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“Concurso Mensual III: El Demonio”
#1
—Aladar…Abel…Arfaxad... —murmuraba con la mirada perdida el viejo jinete, mientras  él y su montura atravesaban una  extensísima planicie nevada, alejada de toda civilización humana.

La palidez de su rostro era casi espectral; él mismo no estaba seguro de seguir con vida o si acaso se había convertido en alguna clase de fantasma vagabundo destinado a recorrer el mundo por el resto de la eternidad.

—Aladar…Abel…Arfaxad... —repitió nuevamente  el anciano. Su tono de voz era monótono y desesperanzado…Igualmente desesperanzada era la expresión de sus ojos grisáceos, propia de quien oscila entre la realidad y el delirio.

¿Cuánto tiempo llevaba realizando ese viaje? ¿Cuántos años le habría tomado llegar hasta esa desolada región, de la que se hablaban toda clase de leyendas espantosas? Él ya no podía recordarlo. Apenas si podía recordar su propio nombre…Y ahora, tras una prolongada soledad, él intentaba recordar el nombre de su propio padre, la persona a quien él más había querido en este mundo, muerto hace tantos años atrás…Intentaba  inútilmente evocar su memoria, recitando otra vez los nombres que su mente lograba todavía retener.

—Aladar…Abel…Arfaxad... —no había caso, el nombre de su padre ya lo había olvidado también. Y con ese olvido quedaba sellado su destino: Lo único que le restaba era continuar ese viaje absurdo hasta los confines mismos de la tierra…Una región recóndita y aislada, mucho más allá de Thar, la última población humana que aparecía en los mapas.
Más allá-decían las buenas gentes de Thar-No habían más que regiones infinitas de hielo, donde solamente podía esperarle la mismísima muerte. Y sin embargo este viajero esperaba reunirse  allí con una entidad no humana…Un demonio para ser precisos.

El verdadero anhelo de tu alma no puede ser concedido a través de la intervención de ningún dios…Tan sólo un demonio podrá hacer realidad aquel sueño de gloria que existe en lo más profundo de ti…” le habría dicho alguien alguna vez, muchos años atrás.

Ya no podía recordar bien el origen exacto de estas palabras…A veces su memoria le jugaba trucos y le hacía pensar  que fue una vieja adivina ciega de un circo ambulante…Otras veces, creía recordar a un niño de aspecto extraño, con los ojos enteramente negros y las orejas puntiagudas, hablándole de esta manera…Sea como fuere, poco importaba ya.

—“Los demonios fueron desterrados por los dioses a los más recónditos confines de la tierra…Ellos sellaron su magia, limitando su influencia y poder sobre este mundo, pero nunca podrán ser destruidos del todo, de la misma manera que la muerte y el odio nunca pueden suprimirse del todo en la presente existencia…” —repitió para sí el anciano viajero, rememorando no sin cierta dificultad una vieja leyenda que había leído hace mucho en un polvoriento volumen, supuestamente escrito por un demente alquimista quien había logrado entablar contacto con los demonios y otras entidades sobrenaturales a través de sus sueños y pesadillas.—“Ellos esperan a los corazones más ambiciosos, a las almas más desesperadas, cuyos anhelos insaciables son el único puente capaz de permitirles volver al mundo que alguna vez les perteneció…”

Él ya casi había llegado a uno de los confines del mundo… ¿Dónde estaba pues, el demonio con el que supuestamente debía encontrarse para realizar su ambición?  En los alrededores no podía verse más que regiones de nieve  y hielo infinitas…

Repentinamente, un extraño resplandor verduzco pareció encenderse  en medio de los cielos, obligando al anciano viajero a alzar la vista… ¿Qué había sido aquello? Él no lo sabía con certeza, pero tal luminiscencia le permitió reparar en una serie de construcciones cercanas en las que no había podido divisar antes, las mismas que se erguían frente a él, de forma imponente y amenazadora.

“¿Qué es este lugar?” se preguntó a sí mismo el viejo peregrino, quien  frotó repetidas veces sus ojos con el dorso de su mano izquierda, convencido de estar presenciado alguna clase de ilusión…Y sin embargo, ninguna de aquellas edificaciones monstruosas se esfumó en cuanto a volvió a posar su mirada sobre las mismas.

Viéndose invadido por un entusiasmo repentino, el hombre quiso acelerar la marcha, más el fatigado equino sobre el cual iba montado se quedó completamente inmóvil, reaccionando de igual manera que si tuviera frente a sí a un depredador.
Fastidiado por este inconveniente, el viajero optó por apearse del caballo, prosiguiendo su travesía a pie, desplazándose lo más rápido que sus piernas le permitieron, experimentando una extraña renovación de sus fuerzas conforme iba aproximándose a esas ruinas delirantes, las cuales al ser examinadas más detenidamente, no parecían corresponder a ninguna clase de estilo arquitectónico desarrollado por la humanidad a lo largo de la historia.

De hecho, ninguna de aquellas construcciones parecía haber sido hecha para humanos, sino  más bien para alguna especie de colosal estatura…De igual manera, las pocas estatuas y bajorrelieves que no habían sido cubiertos por la nieve tampoco parecían representar a ninguna clase de criatura conocida por el hombre,  conjurando a través de sus grotescas formas una mezcla de horror y maravilla imposible de describir con meras palabras.

—Ya era hora…—dijo entonces una voz inhumana,  que tomó por sorpresa al viajero —Pensé que no llegarías nunca y ya me había cansado de esperarte…

—Quién… ¿Quién habla? —se atrevió a preguntar de forma atemorizada el peregrino, mientras intentaba precisar el origen de aquella maliciosa vocecilla, la cual le respondió en tono socarrón:

—Aquí abajo, visitante…

El anciano bajó la vista, descubriendo así el origen de la voz: Se trataba de una alimaña de aspecto profundamente desagradable, la cual se arrastraba por los suelos de forma semejante a una serpiente, pero cuyo aspecto abominable combinaba simultáneamente  las características propias de una lombriz de tierra, un murciélago y un escorpión.
Se trataba de un demonio, no cabía duda alguna…La manifestación física de una maldad existente más allá de cualquier comprensión humana…

— ¿Qué te ocurre? ¿Me temes, acaso?  Y sin embargo, tú mismo me has buscado durante casi toda tu vida…De lo contrario, no estarías aquí ahora…

Y no bien estas palabras fueron dichas,  frente a los ojos del viajero apareció un magnifico trono de oro sólido,  el cual irradiaba una inquietante fosforescencia verduzca, la cual brindaba a dicho objeto la sensación de contar con vida y voluntad propias.

—Este trono es para ti…—indicó el demonio, extendiendo una de las protuberancias deformes en su costado hacia el peregrino, como intentando señalarle.

— ¿Para mí?— balbuceó atemorizadamente el  aludido— ¿Cómo puede ser para mí…?

—Es la culminación de tu búsqueda…La realización de tus sueños y ambiciones que has guardado en secreto desde los días de tu juventud…Aunque no me sorprendería que ya hubieses olvidado muchos de esos sueños…Los humanos tienen una memoria tan frágil…Tan endeble…Eso sí, debo decirte que una vez hayas tomado tu lugar en este trono, no habrá vuelta atrás…—señaló el demonio. —Quien acepta un regalo de los demonios, se convierte en enemigo de los dioses, y tal condición es irreversible…

— ¿Enemigo de los dioses? ¿Quién tendría la osadía de desafiar a un dios?

—Para quienes se vuelven nuestros aliados, no hay nada imposible…Si tú aceptaras ser el intermediario de nuestras fuerzas en este mundo, no sólo podrías desafiar a los mismos dioses…Tú llegarías a ser más que un dios…
“¿Ser más que un dios? ¿Es tal cosa posible?” se preguntó a sí mismo el peregrino, fascinado e inquieto al mismo tiempo por las palabras dichas por el demonio, quien entonces formuló las siguientes palabras:

—Ya no dudes tanto, hombrecillo… ¡De tanto pensar hasta podría escapársete el poco aliento de vida que te todavía queda! Y sería de veras patético si te murieses apenas a un paso de estar a punto de cumplir tu destino…

El hombre contempló nuevamente el trono dorado frente a sí con ojos ávidos…Aquel podía ser su destino, frente una vida que estaba punto de acabar… ¿Cómo rechazar tal oferta? No había razón alguna para dudar…

—Muy bien… Yo acepto este destino…—declaró con pleno convencimiento el viejo peregrino, al tiempo que asumía su lugar en el trono dorado, desplegándose entonces una poderosísima magia, cuya terrible maléfica naturaleza pareció conmover incluso a las propias estrellas en medio del firmamento.

El anciano rejuveneció entonces, adquiriendo la apariencia de un joven guerrero de talla gigantesca, en cuya alma no había ya ninguna clase de compasión ni duda que pusiese freno a sus ambiciones de conquista…

—Ahora te has convertido en nuestro aliado …—señaló el demonio, al tiempo que se enroscaba alrededor del brazo derecho del viajero convertido en gigante—Olvida para siempre el nombre que tuviste mientras eras un simple mortal…Desde hoy, tu nombre será Hanbi, el diablo rey destinado a subyugar a todos los reinos de este mundo…

—Hanbi…Sí, ese es un nombre propicio—replicó el aludido, dibujando una sonrisa despiadada en su rostro —Un buen nombre para el nuevo rey de la tierra…

El cielo se oscureció por completo entonces, desvaneciéndose el lejano resplandor de los astros en medio de un sinfín de nubes negras y amenazadoras, mientras que Hanbi alzaba su puño derecho de forma desafiante, listo para empezar sus primeras conquistas…Listo para infundir el terror en todo corazón, toda alma existente, iniciándose por medio de su determinación una nueva guerra entre el orden y el caos…El Bien y el Mal, nuevamente habrían de conjurarse para repetir su eterna pugna, perdurada desde los inicios del propio Universo…
«Mueres siendo un héroe... o vives lo suficiente para convertirte en villano»
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#2
Parece que nos has traido el preludio de una obra mucho mayor.

El cambio del personaje es demasiado profundo, que rejuvenezca y cambie fisicamente me parece bien, pero si tambien le cambia el caracter, como se da a entender cuando dices que ya no tiene compasion ni dudas, entonces ya no queda nada de quien era antes.

Por su parte, en el aspecto tecnico genial, no ha habido nada que me llamara la atencion.

La pena es que como relato sabe a poco, como dije, esto es mas un preludio de una obra mayor.
[Imagen: Banner.jpg]
Emperador de las Montesas, Gran Kan de los Markhor, Duce de los Ibices y Lord Protector de Ovejas, Corderos y Otros Sucedáneos de Cabra
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#3
¿Cuál es el "verdadero anhelo" del alma del peregrino? ¿Iría hasta el fin del mundo sólo para descubrirlo? ¿Qué le mueve, qué le empuja? ¿Por qué gasta así su vida?
Sin ese conocimiento, todo lo que se nos presenta es ambientación. Ambientación sugerente, sin duda, aunque quizás insuficiente.
La acción es limitada: viaja y viaja mientras recuerda vagos fragmentos relacionados con su situación actual pero sin ser auténticos "motores/desencadenantes" de la misma. Luego llega a su destino, se le ofrece algo que ni le va ni le viene, por lo que sabemos, y se transforma en el Rey Diablo. No hay más.
Se nos habla de paisajes ignotos y criaturas sobrenaturales, y todo lo demás no es sino el marco para dicha descripción.
Angel "Angels can fly because they take themselves lightly." blowfish
"To be educated means to be able to play gracefully with ideas."  
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#4
“reparar en una serie de construcciones cercanas en las que no había podido divisar antes” seria mejor “construcciones cercanas que no había podido divisar antes, pese a que se erguían frente a el, de forma imponente y amenazante”

“el cual irradiaba una inquietante fosforescencia verduzca, la cual brindaba a dicho objeto la sensación de contar con vida y voluntad propias.” Sería mejor “el cual irradiaba una inquietante fosforescencia verduzca, brindando a dicho objeto la sensación de contar con vida y voluntad propias.”

Por lo demás está bien escrito, una historia sencilla, lineal, sin mayores complicaciones, me quedo la duda de los nombres que menciona al principio, no queda claro que son, ya que dice que trata de recordar el nombre de su padre, así que o tenía tres nombres o no se acordaba o se confundía de nombre. Por un momento pensé que el resultado final de tantos años en busca de los demonios seria que simplemente lo matarían cuando los encontrara, como un ejemplo de una vida desperdiciada por una ambición inútil y morbosa, no que se transformaría en el gran general de los infiernos.

Saludos.
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#5
Buenas, comenzamos con el primer relato en publicar.

Tenemos a un protagonista difuso, acaso carente de personalidad. Carencia que resuelves con unas leves pinceladas al convertirlo en el rey de los demonios. No así... Creo que haberlo hecho perder la memoria es un gesto un tanto perezoso de tu parte. Quiero decir, parece una mera excusa para que surga este rey demonio. Pero... ¿por qué debería empatizar con él? ¿Qué hizo —o que le hicieron— para que deseara conjurar a tales criaturas? Eso, mi estimado autor, mejoraría mucho el fragmento y tu historia —historia que intuyo recién está empezando— para que empaticemos con tal deplorable ser de alguna u otra forma.

Espacio tenías para hacerlo, y tiempo también.

Así que por el momento, la ubicación en mi top 10 queda en suspenso.

Una cosa más, truco para no usar tantos "la cual", "el cual": toma al punto y seguido como un buen amigo.

Suerte!
"El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro." —Risuke Otake.
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#6
Curioso, cortito, eficaz, con un pacto demónico cuyas consecuencias no llegamos a atisbar.

Cuidado con la utilización de los diálogos y con ese "mas" que debe ir sin tilde cuando es intercambiable por "pero, aunque, sin embargo..." lo he visto ya en 3 relatos diferentes.

Me gusta la referencia a Hanbi y la apariencia del demonio, por lo demás, no hay mucho que señalar. Un relato correcto, que deja con ganas de más.
Ob-la-di Ob-la-da
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#7
Y aquì tenemos el nacimiento de un ser maligno, si señor!

Algunas cosas que me apunté mientras leìa:

"Él ya no podía recordarlo. Apenas si podía recordar su propio nombre…Y ahora, tras una prolongada soledad, él intentaba recordar el nombre de su propio padre, la persona a quien él más había querido en este mundo, muerto hace tantos años atrás…" - Este es un ejemplo de algo que he visto en el relato en abundancia: repeticiones. El mayor enemigo de los relatos poco revisionados (a mì me pasa contìnuamente, la verdad).

"Más allá-decían las buenas gentes de Thar-No habían más que regiones infinitas de hielo, donde solamente podía esperarle la mismísima muerte. Y sin embargo este viajero esperaba reunirse  allí con una entidad no humana…Un demonio para ser precisos" - Aquì te has dado un empache a base de comerte espacios... algun ejemplo màs hay por el resto del relato, pero en esta frase te has lucido. Otro fruto màs de la falta de un repaso (ayyyy cuanto te comprendo).

El narrador omnisciente debe tratar de ser objetivo, sin emitir opiniones juiciosas. Muchas veces emites juicios de valor usando al narrador, tampoco es que esto esté del todo mal, pero los adjetivos que éste usa deberìan ser meramente descriptivos y no cualificativos.

Por lo demàs... un relato de trama sencilla, incluso simple, pero bien llevado, con una estructura muy clara y con un equilibrio en el manejo de los tiempos. La prosa es buena.

Quizàs, he aquì el mayor punto negativo que he visto, deberìas habernos explicado un poco mejor quién es el anciano y porque ansia convertirse en demonio. Qué motivaciones le hacen actuar asì. Ha resultado un poco desdibujado como caràcter.

Un relato bine hilvanado, que he leido con gusto.
"Brillaba pálida como un hueso, mientras yo estaba solo, y pensaba para mí cómo la Luna, esa noche, arrojaba su luz sobre el verdadero placer de mi corazón y el arrecife donde su cuerpo estaba esparcido". - Manny Calavera.
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#8
Es un relato un poco...Escaso, diría yo.
Como han señalado otros comentarios, parece apenas el comienzo de otra historia más grande. Específicamente, los inicios de un personaje que podría llegar a ser el antagonista (Principal o secundario de otra historia)
¿Cuánto darías por controlar un espacio de tiempo inexistente? Millones de moléculas creando formas de vida de la nada...
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#9
Saludos anónimo

El relato, como ya lo mencionaron antes, se ve más como un prólogo. En cuanto al personaje, a mi parecer le falta consistencia, y una buena manera de haberlo solucionado, pudo haber sido profundizando respecto a su padre, yendo más allá de que tan solo intentara recordar su nombre. Creo que de ahí le hubieras podido sacar buen jugo. Respecto al demonio, no hay mucho que decir, es el estereotipo de siempre. Nada más tengo para aportar, suerte y nos vemos en otra!
«Quizá no estaba seguro de lo que me interesaba realmente, pero, en todo caso, estaba completamente seguro de lo que no me interesaba.»

El Extranjero, Albert Camus.
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#10
Llego tarde, pero llego... Iniciamos con los comentarios! Y por cierto,  felicitaciones por ser quien abrió el concurso,  ya es todo un logro.

Leído todo debo decir que el relato es apenas un fragmento de algo que puede ser más grande. Un buen boceto diría yo, preludiando un historia mayor. Tienes algunos detalles técnicos a corregir que te ha apuntado Pafman y Nikto,  necesitaría una revisión.
Luego, si lo tomará como un relato de cómo un personaje se transformó en el Rey Demonio (sin preocuparme en conocer si vendrá o no una historia mayor) considero que está faltando desarrollar al personaje en cuestión, haciendo el recurso del flashback o un soliloquio delirante consigo mismo, algo que nos haga querer o rechazar al protagonista, darle una identidad y que hacia el final amemos o rechacemos su conversión. Al menos que la entendamos.
Por otra parte, más allá de lo que considero a mejorar,  creo que tiene una buena línea de narrativa y una interesante ambientación, así como elementos clásicos que resultan interesantes.

Ánimo y buena suerte ?
«Hay momentos que marcan en tu vida el camino que elegirás. A veces hay momentos sutiles, pequeños, a veces no los hay.
Soy el Cuentacuentos. Y les mostraré a qué me refiero».

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