Este foro usa cookies
Este foro hace uso de cookies para almacenar su información de inicio de sesión si está registrado, y su última visita si no lo está. Las cookies son pequeños documentos de texto almacenados en su computadora; las cookies establecidas por este foro solo se pueden usar en este sitio web y no representan ningún riesgo de seguridad. Las cookies en este foro también rastrean los temas específicos que ha leído y la última vez que los leyó. Por favor, confirme si acepta o rechaza el establecimiento de estas cookies.

Se almacenará una cookie en su navegador, independientemente de su elección, para evitar que le vuelvan a hacer esta pregunta. Podrá cambiar la configuración de sus cookies en cualquier momento utilizando el enlace en el pie de página.

Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Concurso mensual III: Nuevos comienzos
#1
Kim se paró sonriente bajo el escáner de ADN. Era su primer día de trabajo en aquel lugar que durante tanto tiempo había tenido como meta: el núcleo del complejo industrial más grande de la galaxia. El complejo, que ocupaba un planeta entero con sus satélites, representaba la cúspide de la fusión entre dos áreas de naturalezas distintas: la ciencia y la magia.

Kim entendía cómo funcionaba la ciencia: había leyes físicas y químicas que la  soportaban y permitían hacer predicciones. Pero con la magia era diferente, no sabía cuáles eran las leyes que la gobernaban o si simplemente era una suerte de energía caótica cuyo principio era desafiar las demás leyes naturales.

Había leído los libros de historia y sabía que en una época lejana, antes de la colonización espacial, la magia había sido un secreto muy bien guardado por los pocos que habían nacido con el don innato para percibirla y manipularla. Pero ahora, casi dos milenios después de la última gran guerra de la Tierra, la magia se había abierto para la humanidad en general y su uso beneficiaba diariamente a los miles de trillones de personas que habitaban el supercúmulo de Virgo.

Pero, los magos seguían siendo pocos, menos de un cinco por ciento de la población intergaláctica, y solo las personas con mucho dinero, los gobiernos y las grandes empresas tenían acceso directo a ellos y sus poderes.

Por eso había puesto su mirada en su nuevo lugar de trabajo: era el centro de todo lo relacionado con la magia combinada con la ciencia y uno de los pocos lugares en los que alguien como él podría tener contacto directo con los magos.

Las medidas de seguridad en aquel lugar eran muy estrictas, y las pruebas para ser contratado habían sido muy exigentes y duras; pero finalmente lo había logrado. Por fin conocería a los magos.

Tras ser identificado como personal autorizado por el escáner de ADN se dirigió junto a los otros nuevos reclutas para recibir su uniforme y pasar a la inducción.

Fue al único que le dieron un traje verde. Eso significaba que iba a estar trabajando en el sector Alfa-Omega, el más cercano al núcleo donde se acumulaba la energía mágica para luego ser redistribuida y amplificada en las demás secciones del complejo hasta finalmente ser enviada a las diferentes partes del grupo local de galaxias  por medio de portales interdimensionales.

Se paró en la cinta metálica como le indicó la ciberasistente que venía incluida en el nanochip de la empresa que ahora tenía implantado en la base de la nuca.

Siguiendo sus indicaciones pasó por varias cintas móviles y un par de intraportales hasta finalmente llegar a su destino. Allí lo esperaba Su instructor, un hombre de mediana edad al que le empezaban a salir canas. Probablemente no tuviera más de cien años de edad.

La mirada que le dirigió el hombre fue de tristeza y pesar, como si en vez de ver a un nuevo colega, viera a un preso al que acababan de sentenciar a muerte. Kim no pudo evitar sentir un escalofrío mientras estrechaba las manos del hombre.

—Kim Eisgol. Hoy comienzo como asistente médico en el sector Alfa-Omega.

El hombre tragó saliva y le apretó la mano con fuerza, ocasionándole un ligero dolor:

—Bienvenido niño —suspiró— bienvenido.

El hombre se llamaba Markis Lara y le explicó que el sector Alfa-Omega estaba subdividido en varios microsectores. Él era el encargado del subsector A74 y como miembro más antiguo del subsector le correspondía hacer la inducción a los nuevos trabajadores.

Pasaron varios portales en cada uno de los cuales fueron examinados por escáneres de ADN y otros marcadores biológicos. Fueron esterilizados con un gas blanco y luego se pusieron unos trajes especiales de microfibra reforzada.

Kim se sentía extraño con tantos protocolos de seguridad. Casi parecía como si fuera a trabajar dentro de un reactor nuclear. Y la realidad no estaba tan lejos de aquel pensamiento:

—Este es tu microsector. El A74-272—. Le dijo Markis cuando finalmente llegaron a un espacioso lugar  en cuyo centro había un contenedor circular en el que una extraña materia luminosa se movía en espirales ascendentes en medio de un líquido incoloro. Alrededor de la gran esfera habían distribuidas diez cápsulas de poco más de dos metros de largo.—Tu trabajo es hacer mantenimiento a los magi contenidos en cada una de las cápsulas y monitorear sus signos vitales. En caso de alguna emergencia debes aplicar los primeros auxilios y comunicarte inmediatamente conmigo. ¿Entendido?

Kim asintió mientras miraba con la boca abierta y un escalofrío le recorría el cuerpo. Las cápsulas tenían mangueras que transportaban la sustancia luminosa hasta la esfera del centro. Era la magia. Los magi eran como vacas en una fábrica de leche, siendo ordeñados diariamente.

El hombre lo miró con compasión y le dió una palmada amistosa en el hombro derecho.

—En esto se basa el avance tecnológico que nos permitió conquistar el viaje hiperespacial. Los magi generan cantidades inusuales de prana, lo que les permite hacer cosas más allá que solo sobrevivir. Ese exceso de prana y su capacidad para moldearlo es lo que les da sus poderes especiales y les permite transgredir las leyes naturales. Los magis del sector Alfa-Omega son receptores, elegidos por su ingente capacidad para generar y acumular prana. Tu deber es cuidar de ellos y extender su tiempo útil tanto como sea posible.

Kim tragó saliva. “Tiempo útil”. Estaban hablando de personas, ¿verdad?, ¿Cómo podía usar esos términos cuando hablaba sobre seres humanos?

Haciendo caso omiso a la expresión horroizada de Kim, Markis siguió dándole indicaciones. Kim dejó de escuchar en algún punto y cuando volvió en sí, su interlocutor ya estaba terminando:

—Si logras extender su vida útil podrías ser promovido a jefe de subsector, como yo. Leí tu resumen. Tienes mucho potencial. Olvídate de ellos como humanos, no tienen alma. Tanta energía los vuelve locos y terminan en un estado de catatonia permanente. Al menos aquí aportan a la sociedad en vez de ser una carga. Recuerda todos los avances que la humanidad ha logrado gracias a ellos.

El hombre le dirigió una última mirada a Kim mientras negaba con la cabeza. Después soltó un suspiro.

—Los manuales de funcionamiento están instalados en el microchip. Pídele a tu ciberasistente que te los muestre y pregúntale cualquier duda. Si hay algo para lo que el asistente no tenga respuesta, entonces puedes preguntarme a mí. Compartirás la responsabilidad de este microsector con Ámber. Cada uno tendrá turnos de doce horas diarias. En estos momentos ella está en el área de reposo. Más tarde se conocerán.

Luego lo tomó por los hombros y Kim lo miró directamente a los ojos:

—Mira muchacho. Sé que este trabajo no es fácil, pero te acostumbrarás. Piensa que estás en el núcleo de lo que mantiene en movimiento a la sociedad actual. No cualquiera puede trabajar aquí. Es una gran responsabilidad y un gran privilegio.

Kim asintió mientras pasaba saliva con dificultad.

Markis activó entonces un intraportal y desapareció absorbido por un microagujero.

Cuando finalmente logró salir de su estupor, Kim comenzó a recorrer las cápsulas y a mirar en su interior a través de las láminas transparentes que servían de tapa. Habían hombres y mujeres. Las edades variaban también. Algunos tendrían más de cien años y otros menos de treinta. La chica de la cápsula siete llamó especialmente su atención: no debía tener más de veinte años. Era todavía una cría. Aunque él mismo, a sus treinta años, era muy joven también.

Durante los siguientes días Kim estudió los manuales con ayuda de la ciberasistente y monitoreó los signos vitales de cada uno de los magi a su cuidado.

Su vida se convirtió en una rutina insoportablemente monótona, en el que el peso de la verdad recién descubierta se iba clavando como una afilada aguja en su corazón.

Con el paso de las semanas, y superada su impresión inicial, volvió poco a poco a su antiguo ser y comenzó a hacerse preguntas: ¿De verdad todos estaban catatónicos?, ¿De verdad todos se habían vuelto locos?, ¿No habría acaso una forma de curarlos?

No había estudiado medicina para hacer de enfermero durante el resto de su vida. Un médico intentaba diagnosticar y curar. Idear el tratamiento más adecuado para cada paciente. ¿En verdad ninguno de aquellos diez seres tenía esperanza alguna?

Se sintió como un idiota y un iluso. Había pensado que trabajando allí podría ver a los magos usando magia e incluso pedirles que hicieran algo frente a él. Pero la energía mágica, el prana, aunque hermosa en su variada gama de colores, se sentía inerte en aquella prisión traslúcida. No quería pasar el resto de su vida así, como un celador encerrado en la misma cárcel que vigilaba. Por eso decidió volver a la esencia de su formación médica e intentar diagnosticar y curar a aquellos “pacientes”.

Comenzó analizando los valores biométricos de la chica de la cápsula siete. Ella era la más joven de todos los magi a su cargo, y la que probablemente tendría más probabilidades de recuperación. Pero primero debería reanimarla.

Lo hizo una noche. Después de varios días estudiando el funcionamiento de las cápsulas y sus sistemas de alarma. No quería que el jefe de subsector notara alguna anomalía.

Abrió la cápsula como hacía usulamente para el chequeo semanal pero esta vez activó el comando de reanimación.

Pasaron varios segundos sin que nada sucediera y Kim se preguntó si había equivocado la secuencia del comando; pero entonces, comenzó a notar un leve movimiento en los párpados de la joven, y un instante después sus ojos azules lo miraban con confusión y curiosidad.

Tuvo que esperar media hora a que la reanimación se completara. Entonces ayudó a la chica a sentarse y le puso una toalla encima, avergonzado por verla desnuda.

Con voz rasposa por falta de uso, la chica le preguntó:

—¿Quién eres?

—Me llamo Kim, ¿Y tú?

Ella parpadeó un rato y miró hacia un lado, como intentando recordar.

—En el Jardín me llamaban Mila. Después fui solo un número.

—Mila— repitió Kim— es un nombre bonito.

—¿Dónde estamos?

—Sector Alfa-Omega. Microsector A74-272.— dijo Kim de inmediato y al terminar se preguntó si ella entendería aquella jerga interna.

—Alfa-Omega —susurró la chica y un par de lágrimas cayeron por su rostro.— ¿Por qué me has despertado?, ¿Qué quieres?

Kim dio unos pasos para atrás, repentinamente incómodo por la pregunta. ¿Por qué la había despertado? “¡Ah, sí! ¡Un diagnóstico!” recordó un instante después.

—Porque quiero saber cómo estás.

Pasó las dos horas siguientes hablando con la chica y nunca le pareció que estuviera loca. La alarma que había programado sonó de repente avisándole que pronto sería el cambio de turno. Así que le pidió que se volviera a meter en la cápsula.

Para su sorpresa vio cómo su sola petición hizo que a la muchacha se le pusiera la piel “de gallina” y comenzara a negar con la cabeza mientras lágrimas recorrían su rostro y repetía en susurros entrecortados: No, no, no.

—No te preocupes, te despertaré después. Ahora debo irme porque hay cambio de turno. Más tarde volveré a despertarte.

Ella lo miró dubitativa y luego dijo —¿Lo prometes?

—Lo prometo.

Ella lo miró a los ojos, sopesándolo, y finalmente accedió.

Antes de cerrar la cápsula ella lo tomó por un brazo y le dijo:

—Recuerda tu promesa. Hay algo que debo hacer antes de morir.

Los siguientes días Kim cumplió su promesa y la despertó durante un lapso de dos horas. Ella poco a poco se había ido adaptando al estado de vigilia, y había ido recobrando el uso de sus facultades físicas y mágicas.

Al tercer día hizo girar un vaso sobre su eje sin tocarlo, y dos semanas después podía hacer levitar a Kim unos diez centímetros del suelo.

Kim no entendía cómo podían haber pensado que una chica como Mila estaba loca, si era una de las chicas más cuerdas e interesantes que había conocido en su vida.

Un mes después de su primera interacción, Kim supo que se había enamorado irremediablemente de ella y se encontró aprovechando sus ratos libres para sopesar planes para escapar junto a su amada y formar una familia en algún rincón lejano del universo.

—Hay algo que quiero pedirte —le dijo Mila muy seria un día. —Quiero ver el dispositivo de almacenaje central a donde va el prana.

—¿Por qué?— preguntó Kim.

—Cuando era niña y vivía en El Jardín la abuela que nos cuidaba nos contó historias sobre una inmensa flor de prana en un planeta cubierto por una bruma densa. Este es ese planeta. Y creo que la flor de prana es el núcleo central de almacenaje. Quiero verlo.

—¿Para qué?

Ella miró hacia abajo y luego, algo incómoda, dijo:

—A diferencia tuya yo no se lo que es tener padres. Ninguno de nosotros, los magi, lo sabe. En el Jardín somos criados por nanas como la abuela de la que te hablo. Antes de morir quiero ver la flor de prana de la que me habló ella.

—¿Por qué hablas de morir? Yo quiero que vivas.

Ella lo miró a los ojos y suspiró con pesar — Aquí solo me espera la muerte.

—¡No! —exclamó Kim— Llevo tiempo pensando en formas de sacarte de aquí. Si quieres podríamos tener una vida juntos afuera, formar una familia.

Mila soltó una carcajada espontánea. La primera que Kim le había oído desde que se conocieron.

Pero su risa espontánea pronto se transformó en sollozos. Se encogió un rato como si le doliera el pecho y Kim se apresuró a revisarla.

Cuando Mila levantó la cabeza tenía lágrimas en los ojos y le dijo:

—Si logras llevarme a ver la flor de prana, aceptaré escaparme contigo a donde quieras.

Los días siguientes Kim estuvo pensando fuertemente en cómo llevarla a ver el núcleo de almacenaje. Curiosamente, al investigar, descubrió que era más sencillo de lo que pensaba: las medidas de seguridad para llegar al sector Alfa-Omega eran muy rígidas, pero  una vez te encontrabas dentro, resultaba relativamente sencillo acceder a otras partes del sector.

Aún así tardó tres semanas en tenerlo todo preparado: Hizo una copia del chip de identificación del jefe Markis y consiguió, con ayuda de algunos contactos y de la magia de Mila, crear un dispositivo de distorción holográfica que daba a Mila la apariencia ilusoria del jefe Markis.

Una vez puesto en marcha el plan, Mila se hizo pasar por Markis y junto a Kim se dirigeron al área principal de almacenaje. Gracias a la identificación clonada en el chip, pudieron abrir los intraportales necesarios para acceder finalmente al núcleo central de almacenaje.

Era tal y como se lo había descrito la abuela a Mila: parecía una flor multicolor, alimentada por la energía pránica. El centro era un torbellino luminiscente que ocupaba el espacio de varios estadios, y diversos tubos se unían para formar tubos más gruesos y planos que llegaban en curvatura hasta la base de la esfera central, igual que los pétalos de una flor.

Kim sonrió extasiado mientras veía el prana vibrante siendo transportado a través de los tubos.

—Es hermosa —dijo mirando sonriente a Mila.

— Sí, lo es.— dijo ella y Kim notó que los ojos de su amada de repente habían dejado de ser azules y se habían vuelto multicolor como la flor de prana.

Mila entonces comenzó a levitar y extendió una mano hacia Kim. Él se la tomó  y prontó se encontró volando hacia ella hacia el núcleo mismo.

Mientras se acercaban Kim sintió que algo se despertaba en su interior: una conexión con el universo y con la vida que había estado dormida. Un cosquilleo lo invadió desde la punta de los pies hasta la coronilla y el ritmo del corazón se le aceleró desbocado.

Se pararon flotando sobre la bola de energía que era el núcleo central de almacenaje y Mila lo besó con ternura primero y con pasión después.

—Gracias por despertarme —le dijo a Kim mientras lo abrazaba con fuerza. Kim la besó en la frente, en las mejillas, en la boca. Y ella lo abrazó con fuerza y le susurró al oído— Lo siento.

—¿Por qué? —preguntó Kim confuso.

—Por usarte para liberar a mi pueblo —susurró Mila mientras lágrimas caían por su rostro. Entonces le dio un último beso en la boca a Kim y le dijo:

—Ahora eres un magi como yo. Sabes lo que se siente la magia en cada milímetro de tu ser. Mi sacrificio será el comienzo. Vuela lejos.

Y entonces, de la nada Mila abrió un portal interdimensional y empujó a Kim a través de éste.

Una vez puesto a salvo a su amado, Mila se hundió en la vola de energía, atravesando el grueso material que contenía el prana como si fuera incorpórea.

En posición fetal, como una niña en el vientre de su madre, Mila comenzó a moldear la energía del núcleo. Enviándole sus intenciones y sincronizando su ser con el palpitar de la energía. Luego, cuando supo que había llegado el momento, Mila extendió brazos y piernas de forma brusca, y el núcleo le hizo eco en una explosión mágica que rompió todos los tubos del macrocomplejo y despertó a todos los magi que dormían en las cápsulas del sector Alfa-Omega. Pero la explosión tuvo repercusiones más allá del macrocomplejo industrial. Los dispositivos que regulaban el acceso al prana de los magis, y que eran controlados por los no magos, se sobrecargaron y dejaron de funcionar.

Mientras su cuerpo se deshacía en minúsculas partículas, Mila sonrió.

Había cumplido su misión. Había dado el primer gran paso para la liberación de su raza. Una nueva era comenzaba ahora para los magis. Nunca más serían esclavos de los no magos. Nunca más.


[NOTA: En el mundo de la historia "magi" y mago" se usan como términos intercambiables.]
«Mueres siendo un héroe... o vives lo suficiente para convertirte en villano»
Responder
#2
¡Ciencia ficción + fantasía! Me emociona encontrarme este relato en primer lugar porque yo también estuve tentado (hasta las 2500 palabras) de escribir uno en la misma línea, dado que hace siglos que no leo fantasía y sí ciencia ficción a porrillo. Pero lo descarté, porque no encontraba la manera de desligar claramente los elementos fantásticos del poso de ciencia ficción; eso es lo que me ocurre con este relato: por más que haya "magos", siento que el contexto sci-fi los absorbe hasta asimilarlos a sus propias reglas.

En el apartado técnico, al margen de una puntuación algo laxa (en mi opinión, y sobre este tema hay tantas...) del uso de las comas, destacan el uso extraño de "inducción" (que entiendo que ha sido escogido con premeditación pero que no tengo claro que aporte un valor diferencial real con respecto a "instrucción") y de los "que" como en:
-Fue al único que (al que) le dieron un traje verde.
-...una rutina insoportablemente monótona, en el (la) que el peso de la verdad

En cuanto a la estructura, tenemos:
-Médico quiere trabajar cerca de los magos [¿Por qué? ¿Mera curiosidad? Esto podría desarrollarse más y dar mucho juego.]
-Médico entra a trabajar cerca de los magos.
-Médico descubre que los magos son/están más probeta/esclavo que otra cosa [¿Secreto mantenido al margen de toda la historia del superdesarrollo tecnológico humano? Compro, con reticencias.]
-Médico altera sus funciones [¿Sin vigilancia? ¿En el complejo más esencial de todo el ámbito humano?]
-Médico se enamora de su paciente.
-Médico ayuda a su paciente a destruir los cimientos de la sociedad galáctica, convirtiéndose él mismo en mago en el proceso.

En resumen: curiosidad que lleva al descubrimiento del horror, humanidad que busca mejorar las cosas, pasión por el camino y fin del status quo. ¡Un buen tema!
Las motivaciones del protagonista y la coherencia del contexto, como comentaba, me dan la impresión de mucho potencial por mejorar.

Gracias por la historia Smile
Angel "Angels can fly because they take themselves lightly." blowfish
"To be educated means to be able to play gracefully with ideas."  
Responder
#3
Vaya, nunca pense que volveria a leer algo del estilo de "Mystic City: la ciudad del agua" de Theo Lawrence. Si no has leido ese libro, te lo recomiendo autor, seguramente te encantara.

Aunque en esencia la historia es manida y mil veces repetida, no por ello deja de funcionar. Las revoluciones siempre tienen tiron... La unica pega que le veo es que todo va sucediendo demasiado rapido. Supongo que habrá sido culpa de la procrastinación Big Grin
[Imagen: Banner.jpg]
Emperador de las Montesas, Gran Kan de los Markhor, Duce de los Ibices y Lord Protector de Ovejas, Corderos y Otros Sucedáneos de Cabra
Responder
#4
Una buena mezcla de ciencia ficción de fantasía.
Yo también consideré la posibilidad de hacer una historia del mismo corte pero al igual que  Licordemanzana,  también pensé que los elementos de ciencia ficción terminarían imponiéndose por encima de los elementos fantásticos.
La parte inicial del relato es la mejor lograda a mi parecer, mientras que la resolución se siente un tanto apresurada y con algunos elementos predecibles, pero de todas maneras ha sido una lectura bastante satisfactoria, despertando el interés con respecto a de que forma la historia podría continuar. Me ha gustado mucho. Smile
¿Cuánto darías por controlar un espacio de tiempo inexistente? Millones de moléculas creando formas de vida de la nada...
Responder
#5
Me gusta. Me aprece muy bien narrado, pero hay varias cosas que me he ido apuntando y que entorpecen la lectura:
- El comienzo es un tanto precipitado, en el sentido que pasa de inmediato a contextualizar el mundo, a explicar que se trata de un futuro alternativo donde la magia y la ciencia conviven. Sinceramente hubiese empezado dejando ciertos rastros, indicios, hasta que màs tarde ya hubiese introducido un pàrrafo de contextualizaciòn. Al ponerlo tan de repente rompes el ritmo, que era bueno y que sigue siéndolo después.
- He notado un abuso de los puntos y a parte. Creo que dicho "recurso" de usarse cuando se cambia totalmente de temàtica o cuando se quiere enfatizar la fase siguiente. En cambio en el relato he encontrado puntos y aparte después de los cuales el lector sigue hablando del mismo tema.
- Las comas. Aquì es donde màs suelen machacar mis relatos y creo que en tu caso pasa algo parecido, las metes sin ton ni son. Como en este: "Pero, los magos seguían siendo pocos, menos de un cinco por ciento de la población intergaláctica" (la primera coma sobra).
- Se te ha colado un errore hiriente, ese "vola" final que resalta tanto ante un relato pulido y sin apenas error alguno.
Me ha venido la imagen de Matrix (con los cuerpos alimentando el mundo artificial de las màaquinas) al pensar en los "magi".

En fin, relato leìdo. Relato precipitado, con una revoluciòn llevada a cabo en pocas palabras. Lo mejor la prosa, fluida, limpia y sencilla, como las que màs me gustan. La historia es un poco desigual, con un inicio fuerte y sòlido, un desarrollo demasiado descriptivo y un desenlace bueno pero con un final al que le falta una guinda. Por ejemplo cuesta entender el amor entre los dos protagonistas, creo que se deberìan haber caracterizado mejor a ambos.
Aùn asì, repito, la prosa me ha encandilado y el relato me ha parecido bein estructurado. Rozando el Notable.
"Brillaba pálida como un hueso, mientras yo estaba solo, y pensaba para mí cómo la Luna, esa noche, arrojaba su luz sobre el verdadero placer de mi corazón y el arrecife donde su cuerpo estaba esparcido". - Manny Calavera.
Responder
#6
Hooola, anónim@ autor/a. Curiosa historia con esa mezcla de fantasía y ciencia ficción. La ambientación me ha gustado bastante, así como los términos que has escogido para describir los elementos correspondientes (intraportales, prana, magi...).

Voy a empezar con las cosas que he apuntado que considero que con un pequeño ajuste podrían darle un buen empujón al relato:


Estoy convencido de que utilizas un registro del español diferente del mío, pero creo que algunas frases de los diálogos algo artificiosas podrían ser replanteadas para que resultasen más naturales. Ejemplo: "No cualquiera puede trabajar aquí."

"La chica de la cápsula siete llamó especialmente su atención: no debía tener más de veinte años. Era todavía una cría. [i]Aunque él mismo, a sus treinta años, era muy joven también.
"
Más que fluir con la narración, tal y como está escrito, me da la sensación de que era la excusa perfecta para equiparar las edades de la pareja romántica. Lo cual es perfectamente lícito, pero quizás quedaría más natural si narras cómo Kim tantea la edad de la chica y concluye que debe ser tan sólo unos años menor que él. No sé, dime qué piensas más tarde :3

"A diferencia tuya" De ti. Nada grave, probablemente un desliz, te lo señalo para que tengas cuidado en futuras ocasiones ^ ^

"estuvo pensando fuertemente" jeje, bueno, esta expresión me hizo gracia Big Grin es la típica broma que haces con tus amigos de... "voy a pensar muy fuerte òÓ" Y es que quizás fuerte no sea el adverbio más indicado, sino quizás, "intensamente", "incansablemente"... depende de lo que quieras transmitir, claro Tongue

También me ha parecido muy curiosa la distribución de los párrafos del relato. Párrafos en su mayoría descriptivos y muy breves, le dan un tinte de frialdad muy interesante al relato, y quizás muy apropiado para una temática de ciencia ficción. Me pregunto si fue a propósito o sin querer ^ ^

En síntesis, he disfrutado bastante con la ambientación mixta del relato (los implantes de microchips, la forma del prana...), una apuesta algo arriesgada que a mí me ha gustado mucho, aunque en lo que respecta a la historia, me ha dado la sensación de que todo transcurre de una manera muy "fácil", como si todo estuviese predestinado a ocurrir, movido por un Deus Ex Machina. Quizás el ejemplo más claro es... "Curiosamente, al investigar, descubrió que era más sencillo de lo que pensaba".  

También me hubiese gustado saber algo más de Kim, ese protagonista que tanto interés tiene por la magia... ¿de dónde le viene? ¿Cuándo se empezó a interesar por ello y por qué? Ya que al final tan sólo manejas dos personajes (más allá de la breve aparición de Markis y la mención a Ámber, de quien al final no se nos cuenta nada), quizás podrías haber ahondado un poco más en ellos. Sé que no es fácil en un reto con límite de palabras, pero... lo eché en falta.

En definitiva, el relato me parece partir de una idea muy buena, aunque a medida que avanza la narración parece que le falta "algo". Lo bueno es que mejora gracias a su punto fuerte: la intensidad del final con que termina. Enhorabuena por esa conclusión Big Grin. Un saludo y felicidades por el relato ^ ^
Ob-la-di Ob-la-da
Responder
#7
Buenas, onceavo y último relato. Curioso que se llame Nuevos comienzos, forjando del reto cual serpiente que se muerde su propia cola.

Y tenemos un Arcanepunk duro, enhorabuena! Me gustaron mucho varias de las ideas, aunque el relato en sí termino siendo un tanto apresurado. Entiendo el límite, todos lo hemos sufrido; pero acá me dejó que lo usaste en cuestiones menos importantes de lo que podrías haberlo usado. Es decir, la forma en la que entraron al núcleo, aunque la excusa fue buena (lo de que dentro ya no había tantos registros) fue un tanto brusca. Hubiera dado más indicios para que no resultara tan sacado de la galera. Ojo, te marco esto porque tiene mucho potencial. Y el final me ha gustado. Un buen cierre, y un buen comienzo.

Éxitos!
"El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro." —Risuke Otake.
Responder
#8
Hola, escritor.

Antes que anda he de felicitarte por tu idea. Siempre en algún momento se nos ha ocurrido una idea parecida dado que la ciencia ficción y la fantasía comparten ese hermoso rasgo de dar rienda suelta a reglas y situaciones nuevas. Puntos por eso.
Creo que al inicio del relato me hice la idea de que ambos rasgos estarían bien equilibrados (Fantasía y Ciencia Ficción) No obstante desde el momento en que conoce a los magos y su función de "Powerplant", la ciencia ficción domina y toma el clarín en la historia. Lo cual no es en sí un error, pero choca directamente con la intención del concurso y con la expectativa inicial que me diste al inicio de tu relato.
Después de ello me parece que intentaste acelerar ciertas cosas. Eso es algo que me trae los pelos de punta siempre que participo en estos concursos, tanto como comentarista que como autor: ME da la sensación de que habían grandes planes pero al final todo tuvo que acelerarse. De hecho el grueso de mis participaciones siempre se han visto marcadas por este problema. Siento que debiste dibujar la relación con más delicadeza pues no pasan ni diez líneas y ya nos damos con la sorpresa de que se quieren (O al menos Kim a ella).
No obstante y todo esto, compensaste con un final muy bien hecho. Escenas nítidas y acción moderada. Tal vez si hubieras decorado un poco mas lo sucedido en el medio, podría haberte quedado un relato mucho mejor.

Un saludo y suerte.
Tonto aquel que presta sus libros... y mas tonto aún aquel que los devuelve


[Imagen: jpg]
Responder
#9
De cierta manera me recuerda a Dune y también, aunque no entre demasiado en contexto, a Un mundo feliz. El argumento no es complejo, lineal, pero el relato se lee bien y si tengo que poner pegas por el apartado técnico, yo diría que es por la puntuación de los diálogos, que no es correcta (creo que, de hecho, no les has puesto puntuación, al menos en la mayoría). A mí me pareció que se trata del prólogo de otra historia, aunque quizás esta impresión hubiera cambiado con el final si hubiese sido más autoconclusivo.

Poco más tengo que decir, nos vemos la próxima!
«Quizá no estaba seguro de lo que me interesaba realmente, pero, en todo caso, estaba completamente seguro de lo que no me interesaba.»

El Extranjero, Albert Camus.
Responder
#10
Relato número once y contigo cerramos el reto...

Debo decir que hay un par de errores técnicos y de despistes que ya te han señalado. Por otra parte la estructura del relato esta desbalanceada en lo que refiere al ritmo y presentación. El comienzo es sólido y lleno de datos que alejan la fantasía épica planteada por el reto y el final es demasiado acelerado, así como el tratamiento de los dos personajes de Kim y Mila.
A favor debo decir que el desbalance que alejan de la fantasía épica no se debe a tu pericia sino más bien a una limitación del propio reto por su espacio. Creo que es una muy buena idea par desarrollar la que tienes en mano. Considero que debes trabajar la relación entre los protagonistas ya que es muy veloz la situación sentimental de ambos. Por lo demás es un bonito relato que plantea preguntas y tiene un buen cierre como conclusión.

Éxitos en el reto!
«Hay momentos que marcan en tu vida el camino que elegirás. A veces hay momentos sutiles, pequeños, a veces no los hay.
Soy el Cuentacuentos. Y les mostraré a qué me refiero».

Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)