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Engañar al lector - JPQueirozPerez - 07/05/2019

Ayer acabé de leer una novela, Una historia negra de Antonella Lattanzi, y se me planteó esta cuestión.

¿Cuáles son las claves para engañar al lector (o al espectador en caso de obras audiovisuales) para hacer un giro y que sea sorprendente y no decepcionante?

Para ejemplificar lo que hablo, pondré algunos ejemplos de obras que engañan al lector/espectador y diré porque considero que en algunos casos crean un buen giro y en otros sólo son trampas baratas. Dejaré las explicaciones en spoiler para quien no haya consumido dichos productos y quiera hacerlo en el futuro.

Algunos ejemplos de un buen engaño, que funcionan para dar un giro:

Para empezar la propia Una historia negra:

En resumen, la historia se centra en Carla, que lleva dos años divorciada de Vito, quien la maltrató durante una veintena de años; Vito muere, y Carla se declara culpable, hasta ahí no tiene gran cosa, aunque es cierto que hasta ese momento (y sobre todo mientras Vito está desaparecido), ella no da muestras de saber qué ha ocurrido. Luego en el juicio ella asegura una y otra vez que ha matado y escondido sola el cuerpo de su exmarido, aquí tenemos uno de los giros en los que vemos dicho engaño al lector: Nicola, hijo mayor de ambos, ayudó a su madre a esconder el cuerpo; como giro no es tan sorprendente (o tal vez sea yo que he consumido ya tantos thillers y novela negra que ya me huelo estos giros), aunque cierto es que esperaba que fuera algo más simple como que el hijo hubiera sido el que matara al padre (tal vez defendiendo a su madre) y esta lo encubriera todo. La cosa llega en el giro final, la versión de Carla es: ella mató a su marido en legítima defensa y escondió el cuerpo por proteger a sus hijos; si su hija pequeña no hubiera pedido que su padre acudiera al cumpleaños, no habría tenido lugar la pelea. Pero llegando al final de la historia, descubrimos que Carla convenció a su hija (quien le tenía miedo al padre) para que pidiera que viniera.

El porqué creo que funciona para hacer un giro: Aunque el narrador se mete a veces en los pensamientos o recuerdos de los personajes, realmente es un narrador equsiciente con ciertos toques deficientes; no se llega a mentir realmente al lector contando una versión contraria a lo que ha ocurrido (al menos no se miente más de lo que se miente a otros personajes)

Dexter, sexta temporada

En la sexta temporada, el asesino principal es una pareja de fanáticos religiosos, un mentor y su alumno, quienes cometen crímenes con escenografía bíblíca (como usando a los cuatro jinetes del Apocalipsis). El giro y el engaño son simples: No hay tal mentor (bueno lo hay pero muerto, asesinado por el alumno, quien es el único asesino); y el engaño, es que vemos conversaciones entre ambos, incluso en público, sin embargo hay un detalle que me sigue pareciendo maravilloso: una de estas conversaciones tiene lugar en un café, en un momento dado, se acerca la camarera para ofrecerle más café al alumno y no dice absolutamente nada al mentor. En ese instante deduje lo que ocurría en la historia.

También muchas películas de suspense que tienen el típico giro final sorprendente (como El sexto sentido, Los otros, Shutter Island o Sospechosos habituales) que no deja de ser un engaño con respecto a lo que creía el espectador, pero sin haberle mentido, sino que juega con sus prejuicios.

Ahora voy a entrar en una zona más gris, casos en los que hay que forzar un poco la suspensión de incredulidad para dar un sentido al asunto.

Harper's Island

En resumen la serie tiene como protagonista a Abby, cuya madre fue asesinada siete años atrás, ahora vuelve a la isla donde ocurrieron estos hechos por la boda de su amigo Henry. La gente empieza a morir, el asesino resulta ser Wakefield, el mismo de que mató a la madre de Abby, pero el giro de verdad es descubrir que Henry, es hijo de de Wakefield y ha estado ayudando a su padre a asesinar a los invitados de la boda. El engaño viene cuando en uno de los primeros capítulos, en una escena, Henry ve un rastro de sangre que llega al baño y asustado va a ver qué es, para descubrir la cabeza cortada de un ciervo en la bañera. El problema es que él es el asesino, no debería tener miedo en una ocasión así; siendo permisivo, y considerando que está enamorado de Abby y buscaba al final quedarse con ella, puedo considerar temía que pudiera tratarse de ella... Sin embargo está mucho más cerca de ser una trampa para quitarle la sospecha que de un detalle que quede natural.

Slasher, segunda temporada (Guilty Party)

Aquí tenemos la clásica historia tipo Sé lo que hicisteis el último verano, un grupo de monitores de un campamento matan a una compañera y tras varios años se reunen para ir a recuperar las pruebas. La asesina resulta ser una de las residentes de la comunidad espiritual que ahora ocupa el lugar del que fuera el campamento. Hasta ahí correcto, el engaño está en que durante toda la temporada la vemos relacionarse con otro de los miembros de la comuna, con esto aprovechan para da dos giros: el primero, dicho miembro fue uno de los monitores del campamento (concretamente, al que inculparon los demás de dicho crimen), en ese momento nos hacen creer que él es el culpable (lo cual en parte es así), para al final mostrarnos que la culpable es la mujer, que resulta ser la madre.

En parte, tenemos que el personaje del hijo no se relaciona con nadie (lo cual puede dar pistas de que se trata de un personaje imaginario), hasta que durante unos interrogatorios que hacen se le ve perfectamente hablar con la gente; en uno de estos flashbacks para aclarar las cosas, sin embargo, vemos que en realidad interrogaban a la mujer, pero eso es un simple engaño al espectador. Además de que añaden una relación romántica (en principio, luego básicamente incestuosa) entre los dos, y que vemos que cuando alguien les sorprende acariciando al otro por ejemplo, les mira raro; lo que puede hacernos pensar que hay algo en su relación que no es correcto (como ser madre e hijo), para meternos el flashback de que lo que ven es ella hablando sola o acariciando su propio rostro.

Este último ejemplo está más en lo que es una burda trampa de guión que un engaño ingenioso, de lo que lo estaba Harper's Island, sin embargo, me entretuve con la serie (aunque prefiero su primera temporada), así que puedo hacer algunas cabriolas mentales para aceptarlo; el siguiente caso no es así:

Una escapada perfecta

El argumento es este: Cliff y Cydney son una joven pareja aventurera que está pasando su luna de miel en una de las más maravillosas y remotas playas de Hawai. Creen haber encontrado el paraíso en sus tierras salvajes y senderos solitarios, hasta que se encuentran con un asustado grupo de excursionistas que hablan sobre el horrible asesinato de unos recién casados en las islas, y comienzan a preguntarse si quizás deberían volverse. Indecisos sobre qué hacer, Cliff y Cydney se unen a otras dos parejas, Nick y Gina y Kale y Cleo, y es cuando las cosas comienzan a ir terroríficamente de mal a peor. Lejos de la civilización o de poder ser rescatados, cada uno de ellos empieza a sentirse amenazado, sin saber ya en quién confiar. El paraíso se convierte en un infierno terrenal donde da comienzo una batalla brutal por la supervivencia.

El giro: Que Cliff y Cydney son los asesinos.

El engaño: Os voy a dejar la escena clave, en la que Cliff y Cydney mantienen una conversación, a ver si sois capaces de ver qué está mal.

Ahora que ya he dejado una buena introducción, voy a abrir debate:

Primero lo escencial: ¿otros ejemplos que consideréis buenos engaños para crear un giro, o por el contrario simples trampas de alguien que no sabe escribir?

Luego, ¿habéis usado elementos que engañen al lector?, ¿cuáles? Y, retomando la pregunta inicial, ¿qué consideráis como clave para crear un engaño que produzca un giro perfecto?

En mi caso, el ejemplo que he puesto de Dexter es de lo mejor, porque no es un detalle que se destaque de manera retroactiva (como podemos considerar en El sexto sentido por ejemplo), sino que está ahí, en mi caso fuí consciente de ello en ese momento; otro podría no darse cuenta nunca; otro más podría recordarlo de pronto cuando ocurre el giro. Sin embargo, no me veo capaz de trasladarlo a un relato ...


RE: Engañar al lector - Daghdha - 08/05/2019

Antes de contestar, ¿alguien sería tan amable y paciente de explicarme cómo ocultar los spoilers?


RE: Engañar al lector - JPQueirozPerez - 08/05/2019

(08/05/2019 03:52 AM)Daghdha escribió: Antes de contestar, ¿alguien sería tan amable y paciente de explicarme cómo ocultar los spoilers?

pones entre corchetes spoiler y /spoiler antes y después de lo que quieras ocultar respectivamente:

[ spoiler ] esto sin espacio da lugar a esto: [ /spoiler ]

esto es un spoiler



RE: Engañar al lector - Daghdha - 08/05/2019

Muchas gracias  Wink

Agatha Christie fue criticada por utilizar, en El asesinato de Roger Ackroyd, el siguiente recurso (cuidado, gran spoiler):

Narra la historia en primera persona desde la perspectiva del doctor Sheppard, quien ayuda al detective Poirot a resolver uno de sus casos. Lo relevante es que al final descubrimos que el asesino al que buscaban es el propio doctor. ¿Me parece tramposo? A mí no, en absoluto. En la narración, los pensamientos del doctor se centran en su día a día, en su hermana, y en los avances de Poirot en la investigación, pero esquiva hábilmente los recuerdos sobre el asesinato que perpetró. Claro, de esta forma, la autora desvía la atención del lector. ¿Cómo va a ser el asesino el propio narrador?

Uno diferente, que utilizo yo de vez en cuando y por el que probablemente también me gane el calificativo de tramposo, es el siguiente. Voy a improvisar. Se supone que la narración se realiza desde la perspectiva de un personaje al que llamaremos Fulanito, y mi intención como autor es ocultar la identidad de su interlocutor durante el máximo tiempo posible:

"Fulanito observó por la mirilla. Varias sombras esperaban pacientemente. Con un suspiro, abrió la puerta y aguardó en silencio. Pasados unos instantes, una de las figuras entró.

- ¿Cómo estas?
- He tenido días mejores -contestó Fulanito con una sonrisa sarcástica.

El recién llegado asintió, y retiró su capucha, dejando ver un rostro preocupado.

- ¿Ha salido todo bien?
- No. En realidad, todo lo que podría haber salido mal, ha salido mal -respondió Fulanito apesadumbrado.

El otro torció el gesto, y paseó la mirada por la habitación con desdén.

- Era fácil. Muy fácil. Y ni siquiera has sido capaz de conseguir algo tan simple -sentenció con crueldad.

Fulanito se sintió enrojecer ante el desprecio de su visitante.

- No tienes derecho a hablarme así. Hice todo lo que pude.
- Pero no lo suficiente.
- Quizá tú tengas más fortuna.
- Quizá -sonrió, desafiante, Menganito-. Probaré."

Y así, pero durante varias páginas.

¿Es trampear? El protagonista, Fulanito, sabe desde el principio la identidad del personaje al que recibe, pero es elección del autor el momento en el que va a desvelarla. No creo que sea engañar a nadie, y sin embargo seguro que habrá lectores que así se sientan.


RE: Engañar al lector - JPQueirozPerez - 08/05/2019

Había olvidado a Agatha Christie. Diez negritos hace una trampa muy sucia, y me jode porque me gusta como está narrado, y el concepto de como se comenten los asesinatos pero
que el asesino sea el juez, cuando al comenzar la novela, le vemos en el tren mirando una carta que le invita a la isla, ¡una carta que ha escrito él!; y uno podría pasar eso por alto si resulta que ella hace esa escena inicial de los invitados pensando en la carta que han recibido, con todos, pero no es así, por tanto podría no haberle presentado pensando en esa carta
y hubiera sido un final perfecto.

Bueno, tu ejemplo no lo veo tramposo, tal vez molesto (porque el lector no sabe a quien imaginar y tal vez para cuando se desvela, pensaba en alguien completamente diferente; tendría que verlo en un caso concreto en el que eso funcione para el giro para poder decir más.


RE: Engañar al lector - Daghdha - 09/05/2019

Es que mucha veces no me termina de quedar claro si realmente se trata de un engaño, o simplemente fue una cagada del autor. El ejemplo que pones de Diez negritos pudo deberse a un mero despiste (no lo se, ese no lo leí, solo vi una obra de teatro).

Harry Potter es ejemplo de muchas cagadas e incoherencias de la autora. Uno famosísimo que seguro que conoces que podríamos tomar como un engaño al lector, aunque yo me incline ahora por por pensar más bien que fue una metedura de pata, es el de:

 
la rata de Ron que al final resulta ser un mago. Bonito giro, pero claro, si tenemos en cuenta que los hermanos de Ron eran los anteriores poseedores del mapa, ¿por qué no se extrañaban de que su hermano durmiera todas las noches con un tal Peter Pettigrew? ese hecho imposibilitaría que el lector, en ningún momento, se planteara que el tal Peter era la rata de Ron


En cualquier caso, ¿tú alguna vez has empleado algún recurso para despistar, o directamente engañar, a tus lectores?


RE: Engañar al lector - JPQueirozPerez - 09/05/2019

No he escrito textos que necesiten giros, al menos no basados en alguna clase de engaño al lector como los aquí mencionados.

Con respecto a Harry Potter:
la excusa a posteriori que puso ella es que vieron eso pero no comentaron nada, para no avergonzar a su hermano, la de los fans  es que claro, los gemelos no iban a fijarse en Ron, estarían preocupados en vigilar a profesores o así.
Está claro que la excusa de Rowling fue sacada de la manga para tapar ese error, porque de ser como dice, habría hecho alguna referencia al tema; no lo veo tanto como una trampa sino como una cagada a la cual le quiso dar una excusa años después que no arregló nada.

Con el caso de Diez negritos, sí, pudiera ser un error, pero mientras lo de Harry Potter es algo que podrías pasar por alto por ser un detalle que no se menciona, aquí tenemos un detalle que es mencionado de forma clara y consisa (y que por supuesto afecta a la posibilidad del lector de deducir quién es el culpable).


RE: Engañar al lector - Amaika - 12/05/2019

Si consigues engañarte a ti mismo es que vas por buen camino. Si al leerlo se ve obvio ya se fastidió la magia.


RE: Engañar al lector - JPQueirozPerez - 12/05/2019

(12/05/2019 01:45 AM)Amaika escribió: Si consigues engañarte a ti mismo es que vas por buen camino. Si al leerlo se ve obvio ya se fastidió la magia.

Si te engañas a ti mismo, probablemente acabes metiendo la pata como Rowling.


RE: Engañar al lector - baverd - 12/05/2019

"¿Cuáles son las claves para engañar al lector (o al espectador en caso de obras audiovisuales) para hacer un giro y que sea sorprendente y no decepcionante?"

Si lo que estás preguntando es cómo escribir para influír de forma positiva en otros, creo que la respuesta es muy poco romántica, pero bien sencilla: la clave está en saber quién leerá tu obra y en adaptar en consecuencia tanto la narrativa como el argumento. Para explicarme mejor, diré que yo soy de la opinión de que se puede escribir de dos formas distintas, casi diría que opuestas. La primera consiste en escribir de forma que te sientas contento con lo que escribes sin darle demasiadas vueltas a cómo lo recibirá el lector, lo que te permite improvisar, innovar, arriesgar o cualquier otra acción que podría causar una taquicardia en cualquier editor. Esto te permite crear obras con una mayor sinceridad y frescura, pero todos sabemos que una gran cantidad de público (ya sean lectores o telespectadores) se asustan si comienzan a ver que el sentido de las frases es demasiado abstracto o complejo. En cambio, la otra forma de escritura, la más extendida en la actualidad, requiere de una gran cantidad de revisiones y correcciones de la forma y del contenido, además de mucho trabajo de adaptación al público al que va dirigido, aunque esto incñuya en su calidad objetiva. La literatura es, por desgracia, un mundo en el que las etiquetas y los géneros literarios han hecho muchísimo daño. Generalmente se espera que los escritores se limiten a un tipo de género y se recela de aquél que trate de venderse a si mismo como un escritor polivalente. Y los consumidores somos parte del problema, ya que lo primero que hacemos en cualquier tienda es irnos a la sección que nos interesa y quejarnos si el libro que hemos comprado no se corresponde con ello (por ejemplo, me voy a la parte de novela fantástica, pero encuentro Harry Potter, que la considero literatura juvenil y por tanto me siento engañado). Esto hace que las historias que se cuenten tengan que seguir casi siempre unos estereotipos de los que cuesta muchísimo salirse y, por tanto, cada vez es más difícil darle vueltas de tuerca realmente interesantes jugando con las mismas bases.

A lo que voy es a que a la hora de crear giros argumentales de forma premeditada, la premisa debe ser identificar a los potenciales lectores de tu escrito y plantearte qué clases de obras están hartos de consumir. JK Rowling escribía para niños y adolescentes, además de que su obra tenía lugar en un mundo mágico del que ni los más sabios sabían lo suficiente como para asegurar que algo fuese imposible. Con esta premisa, el fallo de Rowling fue simplemente que no prestó la suficiente atención a los detalles como para contentar al público más adulto o exigente, pero los niños y adolescentes que en su día lo leíamos no le dábamos mucha importancia a según qué fallos porque en su mundo vivías día a día con el hecho de que si no entendías algo o no te acababa de parecer lógico, seguramente habría una explicación mágica que tarde o temprano te permitiar comprender. Al final, Rowling se centraba mucho en qué contarle a sus lectores y no tanto en cómo contarlo, motivo por el que sus constantes improvisaciones son evidentes cuando no eres parte de su público objetivo o cuando maduras lo suficiente como para empezar a fijarte en los detalles. Agatha Christie es un caso totalmente contrario. Ella debía sorprender a lectores de una sociedad que estaba fascinada por la criminología, por lo que para ella era vital que el balance entre lo que se contaba y el cómo se contaba fuera innovador. No hay que olvidar, además, que en su momento se necesitaba mucho menos para sorprender a la gente (que no tenía acceso a la cantidad de obras que tenemos hoy en día y por tanto había menos con lo que comparar).

Al final, creo que si tienes en cuenta lo que te he comentado, quizá coincidas conmigo en que la conclusión obvia es cuidar los detalles (que, al fin y al cabo, son los que orientan a los lectores) con mucho mimo y coherencia. Hay que saber cuándo darlos y cómo hacerlo. Cuando tu lector no es muy exigente, cualquier deus ex machina es asumible si lo mimas un poco y no hace falta que hayas dado ni media señal de que el final de una gran historia acabaría con un meteorito que lo manda todo al catapunchinpún; mientras que un lector avezado y curtido en mil tramas necesitará que el escritor le estudie para poder ofrecerle un desafío acorde a su experiencia, pues necesita material de calidad para encontrar algo refrescante. Si además le das otra vuelta, verás que incluso se da el caso de gente que actualmente prefiere los giros de guión sencillos y predecibles, y que con frecuencia consideran muchas obras maestras de la narración como demasiado complejas, aburridas o incluso incomprensibles.