica] Baile de Sombras - por Momo - 10/04/2017 06:43 PM

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