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[Fantasía Épica] 'Mercenario'
#21
Holas de nuevo Haradrim!

Gracias por pasarte y comentar!
Quote:Muy buen capitulo, corto, preciso, revelando gran parte de la trama y aclarandonos mucho mas la situacion en este mundo
SmileSmileSmile
Quote:podrian haber buscado otra solucion para el problema de la reina, si no cuentan por el momento con la ayuda del emperador, como hacer que sufriera un accidente, o una "enfermedad fulminante"
Dodgy es cierto... bueno, podríamos decir que la Reina no está sola, tiene gente que le es leal, y una guardia personal y tal... además sospecha de los conspiradores (por eso tiene un espia en el Imperio). No es fácil "provocar" un accidente.
Me parece que haré una pequeña revisión de este capítulo antes de seguir...

Bueno, gracias por los comentarios! así es como se mejoran las historias!

Un saludo, nos leemos!
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#22
efectivamente mi querido conocido , lo que estas plasmando seria mas épico si se tiene escenarios o descripciones boceteadas y unos pequeños detalles , e estado leyendo las primeras partes de tu historia y luego lectura répida, seria muy cool que busques apoyo en algun usuario del foto y asi formar un duo o un pequeño grupo bajo un mismo nombre Smile
Amnesia temporal , hasta recordar lo que soy pero siento que hago todo de nuevo y mi ser es como el fenix
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#23
Buenas, Aljamar!

Al fin puedo volver un poco por Fantasitura! Smile Espero no estar tanto tiempo ausente la próxima vez.

Bueno, bueno, pues este capítulo también me ha gustado, aunque menos que el capítulo con Galed, supongo porque hay menos acción y te metes menos en la cabeza de los personajes. Aun así, entiendo que no todo puede ser acción y que hay que explicar la situación de vez en cuando ^^ Lo bueno es que, contrariamente a lo que suele pasar, enseguida se sabe lo que contienen esos documentos robados, y eso le añade suspense. Como te señala Haradrim, aprendemos bastante sobre la situación política de la zona, y otro punto que me gustó fue el deje un poco intrigante-chapucero de los erds—le da un toque bastante realista a la escena.

Sólo he visto tres erratas, ahí van:

- le había abandonado -> lo?
- ¿Y que más? -> qué
- (segunda parte del capítuloSmile sobretodo en las presentes circunstancias -> sobre todo («sobretodo» sólo va junto cuando se refiere a la prenda de vestir)

Si es que se puede mejorar algo, yo creo que en algunos trozos de la conversación da más la impresión de que la persona le habla al lector y no a sus interlocutores, simplemente porque está declarando hechos obvios para ellos, como cuando dice el señor de Tir: «Me refiero a que esas cartas prueban nuestra conspiración para instaurar por la fuerza una regencia oficial durante la enfermedad del Rey.» Los otros tres hubieran sabido perfectamente de qué hablaba si hubiese dicho simplemente «el asunto de la regencia» o algo por el estilo. Aun así, en realidad, podría pasar fácilmente si se añadiese simplemente que el señor de Tir habla con algún tono monótono, solemne o ensimismado, algo que explique al lector por qué habla de manera tan explícita innecesariamente. En otras ocasiones, parece también que hay alguna pregunta que está hecha aposta para que se oiga la respuesta, como la de: «¿Cómo estáis tan seguro de que el rey aceptaría?». Aunque bueno, la pregunta podría explicarse por el carácter de Stymon, y las respuestas que siguen están bien.

En fin, detalles a fin de cuentas! Por lo demás, espero que pronto volvamos a ver a Galed, y a ver si realmente se salva de las cadenas o bien si se tropieza con esa joven Irne, se mete en un lío y se le traspapelan los documentos xD

Saludos!!
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#24
Buenas a tod@s!

Hacía mucho que no podía pasarme por aquí y ya me estaba picando, jeje

Primero, gracias a Enigmaticos y a Kaoseto por leer y por los comentarios:

Quote:lo que estas plasmando seria mas épico si se tiene escenarios o descripciones boceteadas y unos pequeños detalles ,

¿A qué te refieres exactamente? ¿Crees que no resulta creíble? ¿Ves flojos los personajes? En realidad, la historia es poco épica, si hablamos de dragones, brujos con capucha y ciudades que flotan... he buscado una fantasía más realista... aunque luego sí que la trama evoluciona y entran en juego elementos más fantásticos.

Quote:este capítulo también me ha gustado, aunque menos que el capítulo con Galed, supongo porque hay menos acción y te metes menos en la cabeza de los personajes.

No todo va a ser acción! Big Grin Evidentemente, se nota que es un capítulo hecho para que situar al lector en la situación sociopolítica... He intentado que se note lo menos posible, pero si me dices esto aún tengo que pulirlo más, porque me gustaría que sonara natural, claro.

Quote:Lo bueno es que, contrariamente a lo que suele pasar, enseguida se sabe lo que contienen esos documentos robados, y eso le añade suspense.

Quote:creo que en algunos trozos de la conversación da más la impresión de que la persona le habla al lector y no a sus interlocutores, simplemente porque está declarando hechos obvios para ellos

Supongo que quieres decir que *no* le añade suspense... no sabía si revelarlo o no tan pronto... supongo que le quita intriga, no? Puede que sea una de las cosas que voy a modificar.

Segundo, había llegado a un punto de la historia que no sabía bien por donde tirar, así que me he parado a planificar bien el argumento y me he puesto a rehacer algunas escenas desde el principio... Por eso en parte ese parón... Y por supuesto teniendo en cuenta todas las sugerencias y críticas que he recibido hasta ahora!!

Así que en breve re-colgaré los capítulos que llevaba hasta ahora y continuaré con los siguientes. Espero que se note la diferencia, y que sea para mejor!

Gracias por la paciencia y espero que lo disfrutéis!

Saludos, nos leemos!
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#25
Quote:Supongo que quieres decir que *no* le añade suspense... no sabía si revelarlo o no tan pronto... supongo que le quita intriga, no? Puede que sea una de las cosas que voy a modificar.
Bueno, yo pensaba justamente que le añadía suspense porque se iba viendo mejor por dónde iban los tiros, y en el principio de una historia es importante dar al lector por lo menos un pequeño objetivo, creo, pero vamos, si quieres modificarlo, a lo mejor se te ocurre algo todavía mejor Wink
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#26
Hola, Aljamar.

Cómo estás? Estuve leyendo los comentarios de nuestros compañeros, así decidí tomar un capítulo al azahar para leer tu historia. Leí el segundo y la primer aparte del tercero. Primero decirte que tienes un buen manejo de la prosa en tercera persona. Creo que eres capaz de escribir varios párrafos de modo que el lector se mantenga en vilo, que no se detenga. Eso me gusta. Pero cuando leo los diálogos el ritmo baja un poco. Creo que deberas hacerlos más visuales, aportando detalles que puedan servirte para hilar lo que continúa una vez que terminen de hablar, o bien para construir el mundo o la escena. En general está bien. Lo último que he notado es que los capítulos son muy cortos. Parece como si terminaran cuando se te acaban las ideas de como seguir hilando.

Una pregunta.

Cómo es tu método de trabajo?

Porque si te planteas lo que vas a escribir (haces un borrador con un inicio un nudo y un final) antes de empieces a escribir el capítulo, creo que el resultado sería más efectivo.

Creo que escribes bien y que vas por un muy buen camino, compañero, un abrazo.

Juni.

Smilem
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#27
Hola Kaoseto!

Pues no me entero Tongue Bash
Todavía no sé lo que haré, lo tengo que pensar...
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#28
Buenas Juno,

Gracias por los cumplidos! jajaja voy a tener que invitarte a una cerveza! Cheers

Quote:cuando leo los diálogos el ritmo baja un poco. Creo que deberas hacerlos más visuales, aportando detalles que puedan servirte para hilar lo que continúa una vez que terminen de hablar, o bien para construir el mundo o la escena

Sobre tus comentarios, no lo habría explicado con tus palabras, pero coincido en que los diálogos son mi punto débil, y las partes narrativas me suelen quedar más redondas, así que tu sugerencia me viene muy bien para ver cómo ir mejorando.

Quote:si te planteas lo que vas a escribir (haces un borrador con un inicio un nudo y un final) antes de empieces a escribir el capítulo, creo que el resultado sería más efectivo.

Sobre el método de trabajo y las escenas, pues como he contado en un post anterior, comencé la historia con una idea muy general, sólo tenía clara la escena inicial de la introducción. Cuando fui avanzando vi que me estaba haciendo un lio y que constantemente tenía que retroceder para corregir escenas: diálogos, nombres, añadir o quitar parráfos... así que he decidido parar, planificar y darle un repaso desde el principio a los capítulos que tenía ya. Sé que hay gente que no les gusta esa forma de trabajar, pero en mi caso particular simplemente dejar fluir la inspiración no me estaba funcionando para un proyecto de tanta extensión (es la primera vez que me lanzo a escribir más de 5000 palabras). Y volviendo a tu otra observación, estoy retocando sobre todo las partes dialogadas, sobre todo hacerlos más largos.

Quote:Lo último que he notado es que los capítulos son muy cortos. Parece como si terminaran cuando se te acaban las ideas de como seguir hilando.

Sobre los capítulos, ten en cuenta que cada capitulo lo subo en dos posts. He mirado cuánta extensión tienen, y van de 2000 a 2500 palabras por capítulo, ¿es poco?

Sobre la estructura del capítulo, intentaré lo que dices. Ahora mismo, digamos que imagino escenas de forma "cinematográfica", es decir, describo una escena, luego hay un corte, siguente escena, etc. Como cambios de plano en una película. NOrmalmente una sola escena no da para u capítulo, así que concateno varios (que tengan sentido, claro).

Pues después de este rollo, gracias otra vez por comentar y espero que te siga gustando la historia!

Un saludo y nos leemos.
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#29
Muy buenas!

Como lo prometido es deuda, acabo de actualizar la introducción y los tres primeros capítulos de la historia. Para los que ya lo hayan leído, principalmente son cambios en los diálogos (que es lo que veía más flojo) y en general, "engordar" un poco las escenas para recrearlas mejor, así que si se hace muy pesado no hace falta que volváis atrás, excepto para el capítulo III donde sí hay cambios qeu afectan a la trama.

Pues nada, en breve cuelgo el capítulo IV!

PD: Por cierto, estaba pensando en poner un índice, ¿alguien sabe como referenciar un post en concreto dentro del hilo?

Un saludo!
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#30
Hola a tod@s! Cheers

Después del parón argumental y vacacional, como en las mejores series de HBO, os cuelgo la primera parte del capítulo IV. Volvemos con Galed y su colega Shäl...

CAPITULO IV parte 1ª

Galed se despertó bruscamente poco antes del amanecer. Caracortada estaba de pie a su lado, con una espada apuntándole directamente a la garganta. Con un ademán le señaló la puerta de la jaula, que estaba abierta. El norteño se incorporó con movimientos lentos, y bajo la atenta mirada del carcelero, avanzó hasta el fondo de la jaula y bajó de un salto. La cadena de sus pies tintineó al chocar con el suelo.

Se desperezó, disfrutando de la sensación de ser libre tras varios días encerrado. La mañana era fría y húmeda; una bruma espesa cubría todo con un velo blanco de irrealidad. Frente a él crepitaba una hilera de antorchas que la niebla transformaba en un cónclave de fuegos fatuos. Los demás prisioneros se encontraban allí, dispuestos en una especie de formación; los hombres a un lado, las mujeres al otro. De un empellón, el esclavista le colocó junto a Shäl, en el extremo de la fila, y luego se alejó con paso rápido.

—¿A qué viene esto? —susurró Galed a su compañero—. ¿Sabes qué está pasando?

—No tengo ni idea —respondió Shäl, mientras se frotaba las manos, intentando entrar en calor. A su lado, el viejo y el niño también temblaban de frío.

Varios hombres se habían quedado junto a ellos, pero apenas les prestaban atención; estaban inquietos y parecían estar esperando a alguien, porque señalaban continuamente hacia el camino. El guerrero miró en derredor. Nadie estaba pendiente de él.

De repente Shäl le agarró el brazo.

—No lo intentes, amigo —dijo al tiempo que negaba con la cabeza—. Con esa cadena en los pies no llegarás lejos.

Galed se soltó de su mano con un tirón brusco.

—¿Es que también lees el pensamiento?

Antes de que Shäl pudiera replicar varios jinetes surgieron de entre la niebla. Eran cuatro, todos elfos, con sus orejas puntiagudas y los ojos rasgados. Caracortada se acercó a ellos mientras los demás esclavistas rodeaban a los prisioneros. La posibilidad de huir se había esfumado. Galed le lanzó una mirada furibunda a Shäl, pero éste sonrió y le guiñó un ojo.

—Confía en mí —musitó.

Los jinetes descabalgaron y saludaron con gesto hosco al esclavista. En ese momento apareció un carruaje cubierto, tirado por dos caballos, y se detuvo en el centro del prado. Era de manufactura élfica, con esas elaboradas celosías por todas partes y los cortinajes brocados en las puertas. A pesar de que pertenecía sin duda a alguien importante, no portaba emblema alguno. El cochero bajó de un salto y colocó una escalerilla junto a la puerta. Los recién llegados se acercaron también, sin dejar de lanzar miradas cautelosas en todas direcciones. Galed los observó con ojo experto: como la mayoría de los elfos con los que se había cruzado, eran altos y delgados, aunque se les veía fuertes. Todos portaban diversas armas repartidas por todo el cuerpo además de las espadas que les colgaban del costado o de la espalda. Más mercenarios.

—¿Has visto a esos tipos? —le susurró Shäl al guerrero.

—¿Qué pasa con ellos?

—Son guerreros akari.

El norteño asintió levemente.

—Me suena ese nombre.

—No me extraña. Son una orden de guerreros muy antigua y respetada entre los elfos —explicó Shäl en voz baja—. Siguen un entrenamiento muy estricto desde niños. Son silenciosos como sombras, mortíferos como una serpiente y no sé cuántas cosas más.

Galed le miró de reojo.

—Ya sabes cómo exagera la gente —Shäl se encogió de hombros.

El norteño guardó silencio, observando los movimientos de los akari.

—En cualquier caso, una escolta de cuatro de esos akari debe costar una fortuna —dijo por fin—. No me gustaría enfrentarme con ninguno de esos cuatro. Quienquiera que sea quien está ahí dentro debe ser muy rico. ¿Crees que es nuestro comprador?

—No tienes ni idea de cómo funciona esto, amigo —meneó la cabeza, divertido, Shäl; sus trenzas se balancearon ligeramente—. Nuestro simpático Caracortada y el resto de palurdos que nos han traído hasta aquí probablemente no sepan ni sumar, mucho menos van a vendernos a nadie. No, creo que en ese carro está el jefe de toda esta gente, y viene a echar un vistazo a su mercancía.

—Que somos nosotros —apostilló Galed, sombrío.

—En efecto.

Finalmente la puerta del carruaje se abrió y un elfo increíblemente gordo salió de él, resoplando al bajar los escalones que le habían colocado. Cubría su oronda figura con una llamativa capa roja, que se veía de excelente calidad, dejando a la vista sólo su cabeza redonda y completamente calva. Sus ojos rasgados brillaron al contemplar la fuente de sus futuras ganancias.

Con paso lento, se acercó primero a las mujeres. Dos de los guerreros akari le siguieron como si fueran su sombra y Caracortada también se acercó hasta él, presuroso. Una a una, el tratante las examinó con aire crítico, comprobando los pechos, el pelo o los dientes con sus manos enguantadas, poniendo caras de aprobación o disgusto según lo que veía, y escuchando los comentarios que de tanto en tanto le decía el esclavista.

Cuando llegó a la altura del chiquillo le acarició la mejilla con suavidad y se acercó para olerle el pelo. El niño comenzó a sollozar y dijo algo que provocó las carcajadas de los escoltas y de Caracortada. El traficante se limitó a esbozar una sonrisa socarrona mientras seguía con la inspección. Al llegar junto al viejo se tapó la nariz; era con diferencia el que más apestaba de todos. Apenas le dedicó una mirada y a continuación sus ojos se posaron en Shäl. Lo observó un buen rato con el ceño fruncido y finalmente le preguntó algo en élfico, a lo que Shäl no respondió. Entonces, con un gesto asombrosamente rápido para alguien tan obeso, le cogió del pelo y estiró con fuerza, dejando a la vista unas pequeñas orejas terminadas en punta.

—¡Nedleth! —exclamó en un tono cargado de desprecio, y escupió en el suelo.

Galed se quedó mudo de asombro. Apenas sabía unas pocas frases en élfico, pero había reconocido la palabra.

—¿Eres un mestizo? —preguntó con la boca todavía abierta por la sorpresa. Los hijos entre elfos y humanos eran escasísimos. La mayoría eran sacrificados al nacer, pues un medioelfo era considerado una vergüenza no sólo para la familia de la madre elfa, si no para toda la sociedad en general. En cuanto al padre humano, era invariablemente invitado a elegir entre el destierro o la ejecución. Por fortuna para los varones elfos, la situación inversa no podía darse; las uniones entre elfos y humanas eran estériles.

Galed observó con detenimiento el rostro de su compañero: ciertamente, no tenía ni asomo de barba, su piel era muy pálida y quizá tenía los ojos un tanto rasgados… aunque la gente de las estepas también tenía la piel clara y los ojos estirados, según se decía. Todo aquello podía ser discutible, pero sin duda alguna, las orejas le delataban; ningún humano las podría tener tan apuntadas. Por eso las escondía bajo su pelo.

—¡Eh!

El grito le sacó de sus reflexiones. Caracortada estaba frente a él con dos espadas de madera, de las que se utilizaban normalmente para el entrenamiento de escuderos y pajes, o en las escuelas de gladiadores del Imperio. Le tendió una.

—Guerrero. Luchar —dijo en su tosco daryo.

Galed cogió la espada de madera mientras observaba a la escolta del traficante. Estaban alerta, pendientes de sus movimientos, aunque un brillo divertido asomaba a sus ojos. Se dirigió a su jefe.

—Que te jodan —dijo, aunque no sabía si le entendería—. No pienso luchar.

El traficante hizo una seña a Caracortada, y éste golpeó a Galed, provocándole. El guerrero apretó con fuerza la empuñadura de la espada, pero miró de nuevo al elfo con obstinación.

—No lucharé.

Entonces el esclavista sacó algo de uno de sus bolsillos y lo agitó delante del guerrero, con una sonrisa maliciosa en su cara desfigurada. Era una cadenita de la que colgaba un pequeño medallón de plata. Galed dio un paso adelante.

—¿De dónde lo has sacado? —dijo mirando fijamente a Caracortada, que había vuelto a guardar el collar.

—Demuestra de qué eres capaz, hombre del Norte —habló el tratante en un aceptable daryo, para sorpresa de Galed—, y mi hombre te lo devolverá.

Galed pareció dudar unos momentos. De pronto, sin previo aviso, se lanzó contra el esclavista con una estocada dirigida directamente al cuello. Su oponente, con la guardia descubierta, apenas pudo reaccionar a tiempo para desviar el ataque del guerrero mientras retrocedía. Galed no le dio respiro, lanzando una serie de rápidos golpes que el esclavista contrarrestó a duras penas. Caracortada resoplaba y retrocedía, abrumado por el aluvión de ataques que estaba recibiendo. Entonces, de repente, Galed se agachó y golpeó con fuerza la rodilla desprotegida de su enemigo, que gritó y perdió el equilibrio. El norteño, en pie de nuevo, aprovechó la ventaja y le atizó en toda la cara, tan fuerte que el esclavista soltó su arma y apoyó las manos en el suelo para no caer de bruces.

—¡Basta! —gritó el traficante. Al instante, los dos mercenarios de su escolta estaban junto a Galed, apuntándole con sus armas. Con la respiración todavía agitada, el guerrero dejó caer la espada de madera y alzó los brazos con las palmas extendidas.

El elfo hizo un gesto a Caracortada, que estaba todavía en el suelo, frotándose la mandíbula y escupiendo sangre. De mala gana, el esclavista volvió a sacar el colgante y se lo lanzó a uno de los guardaespaldas, que lo sostuvo un instante, observándolo fijamente. Luego miró a Galed con una extraña expresión que el guerrero no supo interpretar, y sin decir una palabra, le entregó el medallón y le devolvió a la fila de un empujón, junto a los demás.

—¡Ha sido increíble, amigo! —exclamó Shäl, exhibiendo otra de sus sonrisas—. ¡Le has machacado!

El guerrero no le contestó; estaba observando cómo se incorporaba Caracortada, ayudado por uno de sus hombres. El esclavista avanzó hacia él con el rostro desencajado por la ira. Galed clavó los pies firmes en el suelo y tensó el cuerpo, preparándose para la embestida, pero un nuevo grito del elfo restalló en el aire como un látigo. El esclavista se frenó en seco, y conteniendo la furia a duras penas, se dio la vuelta y se alejó a grandes zancadas. Galed le siguió con la mirada mientras se colgaba el collar.

—¿Puedo verlo? —preguntó Shäl, señalando el medallón con la cabeza.

El guerrero se acercó para que pudiera apreciar el dibujo que había grabado en él: un león rampante empuñando una espada en llamas.
—Es el emblema de mi Compañía. Era —se corrigió a sí mismo—. Erd Olfgan me lo dio cuando me nombró su segundo al mando. Pensaba que nunca lo volvería a ver.

Un grito de Caracortada interrumpió la conversación. Inmediatamente varios de los esclavistas comenzaron a recoger el campamento a toda prisa; otros se acercaron a los prisioneros con dos grandes cubas de agua. Les obligaron a lavarse la cara, el pelo y los brazos, y en el caso de las mujeres, también los pechos. Cuando estuvieron algo más adecentados, les ataron las manos y, con malos modos, los encerraron de nuevo en las jaulas. El traficante había desaparecido en el interior del carruaje y los akari montaron de nuevo. En unos instantes todo estuvo listo y la comitiva se puso en marcha en dirección a Puerto de Fares.

fin de la primera parte del capítulo...
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