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  Capítulo I: gloria y deshonra
Enviado por: JsEmmanuel - 06/11/2019 04:45 PM - Foro: Tus historias - Respuestas (19)

He aquí el primer capitulo de mi historia titulada “La Espada de la Devastación”. Es muy suelta y rápida puesto que empecé a escribirla sin mediar planteamientos. A poco se convirtió en algo muy significativo para mi pese a que abandoné seguir trabajando con ella. Espero les guste y comenten; si hay erratas de cualquier tipo me dispensan.
_________________________________________

Melden era un gigantesco mundo lleno de leyendas, lugares de ensueño y criaturas míticas. Pero no todo era luz y paz. Hubieron periodos de cataclismos para cada imperio de Melden. Tal fue la situación de la parte más sureña de este mundo en donde la gloria del mismo se tornó en su propia deshonra.
     El reino de Melden del Sur era grande, próspero y encantador. Los Tres Pilares descansaban en él. Sus extensas tierras eran fértiles; no había falta de pan ni agua.
     La mismísima Familia Real era pomposa y envidiada. Compuesta por una pareja de esposos, cuya belleza parecía inverosímil, y dos pequeños, frutos de su amor, que también poseían destellos de su gloria.
     Así, con pureza de corazón y mano fuerte, el rey Orfrak y la reina Amancia forjaron su reino bajo la sombra portentosa del Segundo Pilar, siendo custodiados por el Padre Unicornio y sus sirvientes.
     Pasados los años la desolación entró en aquel reino y empezó a arruinar su gloria. Inició con la hija menor de los reyes. Un día desapareció con todas sus doncellas y guardianes cuando cruzaban el Bosque de Vítos tras haber visitado un reino vecino. Varios meses de búsquedas exhaustivas pasaron, pero nadie trajo indicios de la princesa y sus acompañantes. El rey, desesperado, encabezó una jauría y partió en su busca, desoyendo los consejos de su esposa.
     De este modo Orfrak, el rey benévolo, se internó en los bosques malditos y jamás volvió. Tiempo después, la reina dio por sentado que su esposo había tenido el mismo destino trágico que su hija. De modo que decidió continuar con el reinado por sí sola.
     Melden del Sur se levantó poco a poco y consiguió crecer y florecer un poco más, pero una raíz de amargura impedía que se desarrollara con esplendor. Tal era el sufrimiento de la reina y su ya único hijo, que las fiestas cesaron y las cosechas comenzaron a ser poco provechosas, dejando atrás el pasado fructuoso que habían vivido. 
     Amancia cuidó excesivamente de su único hijo, el príncipe Nemuel, quitando de su camino todo cuanto ella creía pudiera resultarle dañino. De este modo, el principio se convirtió en un joven inútil con las armas e inepto de espíritu. Sin embargo, era grande en conocimientos. Esto causó que el joven rehuyera los planes futuros que su madre tenía para él en cuanto a las riendas del reino.
     Sucedía que la vejez prorrumpía el cuerpo de la reina y acercaba al muchacho a su coronación como rey, pese a no tener la edad adecuada. Y una vez más otra desdicha desoló el cada vez más caduco reino de Melden del Sur. Esta vez la reina se enfermó gravemente. Varios médicos y hasta herbarios y curanderos de alto renombre acudieron al lecho de la enferma para calmar su quebranto pero ninguno supo cómo solucionar lo que le aquejaba. Y era que sangraba por cada orificio de su cuerpo sin ninguna causa aparente. Ni siquiera el Padre Unicornio, ni los poderosos Pilares, tuvieron misericordia de ella.
     De este modo, la mujer no pudo seguir con el destino de su reino. Y como Nemuel se refugiaba en la vana promesa de que sólo tomaría el cetro de oro cuando tuviera dieciséis años (edad permitida por las leyes del reino), Amancia se vio obligada a otorgarle el título de regente a su más fiel vasallo (un anciano escribano llamado Hermán, quien estuvo con ella y su fallecido esposo desde el principio de su mandato) hasta que su hijo tuviera la edad estimada para reinar.
     El escribano, y ahora rey, consiguió fama y buena reputación durante sus inicios. Sin embargo, las disputas en contra de su mandato no tardaron en llegar. Los ciudadanos pedían a un rey legítimo, por lo que Amancia se vio en la obligación de pedirle a su hijo que tomara el cetro de oro antes de tiempo. Mas este se negaba rotundamente, obligando a Hermán a continuar con aquella tarea que pensaba, no iba a costarle tanto.
     Pocos meses después de haber nombrado a su escribano rey de Melden del Sur, la reina Amancia muere tras haber vomitado una estrafalaria cantidad de sangre. Su muerte significó mucho para el reino, por lo que hubo luto por los siguientes meses. Con ello, Nemuel se volvió muy hosco y agrio. Se encerró en el lugar más apartado mientras lloraba día y noche su desdicha pues todos sus seres queridos habían muerto.
     El regente, sintiendo un miedo espeluznante hacia el pueblo, pedía constantemente al príncipe que se sentara en el trono pasados sus meses de luto para que calmara a la agitada población. Pero el joven seguía negándose y alegaba que su edad no se lo permitía, en su afán por mantenerse esquivo.
     De este modo, estar en el poder se volvió algo mortificante para Hermán ya que sufría el desprecio y la desobediencia de gran parte de sus subordinados y el pueblo, quienes le recriminaban y decían que solo obedecerían a su rey legítimo, y ese era Nemuel.
     Así que, una soleada mañana de otoño, cuando las hojas amarillentas de los arboles empezaban a caer, el antiguo escribano no soportó más y osó suicidarse. Se dirigió a su despacho, pidió a sus guardianes (en quienes ya ni siquiera confiaba) que lo dejaran a solas y aseguró la puerta tras sí. El anciano hombre se sentó con pesadumbre en su mullido asiento y empezó a llorar. Se apoyó con los codos en el escritorio largo rato. Con ojos llorosos rebuscó en un resquicio del mismo. Encontró un frasquito que contenía un líquido purpúreo, muy oscuro. Su etiqueta rezaba “veneno para grifos” en una extraña lengua. El hombre se descompuso y dejó fluir su llanto mientras rememoraba la pasada gloria de Melden del Sur y pedía perdón a los Tres Pilares por su insolencia. Finalmente destapó el frasco con cuidado. Una sola engullida del líquido ácido que contenía significaba la muerte instantánea, así que lo haría rápido para menguar cualquier dolor que este pudiese ocasionarle. Lo alzó con tristeza. Aún se preguntaba cómo Nemuel, un joven inteligente, pulcro y soñador, rechazaba lo que un día había sido el estandarte de sus padres. Pero lo entendía en cierto modo. Él también había pasado por una etapa similar en la que, durante su juventud, lo había perdido todo incluso las ganas de vivir. No lo pensó más. Cortó la distancia que separaba el borde de cristal de aquella vasija infamia que representaba aquel frasco y lo llevó a sus labios...
     —Ofenderás a los Tres Pilares si lo haces. —Mas salió alguien a su encuentro.

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  Animadores mal pagados
Enviado por: Duncan Idaho - 04/11/2019 08:18 PM - Foro: Fuera de tema - Respuestas (1)

Para los que se quejan de la mala animación de los animes que piratean.

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  BASES Reto Mensual Noviembre 2019
Enviado por: Cabromagno - 01/11/2019 12:02 PM - Foro: Retos Mensuales - Respuestas (23)

BASES

Mano Inocente: Guardián Ciego

Reglas del Reto

1. La extensión máxima de los relatos será de 5.000 palabras. No hay mínimo. La tematica de cada relato queda al libre albedrio de su autor.

2. Los relatos serán titulados de la siguiente forma: "Reto Nov19: Titulo del relato".

3. Cada participante, antes de enviar los votos, debe leer y comentar todos los relatos participantes, incluido el suyo propio para mantener el anonimato. Cualquier participante que no lea y comente todos los relatos será descalificado.

4. En el plazo de votación cada participante deberá enviar sus votos a la Mano Inocente mediante un mensaje privado. En el caso de otros miembros del foro que quieran votar en el reto, pueden hacerlo siempre que antes lean y comenten todos los relatos.

5. Las votaciones se realizarán del siguiente modo: Cada concursante ordenara los relatos según su preferencia otorgandole la mayor cantidad de puntos al que mas le gusto y la menor al que menos. Los puntos variaran en funcion del numero de participantes. Por ejemplo: Si hay 8 relatos, al relato que mas te gusto le otorgarás 8 pts, al siguiente 7, al siguiente 6, etc. Para los concursantes, la menor puntuación (1) quedará reservada obligatoriamente para su propio relato.

6. También se elegirá 'Mejor escena', 'Mejor personaje principal', 'Mejor personaje secundario', 'Mejor descripción' y 'Mejor lugar'. Para ello se elegirá una opción para cada categoría y se enviará a la Mano Inocente junto a los votos. Se pueden dejar categorías en blanco.

7. No debe desvelarse la autoría del relato salvo a la Mano Inocente mientras dure el reto y hasta que los resultados sean publicados.

8. Para subir los relatos se utilizará el usuario Joker, cuya contraseña será debidamente proporcionada el día de inicio de las subidas.

9. Cualquier participante o relato que no cumpla estas normas y/o no respete los plazos establecidos quedará inmediatamente descalificado.

10. La organización se reserva el derecho a modificar las presentes bases y plazos cuando crea oportuno.

Plazos

Inscripciones: Desde la publicación del presente tema hasta el 25 de noviembre de 2019.

Subida de los relatos: Del 11 hasta el 24 de noviembre.

Comentarios y votaciones: Hasta el 1 de diciembre.

¿Quién es quién?: 2 de diciembre.

Resultados finales: 3 de diciembre.

Índice de concursantes

Cabromagno
Bicerofonte
Celembor
Guillermo Solís
Mifkhen
DeKa
Helkion
Pafman


Cualquier duda, preguntad en este hilo.

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  Resultados Reto Oct19 Halloween
Enviado por: Cabromagno - 31/10/2019 01:40 PM - Foro: Retos Mensuales - Respuestas (10)

Los quejicas con prisas pueden ir directamente al final del post para ver los resultados a la "JP" Big Grin





Era un día fresco, pues el sol de media mañana aún no había evaporado todo el rocío del amanecer.

Un pequeño pollito picoteaba los hierbajos a un lado del asfalto. Por alguna razón, decidió atravesar la calzada. Justo en aquel momento, el mundo empezó a temblar y un ruido ensordecedor ahogó cualquier otro sonido. Antes de que el pollo pudiera siquiera intuir que pasaba, una enorme rueda lo aplastó.

Era día de carrera.

Mientras internet ardía preguntándose porqué el pollo cruzó la carretera, los comisarios se afanaban en ondear las banderas amarillas en la zona del accidente. Telcar salió de su vehículo y examinó el desastre: la mitad de su alerón delantero colgaba del morro del coche, la otra mitad estaba hecha añicos en mitad de la pista, el eje delantero se había partido y una de las ruedas estaba descolgada.

—¿Estás bien? —preguntó su ingeniero por telepatía.

Telcar sacudió la cabeza y, con una suave sacudida de su varita, empezó a recomponer como pudo su coche.

—Yo estoy bien, pero el pobre polliño quedó hecho mierda…

Una vez reparado, por llamarlo de alguna manera, el coche, le dio una suave patadita en el costado. Satisfecho de ver que no se caía a pedazos, se subió de nuevo y reanudó la marcha. Se dirigió directamente a los boxes para que los mecánicos terminaran de arreglarlo todo antes de la carrera.

—¡Matapollos! —gritó alguien de entre el público mientras Telcar se bajaba del coche.
—Ni caso —le dijo su ingeniero pasándole un brazo por los hombros y llevándoselo hacia el fondo del garaje—. Será alguno de esos tontainas fans de JP…

Celembor se asomó por la puerta del garaje de al lado.

—¿Estás bien, Telcar?
—Sí, no ha sido nada —contestó, extrañado de que su gran rival se preocupara por él.
—Oye, en mi equipo nos estábamos preguntando… ¿tu coche lleva pastillas de freno o pastillas Avecrem? —inquirió con una sonrisa que rivalizaba con la del mismísimo Ricciardo.

Telcar sacudió su varita con rabia, pero su hechizo chocó contra la puerta cerrada. Su cara enrojecía por momentos al oír las risas del box continuo.

En el garaje del otro lado, DeKa también sufría. Una mujer no paraba de gritar y animar con unos pompones frente a su box. Respiró hondo y decidió acercarse a ella.

—Paris, cariño… ¿Por qué no vas a la grada, eh? ¿Acaso viste que las mujeres de otros pilotos anden haciendo el numerito?
—No es mi problema si sus esposas no les quieren como yo te quiero a ti —contestó ella dejándole sin argumentos posibles.

Pero en un clásico error de novato, él decidió insistir.

—Vamos, me estas dejando en ridículo —dijo él viendo la cantidad de gente que les miraba con una media sonrisa.
—¡He venido a animarte, hijo de perra desagradecido!
—No metas a mi madre en esto… con lo que ella te quiere.
—Tu madre no me cae bien, y el odio es mutuo.
—Pero… ¿desde cuándo odias a mamá?
—¡Oh, por Dios! Nunca te enteras de nada… —dijo ella dándose media vuelta y marchándose.
—Pero… ¿Qué diablos acaba de pasar? —exclamó DeKa.

Mientras tanto, a setenta quilómetros de allí, Shamrocky, Mercader y Pafman intentaban encontrar el camino hacia el circuito de Fantasitura. Al llegar a un pueblecito pararon el coche frente a una viejecita que hacia calceta en la puerta de su casa.

Ciao bella, sai dove si celebra la gara? —preguntó Pafman en un correctísimo italiano.
—¿Lo cualo? —contestó la anciana con acento de la Soria profunda.
La corsa?! —insistió Paf.
—¡Benancio, saca la escopeta! ¡Creo que nos quieren robar!
—¡Acelera, acelera! —gritó Shamrocky.
—¡¿Por qué narices le apoyaste cuando votamos quién iba a preguntar?! —le exigió saber Mercader a Sham mientras Pafman quemaba rueda para salir del lugar.
—Me pareciste demasiado joven para tanta responsabilidad. Y ahora hay que tragar con lo votado, así funciona la democracia —sentenció.
—No sé por qué quede con estos dos mendecatos para ir a la carrera, tendría que haber pillado un Uber… —se lamentó Mercader.

En el circuito, los corredores iban tomando ya posiciones para la salida. La mayoría de ellos conducían flamantes monoplazas, a mitad de camino entre un fórmula uno y un coche de Mario Kart; mientras que Franco y Sashka iban subidos a un elegante biplaza, lo mismo que Guardián Ciego y su Pikachu guía.

Justo cuando el semáforo se encendía para dar comienzo a la carrera, una cabra montada en un triciclo se cruzó en la pista frente a los pilotos.

—Vamos a jugar a un juego… —anunció.
—¿Puede ser a la oca? Se me da bien —dijo Helkion.

Cabromagno le miró y, levantando una de sus patitas en su dirección, empezó a juntar los dedos índice y pulgar en una más que decente imitación de Darth Vader.

Helkion se llevó inmediatamente las manos al cuello, respirando con dificultad. Finalmente la cabra bajo su pata y el grifo pudo volver a respirar.

—¿Algún otro gracioso? —preguntó Cabromagno.
—No, no… —respondieron varias voces al unísono.
—Creo que he visto a Goyo Jiménez en las gradas —comentó alguien.
—¿Desde cuándo las cabras tienen dedos pulgares e índices? —preguntó otro.
—Estas son las nuevas normas —anunció la cabra—, el que vaya último al finalizar cada vuelta, morirá. Si es que llegáis a completar alguna vuelta…
—Pero, ¿a qué viene todo esto? Nadie nos había dicho nada… —se quejó Telcar.
—Alguno de vosotros ha matado a mi pollito —dijo la cabra con la voz entrecortada—, esta es mi venganza —sentenció.
—Ah, eso… yo no fui —contestó Telcar poniéndose a silbar mientras dirigía la vista a otra parte.
—Si alguno quiere aumentar sus probabilidades de sobrevivir, que me mande una pata de jamón al palco. Que me llegue antes de que termine la carrera o... de que muráis.

JP sacó su móvil rápidamente.

—Vamos Amazon Prime, demuestra lo que vales… —susurró tecleando frenéticamente.

Para darle más espectacularidad, en vez de usar el semáforo o la clásica pistola para dar la salida, la cabra soltó un Tiranosaurio en mitad de la pista.

Al primer rugido Sashka salió zumbando aguja y puso su coche en primera posición. Solo al llegar a la primera curva se dio cuenta de que Franco había desaparecido. Al mirar por el retrovisor lo vio agarrado al alerón trasero.

—¿Pero qué coño haces ahí atrás, pedazo de idiota? —le preguntó.
—¡Che, con ese acelerón no me dio tiempo a ponerme el cinturón, cacho bruta!

Sashka tuvo que soltar el acelerador y perder varias posiciones para que Franco pudiera volver a su asiento.

En el coche de Guardián las cosas no iban mucho mejor.

—¿Pika, pikapi? —preguntó Pikachu visiblemente enfadado.
—¡Pues porque se me ha olvidado! No estaba yo esta mañana para acordarme de comprarte ese cheddar que tanto te gusta.
—¡Pi!
—¡Idiota serás tú! ¡Haz el favor de seguir indicándome el camino si no quieres que nos estrellemos!
—Pika… —se resignó Pikachu.

Pero si alguien lo estaba pasando realmente mal, este era Bicerofonte.

—¡Ándale! ¿Cómo diablos se usa esta palanca? ¡Tantos años en USA, con sus estúpidos coches automáticos, se me olvidó como se conduce un auto de verdad!

Tras dar la vuelta entera al circuito en primera, la cabra se materializó a su lado.

—¡No me mates, güey! —imploró Bicerofonte.
—Toma —dijo el inmisericorde Cabromagno tendiéndole un portátil—. La página está ya cargando.

Bicerofonte leyó la dirección url y su rostro se ensombreció: www.umbraldeath666.com. Pero rápidamente se recompuso al recordar que la web solo funcionaba durante un segundo al año. Tras esperar unos segundos, comprobó que efectivamente la página no cargaba.

—¡No te saldrás con la tuya, cabra! ¡La página solo carga justo a la medianoche del treinta y uno de octubre!
—En realidad, han hecho una excepción por ser yo. Si ves que la página tarda en cargar es porque parte de la tortura previa a tu muerte, ¡es sufrir la velocidad del internet explorer! ¡Buajajaja!

Bicerofonte se giró hacia la pantalla y se fijó en la pequeña "e" azul que aparecía en la barra de herramientas de Windows.

—¡Noooooo! —gritó aterrorizado mientras la cabra se alejaba entre sonoras risotadas.

La maldita página tardó 20 minutos en cargar.

Mientras tanto la carrera seguía su curso y el resto de los pilotos descubrían una desagradable sorpresa al pasar por la curva cuatro: una enorme charca de la que, de tanto en tanto, sobresalía algún tentáculo. Celembor, que había pasado varias temporadas a la sombra en la prisión de Arkham, tenía la angustiosa sensación de saber de qué se trataba…

Duncan enfiló la recta entre la curva tres y la cuatro y, al ver asomar un tentáculo en el horizonte, le dio un vuelco al corazón. Su mente empezó a hacer asociaciones, «tentáculos, hentai, chicas tetonas de dibujos animados…»; aunque por momentos volvía la lucidez, «no, no… es una trampa, una muerte horrible».

—Mierda, ¡no lo sabré hasta que no lo compruebe por mí mismo! —decidió pisando el pedal a fondo y dirigiéndose directo al charco.

Helkion por su parte también le daba al coco: «bien, bien… dejémonos de magia por un momento y vayamos a lo clásico, me pego al alerón trasero de Duncan para cogerle el rebufo y… no recordaba que fuera tan larga esta recta, ¿y que es toda esa agua? Oh, mierda».

Los dos cayeron en las putrefactas aguas de la charca y 29 tentáculos los abrazaron a ambos para arrastrarlos al fondo.

Detrás pasaban Sashka y Franco, sin poder contener sus burlas.

—¿Quién es más guarro, el guarro o el grifo que sigue al guarro? ¡Jajaja! —reía ella.
—¡Que pelotuda sos! ¡Jajaja! —coreaba él.

Y así siguieron el resto de la vuelta, sin caer en la cuenta de que el último en pasar por la línea de meta debía morir y ellos ocupaban ahora ese lugar. Erróneamente debieron pensar que al haber muerto dos pilotos había dos vueltas de descanso… craso error. Helkion se lo habría explicado amablemente, pero por desgracia había muerto. Tampoco había garantías de que Sashka le hubiera entendido y/o hecho caso.

Esta vez Cabromagno fue más rápido. Nada más cruzar la línea de meta un gran muro de piedra, con el grafiti de una cabra en triciclo, se materializó frente al biplaza de Franco y Sashka. Murieron en el acto.

En lo que llegaban las asistencias funerarias, un tal Sánchez se llevó los 45 pedazos que quedaban del cadáver de Franco. Nadie hizo nada por evitarlo pues, desde que la Asamblea de Fantasitura aprobara la Ley Duncan, la necrofilia era legal en aquellas tierras.

En la pista se estaba produciendo ahora una encarnizada batalla por salir del último puesto. Los impactruenos volaban continuamente hacia el coche de Deka, mientras él hacia lo posible por defenderse con su varita en un duelo digno del mejor capítulo de Pokémon, o la peor película de Harry Potter.

Pikachu se concentró en el combate, dispuesto a acabar con DeKa. Lanzaba impactruenos, rayos y truenos sin parar, buscando cansar a su enemigo que ya sudaba con tanto ejercicio defensivo. Pero por desgracia, Pikachu olvidaba algo fundamental. Mientras DeKa frenaba para coger la curva siete, Guardián Ciego se hacía un recto al no estar recibiendo indicaciones.

—¡Pikaaaaaa! —gritó Pikachu.
—¿Cuidado con que…? —atinó a responder Guardián antes de estrellarse contra las pilas de neumáticos que hacían de protecciones y hacer salir volando 47 de ellos.

Dado que las protecciones estaban para mantener vivos a los pilotos en caso de accidente, la cabra lanzó un piano sobre Guardián para asegurarse, matándolo a lo Clooney.

DeKa sintió un alivio momentáneo, lo justo que tardó en darse cuenta de que ahora iba él el último. Un sudor frio recorrió su frente justo cuando su coche empezó a volar y se perdió entre las nubes. Las tres lunas le miraron sonriente al llegar al otro lado y le acompañaron a la otra habitación, donde le esperaba Atenea. La diosa le dio la bienvenida y acto seguido le ensartó con su lanza 49 veces, para desdicha de Paris.

¿Qué no habéis entendido esto? Pero Oblivion sí, ¿no? ¡Anda ya! Todos sabemos que le disteis puntuaciones medias-altas por miedo a que fuera algo bueno que no hubierais entendido y así no quedar como unos lelos.

Solo tres lelos, digo… pilotos quedaban en pie. Estaban a punto de completar otra vuelta con Telcar a la cabeza, seguido de Celembor y, por último, JP. Pero este no estaba dispuesto a aceptar su funesto destino y decidió emplear una táctica suicida.

—¡Os vais a cagar por la pata abajo! ¡A tomar por culo! —exclamó apuntando con la varita a su propio alerón trasero—. ¡Esto va a pasar a los anales!
—…
—¡Esfínter! —sentenció antes de provocar una explosión en la parte trasera de su coche que lo catapultó hacia delante.

Los tres coches pasaron la línea de meta muy ajustados. Cuando la cabra se materializó ante ellos, ninguno sabía quién moriría.

—Acompañadme los tres —dijo Cabromagno.

El trío de pilotos llevaba los huevos por corbata mientras seguían a la cabra por unas escaleras, rumbo a lo desconocido.

—La entrega de premios esta lista. Vuestros jamones han llegado a tiempo.
—¡Gracias a dios! —exclamaron Celembor y Telcar.
—¡Y a Amazon Prime! —añadió JP.

La entrega de premios se realizó de la forma habitual, con una única sorpresa desagradable al final. Por megafonía se anunció el tercer premio:

—El tercer premio será entregado por un conocido comentarista deportivo, ¡el señor Antonio Pazguato! Pasa a recoger el premio… ¡Celembor!

Los aplausos resonaron por las gradas. En la pista, su monstruito también aplaudía con sus tentáculos.

—El segundo premio será entregado por el director de la DGT, ¡el señor Tucorre Queyo Temulto! Pasa a recoger el premio… ¡JP!

Los aplausos fueron algo más tímidos esta vez.

—¡Soso! —gritó una voz familiar entre el público.
—Y el primer premio será entregado por el presidente del gobierno, ¡el señor Tolerdo Imangante! Pasa a recoger el premio… ¡Telcar!

Esta vez los aplausos fueron atronadores.

—¡Ya era hora de que acabara esto! —gritó otra voz familiar.

JP se fijó y atisbó a Sashka y Franco entre la multitud.

—¿Pero qué carajo hacen ellos vivos? —se preguntó en voz alta.
—Me consta que los han echado del infierno por quejicas. Y luego lo mismo en el cielo y el purgatorio. Ni Dios les aguanta. Valientes hijos de perra… ahora nos toca aguantarlos a nosotros otra vez —explicó la cabra apesadumbrada.

Y colorín colorado, esta presentación ha acabado.




Resultados a la "JP"

Recogeras lo que siembres, de Telcar - 66 pts
La oscuridad encajonada, de JP - 62 pts
La fuga, de Celembor - 58 pts
Oblivion, de DeKa - 49 pts
La isla, de Guardián Ciego - 47 pts
Expediente Wilkins, de Sashka y FrancoMendiverry95 - 45 pts
En defensa propia, de Helkion y Noche de luna llena, de Duncan Idaho - 29 pts
La página maldita de Halloween, de Bicerofonte - 20 pts




And the Oscars go to...

Mejor escena: No hubo ganador. Ningun contendiente recibio más de un voto.
Mejor personaje principal: Niamh, de Recogerás lo que siembres y Robert, de La fuga. Ambos con dos votos.
Mejor personaje secundario: McDonnald, de La fuga. Con cuatro votos.
Mejor descripcion: Las alcantarillas, de La fuga. Con tres votos.
Mejor lugar: La prisión, de La fuga. Con dos votos y medio*.

Nominados

En la categoría de mejor escena fueron nominados el naufragio (Obivion), la entrada en la habitación de Frank (Expediente Wilkins), el sueño con el "tio" Gert (La oscuridad encajonada), la escena final (Recogerás lo que siembres) y el intento de fuga de Wilson (?).

En la categoría de mejor personaje principal recibió una nominación Alvaro Nuñez de Callobre (Recogerás lo que siembres).

En la categoría de mejor personaje secundario recibió una nominación el padre Michael (Expediente Wilkins).

En la categoría de mejor descripcion recibieron una nominación Niamh (Recogerás lo que siembres) y la aldea Heol Senni (?).

En la categoría de mejor lugar recibió dos nominaciones la ciudad en medio del océano (Oblivion).


*Recibió dos votos a la prisión en general y un tercero a los alcantarillas en concreto.

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  Simplemente Buk
Enviado por: Josefina Simón - 31/10/2019 09:48 AM - Foro: Tus historias - Respuestas (6)

S I M P L E M E N T E  B U K

Donde no hay amor,
pon amor y recibirás amor.
San Juan de la Cruz

BUK es la triste historia de la corta vida de un perro foxterrier abandonado por sus dueños en la carretera. Yo tuve el enorme placer de conocerlo, de ganarme su confianza y afecto por un corto periodo de tiempo. Suponía, con enorme tristeza, que otro ser humano sin entrañas ni conciencia, decidió abandonarlo, provocándole gran sufrimiento.
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Como cada mañana, en mi paseo diario, enfilé por una de las salidas del pueblo, la Avenida de la Violeta que, a su término, enlaza con la carretera Buñol a Godelleta. Ésta es una de mis rutas preferidas porque en ella tengo la posibilidad de admirar desde distintos puntos la belleza de éste singular y “frondoso valle” que es Buñol.
Era una mañana, casi de madrugada, del mes de junio. Comencé mi andadura con desmesurado afán, en la necesidad vital de cumplimentar la cita con la madre naturaleza, donde ambas éramos cómplices de lo bello, sutil y armonioso que Dios puso al alcance del ser humano para su contemplación y disfrute. Hasta el kilómetro uno el ascenso es considerable. No obstante y acostumbrada a la marcha, llevaba el ritmo aeróbico adecuado a mis posibilidades y, sin experimentar esfuerzo alguno, llegué a la cumbre donde me detuve unos instantes para contemplar el paisaje. Después de un breve descanso, reanudé la marcha, esta vez llaneando por una recta hasta más allá de la subestación de Hidroeléctrica. Un poco antes de la misma, a unos cien metros a la derecha, existe un camino de acceso a la montaña (Alto Planell) donde se encuentran varios chalets rodeados de parcelas de secano, con olivos, algarrobos… Precisamente allí, muy próximo a la carretera y un tanto escondido entre la maleza, asustado, desorientado y ¡qué sé yo cuantas cosas más!, se encontraba el protagonista de nuestra historia, “Buk”.
Antes de seguir con el relato de nuestro “fiel amigo”, y para mejor comprensión de los hechos, me remontaré a meses atrás en el tiempo, cuando mis salidas a “cielo abierto” las hacía acompañada de mi marido Samuel.
Salíamos todos los días, de común acuerdo, desde su jubilación y recorríamos grandes trechos a pie, entre otras cosas, para mantenernos en buena forma física… Pero un buen día, para mi sorpresa, me planteó cambios de horario sin venir a cuento ya que ello suponía darnos el consiguiente madrugón sin necesidad alguna. Aquella nueva situación se hizo difícil adecuarla a sus pretensiones que, por otro lado, no tenía lógica explicación y, como no venía a razones, decidí continuar adelante en solitario, cada uno por su lado, en la esperanza de que entendería la sinrazón y “volverían las aguas a su cauce”.
Qué lejos estaba yo de sospechar en aquellos momentos, que aquel comportamiento absurdo de Samuel, era el inicio sintomático de la enfermedad de Alzheimer que más tarde padecería, tan galopante que en un año se lo llevó para siempre.
Pero volvamos al inicio de la historia de Buk. Como decía, Samuel y yo salíamos por separado. Al principio y durante mucho tiempo, tuve que acostumbrarme a prescindir de su compañía.
Llevaba casi siempre el mismo itinerario, carretera Buñol a Godelleta. Al comienzo bastante baja de moral tratando de descifrar el enigma que correspondía a mi situación de abandono y soledad por parte de mi marido. Enfrascada en mis pensamientos, en aquella espléndida mañana, llegué al lugar exacto citado anteriormente, donde nuestro “amigo”, seguramente desde un buen rato me vendría observando. De pronto escuché un ruido en aquella dirección, ruido característico de la maleza al ser removida por alguien o por algo que hizo llamar poderosamente mi atención. Fue entonces cuando pude entrever la silueta de un perro grande, de color canela, que trataba de huir temeroso de mi presencia. Me detuve un tanto sorprendida por el hallazgo observando al animal y comprendiendo con tristeza su situación de abandono aunque presentaba buen aspecto, por lo cual deduje que hacía pocos días del mismo. Crucé la carretera llamándole, dirigiéndome a él con suma cautela y, por una asociación de ideas, recordé uno de los protagonistas de un libro de Susana Tamaro, “Donde el corazón te lleve”, en el que un perro llamado Buk compartía con una anciana la soledad de sus días. En un breve impulso, pronuncié aquel nombre con voz tierna y suave, cosa que pareció gustarle, y lentamente, con precaución, se acercó permitiendo que le acariciara pasándole las manos por su cuerpo todavía tembloroso y, dando media vuelta, desapareció por el mismo lugar.
Continué mi camino condolida, pero en esta ocasión, nada tenía que ver con mi situación personal sino con la mala suerte de aquel pobre animal que, sin lugar a dudas, cruelmente habían abandonado.
Durante el camino de vuelta, traté de quitarlo del pensamiento sin apenas conseguirlo, pues adoro a los animales, los respeto y admiro; de hecho siempre tuve perros y gatos y hasta un periquito que llenaba con simpatía la soledad que más tarde me impondría la vida.
A la mañana siguiente, cuando llegué al mismo lugar, Buk me estaba esperando. Corrió hacia mí y apoyó en mis piernas sus grandes patas, dispuesto a acompañarme en el habitual recorrido.
En los primeros días se limitaba a acompañarme un cierto trecho, y cuando le parecía, bien porque consideraba muy largo el trayecto o cualquier otra razón que yo ignoraba, se daba la vuelta perdiéndose por los campos, entre la maleza.
No sé realmente cuanto tiempo transcurrió hasta que el animal depositó su confianza en mi persona, aunque con ciertas limitaciones, y decidió dejar a un lado sus temores acompañándome los ocho kilómetros, más o menos, que distaban entre ida y vuelta hasta casa aunque él se despedía antes, en el lugar exacto donde nos conocimos por primera vez. Me dedicaba una mirada profunda y se alejaba con resignación. Era su forma de decirme adiós.
Así uno y otro día, quizá meses, no recuerdo con exactitud, él me esperaba fielmente a la misma hora y en el mismo lugar, como si de un ser humano se tratara, cumpliendo puntualmente su cita, y ya juntos, carretera adelante, pegados el uno al otro en solidaridad, caminábamos disfrutando del paseo y del paisaje.
Con el paso del tiempo llegamos a compenetrarnos tanto que, por mi parte, llegué a considerarlo mucho más que un animal, el mejor compañero, querido y respetado que nunca tuve.
Como los enamorados, nos bastaba cruzar las miradas para entendernos. Obviamente, él no podía expresarse de otro modo ¡pero tampoco era necesario!, pues como respuesta a mis palabras de afecto, sus miradas y halagos iban acompañados de lamidas en mis manos sobre la marcha.
Desde el primer momento me preocupaba el hecho de cómo se las arreglaba el resto del día, sin agua ni alimento, aunque pensaba, un tanto aliviada, que el instinto de supervivencia le obligaría a encontrar la forma. Tal vez por la noche aprovechando la oscuridad se acercaría al pueblo perdiendo el temor a ser visto y seguramente estaba en lo cierto. Según pasaban los días, Buk salía a recibirme más cerca de la población, provocando cierto malestar entre los viandantes. Así, mi preocupación por él y por su seguridad, iban en aumento.
Lo cierto es que, entendiendo las necesidades básicas del animal, que por otro lado cada jornada se hacían más patentes en su cuerpo, decidí llevarle comida de casa para evitarle la mayor parte del problema y riesgo. Al principio aceptó devorando hasta la última migaja, y los días posteriores la rechazó rotundamente a pesar de mi insistencia. Aquel comportamiento suyo me desmoralizó; era evidente que lo que Buk quería de mí, no era precisamente “comida”, sino venir conmigo a casa, que lo adoptase. Y lo pensé en más de una ocasión, porque le quería y consideraba imprescindible su afecto y compañía, pero habían varias circunstancias que me impedían dar el paso: Ya había en casa una perra, Yaki, dos gatos y, lo que era peor, mi futuro personal incierto bajo la sospecha de que algo grave le sucedía a mi marido, dado que su extraño comportamiento, en general, iba en aumento.
Cada noche al acostarme, me acordaba de mi fiel amigo Buk, donde y de qué modo las pasaría él en su precaria situación. Deseaba se hiciera de día para salir a su encuentro y comprobar, una vez más, que seguía vivo aunque fuera de milagro.
Así, día tras día, pasaba el tiempo para ambos, él abandonado y yo en casa preguntándome como acabaría todo aquello, hasta que una mañana, al abrir la puerta de la calle para iniciar la marcha diaria, cual no sería mi sorpresa, que allí estaba Buk esperándome y, a partir de entonces, todos los días. Lo peor para ambos estaba por llegar.
Estaba muy claro, Buk había perdido el miedo o sus necesidades eran tan acuciantes que se dejaba ver con frecuencia por el pueblo, siguiendo a cualquiera que le prestase un mínimo de atención, en su afán por conseguir que alguien se apiadara de él y lo adoptara.
Y como todas las historias, unas acaban bien y otras mal, incluso trágicas, como por desgracia la de Buk.
Después de una larga noche de lluvia, que descargó una tormenta con gran aparato eléctrico, me levanté más preocupada que de costumbre pensando donde habría pasado Buk aquella noche infernal. Me arreglé con rapidez para salir lo antes posible en su búsqueda…, pero no hizo falta; al abrir la puerta me quedé de una pieza, de nuevo estaba allí mi fiel amigo, echado en el umbral, mojado de la cabeza al rabo y temblando de frío. Entré corriendo a casa sin saber muy bien lo que hacer por él animal, pensé ¡secarlo lo primero!, sin lugar a dudas, y darle algo caliente de comer, pero en ese instante se dio la casualidad de que salía mi marido Samuel con nuestra perra, y Buk echó detrás de ellos sin atender a mi insistente llamada.
Esperé toda la mañana el regreso de Samuel, que por otro lado, sabía perfectamente lo que aquel animal significaba para mí puesto que desde el principio de conocerle salía el tema de Buk a relucir en todo momento en la esperanza, de solucionar su problema de abandono de algún modo. Al verle aparecer, le abordé con impaciencia, con recelo y lo que es peor, con el presentimiento de que algo trágico se cernía sobre mi fiel y querido amigo. Samuel trataba de encontrar la fórmula para narrarme los hechos de manera que me hiciera el menor daño posible, pero ante mi insistencia por conocer la verdad por dura que ésta fuera, me dijo con cierto temor: A Buk no lo volveremos a ver más, se lo han llevado los municipales a la perrera, lo siento por ti y también por mí, porque lamentablemente he tenido que intervenir para que se dejase coger sin emplear la fuerza.
Cuando se me pasó el disgusto, me contó con más detalle como habían sucedido los hechos: Ocurrió, me decía, nada más salir él de casa aquella mañana con la perra y seguidos de Buk hasta la esquina de la calle donde sucedió lo inevitable. Según le dijeron los municipales, iban tras él mucho tiempo porque varias personas habían denunciado su presencia deambulando por el pueblo, originando algún que otro incidente.
Me quedé estupefacta escuchando el triste final del mejor amigo que tuve nunca, “Buk, mi fiel compañero”… Me sentí sucia por dentro, culpable de su cruel destino; cobarde, muy cobarde por no recogerlo, y lloré, lloré mucho de rabia y arrepentimiento, pero ya era demasiado tarde…
Tuvo que pasar mucho tiempo para que volviera a pasar, en mi paseo diario, por aquel lugar donde en otro tiempo Buk y yo teníamos una cita cada mañana de compañeros, de cariño mutuo sin condiciones…; dos corazones solitarios, el de un animal noble y el de un ser humano con carencia de afecto que juntos encontraban la paz en el corto plazo de un paseo, poniendo el punto de armonía la madre naturaleza que nos acogía en su seno.
Todavía hoy, mi querido Buk, escribiendo la breve historia de tu vida a mi lado, después de cinco años, cuando la mía la llena la soledad, el dolor de haber perdido a mi marido Samuel, a Yaki mi perra, y mucho antes a ti, mi fiel amigo…, me cuesta creer que ya no estáis conmigo; por todo ello y por que no te olvido, cuando en mi paseo llego al lugar exacto donde tú y yo nos conocimos, me ilusiona pensar que de un momento a otro vas a aparecer como entonces, por algún recodo del camino…
Sé que nunca volverás, mi querido Buk, y no quiero pensar en lo que no fue y pudo haber sido, y desde lo más profundo de mi corazón te pido perdón y te digo que encontrarte en mi camino y conocerte, ha sido una de las mejores cosas que me han sucedido.
                                                        Josefina

                                                                                    Buñol, Febrero - 2010

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  Precuela Cancelada
Enviado por: Duncan Idaho - 29/10/2019 08:16 PM - Foro: Canción de hielo y fuego - Respuestas (10)

'Juego de Tronos': HBO cancela la precuela protagonizada por Naomi Watts tras gastar diez millones de dólares en el piloto


HBO acaba de cancelar la precuela de 'Juego de Tronos' tras la producción de un piloto que ha costado 10 millones de dólares. La nueva adaptación de la obra de George R.R. Martin tenía lugar miles de años antes de los acontecimientos que vimos en la serie original, cuya octava temporada concluyó el pasado mes pasado.

El propio Martin estaba implicado en la creación de este proyecto. Era autor de la historia en colaboración con Jane Goldman, que además de escribir el guion debía ejercer de showrunner, en caso de que HBO apostase por seguir adelante. La puesta en escena del piloto corrió a cargo de S.J. Clarkson, directora elegida para continuar la saga 'Star Trek' en el cine.

En cuanto al reparto, la gran estrella del piloto era Naomi Watts, a quien acompañaban en pantalla Josh Whitehouse, Naomi Ackie, Denise Gough, Jamie Campbell Bower, Sheila Atim, Ivanno Jeremiah, Georgie Henley, Alex Sharp, Toby Regbo, Miranda Richardson, Marquis Rodriquez, John Simm, Richard McCabe, John Heffernan y Dixie Egerickx.

A falta de conocer la versión oficial de lo ocurrido, resulta sorprendente que HBO no quiera continuar exprimiendo la franquicia teniendo en cuenta el fenómeno en torno a 'Juego de Tronos', sobre todo en el actual escenario, con tanta competencia en el mercado del streaming. En todo caso, cabe recordar que hay otro proyecto de precuela en marcha, centrado en la familia de los Targaryen, con George R.R. Martin también involucrado en el desarrollo. Quizá este salga adelante, ya veremos.

Lo que sí han asegurado desde HBO es que no hay intención de continuar la trama de 'Juego de Tronos' hacia delante, con una secuela o un spin-off de alguno de los protagonistas que sobrevivieron a la última temporada. Solo se plantean ampliar el universo basado en 'Canción de hielo y fuego' con historias ambientadas en el pasado. Se ha hablado de una tercera precuela pero de momento no hay detalles.

Fuente: Espinof

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  El retorno del Obra Dinn
Enviado por: Guillermo Solís - 28/10/2019 03:32 PM - Foro: Fuera de tema - Sin respuestas

No sé si conocéis este videojuego. En él tienes que investigar que le ha sucedido a la tripulación del barco Obra Dinn. No os voy a hacer spoilers. Solo os cuento que les pasó todo lo que os podáis imaginar.
Muchos seguro que lo conoceréis porque está muy influenciado por las historias de Lovecraft y de Poe, pero si no es así, os lo recomiendo.

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  Reto Oct19: ¿Quién es quién?
Enviado por: Cabromagno - 28/10/2019 02:49 PM - Foro: Retos Mensuales - Respuestas (80)

Patrocinado por Mendiverry&Sashky, detectives autoritarios... digo... de autorias.

Cool

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  Exposición Juego de Tronos en Madrid
Enviado por: Daghdha - 28/10/2019 07:21 AM - Foro: Canción de hielo y fuego - Sin respuestas

Los fans que residan en Madrid-alrededores pueden estar de enhorabuena. La exposición oficial de Juego de Tronos ha llegado a la capital española, concretamente al IFEMA. Isaac Hempstead (Bran Stark) y Liam Cunningham (Davos) estuvieron promocionandola la semana pasada.  

No soy de los que se hacen la pechá de kilómetros para asistir a estas cosas, así que si alguien tiene la suerte de vivir cerca y asiste, que nos cuente por aquí sus impresiones.

Más información, bastante detallada, aquí. Por si alguien quiere pensárselo:

https://lossietereinos.com/impresiones-e...os-madrid/

Así, a primera vista, parece que lo más destacable es el variopinto vestuario original, pero hay más cosillas.

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  Pasé una Noche en una Casona de Espantos
Enviado por: Bicerofonte - 24/10/2019 06:17 PM - Foro: Fuera de tema - Respuestas (1)

UNA EXPERIENCIA INQUIETANTE… 

¡PASÉ UNA NOCHE EN UNA MANSIÓN DE ESPANTOS!
Soy Bicerofonte, reportero de una editorial. Lo que viví la noche del martes de la semana pasada en una enorme casona que está ubicada en la colonia Lorenzo Boturini, en la Ciudad de México fue algo desconcertante. Ahí sucedieron cosas interesantes… ¡Mis compañeros y yo, no pudimos dormir en toda la noche!

Mi jefe me encomendó investigar y realizar un detallado reportaje acerca de ese lugar abandonado y de las almas en pena que dicen que merodean por ahí.
Al principio como que ‘algo’ en mi interior me decía que no lo hiciera, pero la experiencia se antojaba mucho por los hechos inexplicables que podría encontrar en la casona y por la emoción a lo desconocido y sobrenatural. Decidido, le dije que si.
Llegamos como a las siete de la noche, pero no pudimos entrar sino hasta las ocho y media, mientras llegaba Ramiro, uno de mis ayudantes.
Ramiro fue a una oficina del gobierno a recoger el papel legal del Ministerio Público donde se nos autorizaba entrar a la casa abandonada.
Ya con la orden, nos presentamos ante la casona y quitamos con mucho cuidado las viejas maderas que tapaban la entrada, y abrimos la puerta.


Los vecinos nos decían que estábamos locos e incluso una anciana me regaló un escapulario que decía que estaba bendito y que me iba a proteger.
Mis demás ayudantes metieron todo el equipo al interior.
Encendimos las lámparas en una sala polvosa y muy antigua y las cortinas obscuras y entelarañadas tapaban las ventanas.
Aquello estaba muy oscuro y no pudimos evitar sentirnos nerviosos ante ésa perspectiva.
Ya que habíamos entrado, cerramos la puerta detrás de nosotros… Nuestro mundo cotidiano se había quedado atrás y enfrente estaba otro mundo, uno sobrenatural y muy misterioso.
Olía a mucha humedad, a lugar viejo y encerrado…


Empezamos a armar todo el equipo para poder registrar psicofonías, para tomar fotos, grabaciones, en fin.
Estando instalados, Norma, la única chica del equipo, que es la hija de don Roberto, uno de mis fotógrafos, preparó café en una parrilla de baterías que llevábamos.
Ella, su padre y otro amigo llamado Silvio, se quedaron preparando el café y el equipo, mientras que Ramiro, Julián, y yo, nos dedicamos a recorrer la casa.
Estaba llena de telarañas, olía a humedad y como a orines de gato… ¡Pero no se veía ningún gato por ahí!
Entramos a una amplia recámara, en la cual, en las paredes, se caía en pedazos el caliche y una cama de bronce opaco estaba en un rincón.
Vi una palangana de peltre y unas tres cajas de madera en otro rincón. El polvo acumulado era tal, que fácilmente se podía recoger a puños.


La aguja del termómetro que llevaba en la mano, marcaba una temperatura ambiente de 23 grados centígrados.
En el cuarto contiguo había un baño que tenía los mosaicos mugrientos y la aguja se disparó a los 28 o 29 grados… ¡Hacía calor ahí adentro!
Había una tina grande para bañarse que estaba muy sucia, y con un cochambre que parecía sangre seca.
Luego pasamos por un pasillo y había 3 puertas.
Abrimos la primera y adentro se encontraban muchos maniquíes antiguos. Se veía que en ese lugar la gente guardaba ropa para un negocio.
En la segunda puerta había mucho polvo y olía muy feo, como a carne descompuesta, pero no vimos nada pudriéndose.
Al alumbrar al interior, nos percatamos de que era una biblioteca muy desordenada.


Al detectar el olor, nos pusimos unas caretas como las que les ponen a los enfermos para darles oxígeno, ya que también detecté el olor de guano de murciélago y las esporas de éste, hacen mucho daño.
Cerramos la habitación y el tercer cuarto nos condujo a una estancia que era como una gran sala, llena de sillones... ¡Y hacía mucho frío ahí!
La aguja marcó 7 grados centígrados. Conforme entramos más (Creo que medía la sala como unos 30 metros de largo), hacía más frío.
Julián, uno de los muchachos que estaban a mi lado, dijo que había escuchado un quejido de mujer, pero yo no oí nada, ni Ramiro tampoco.
Y nos dijo: “¡Ahí está otra vez, escuchen!”.


Tampoco oímos nada... Dejé una grabadora especial para psicofonías y salimos de la estancia.
¡Entonces fue cuando vi la luz! Todo sucedió rápido… Mis dos amigos retrocedieron y vimos una especie de llamita que era del tamaño de una naranja, que salió como del techo, recorrió el pasillo y se perdió en la oscuridad.
Era como una pequeña centella amarilla y se alejó tan rápido que duró solo unos segundos.
Mis amigos me suplicaron para que regresáramos con los demás y de momento ya no entré a los demás cuartos.
Les prohibí estrictamente que no dijeran alguna palabra de esto para no asustar a los demás.


Ya estando reunidos todos, tomamos café, unos sándwiches de pollo con queso y platicamos casi una hora en voz muy baja, ya que en los otros cuartos el equipo que instalamos, ya estaba haciendo su labor.
Ramiro y Julián, los muchachos que me habían acompañado se quedaron en la sala, según cuidando el equipo junto con don Roberto, el fotógrafo de 57 años de edad.
No los culpo que tuvieran mucho miedo… Y Norma, Silvio, y yo, empezamos a recorrer el resto de la casa, o más bien, de la casona.
En los demás cuartos nos encontramos con lo mismo: Polvo, humedad, olor a encerrado…


Entonces fue cuando llegamos hasta una enorme escalera de caracol. Me llamó la atención un cuadro que estaba en una pared donde se veía un paisaje de los Alpes suizos, pero la tela tenía como navajazos.
Le dije a Silvio que era raro que la tela estuviera así, cuando de pronto, Norma pegó un fuerte grito que me espantó mucho, ya que hasta me hizo saltar.
Volteamos a verla y ella estaba aterrada... Me abrazó y de los nervios clavó sus uñas en mis brazos.
Yo la saqué de ese lugar y la llevé con todos los demás.
Norma lloraba mucho, estaba temblando llena de pavor, y no podía articular palabra alguna.


Entonces, después de que le dimos café, todavía en shock y con los labios temblando, me dijo que había visto a una señora, a una mujer vestida de blanco que iba subiendo la escalera.
Cuando la vio, quiso hablarnos pero se quedó quieta, como petrificada, mientras que nosotros hacíamos comentarios acerca del cuadro que acabo de mencionar.
Y me dijo que en eso volteó la mujer y que vio un rostro tan blanco y que no tenía ojos, ya que se le veían las cuencas negras.
Gritó con todas sus fuerzas y cuando volteamos nosotros a verla, en la escalera no había ya nada…
Los muchachos se pusieron muy nerviosos y les dije que en estos momentos iba a ver la famosa escalera, pero nadie quiso ir, y solo me acompañó don Roberto, el papá de la chica.


Llegamos a donde estaba la escalera… Subimos y bajamos varias veces, y no vimos nada.
Don Roberto y yo fuimos recorriendo el resto de la casa. En un recinto donde había muchas cajas que estaban apiladas, a lo lejos vimos algo de luz, pero cuando nos acercamos, esa luz se apagó. Era una luz tenue como cuando encendemos un cerillo.
Lo que sí escuché claramente fue un gruñido muy leve, como el emitido por un perro cuando un extraño se le acerca.
Dejé ahí mi grabadora de bolsillo grabando el ambiente y regresamos con los demás. Para eso, ya era la una y media de la mañana.


Tuve que quitarles los smartphones a todos los muchachos, ya que con sus llamadas (entiendo que hablaban para darse valor) podían interferir en los registros que estábamos tomando con los aparatos.
Todo estaba quieto, monótonamente quieto. Los chicos y Norma se calmaron y pronto platicábamos en voz muy baja.
Como a las dos y media de la mañana, a Norma le dieron ganas de ir al baño, pero no quiso ir sola, por lo que su papá y yo la acompañamos.
Ella entró con su padre al baño y obviamente yo me quedé afuera… Pronto, tuve a todos los demás a mi lado y me dijeron que habían visto unas sombras que se deslizaban por la pared.


El caso es que en toda la noche yo no vi nada, más que la luz que he comentado y oí el gruñido.
Los demás decían escuchar cosas a cada rato, pero entiendo que estaban muy sugestionados. Esa fue una noche de muchos sobresaltos y tuvieron los nervios en gran tensión todo el tiempo.
No digo que yo tenga los nervios de acero ni me quiero hacer el héroe de la historia pero debido a que padezco de cierto grado de sordera mis oídos no pueden registrar todo lo que captan unos oídos que son normales.
Eran las cuatro y media de la mañana, y hasta cerca de las siete que empezó a amanecer, fueron las dos horas más largas de nuestra vida, ya que tuve que estar lidiando con el nerviosismo de mis amigos.
Lo que también vi, fueron sombras grises sobre el espejo sucio de la enorme sala, pero prefiero pensar por ahora que todo eso fue el producto de mi imaginación.


Cuando acabó la noche, al día siguiente salimos de la casa, cargamos todas las cosas en la camioneta, fuimos a casa de don Roberto donde dejamos el equipo, nos bañamos, desayunamos, y yo me vine a trabajar a la Editorial.
Silvio me trajo mi grabadora de bolsillo y en la cinta se escuchan cosas muy interesantes, como unos gruñidos, gemidos, y otras cosas más, que contaré en la segunda parte del artículo.
Hasta el momento, eso es lo que vivimos. Una semblanza mucho más completa daré una vez que estudiemos el material.
En una de las fotos que tomamos a la escalera, en la cual al principio no vimos nada, se nota una sombra blanca, como un bulto difuminado y curioso.
En las fotos del espejo, se alcanzan a ver unas siluetas…


Esa casona era de una familia rica que tuvo su opulencia a principios del siglo XX. El dueño que la construyó, (me enteré después al hacer muchas averiguaciones), era de Monterrey.
Este hombre se llamaba Jacinto García.
Mientras que él trabajaba, su mujer lo engañaba con uno de sus amigos, pero el marido los descubrió abrazados y desnudos en la recámara, y asesinó a su rival.
La mujer desapareció... Se dice que el esposo engañado la encerró en medio de dos paredes, por lo que murió emparedada.
Por otra parte, Jacinto prefirió morir antes de entregarse cuando se enfrentó a tiros con la policía.
La única hija adolescente de ese matrimonio, posteriormente y sin razón aparente, perdió el juicio y fue encerrada de por vida en un manicomio.


El segundo dueño tuvo la desgracia de que su bebé se le muriera en la casona, sin razón aparente y los médicos declararon “causas naturales”, además que él y su familia veían cosas raras, escuchaban ruidos y los muebles se movían sin razón aparente.
Lo que hizo que abandonaran la tétrica casona fue porque veían a la señora de blanco que asustó a Norma, bajar en varias ocasiones por la escalera.
Y el tercer dueño se fue cuando a su mujer le dio un ataque al corazón por el terror de estar viendo luces, por escuchar voces, lamentos, y detectar olores muy desagradables como de carne descompuesta.
La casa se ha quedado abandonada desde los setentas, hasta apenas que nosotros entramos anoche a perturbar la paz de los entes del Más Allá…

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