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[Fantasía épica] Infierno de dioses- Borrador caps. I-II-III
#31
Buenas, Momo,

Estos dos trozos también me han gustado, bien contados y cada vez uno siente más empatía por el bufón. Uno se pregunta qué es lo que Nérdegar querrá hacer con él y por qué lo empuja hasta esos límites.

Lo que no sé muy bien es si eso de que tiene una piel dorada es un rasgo característico de los celestiales. En tal caso, ¿no es un poco raro que el protagonista no se fije en la diferencia y no le choque un poco?

Lo único, espero que no cambies de punto de vista ahora y te olvides de Arjesen… no nos hagas esa jugada a la Martin xD Je, bueno, es broma, depende de cómo se hace puede estar bien.

En definitiva, la historia engancha. A ver cómo continúa Smile
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#32
(17/02/2017 04:16 PM)Rohman escribió: Holas Momo. He leído todos tus capítulos y debo decirte que son muy buenos, sobre todos los 2 primeros. A parte de tener una prosa muy directa, tienes unos diálogos excelentes. Solo me faltaría alguna baja descripción de algún personajes o entorno en un toque más poético, pero estamos antes un gran trabajo, hay calidad, mucha en tu pluma( buenos teclas de ordenador)
Esto lo bueno.
Lo negativo para mí sería la historia en si; pues aunque empieza muy bueno, me falta algo más de acción o algo para atraparme, pues necesito algo más que tu excelente prosa para acabar de atraparme del todo. Algún misterio que dejes al aire, no se. Algún enemigo que del rey de bufón que se presente y cree alguna duda, no se, dicho cosas por decir, pero creo que me entiendes.
La escena del juego de la mesa es excelente.
Sigue Momo, estoy seguro que puedes sacar un trabajo digno de novela.

Rohman, que sorpresa verte por aquí
La verdad es que agradezco muchísimo tus palabras de ánimo (y ya no digamos que te lo hayas leído todo Big Grin) .
El problema que mencionas sobre la historia en sí, puede deberse a que inicialmente no era un proyecto de libro, sino relatos sueltos sobre temas que me apetecía tocar. Y en el segundo capítulo me dio por diseccionar un personaje. En cuanto a la trama tienes razón al señalar que no añade mucho, excepto quizá al principio durante la conversación entre los dos reyes. Más bien su función principal sería ilustrar la situación de la que partimos. No es precisamente un capítulo muy movido. Si continúas leyendo, el tercero, aparte de que tiene más acción, también hace avanzar bastante la trama hacía el final y creo que añade mucho de ese misterio que me sugieres.
Y eso de novela ya suena a palabra seria Confused. La verdad es que nunca me vi escribiendo una, pero casi sin saber cómo la tengo muy avanzada. Lo que no sé es lo que haré con ella después.
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#33
(10/02/2017 06:43 PM)fardis2 escribió: Buenas compañera Momo, pues ya estamos aquí como te había dicho.
El primer trozo de la novela me ha parecido muy atractivo, muy visual para el lector. El trozo central más de transición, aunque también lo he encontrado muy bien narrado. El tercero vuelve a coger vuelo con la aparición del bufón y la situación en la que se encuentra. Cierto que todo el primer capítulo tiene ciertos tintes romanticones también, entre Férenwir y Briseyd y más tarde entre Briseyd y el bufón. No es algo que me moleste ni nada menos, solo que me pareció que la historia hace más hincapié en el aspecto romántico de las escenas, que en el aspecto, que supongo es el argumento real de la historia, el cual es el de los celestiales. Lo que no se sí es intencionalmente o no. En cualquier caso se entiende todo bien.
Las conversaciones están muy bien llevadas y no desentonan en absoluto con la recreación de las escenas. La lectura en general no se hace pesada y se procesa bien la información. En general me ha parecido un buen comienzo. Seguiremos leyendo a ver qué tal sigue la historia.
Un saludo y nos leemos, compañera.

Pues no he leído nada de Robin Hobb, aunque lo he oído nombrar alguna vez. Tendré que hacerme con ese libro. Ahora ya me pica la curiosidad.
Ves, la parte de los Marcados es un añadido posterior. No sé si a ti te pasa, pero mi mundo crece y no solo hacia delante, también hacia atrás y aún más en partes de la historia que ni siquiera aparecen en el libro. Pero sin embargo yo creo que de alguna manera se nota que están ahí. Es como si latieran a través de lo que escribes.
Y el trabajo no solo está en los diálogos, sino en el texto entero Tongue . A ti también te llegará el momento de volverte loco con las correcciones. A ver si te crees que yo escribo así de buenas a primeras. ¡Qué más quisiera!
Muchas gracias por pasarte y comentar. La verdad es que me ayuda mucho.
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#34
Hola de nuevo, Kaoseto.

Cita:Estos dos trozos también me han gustado, bien contados y cada vez uno siente más empatía por el bufón. Uno se pregunta qué es lo que Nérdegar querrá hacer con él y por qué lo empuja hasta esos límites.

Los objetivos de Nérdegar siempre están ahí, aunque a primera vista no puedan verse. Y sí que tiene un objetivo muy claro para tratar al bufón de esa manera. Un objetivo que al final consigue. Y la verdad es que me alegra oír que se empatiza con el personaje.

Cita:Lo que no sé muy bien es si eso de que tiene una piel dorada es un rasgo característico de los celestiales. En tal caso, ¿no es un poco raro que el protagonista no se fije en la diferencia y no le choque un poco?

Parece que ahí me he pasado y lo voy a cambiar seguro. ¡Cuando digo "dorada" no visualices a Edward Cullen reverberando en un bosque por favor! Solo quería decir que tenía un leve tono moreno dorado o como se diga. Solo leve y perfectamente normal, pero no pálido, ni moreno. No sé si hay una palabra para ese tono de piel. O me lo invento. Ya veré lo que hago.

Cita:Lo único, espero que no cambies de punto de vista ahora y te olvides de Arjesen… no nos hagas esa jugada a la Martin xD Je, bueno, es broma, depende de cómo se hace puede estar bien.

Es un novela coral. Dividida en 3 partes. La primera, dedicada a los cautivos, tiene 6 capítulos. En el tercero volvemos a Férenwir. En el cuarto conocemos a Kerrar, el hermano de Arjesen. El quinto y el sexto están dedicados a Arjesen (el sexto compartido con Briseyd). Es divertido hacer que los caminos de los personajes se entrecrucen.

Ahora mismo estoy corrigiendo la primera escena del tercer capítulo y la cuelgo en cuanto pueda, porque como dices me interesa mucho saber que piensa la gente del cambio de personaje. Luego me tomare un descanso, que tampoco quiero saturar al personal.

Cita:En definitiva, la historia engancha. A ver cómo continúa

Comentarios como este son los que hacen que uno se ponga a escribir como un posesoWink . Gracias por leerme.
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#35
La verdad es que después de un comentario que ha hecho Kaoseto me han entrado ciertas dudas sobre como puede afectar el cambio de protagonista al nexo que la historia pueda crear con los lectores. Generalmente uno se suele encariñar/identificar con alguno de los personajes principales y si este no se mantiene constante más o menos durante todo el relato, todo el peso de mantener al lector enganchado recae en la historia únicamente. Ya sé que Martin lo hace, y Erikson y otros muchos, pero como yo no soy ninguno de ellos, os agradeceré los comentarios que os salgan de buenas a primeras.
Por cierto, como ya comenté en el tercer capítulo quise experimentar con la hemoglobina. No apto para estómagos delicados Tongue


3 . El hijo menor (I)


Lo dejaron de rodillas en el centro del salón, frente a la elevada mesa de Hroan, y fijaron sus cadenas a la decorada argolla que habían colocado en el suelo, en su honor, hacia ya varios años. Lo suficientemente cortas para que no pudiera ponerse en pie. Férenwir se dejó caer sentado sobre sus talones, enfrentado al rey de Kriuh. Se habían conocido tiempo atrás, cuando él era aún un dios y Hroan un príncipe pretencioso. Las tornas se habían vuelto por completo de una manera que nunca hubiera imaginado. El camarero mayor del rey se aproximó al prisionero, al tiempo que uno de los guardias le obligaba a alzar la mano derecha tirando de los eslabones. El hombre enjuto y cetrino que se había acercado ni siquiera lo miró. La verdad es que lo trataba como si fuera una res. Le aflojó el vendaje de la muñeca y después tomó el cuchillo que un pálido paje le alcanzaba sobre un cojín de terciopelo ocre. Con un movimiento certero y profundo, fruto de la costumbre, el camarero real le reabrió la herida aún no cicatrizada y la sangre cayó en la copa de oro que otro paje rubio sostenía bajo ella. Férenwir mordió el bocado que llevaba al sentir el corte, sin dejar de mirar al rey. Este le sonrió apenas, despectivamente, contemplando luego como el abundante flujo de sangre caía a borbotones en la copa, con un sonido casi ensordecedor en medio del silencio del salón. El paje que sostenía el cojín parecía a punto de caerse redondo al suelo. Después de tantos años la herida era muy honda y llegaba al hueso. La carne tajada y los tendones se veían con claridad. El jovencito de cabellos castaños soportó como pudo la sensación de mareo y fijó la mirada en la pared. Sabía que el rey no consentía el menor desliz y cualquier detalle que le desagradara lo pagaría muy caro. Férenwir, al advertirle tan rígido, le echó una ojeada. Estaba claro que el miedo le agarrotaba todo el cuerpo.
La copa era grande y el camarero no volvió su brazo hacia arriba para vendarle de nuevo hasta que casi rebosó por el borde. El apuesto paje rubio colocó la copa en la bandeja de oro y ascendió hasta la mesa. Colocándose a la diestra del rey, se la sirvió con una inclinación.
Maldito bastardo, pensó Férenwir, mientras el camarero le anudaba el vendaje con fuerza. ¿Qué piensa que va a conseguir con eso? ¿De verdad cree que mi sangre le va proporcionar algún tipo de poder sobrenatural?
Cuando el camarero lo soltó, se presionó la muñeca con la otra mano. Intentó cerrar el puño, pero apenas lo consiguió.
O quizá Hroan lo hacía simplemente porque le venía en gana darse ese capricho y podía permitírselo. De igual manera que le hacía cortar los cabellos y los utilizaba como relleno para sus almohadas. Quizá consideraba aquello una exquisitez o, quizá... era solo una manera más de humillarle. Férenwir no estaba seguro. Nunca había llegado a comprender realmente a aquel rey. No conseguía ver que había más allá del monstruoso orgullo que alentaba tras cada uno de sus actos. Apartó la mirada a pesar de todo. Después de tanto tiempo aún le resultaba desagradable ver a Hroan bebiéndose su sangre.
El rey Hroan tomó la copa y la paladeó, acrecentando su deleite sorbo a sorbo al comprobar que el celestial que permanecía arrodillado ante su mesa tenía los ojos clavados en el suelo. Gotas rojas le temblaban entre la barba oscura. Finalmente apuró la copa hasta el fondo y chasqueó la lengua. El sabor de la sangre era dulzón y cálido y, fuera o no fuente de poder e inmortalidad, sentía como le quemaba por dentro. Pero lo que en realidad le satisfacía, lo que realmente lo empujaba a repetir aquel ritual una mañana tras otra, era el supremo placer de tomar algo tan íntimo de su enemigo y hacerlo suyo de una manera casi animal. Tomó el paño de oro que le tendía el paje de ensortijados cabellos rubios y se secó cuidadosamente. Observó a Férenwir un momento y luego hizo un gesto. Todos los presentes salieron del salón, excepto su camarero personal y el capitán de su guardia.
En cuanto el salón estuvo vacío el camarero se acercó a Férenwir y lo libró de la mordaza de metal y cuero. Aquello era bastante inusual. Férenwir se humedeció los labios, expectante. Sus palabras no eran nunca del agrado de Hroan, así que jamás le quitaban aquel artilugio en su presencia. Solo lo hacían cada tres días para que comiera apenas un mendrugo y un trozo de carne reseca en la misma jaula en la que le mantenían confinado, a la vista de toda la fortaleza, y siempre sujetándole antes las manos por detrás de los barrotes, con lo cual el acto de comer se transformaba en algo realmente complejo.
Hroan abandonó la mesa. Su soberbia figura se recortaba contra el resplandor de las vidrieras multicolores que había a su espalda. Descendió del estrado. Tenía una andar regio e imponente y cada uno de sus gestos irradiaba poder. Y atesoraba mucho. De los tres reyes que habían quedado tras la guerra era el más temido.
—Estoy harto de que rechaces a cuanta hembra pongo a tu disposición —dijo por fin en tono seco.
—Entonces deja de importunarme con ese tema —le respondió el celestial con igual dureza.
—Antes cederás ante mí, Férenwir. —La voz del rey sonó bronca. Empezó a andar alrededor de su prisionero. —Y a no tardar mucho. Te juro que has colmado mi paciencia para cien años. Recuerda que partir de ahora todo lo que ocurra es obra tuya.
El rey se encontraba a su espalda y el celestial se giró un momento para observarle sin comprender a qué se refería.
—Nunca presté demasiada atención a tu forma de ser y puede que eso haya sido un error —continuó el rey mostrando los dientes en un mohín de aversión. —Después de todo fuisteis creados para proteger a cuanta criatura viviente hay en Aar. —Lo agarró del cabello y le echó la cabeza hacia atrás para verle el rostro. —Teneis el corazón demasiado tierno y eso os hace débiles.
Lo soltó con brusquedad.
—La única debilidad que tengo es derribarte de ese trono ensangrentado en cuanto me sea posible —dijo el celestial con furia.
—Si te vieras con los mismos ojos con los que te veo yo ahora, comprenderías lo patético de esa afirmación —le contestó Hroan con desdén.
Férenwir sintió una punzada de vergüenza. Imaginó que su aspecto distaba mucho de ser el que había sido antaño.
—No estaré encadenado a tus pies para siempre —dijo ásperamente.
—No tengas tanta prisa en que llegue ese día, porque solo muerto te librarás de estas cadenas. —El rey se detuvo frente a él. —Y antes de eso harás todas y cada una de las cosas que te pida.
Aquellas últimas palabras habían sido pronunciadas con una certeza absoluta. El celestial maldijo en su interior, porque supo que ese día no iba a ser igual a los cientos de días anteriores. El fuego que esa mañana ardía en los ojos de Hroan lo decía a gritos. Lo observó ante él, tan cerca y por completo fuera de su alcance, y apretó los dientes mortificado. El día que se viera libre de la asquerosa correa que le ceñía el cuello lo haría pedazos con sus propias manos. El rey hizo un gesto y el capitán abrió la puerta del salón. Dos guardias entraron custodiando a una mujer cubierta por un manto de brocado dorado. Estaba pálida y se encogía bajo el amplio ropaje. Hroan se adelantó y la agarró por la nuca. Con un movimiento violento, la hizo detenerse frente a Férenwir. Las manos de la mujer se asomaban entre los bordes del manto, crispadas, intentando mantenerlo cerrado.
Hroan desenvainó y le colocó la hoja bajo la barbilla. Se la levantó hasta que la mujer tuvo que ponerse de puntillas para que no le cortara la piel. Se la oía jadear con claridad, desconcertada, sin atreverse a hacer el menor movimiento que enojara a su señor. Los guardias le arrancaron la capa de los hombros y apareció desnuda en el salón. Intentó cubrirse con las manos. Por sus carnes rotundas, los pechos hinchados y la curvatura de su estomago, era evidente que había sido madre no hacía mucho, pero era muy hermosa, rubia y de ojos azules, como Férenwir. Y esbelta y de piel clara. No era una campesina, sino una dama de la corte.
—¿Es de tu gusto? —le preguntó Hroan, manteniendo a su víctima en vilo.
La dama, casi sin respiración y sin osar hacer el menor movimiento, volvió tan solo los ojos hacia Férenwir al darse cuenta de que el rey se dirigía a aquel desconocido. Cerró los párpados un momento y las lagrimas temblaron en sus pestañas.
Férenwir apartó la mirada.
—Déjame tranquilo.
Ni siquiera había terminado de hablar cuando un chorro de sangre le cayó sobre el rostro. El celestial se echó hacia atrás al sentir como las cálidas gotas tocaban su piel. Con un sordo golpe la cabeza de la mujer cayó al suelo y un instante después el cuerpo se desplomó también. La cabeza rodó hasta detenerse poco a poco junto al estrado. Férenwir absolutamente consternado contempló los ojos azules y húmedos que aún parecían mirarle. Sorprendidos. Un charco rojo creció desde el cuerpo decapitado, empapando la gruesa alfombra.
—Traed a otra —ordenó con impaciencia el rey de Kriuh sin dejar de observar a su cautivo. —Seguiremos así, hasta encontrar a una que satisfaga las exigencias de nuestro ilustre prisionero.
Férenwir comprendió de inmediato. Hroan ni siquiera había perdido el tiempo con palabras de misericordia para ablandarle ni con amenazas para amedrentarle. Simplemente había usado la espada y le había dejado claro de buenas a primeras lo que ocurriría cada vez que se negase a obedecer.
—Es inútil que sigas con esto. Eres tú quien sostiene la espada. No yo —dijo el celestial casi en un ronco jadeo.
—Y tú eres el único que puede detenerme —le respondió Hroan con una mirada acerada. Sus botas se estaban empapando en sangre.
Férenwir volvió la cabeza al oír que la puerta se abría de nuevo. Los guardias hicieron entrar a una muchacha de piel blanca y cabellos oscuros. En cuanto descubrió el cadáver tendido sobre la alfombra, la menuda joven empezó a gritar e intentó escapar de la estancia. Los guardias tuvieron que acorralarla como a un cervatillo y llevarla ante Hroan a pulso. Entre los pliegues agitados de su manto de seda verde asomaba un cuerpo aterciopelado.
—¡Mantenedla sujeta! —rugió Hroan.
Al escuchar aquella voz que llenaba la estancia como un mazazo la muchacha se encogió y trató de tragarse sus sollozos. Sus pies desnudos resbalaron sobre la alfombra encharcada y los guardias la aferraron para que no cayera. Le arrancaron el manto de los hombros. Era muy joven, pero había perdido la lisura de su estómago y la redondez de su caderas revelaba que había dado a luz. Sus pezones aún rezumaban leche. Al pisar la mano todavía caliente de su predecesora se le escapó un chillido y se dobló hacia delante.
—Si también la desprecias, perderá la cabeza.
La joven levantó el rostro. Entre los mechones oscuros que le caían sobre la frente, sus ojos húmedos miraron a su alrededor hasta que se encontraron con los de Férenwir.
—Por favor, quiero volver con mi niño... —suplicó con un hilo de voz que se le quebró enseguida.
Hroan colocó la espada sobre la nuca de la muchacha. Acarició sus cabellos con el filo y la joven se quedó de repente inmóvil, sin aliento. Fue como si los dedos de la muerte la hubieran rozado. Volvió a fijar sus grandes ojos castaños en Férenwir. Sus labios temblaban.
—Tengo centenares de mujeres y mucho tiempo. Si hoy no encontramos hembra que te convenga, proseguiremos mañana —pero Hroan hablaba con una contención que desmentía su mirada. Como la fina lámina de hielo que oculta las mortales corrientes de un río desbocado.
Férenwir apretó los dientes para que no se le escaparan las palabras que estaba a punto de pronunciar. Sentía que se partía en dos. Se había jurado que no engendraría hijos para Hroan. La paciencia no era el fuerte del rey de Kriuh y sus dedos se cerraron alrededor de la empuñadura. Levantó la espada. Un grito se escapó de la garganta de la joven dama, con tal crispación que apenas pareció humano.
—¡Basta! ¡La tomaré! —exclamó Férenwir. Sus ojos, intensamente azules, destacaban aún más entre las manchas de sangre que le cubrían el rostro y por ello tenían una expresión extraña y temible.
La espada de Hroan se detuvo en el aire, justo sobre la cabeza de la joven que ahora se desgañitaba y se retorcía histéricamente, resbalando y pisando en su ciega desesperación el cuerpo sin cabeza que yacía desmadejado tras ella. De repente la espada del rey cambió de rumbo de forma inesperada y se clavó entre las costillas del celestial. Férenwir cayó hacia delante con un hondo quejido.
Hroan respiraba profundamente sobre él.
—Deberías haber obedecido desde el principio.
Los lamentos entrecortados de la muchacha, embardunada de sangre hasta la cintura y derrumbada entre los dos guardias que aún la sujetaban, era lo único que se escuchaba en la estancia.
Responder
#36
Buenas Momo, me he leído el primer capitulo de tu obra y he de decir que es bastante interesante, aunque se me ha hecho algo larga toda aquella tortura en contra del pobre bufón. Sin embargo todo eso ha hecho que deteste al personaje de Nérdegar por lo terriblemente cruel que puede llegar a ser (de verdad sentía mucha impotencia cada vez que ordenaba que le hicieran algo al pobre Arjesen) lo cual indica que es un personaje bien elaborado xD. Creo que la reina a los 17 años no puede ser considerada ya como una niña en el medievo ya que de seguro ha manchado sus sabanas con la primera sangre desde mucho tiempo atrás, pero si lo que quieres dar a entender es que a esa edad aun se es inmaduro entonces se entiende perfectamente. Creo que deberías describir un poco mas los rasgos de algunos personajes, pero quizás me estoy apresurando ya que solo he leído el primer capitulo.

Por otro lado veo que sueltas pequeños datos sobre el mundo en el que se encuentran. Faro Are vendría a ser el continente en donde se encuentran y las tierras de Ofraëm y Nydgaal dos de sus reinos ¿No?

En fin, tu historia se ve interesante y esta muy bien escrita, he leído el primer capitulo casi de golpe y pienso ir por los otros, veamos como se pone Smile Nos leemos.
Responder
#37
Gracias por pasarte a comentar, Sentolyrics.
Como leer debe ser siempre un placer, si el segundo capítulo te pone de lo nervios (y creo que lo hara Big Grin, porque sigue la misma tónica y además hay poco avance en cuanto a la trama), me va perfecto que si quieres me comentes el último fragmento que es el comienzo del tercer capítulo. Tengo curiosidad por saber que tal les sienta a los lectores.

Cita:Buenas Momo, me he leído el primer capitulo de tu obra y he de decir que es bastante interesante, aunque se me ha hecho algo larga toda aquella tortura en contra del pobre bufón.

Pues no he hecho más que empezar. La primera parte está toda relacionada con el cautiverio de los prisioneros. En el séptimo capítulo le di un golpe de timón al relato y cambié de registro. El principio de ese séptimo capítulo está en un hilo anterior con el mismo nombre y creo que te gustará más. También puedes leerte esa escena, que es de acción, en lugar de este hilo.

La elección del tono fue un tanto peculiar al iniciar la historia. No sé por qué me llamaban las situaciones extremas. Tenía muchas ganas de llevar las cosas al límite. Ver hasta donde podía llegar con la escritura. Luego me moderé un poco, porque mis amigos-lectores sufrían demasiado Mfr_lol

Cita:deteste al personaje de Nérdegar por lo terriblemente cruel que puede llegar a ser (de verdad sentía mucha impotencia cada vez que ordenaba que le hicieran algo al pobre Arjesen)

Eso también me lo han dicho mucho y mucho.

Cita:Por otro lado veo que sueltas pequeños datos sobre el mundo en el que se encuentran. Faro Are vendría a ser el continente en donde se encuentran y las tierras de Ofraëm y Nydgaal dos de sus reinos ¿No?

Quizá algún día tendré que hacer breve un diccionario, porque no me gusta trabar el relato con explicaciones necesarias, pero que ralentizan la lectura.

Aar= mundo
Faro Are = continente. De hecho es el continente bendecido (porque los celestiales habitan, o habitaban a más bien, allí).
Ofraëm, Nydgaal y Kriuh son los tres reinos de hombres que quedaron tras la guerra y la batalla de Mor Imlodrth.

Bueno, espero que disfrutes de lo que leas. Y si hay partes que no te acaban de convencer y se pueden mejorar, dímelo sin ningún problema. Es imposible gustarle a todo el mundo y eso es justamente lo que me ayuda de verdad.

Nos leemos.
Responder
#38
Buenas Momo, ya he leído todo hasta el inicio del tercer capitulo, como siempre tu escritura es impecable y la historia aunque no avanza mucho es interesante, en especial me llamó la atención aquello de que los celestiales mantienen las tierras fértiles, como si inconscientemente pudieran afectar el ecosistema y por ello los reyes los necesitan.

Lo que cabe mencionar como critica negativa es que hasta el capitulo 3 todo ha sido similar, practicante los protagonistas pasando miserias de la mano de sus reyes y soldados, lo cual se me ha hecho frustrante en algunas partes ya que se prolonga bastante (El pobre Arjesen no tuvo descanso en los dos primeros capítulos xD ). Al comenzar el tercer capitulo continuamos con las torturas pero esta vez en contra de Férenwir a manos de este nuevo y sádico Rey y eso se me hizo algo repetitivo. Espero que en los próximos capítulos me muestres un poco mas de tu mundo y me hables mas de estos celestiales, que me parecen interesantes. Saludos!!
Responder
#39
Buenas Momo. Hace días que ya me había leído el capítulo peor por razones varios --la vagancia...-- no te contesté Big Grin
Pero me lo he vuelto a leer y te daré mis impresiones.
Primero, como siempre tu prosa es excelente al igual que los diálogos que me recuerdan mucho a los de un forero de aquí.
Segundo, muy bien hilada la tensión del pobre joven que lo quieren "aparear".
Como también tus aun de tus señas de identidad, espacios cerrados con alguien sometido o en tortura.
Pero una vez leído ya hasta lo último tengo una sensación como bien dice Aljamar de que es todo muy "parecido", demasiado. Me falta frescura en historia "diferente", salir de una vez de los mismo muros de siempre, no sé, algo más. Algún giro brusco o dejarnos todo esto igual, pero, que metas otra historia nueva , tipo tolkien que dejaba personajes y volvía otra vez a ellos más adelante ( algo que  también me gusta y hago)
Y otro cosa, aunque eso y es más "subjetivo" me falta alguna descripción del entorno, personajes  etc... aunque sea poca cosa.
Es un gusto leerte, de verás, pero la historia se empieza a repetir mucho y todo parece muy parecido.
Saludos y nos leemos!
Los Reinos Perdidos, mi libro, en fase de terminación; un sueño de un soñador Wink
https://joom.ag/Rx3W
Responder
#40
Buenas, Rohman,

Gracias por pasarte y comentar.

Cita:Primero, como siempre tu prosa es excelente al igual que los diálogos que me recuerdan mucho a los de un forero de aquí.

Gracias  Smile y ¿quién es ese mago de los diálogos? Siempre va bien leer a otros.

Cita:Como también tus aun de tus señas de identidad, espacios cerrados con alguien sometido o en tortura.

Bueno, ahora  mismo me has hecho sentir una persona muy malvada Tongue Espero que no se quede solo en eso. Me interesaban más que nada las reacciones de los personajes en circunstancias completamente adversas.  Si sigues leyendo, en este capítulo salimos al exterior, pero las condiciones siguen siendo, llamemoslas, poco gratificantes. El punto importante es si conseguiré que el lector olvide ese "detalle" con lo que cuento y no se agobie demasiado antes del cambio de registro. Aunque para hombres de acción y magia desatada como tú eso va a ser una tarea poco menos que imposible.

Cita:Pero una vez leído ya hasta lo último tengo una sensación como bien dice Aljamar de que es todo muy "parecido", demasiado. Me falta frescura en historia "diferente", salir de una vez de los mismo muros de siempre, no sé, algo más. Algún giro brusco o dejarnos todo esto igual, pero, que metas otra historia nueva , tipo tolkien que dejaba personajes y volvía otra vez a ellos más adelante ( algo que  también me gusta y hago)

Por lo que has comentado a ti te gustan las historias con mucha variación, muy coloridas en cuanto a pinceladas que llamen la atención (reyes compartiendo reina, ciudades sobre cascadas) y entiendo que el marco inicial de este relato puede resultar un tanto claustrofóbico. Si hubiera empezado con un planteamiento de libro quizá habría intercalado capítulos de temas más diversos para oxigenar la historia y de hecho ahora estoy intercalando escenas que amplían la visión de ese mundo. Por ejemplo el fragmento de la conversación que se refiere a los celestiales y a la ascensión del primer capítulo es un añadido posterior. Igual que el tema de los marcados. Así que estos comentarios que me llegan desde fuera me ayudan a darme cuenta de que el lector no tiene ni idea de en que entorno está ocurriendo lo que escribo. Vamos que un poco más y podría estar reescribiendo Archipielago Gulag de Solzhenitsyn y no un libro de fantasía épica  Mfr_lol

Cita:Y otro cosa, aunque eso y es más "subjetivo" me falta alguna descripción del entorno, personajes  etc... aunque sea poca cosa.

De eso sí que soy consciente y es uno de los temas que tengo pendientes.

Bueno supongo que de momento no es el típico relato de fantasía épica y menos aún al principio, así que puedes sentirte libre de objetar lo que quieras desde ese punto de vista. Justo para eso lo he colgado aquí Wink

Nos leemos.
Responder


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