Este foro usa cookies
Este foro hace uso de cookies para almacenar su información de inicio de sesión si está registrado, y su última visita si no lo está. Las cookies son pequeños documentos de texto almacenados en su computadora; las cookies establecidas por este foro solo se pueden usar en este sitio web y no representan ningún riesgo de seguridad. Las cookies en este foro también rastrean los temas específicos que ha leído y la última vez que los leyó. Por favor, confirme si acepta o rechaza el establecimiento de estas cookies.

Se almacenará una cookie en su navegador, independientemente de su elección, para evitar que le vuelvan a hacer esta pregunta. Podrá cambiar la configuración de sus cookies en cualquier momento utilizando el enlace en el pie de página.

Bienvenido, Invitado
Tienes que registrarte para poder participar en nuestro foro.

Nombre de usuario
  

Contraseña
  





Buscar en los foros

(Búsqueda avanzada)

Estadísticas del foro
» Miembros: 552
» Último miembro: astatechnology
» Temas del foro: 1.970
» Mensajes del foro: 33.280

Estadísticas totales

Usuarios en línea
Actualmente hay 38 usuarios en línea.
» 3 miembro(s) | 34 invitado(s)
Google, Draig, FrancoMendiverry95, Iramesoj

Últimos temas
BASES Reto Mensual Agosto...
Foro: Retos Mensuales
Último mensaje por: Cabromagno
6 horas
» Respuestas: 21
» Vistas: 446
Una frase este día
Foro: Fuera de tema
Último mensaje por: Vikken
05:05 PM
» Respuestas: 25
» Vistas: 638
Dudas con mi siguiente le...
Foro: Colecciones, Sagas, etc.
Último mensaje por: aravan
04:19 PM
» Respuestas: 1
» Vistas: 14
PAID STORIES: Wattpad inc...
Foro: Wattpad
Último mensaje por: Helkion
19/08/2019 10:15 AM
» Respuestas: 8
» Vistas: 185
Fragmentos
Foro: Tus historias
Último mensaje por: Iramesoj
18/08/2019 07:45 AM
» Respuestas: 13
» Vistas: 235
[Fanfic] Las Enseñanzas d...
Foro: Fan Fiction
Último mensaje por: FrancoMendiverry95
17/08/2019 09:12 AM
» Respuestas: 2
» Vistas: 21
Desahógate!
Foro: Fuera de tema
Último mensaje por: Duncan Idaho
15/08/2019 06:49 PM
» Respuestas: 158
» Vistas: 19.061
Viral: Cagar en piscinas ...
Foro: Fuera de tema
Último mensaje por: Duncan Idaho
15/08/2019 12:30 PM
» Respuestas: 2
» Vistas: 43
Ser una estrella en el fi...
Foro: Normas del foro
Último mensaje por: Amaika
14/08/2019 02:02 PM
» Respuestas: 9
» Vistas: 1.634
El día del Advenimiento _...
Foro: Libreria de Fantasitura
Último mensaje por: Tharem
14/08/2019 01:19 PM
» Respuestas: 0
» Vistas: 20

 
  Dudas con mi siguiente lectura
Enviado por: kelevra - 03:16 PM - Foro: Colecciones, Sagas, etc. - Respuestas (1)

Se que para mi pregunta habrá opiniones de todo tipo, según con quien hables te puede aconsejar una saga u otra, ya que sobre gustos no hay nada escrito y esto es muy personal 
Comento un poco mi caso, yo hace unos meses descubrí de casualidad a J.Abercrombie y me inicie en el mundo de los libros de fantasía (he leido la primera ley y los tres libros siguientes), la cosa es que me ha encantado como escribe y me he enganchado a este genero 
He ido investigando a escritores contemporaneos del genero y mi dilema viene ahora, porque hay muchos y al parecer todos muy buenos. No se que nueva saga o trilogia empezar ahora: La compañia negra, Malaz, la rueda del tiempo, caballeros bastardos, el elfo oscuro....... 
¿¿¿ Alguna recomendación ??? soy muy indeciso y me estoy volviendo loco a la hora de decidirme. Y si ademas podéis decirme sagas o escritores que sean del estilo de Abercrombie os lo agradezco, aunque no voy buscando escritores solo de ese corte. Solo sagas o trilogias que me tengan entretenido un tiempo 
Gracias de antemano

Imprimir

  Viral: Cagar en piscinas públicas
Enviado por: Duncan Idaho - 13/08/2019 05:27 PM - Foro: Fuera de tema - Respuestas (2)

El supuesto reto viral de cagar en piscinas públicas se está extendiendo por toda España


Defecar en la piscina no es solo un acto incívico: también es peligroso para la salud por el riesgo de transmitir parásitos a través del agua. Sin embargo, cagarse en las piscinas públicas es tendencia en España por un supuesto reto de internet. Hay localidades afectadas por todo el país, empezando por Valencia.

En julio, la piscina municipal de Masanasa, con aforo de 600 personas, tuvo que cerrar hasta tres veces por la presencia de excrementos en el agua. El incidente se repitió en Aldaia, lo que llevó a prohibir el baño hasta que finalizaran los trabajos de desinfección. El responsable de la mancomunidad del barrio del Cristo dijo a Las Provincias que se trataba de un acto vandálico premeditado:

Parece que lo llevan preparado en una bolsa y lo sueltan en la piscina porque nadie se da cuenta, ni siquiera los socorristas. Aprovechan el momento.


También en Valencia, la piscina del polideportivo de Catarroja, con capacidad para 700 personas, tuvo que cerrarse dos veces por presencia de heces. Según el ayuntamiento, la piscina fue vaciada y llenada de nuevo con un tratamiento de cloro. El alcalde del municipio calificó el incidente de “acto de gamberrismo”, pero el culpable nunca fue localizado. Museros, Alcoy, San Vicente del Raspeig y Paiporta fueron víctimas de la misma fechoría, en muchos casos viéndose obligadas a clausurar sus piscinas públicas. En Segorbe, Castellón, el parque acuático Segóbriga Park tuvo que cerrar dos veces para realizar tareas de desinfección del agua, de nuevo por la aparición de excrementos en la piscina.

La tendencia llegó al interior de la península. El diario de Valladolid afirma que el club de golf Aldeamayor “está viviendo uno de los peores veranos de los últimos años” tras cerrar su piscina para adultos en siete ocasiones. El motivo: “un supuesto reto viral de Internet que consiste en defecar en piscinas públicas o arrojar heces al agua para después colgar las imágenes en la red”. Otra vez en Valladolid, la piscina municipal de Boecillo tuvo que cerrar dos veces por la presencia de heces. El alcalde no tiene claro que se deba a un reto de internet:

Nos ha pasado dos veces al principio del verano, pero no tengo claro que sea por este reto viral porque el año pasado pasó lo mismo.

Sin embargo, en agosto, Cádiz y Málaga se han sumando a la lista de provincias afectadas. En Castellar de la Frontera, la piscina municipal tuvo que ser evacuada por la presencia de heces humanas. Fue reabierta un día después tras un proceso de cloración. En Málaga, una urbanización privada tuvo que cerrar su piscina comunitaria y realizar trabajos de limpieza para retirar restos de caca. Una de las vecinas afectadas dijo al Diario Sur que había sido alguien de fuera:

Creemos que ha tenido que ser alguien que ha saltado de noche al recinto y ha realizado sus necesidades dentro del agua o las ha lanzado desde fuera.

Lo que nadie tiene claro es de dónde sale el supuesto viral. Nadie ha encontrado tampoco las imágenes de mojones flotante que los perpetradores suben a la red. Como dice el alcalde de Boecillo, una posibilidad es que no exista ningún reto. Quizá haya gente que se caga en las piscinas públicas por iniciativa propia. Tal vez los medios hayan generado el efecto contagio que convierte una travesura en un serio riesgo para la salud pública en decenas de localidades de todo un país.

Tanto en un caso como en otro, la tendencia supone “un perjuicio económico para las arcas municipales” (según el presidente de la mancomunidad de L’Horta de València, una de las comarcas más afectadas). Las piscinas municipales se plantean ahora registrar las pertenencias de sus usuarios. De acuerdo con Antena 3, algunos llevan las heces preparadas en un tupper.


Fuente: gizmodo

Imprimir

  "Holocausto Ewok"
Enviado por: Duncan Idaho - 10/08/2019 05:48 PM - Foro: Fuera de tema - Sin respuestas

La explosión de la Estrella de la Muerte habría destruido Endor: la ciencia detrás de Star Wars

Cautivo y desarmado el ejército imperial, la causa rebelde celebra en Endor una victoria histórica. La Estrella de la Muerte ha vuelto a ser destruida; el Emperador Palpatine ha pasado a mejor vida; y Darth Vader, también fallecido, ha regresado del Lado Oscuro para reconciliar su alma con las tribulaciones de su pasado. Los tiempos tenebrosos han llegado a su fin, y la Galaxia ansía una nueva era de paz, prosperidad, democracia federal y republicanismo constitucional. Hay motivos para celebrar, pues. Es el final de El Retorno del Jedi, el Episodio VI de Star Wars, y nuestros héroes hallan al fin descanso.

Qué mejor lugar para disfrutarlo que Endor, el planeta que cobija a la peculiar tribu ewok.

Los ewok, pequeños ositos de peluche tan polémicos en su día como los porgs hace un par de años, también han sobrevivido a la madre de todas las batallas. Su contribución bélica, si bien rudimentaria, ha sido decisiva para desactivar los escudos de la Estrella de la Muerte. En el camino su viabilidad como especie ha sido cuestionada por la tiranía imperial, y salvaguardada con éxito. El círculo de la trilogía se cierra con éxito; los arcos de todos los personajes encuentran la felicidad al final del camino. Endor se llena de fiesta, música y jolgorio.

¿Pero debería haber sido así?

La pregunta no parte de una hipótesis narrativa, sino científica. La continuidad de Endor como planeta habitable lleva siendo objeto de toda suerte de discusiones y teorías desde mediados de los noventa, cuando un colaborador de TheForce.net lanzó una controvertida teoría: la destrucción de la Estrella de la Muerte debería haber llevado al "Holocausto Ewok", a una completa aniquilación de su especie fruto del colapso de tan gigantesca estructura a unos pocos miles de kilómetros de su planeta. La fiesta final en Endor debería haber sido un erial apocalíptico.

Tan radical idea ha vuelto a ganar protagonismo durante las últimas semanas. El estreno del primer tráiler de El ascenso de Skywalker, Episodio IX de la saga y, en teoría, cierre a esta generación de personajes, ilustra las ruinas abandonadas de una Estrella de la Muerte. Rey, Poe Dameron, Finn y compañía caminan hacia un acantilado cuando descubren los restos gigantescos de la estación espacial, atravesados en el horizonte de un océano picado. "Siempre estaremos con vosotros", explica una voz en off, "nadie se marcha nunca del todo".  Corte a negro. Se escucha una carcajada maléfica. Es el Emperador.

¿Ha vuelto? Lo descubriremos en la película. Por el momento nos interesa más otra pregunta: ¿dónde demonios están? La evidencia disponible apunta hacia Endor. La primera Estrella de la Muerte, destruida por Luke Skywalker y el resto del ejército rebelde en el Episodio IV, se desplomó sobre Yavin IV, un planeta de similar morfología a Endor. La cuestión es que Aftermath: Life Debt, uno de los libros canon producidos con objeto de atar los cabos sueltos entre el Episodio VI y el Episodio VII, explica cómo una flotilla dirigida por Leia recuperó sus restos.

Lo cuál sólo nos deja una opción: Endor. El Retorno del Jedi no se recreó los acontecimientos posteriores a la destrucción de la Estrella de la Muerte, no al menos desde un punto de vista meramente físico o logístico. La imagen de su explosión es simple: una enorme bola de fuego en el cielo del pequeño planeta y algún resto que otro saltando por los aires. ¿Pero a dónde fueron las miles de toneladas de material que requirió su construcción? ¿Cómo pudo afectar semejante nave a la deriva en el frágil ecosistema templado, muy boscoso, de Endor?

Es aquí donde entra la hipótesis del Holocausto Ewok.

Del Apocalipsis a la extinción

Dice así:

Cita:Las circunstancias al término de "El Retorno de los Jedi" condujeron inevitablemente a un desastre medioambiental en la luna de Endor. La explosión de una luna pequeña y artificial a baja órbita habría enviado una lluvia de meteoritos al santuario ewok, en una escala inigualada desde la formación del planeta (...) La atmósfera se habría llenado de humo y lluvia radioactiva, causando un gigantesco invierno nuclear.


Tiene cierto sentido. El impacto de un satélite artificial de gran calibre debería haber tenido consecuencias drásticas en la habitabilidad de Endor. Tal y como explican en CBR, su explosión y posterior caída habría tenido un efecto similar al del meteorito que, teóricamente, extinguió a los dinosaurios. Un cambio radical y repentino en las condiciones medioambientales del planeta que habría obligado a su evacuación inmediata, so pena de la extinción de toda forma de vida que en aquel momento paseara por su superficie.

Elaborada por Curtis Saxon, astrofísico, la hipótesis asume que las fuerzas rebeldes habrían previsto tan fatal apocalipsis antes de la destrucción de la Estrella de la Muerte. De tal modo, es probable que una pequeña flota de naves rebeldes hubiera protegido "un área comparable a Luxemburgo" mediante escudos protectores. Una porción de los desperfectos ocasionados por la explosión habrían rebotado hacia otras partes de Endor, permitiendo la supervivencia de Han Solo, la princesa Leia y el resto de tropas rebeldes destinadas en la luna.

Ahora bien:

Cita:Esta habría sido sólo una pequeña fracción de la masa total de la luna, en un evento que habría durado meros minutos. El volumen de la totalidad de los desperfectos y de las bolas de fuego subsiguientes es inexorablemente más grande que el tamaño combinado de ambas flotas sobre Endor. Una catástrofe climatológica general hubiera sido inevitable.


O lo que es lo mismo: los ewok se habrían extinguido, y con ellos el ecosistema frugal, boscoso y amable que conocimos en El Retorno del Jedi.

Dada la total ausencia de explicaciones tanto en los libros como en las películas, la posibilidad de un Holocausto Ewok ha ganado enorme tracción en los foros subterráneos de Star Wars. Dos décadas después de la exposición, y coincidiendo con el estreno de las nuevas películas de la saga, dos hechos contribuyeron a reactivar el debate. Por un lado, la elaboración  de un estudio informal por David Minton, científico planetario, centrado en la materia; por otro, una de las pocas referencias a los hechos incluidas en un canal oficial de la franquicia.

Minton aporta datos allá donde Saxon tan sólo elucubraba: su trabajo calcula el tamaño de Endor y su densidad, así como los complejos cálculos gravitacionales requeridos para sostener a la Estrella de la Muerte sobre su órbita. Los desperfectos de la estación se habrían precipitado sobre la luna a más de 9.000 kilómetros por hora, "provocando un cráter de alrededor de 700 kilómetros de diámetro". Una cifra cuatro veces superior al cráter de Chicxulub, en México, asociado a la extinción de los dinosaurios. "El impacto habría aniquilado cualquier cosa sobre la superficie".

Según Minton, "es probable que la atmósfera hubiera estado tan caliente... Que cualquier cuerpo de agua en la totalidad del planeta hubiera sido evaporado, y que todos los bosques se hubieran incendiado, causando una tormenta de fuego global". Un escenario aterrador que casa mal con la optimista perspectiva de la versión oficial. Aquel año, la cuenta de Twitter de la saga explicaba lo siguiente: "La flota desplegó escudos para prevernir la completa devastación de los bosques de Endor".


Una idea ya explorada por Saxon. La Wookiepedia, uno de los foros más populares entre los seguidores de Star Wars, tiene otra explicación: la mayor parte de los desperfectos ocasionados por la explosión de la Estrella de la Muerte habrían sido enviados a diversos puntos de la galaxia a través de un agujero de gusano hiperespacial creado expresamente para la ocasión. Así, la suma de escudos protectores, saltos intergalácticos y recolección de desperfectos habría salvaguardado el ecosistema ewok, haciendo de su extinción el fruto de la leyenda. Endor seguiría siendo un planeta habitado, y podría servir de escenario al Episodio IX.

¿Factible? No según la ciencia. Obsesionado por la cuestión, un periodista de Tech Insider acudió hace algunos años a un grupo de científicos para resolver la pregunta de una vez por todas. Sus respuestas oscilaron entre lo escéptico y lo abiertamente terrorífico. Uno de ellos, por ejemplo, opina que si bien Endor no habría sido destruida por completo, la explosión "sí habría dañado de forma severa la cara orientada a la Estrella de la Muerte". Y lo que es más importante: la lluvia radioactiva subsiguiente a su destrucción habría extinguido sin remedio a los ewok.

Erik Asphaug, otro de los científicos consultados, es aún más pesimista: "Mi predicción es que enormes pedazos de la Estrella de la Muerte habrían empezado a llover sobre los ewoks, haciendo su vida muy poco placentera (...) Si miles de incendios comienzan al mismo tiempo, incluso si se limitan a una mitad del planeta, la mayoría de la superficie es conducida a la ruina. Sus fiestas y celebraciones se habrían convertido rápidamente en protocolos de emergencia para sobrevivir, en lo que habría sido una pesadilla horrorosa".

Milton sintetiza la idea: "Los ewoks están muertos. Todos ellos". El holocausto pudo haber sucedido. Endor habría encadenado un millar de tormentas ígneas, calcinando las estructuras de madera de los pequeños ewok, obligándoles a buscar refugio a más de 800 ºC de temperatura. No cuesta imaginar un caos generalizado entre las comunidades ewok, y una desesperada lucha por acabar con las llamas. En un abrir y cerrar de ojos, tras una victoria sensacional sobre el Imperio, su planeta habría quedado reducido a cenizas.

La rotundidad de Milton se asienta en sus números: el diámetro de Endor oscilaría en torno a los 4.900 kilómetros, frente a los 343 de la Estrella de la Muerte. La estación habría orbitado a baja altitud, a unos 460 kilómetros de la superficie de la luna (similar a la de la Estación Espacial Internacional), y sus dimensiones habrían sido lo suficientemente grandes, un 7% del total de Endor, como para suponer un riesgo existencial para el pequeño planeta. La ciencia es nítida al respecto: los ewok debían morir.

Cuestión distinta es que hayan muerto. Star Wars nunca se ha caracterizado por la precisión científica. No pasa nada. Se trata de una epopeya galáctica, no de una simulación de acontecimientos a partir de los manuales de Física. La imagen que cierra el teaser de El ascenso de Skywalker es lo suficientemente evocadora como para olvidar cualquier cuestión relacionada con la supervivencia de Endor y de los ewok. Los escudos funcionaron, parte de los restos de la Estrella de la Muerte cayeron a otros puntos del planeta y ahora nos topamos con ellos en el Episodio IX.

En nuestros corazones, no obstante, entonaremos un minuto de silencio por tan tierna especie. Su extinción sirvió a una noble causa.

Imprimir

  Mi prima me odia
Enviado por: Amaika - 10/08/2019 11:08 AM - Foro: Tus historias - Respuestas (7)

Este relato es del año pasado, pero bueno. Me animo a mostrarles. Utiliza dos saltos de tiempo entre pasado y presente.
--------------------------------------------------
No sé por qué me odias; ambos éramos niños (emancipados del pueblo al nacer), que en la comida familiar, volvían a reencontrarse en los brezales donde quemaron recuerdos sus antepasados.
Aún sigues imperturbable, a pesar de mis palabras con tu bata de franela medio abierta, cosiendo los últimos pespuntes en el vestido.
Cada domingo nos sentábamos a la mesa con la abuela en la cabecera y su humilde prole a su alrededor. Ninguno de nosotros nos conocíamos ni hallábamos parentesco en nuestras facciones. El primo Luis tenía la nariz demasiado europea, la tía Ana María el pelo demasiado rubio; nuestros padres a pesar de ser hermanos no podían ser menos parecidos, si no hubiera sido por un rasgo reincidente de la abuela, nos hubiéramos proclamado extraños.
La máquina de coser ensordece mis palabras con su traqueteo. No dejas de pulsar el pedal mientras la tela blanca se desliza sistemática bajo la aguja de la máquina.
En cuanto vimos que coincidíamos en edad, hubo una complicidad ganzúa entre nosotros; salíamos después de comer a recorrer los cerros, el aire olía a fósforos, como todos los días de verano. En la ciudad nunca habíamos conocido tales experiencias: la hierba pinchando, el extraño hormigueo de alguna mosquita pegada a tu abrigo, el aire fluctuando sin paredes que lo contuviera. Era como estar en otro mundo. Recuerdo que, cerca de las colinas, rezumaba un arroyo y nos apostábamos los dos sobre la crujiente hierba a tirar piedras por encima del río. Siempre las tirabas con fuerza y yo decía: no golpees tan fuerte o saldrán las ranas. Tú te reías con esa infantil arrogancia, afirmando: no hay ranas. En verdad no habían, aunque a mí siempre me parecía ver algún que otro ojo amarillo asomar cuando lanzabas la piedra. Después volvíamos a casa. Nuestros padres se impresionaban de la cercanía que nos teníamos, sin embargo, jamás mencionaban nada. La abuela nos esperaba con una onza de chocolate entremetida en un pan, el chocolate estaba blando pero sabía bien.
Hay un silencio, la máquina deja de taladrar la tela. Te llevas la punta de un pañuelo al ojo. Éste recorre el arco de tus ojos con la misma parsimonia que el carmín por tus labios.
Pensábamos que, aunque las hojas del almanaque saltarán en un suspiro, volveríamos a estar juntos la siguiente semana. ¡Qué ingenuos fuimos! No pudimos prever ese domingo en el que la abuela se mareó en la cocina y nuestros padres decidieron anular las comidas. Ese día saliste corriendo río abajo. Yo fui detrás, siguiéndote. Te llamé un par de veces pero lo único que hacías era huir, huir cada vez más deprisa; mientras en el paisaje se perdía de vista las hileras de tejados triangulares. No paraste de correr hasta llegar al arroyo, donde te arrodillaste. No compartiste palabras; tu rostro se veía sombrío. Se me hizo tan extraño verte allí con los hombros hundidos, mirando a tus propios ojos, como si quisieras encontrarte en el brillo espectral de tu reflejo, que tiré una piedra. Entonces tú dijiste: vas a espantar a las ranas. Y yo contesté: no hay. Recuerdo haberte sacado una sonrisa. Luego aferraste mi mano, sintiendo como apoyabas el hueco húmedo y frío de tu palma.
—Prométeme que no te casaras con nadie.
—Lo prometo.
Esa fue mi respuesta.
Pasaron los años. Sólo nos volvíamos a reunir por Navidad, pero ya no era lo mismo. El tiempo había proclamado un silencio entre nosotros. Cada año me parecías más extraña, crecías enormemente. Más rápido de lo que creía posible. Y cada vez que te veía más miedo me dabas, con tus ojos perfilados y esos dos bultos asomando por tu blusa. Nunca sabré si tú sentías el mismo miedo hacía mí. Pero sí olía tu rechazo allí sentada, ocupando el mismo lugar en la mesa, cada vez con una apariencia nueva. Una nueva prima y un desconocido a su lado. Creí que esos cambios nunca se verían definidos en tu vida. Hasta que me llegó esto. Saco el afilado brillo de la carta de debajo de la solapa de mi chaqueta. Es una tarjeta ornamentada con florituras doradas. Te levantas ruidosamente de la silla. Yo te agarro del brazo para que me mires. La carta permanece sobre la mesa, sacada como última baza de una apuesta.
—¿Es que ni si quiera vas a mirarme a la cara? Enfrentar por una vez el silencio que nos separa.
—Debo terminar mi vestido de novia.

Imprimir

  Viajes astrales
Enviado por: Azaharys - 09/08/2019 01:58 AM - Foro: Fuera de tema - Respuestas (5)

¿Alguien de por aquí practica viajes astrales?

Yo he tenido varias experiencias interesantes. He estado estudiando y practicando técnicas, pero la verdad es que me funcionaba mejor cuando no las conocía. Si estoy relajada y no me esfuerzo demasiado, consigo realizarlos.

Abro este hilo para hablar del tema y compartir experiencias al respecto. Yo los uso para resolver conflictos personales, o encontrar solución o sanación a diversas situaciones, incluso para descansar y recorrer lugares bonitos. Pero también pueden ser una tremenda fuente de inspiración a la hora de escribir. Tengo algunas experiencias notables, aquí va una:


Me salí del cuerpo a voluntad, al rededor de las 6 AM. Floté por mi casa y decidí salir de ella. En la calle, conocí a 3 almas interesantes. Un chico y una chica como de 20 y 17 años, y un niño de 12. El barrio era similar al lugar donde vivo, pero las calles eran de piedra y había muchos árboles y casas de sueño. Estaba húmedo como si hubiese llovido recién, pero el cielo muy despejado. Los chicos me llevaron a recorrer el lugar, como guías turisticos. Cuento corto, una casa tipo mansión blanca, me llamó la atención. Me dijeron que era la casa de Miyazaki, que él tenía este lugar en ese plano, y que allí creaba muchas de sus historias. Me dijeron que el permitía visitarla, al menos el jardín, que era un parque tipo japones, maravilloso. Obviamente les pedí que me llevaran allí. Entramos por un camino de pilares con flores parecidas a las buganvilias, y recorrimos el parque alrededor de la casa. Al volver al inicio, vi que Miyazaki estaba en el pórtico de la casa, junto a 2 personas más. Me emocioné mucho, y les dije a los chicos que me encantaría sacarme una foto con él. Ellos me contaron que era muy amable, y que siempre accedía a las fotos. De pronto él me vio y sonrió, y yo me acerqué así en onda fanática emocionada, y le pregunté si le molestaba tomarse una fotografía conmigo. El me dijo: "estaba esperando que me lo pidiera Rolleyes  Le pasé mi celular a mis guías turísticos. Era el mismo celular que tenía en ese entonces en mi vida 3D. Y ellos tomaron la foto. Luego la vi y la encontré divina. Mientras la observaba, pensé que debería haber alguna forma de conseguir pasar la foto de ese plano, al plano 3D, para poder tener la foto en mi celular. Entonces, me metí en la configuración del teléfono, y entré a una app extrañísima, donde encontré una opción que decía: "transferir pantalla al plano tridimensional". Presioné la opción, sin pensarlo. En ese momento la pantalla del celular se volvió loca, luego se congeló, y después comenzó a desmoronarse, muy en onda matrix. Quedó con fondo negro, llena de puntitos verdes, y yo me di cuenta que había echado a perder el celular. De la impresión, sentí un tirón por la espalda, volví a mi cuerpo y desperté en mi cama. Deben haber sido como las 6:30 o 7 de la mañana. El tema heavy es que miro mi velador y allí estaba mi celular. Toda la experiencia que había tenido pasó por mi cabeza en un segundo. Lo tome para ver la hora, y me encuentro con la pantalla en negro, con un punto verde en la parte alta. Y zaz! nunca más funcionó mi celular  Sad  Tuve que comprarme otro. Ahora, todavía no dejo de cuestionarme que si lo hubiese llevado a algún servicio técnico donde pudiesen rescatar su memoria, me habría encontrada con la foto con Miyazaki. Nunca lo llevé a reparar, jeje! 

Bueno, esa es una de mis experiencias. Cuéntenme ustedes si han experimentado viajes astrales o sueños lúcidos, sería muy entretenido compartir. Incluso si han tenido parálisis de sueño. De la parálisis de sueño hay técnicas nada difíciles de realizar para proyectarse. Aunque, a mi todavía me da sustito. Tengo que estar en un estado de ánimo de mucha seguridad interior y estabilidad emocional para intentar un viaje astral.

Imprimir

  Faceapp y la privacidad
Enviado por: Duncan Idaho - 06/08/2019 12:33 PM - Foro: Fuera de tema - Sin respuestas


FaceApp es el último viral. Una aplicación que fue lanzada en 2017 pero que ha sido estos días cuando ha explotado en popularidad gracias al filtro que nos hace viejos. Si te has conectado a las redes sociales esta semana es muy probable que lo hayas visto. Su funcionamiento es realmente sencillo, simplemente subes la foto a la aplicación y voilà. Pero detrás de este viral se esconde una política de privacidad muy opaca.
Las millones de fotos que se han subido a FaceApp no caerán en saco roto. Al contrario. Nuestros datos son muy valiosos y como reflejan los términos de la aplicación, podrán ser compartidos con terceros. Lamentablemente es una práctica muy habitual estos días y pese a no darnos cuenta muchas veces, con cada foto que subimos de estos virales, estamos renunciando poco a poco a nuestra privacidad.

FaceApp pertenece a la compañía rusa Wireless Lab, quienes utilizan redes neuronales para generar y transformar rostros realistas a partir de fotografías. Su CEO y fundador es Yaroslav Goncahrov, quien desde 2014 trabaja en la aplicación pero que ya contaba con experiencia previa en empresas como Yandex (el Google ruso), SPB Software o Microsoft.
Qué dice la política de privacidad de FaceApp
La política de privacidad de FaceApp no se ha actualizado desde el 20 de enero de 2017. Más de dos años sin cambios. Además estamos ante una política básica, muy habitual en empresas pequeñas que no esperaban tener un alcance tan grande.
A través de los términos de uso y la política de privacidad podemos leer qué tipo de acciones realiza FaceApp con nuestros datos. Y es sencillo comprobar que no están adaptadas al Reglamento General de Protección de Datos (RGDP).

La política de privacidad de FaceApp no especifica qué se hace exactamente con nuestros datos ni cuáles están siendo recopilados. Tampoco permite borrar o descargarlos como sí permiten aplicaciones de compañías más grandes como Facebook o Google.
Pero lo más preocupante es la cantidad de apartados que dan vía libre a FaceApp para utilizar nuestros datos. La aplicación especifica que "los datos son almacenados en Estados Unidos y en todo aquel país donde la compañía pueda tener instalaciones". Es decir, siendo una empresa rusa se entiende que también podría derivar los datos hacia allí. Pese a que no se haya demostrado que la app realiza tal envío.
Según describe la política de privacidad, FaceApp utiliza nuestra información para:
  • Proporcionar contenido e información personalizada.

  • Anuncios online u otras formas de marketing.

  • Proporcionar, mejorar, probar y monitorear la efectividad del servicio.

  • Desarrollar y probar nuevos productos y características.

  • Monitorear métricas como el número total de visitantes, tráfico y patrones demográficos.

  • Diagnosticar o solucionar problemas tecnológicos.

  • Actualizar automáticamente la aplicación FaceApp en el dispositivo.
No termina ahí el uso de nuestros datos, ya que FaceApp también comparte datos de uso con terceros para mejorar los anuncios. Un uso que el creador ha matizado.

Cita:"También podemos compartir cierta información, como datos de cookies, con socios publicitarios o terceros. Esta información permitiría a las redes publicitarias de terceros, entre otras cosas, entregar anuncios dirigidos que se consideren de mayor interés para usted".


El creador de FaceApp responde a algunas dudas
En declaraciones a Techcrunch, Yaroslav Goncharov ha respondido a las dudas sobre la privacidad. 
En el comunicado, el creador afirma que "FaceApp realiza la mayor parte del procesamiento de fotos en la nube", en concreto, en AWS y Google Cloud. Sobre estas fotos, asegura que "queremos asegurarnos de que el usuario no cargue la foto repetidamente para cada operación de edición. La mayoría de las imágenes se eliminan de nuestros servidores dentro de las 48 horas posteriores a la fecha de carga".
"No vendemos ni compartimos ningún dato del usuario con terceros", explica. Aunque en al política de privacidad sí se reflejan algunas excepciones como aquellas "organizaciones de terceros que nos ayudan a proporcionarle el Servicio" y con "socios publicitarios de terceros". Sobre el envío de datos a Rusia, Goncharov explica que "aunque el equipo central de I+D se encuentra en Rusia, los datos del usuario no se transfieren a Rusia", ya que se utiliza la nube de Google y Amazon.
Respecto a poder eliminar todos los datos de los servidores, el CEO de FaceApp explica que cualquiera puede hacerlo aunque es desde la casilla de soporte. Allí habrá que pulsar en "reportar un error" y mandar un correo con la palabra "privacidad". Un método muy casero que dicen "estar trabajando en solucionarlo".

Entrenando algoritmos de reconocimiento facial
Además del valor publicitario de nuestros datos, uno de los usos que tiene nuestro rostro es el entrenamiento de los algoritmos de reconocimiento facial. Para entenderlo simplemente hay que fijarse en cómo funcionan. Los algoritmos se basan en bases de datos enormes de rostros, todos ellos anónimos pero útiles para que la IA entienda cómo funciona el rostro humano.
¿Comparte FaceApp nuestro rostro para mejorar los algoritmos de reconocimiento facial? No lo sabemos, pero la política de privacidad deja la puerta abierta a ello. Como indica la sección de "compartiendo su información":


Cita:"Podemos eliminar partes de datos que puedan identificaros y compartir datos anónimos con otras partes".
"También podemos combinar su información con otra información de manera que ya no esté asociada con usted y compartir esa información agregada".


No sería el primer caso de una aplicación que utiliza las millones de fotos subidas por sus usuarios para desarrollar herramientas de reconocimiento facial. En enero de 2019, se viralizó el hashtag
#10yearchallenge
donde una herramienta de Facebook nos permitía ver cómo habíamos cambiado en diez años. Tres años antes, Microsoft presentó su Project Oxford, una serie de experimentos virales que calculaban nuestra edad, medían la longitud de nuestro bigote o nos encontraban un gemelo fantasma.
Recientemente, en mayo de este año, la aplicación Ever que realizaba copias de seguridad con espacio ilimitado en la nube se vio envuelta en la polémica al desvelarse, según NBC News, que nuestras fotos servían para monetizar el servicio al venderlas para mejorar tecnologías de reconocimiento facial.

Una historia que se repite una y otra vez
El caso de FaceApp no es único. Es una nueva constatación de que vivimos en un mundo donde nuestra privacidad está en entredicho. Y es que se da la circunstancia de que, posiblemente, sin la recopilación de una gran cantidad de rostros no se podría haber alcanzado la perfección de la técnica de FaceApp. Utilizar nuestros datos para captar más datos. Una extraña rueda.
Como explican desde Genbeta, si nos fijamos en los términos de uso de aplicaciones como Instagram, veremos que son similares en parte a los de FaceApp.


Cita:"En nuestro Servicio, o en relación con este, de conformidad con el presente acuerdo nos concedes una licencia mundial, no exclusiva, transferible, sublicenciable y exenta de pagos por derechos de autor para alojar, distribuir, modificar, mantener, reproducir, mostrar o comunicar públicamente y traducir tu contenido, así como para crear contenido derivado (de conformidad con tu configuración de privacidad y de la aplicación)".
FaceApp no cumple con el RGPD pero en lo relativo a hacer uso de nuestros fotografías para fines comerciales no se aleja del resto de grandes empresas. La privacidad es uno de los temas clave para la Unión Europea y aplicaciones como estos virales son un ejemplo de todo lo que falta todavía por hacer.
Y es que cuando le damos a una aplicación el acceso a nuestras fotos, también le estamos dando toda una cantidad de permisos. Desde que nos envíen anuncios hasta que conozcan nuestros movimientos o aprovechen nuestro rostro para estudios globales. Una vez nuestro rostro se sube a la red, empieza a formar parte del complejo engranaje que las compañías de tecnología tienen con nuestros datos.
Existen decenas de ejemplos de aplicaciones que "nos espían". Desde aplicaciones que guardan nuestras fotos, clientes alternativos de WhatsApp, Alexa y Assistant, aplicaciones que nos pagan por movernos y saber dónde vamos, herramientas de Google para encontrar gemelos en obras de arte, la app de La Liga que utilizaba el micrófono par emisiones ilegales... los ejemplos van apareciendo una y otra vez. E incluso aunque deneguemos el permiso se ha demostrado que muchas obtienen esos datos igualmente.
Con FaceApp tenemos un ejemplo más de cómo las aplicaciones virales sirven para obtener nuestros datos. Lamentablemente, como usuarios, poco podemos hacer. Sí es importante que seamos conscientes del problema y no dejemos de darle importancia. Porque todos queremos disfrutar del último viral, pero también queremos manifestar nuestro descontento con que se utilicen nuestros datos tan a la ligera.

Fuente: Xataka

Imprimir

  Fobia Social
Enviado por: Duncan Idaho - 01/08/2019 02:09 PM - Foro: Fuera de tema - Respuestas (2)

Fobia social: cuando se sufre tanto por ser tímido que la única salida es esconderse del mundo

"En el segundo día de clase, un profesor hizo una broma y, como yo estaba sentada delante (...), me señaló. Cuando vio mi cara sonrojada, detuvo la broma de inmediato y cambió su objetivo".
"Escuché a la gente decir: 'Vaya, pobrecita'. Solo quería salir del aula de inmediato e ir a un rincón sin que nadie me viera. Cuando sonó el timbre de descanso, recogí mis cosas y fui al baño. Lloré mucho y salí del campus. Nunca más regresé".
"Esto es para que veas cómo la fobia social puede terminar con nuestros sueños, con nuestro futuro, con nuestra esperanza".

Después de aquel segundo día de clases, Lili* nunca regresó a ese curso de posgrado en la universidad y abandonó su sueño de hacer carrera en biología.
Hoy, con 40 años, produce el blog Sou Fóbica Social y creó un grupo de Whatsapp para personas con fobia social en el que participa João Augusto*, de 33 años, quien describe así el tipo de reacción que el contacto social puede despertar en él.

João describe un episodio en el que el terror que sufrió fue mayúsculo.
"Era un trabajo por teléfono, estaba respondiendo a mis supervisores. Estaba preocupado por un informe que tenía que entregar y que nunca había hecho antes. Estaba tan preocupado de que alguien me reclamara algo que durante la llamada me sentí mareado y empecé a sudar".

"Dejé el teléfono, fui al baño. Lloraba y decía: 'Tengo que irme, me voy a morir'"recuerda.

Casi todo el mundo se ha encontrado alguna vez con personas tímidas. Pero lo que pocos saben es que, a veces, esta timidez frente al contacto social genera un sufrimiento tan profundo y paralizante que la persona se retira de la vida y se recluye, incapaz de trabajar o de mantener relaciones cercanas.

Debido a que no pueden expresar lo que están sufriendo en silencio, a veces se les considera infantiles, caprichosos, tontos o aburridos.

Lili y João, dos personas tímidas que, con dificultades, compartieron sus experiencias con BBC News Brasil (ella por correo electrónico, él a través de tres conversaciones telefónicas), dijeron que habían aceptado hacer esta entrevista porque creen que la sociedad debe saber la diferencia entre ser algo tímido y lo que ellos, y muchos expertos, llaman fobia social.
A continuación, además de las historias de Lili y João, te explicamos qué es la fobia social, por qué causa vergüenza y cuáles son los tratamientos disponibles.


¿Qué es la fobia social?

Una persona con fobia social tiene una sensación de que existe una especie de foco sobre su cabeza, donde quiera que vayan. Esta es una de las formas utilizadas por psiquiatras para explicar este problema.
La Organización Mundial de la Salud define la fobia social (también conocida como trastorno de ansiedad social o timidez patológica, entre otros términos) como un "miedo a ser observado por otros, lo que lleva (a la persona) a evitar situaciones sociales".
En los casos más extremos, se asocia con una baja autoestima y el miedo a ser criticado. Físicamente, la fobia social puede manifestarse a través de enrojecimiento de la cara, náuseas y temblores en las manos, por ejemplo. Estos síntomas pueden progresar y provocar ataques de pánico.

Según el Royal College of Psychiatrists, que capacita a profesionales y regula la actividad psiquiátrica en Reino Unido, cerca del 5% de la población tiene fobia social en mayor o menor medida. No se sabe si el problema está aumentando o si es que en los últimos tiempos se hizo más público, pero si se conoce que las mujeres tienen el doble o triple de posibilidades de tener este problema.
Profesionales de la salud mental consultados por BBC Brasil advierten, sin embargo, de una creciente tendencia en la psiquiatría actual a "medicar" un sufrimiento que es natural para la condición humana. Y argumentan que la llamada fobia social debe entenderse en el contexto de una sociedad que requiere cada vez más que las personas se expongan en público para tener éxito.
El espacio público se ha convertido en un espacio para el exhibicionismo, aseguran. Y dicho espacio es despiadado con quienes que se resisten a hacerlo.


La historia de Lili

"Creé el blog solo para encontrar a personas que, como yo, sufren este trastorno para intercambiar experiencias e información. En nuestro grupo de WhatsApp hablamos de todo y nos consolamos cuando alguien lo necesita. Si un día se despierta mal, con malos pensamientos, otros intervienen y le escriben palabras de esperanza", cuenta Lili.
"Esto es algo que nos anima porque nos damos cuenta de que no estamos solos en esta lucha diaria".
"Siempre digo que yo nací tímida.Ya sentía miedo de algunos familiares como mi tío y un primo. Cuando los veía, me ponía a llorar", recuerda.

Hay veces que la timidez y el miedo al contacto social genera un sufrimiento tan grande que la persona decide esconderse.

"Los psicólogos (de la escuela) escribieron en mi cuaderno de notas que yo era una niña que prestaba mucha atención en clase, pero nunca preguntaba nada. Solo tenía una amiga, que venía al baño conmigo, abría mi refresco".
"En la secundaria, todo empeoró. A los chicos, al ver que yo era muy tímida, les gustaba jugar para ver mi cara sonrojada (este es mi síntoma principal y más temible)".
Ya en la universidad, sufrí bullying hasta decir bastaIncluso de un profesor de matemáticas que me señaló y me preguntó el resultado de una ecuación. Cuando vio que estaba muerta de vergüenza, dijo: 'Imagina que te vas a casar y el sacerdote te pregunta si aceptas a tu prometido y te ves así, ¡toda roja!'".
¿Por que sentimos vergüenza?
"No sabemos lo que ven los demás (cuando nos miran), siempre nos preguntamos qué están viendo. Y cuando nos sentimos mal evaluados, nos sentimos avergonzados", dice el psiquiatra y psicoanalista Julio Verztman, investigador de la Universidad Federal de Río de Janeiro, en Brasil.
"Te expones y te das cuenta de que no tienes control sobre cómo se te está viendo.Esto puede crear mucho sufrimiento", explica el experto, quien ha estado tratando a pacientes con timidez extrema durante varios años y ha publicado textos sobre fobia social.
"Las personas tímidas se imaginan que están siendo mal vistas, sin que exista necesariamente un mal juicio específico sobre ellas".
"Probablemente se deba a que el entorno en el que el sujeto expone su imagen le parece hostil. Las personas que sienten este tipo de vergüenza asumen esta sensación de hostilidad mal definida. Y ahí existe un riesgo. Sin embargo, no saben cómo definirlo o ponerle nombre".

Durante la entrevista, Verztman evita usar el término 'fobia social', pero reconoce que ponerle nombre al problema es importante.
"Hace que el sujeto reconozca algo que está viviendo y que otros viven, que se sienta menos solo, y hace que sea más fácil buscar ayuda".
Por otro lado, afirma que ha habido mucho etiquetado en las escuelas.
"Los síndromes psiquiátricos se han vuelto tan populares que se han vuelto insultantes, una forma de castigar al otro. En nuestra investigación, preferimos usar la palabra 'timidez' para valorar la denominación que los pacientes se dan a sí mismos, menos estigmatizante".


La historia de João

João parece tranquilo hablando por teléfono durante la entrevista, pero aclara que no es así. "Estoy temblando un poco", dice.
Momentos antes de la segunda entrevista, dice que se sintió mal. "Hoy no estoy temblando, pero estaba ansioso media hora antes de la hora a la que habíamos quedado. Sentí calor y malestar abdominal".
João dice que descubrió que tenía fobia social al leerlo en internet. Pero, como los pacientes de Verztman, no le gustaría ser etiquetado. "Sé lo que me sucede a mí, nadie más lo sabe. Que alguien apuntara con un dedo para decirme: 'Eres fóbico', no me haría feliz en absoluto".
El miedo al prejuicio es una de las razones por las que prefiere no ser identificado. "Si digo que tengo fobia, dirán que estoy loco y que soy raro. Ya lo he oído sin decir que soy un fóbico social.Imagínate si lo digo".

João dice que huye de las personas que conoce. "Cruzo la calle, hago como que no los he visto".Pero no siempre fue así.
"En 2003, mi madre falleció. No creo que estuviera preparado para eso. Soy el menor de cinco hermanos. Uno de ellos dijo: 'Tú serás el hombre de la casa'. Yo iba a cumplir 18 años, pero no podía ni crear un currículum, no tenía idea de cómo hacerlo, tenía miedo de ir a lugares, no sabía a dónde enviar el currículum, no tenía experiencia de nada en la vida".
"Mi madre me protegió mucho. Yo jugaba con mis dos sobrinas. Eran las únicas dos personas con las que jugaba. Me gustaba jugar, pero mi madre me llamaba para ir a estudiar o para hacer algo en la calle. Mi hermano mayor quería llevarme a la playa, para un juego, pero mi madre no me dejaba. No pude desarrollar ninguna habilidad social ".
João no tiene empleo. Dice que necesita trabajar, pero no sabe cómo superará sus dificultades.


La era de la extroversión

Lo que puede dificultar mucho las cosas para gente como João y Lili es que, actualmente, la extroversión se ha convertido en la norma.
"A veces se lucha contra la preservación de la intimidad y la interioridad. Para obtener mejores puestos, para tener éxito, debes exponerte, y eso tiene un costo", dice Verztman.
"En las redes sociales, las personas publican cosas de su intimidad. Creemos que solo llega a un círculo íntimo, pero la publicación se extiende a personas que se encuentran fuera de ese círculo. La otra persona puede recibir eso de manera equivocada. Y un juicio negativo se recibe de manera difícil, las personas se sienten expuestas, se sienten mal ".

Otra tendencia en la sociedad actual es la creciente demanda para que las personas sean asertivas y sepan cómo venderse a sí mismas, dice el psicoanalista Rafael Raicher, miembro del Centro de Referencia para el Cuidado de Adolescentes y Jóvenes en el Instituto Sedes Sapientiae en São Paulo, Brasil.
"Por un lado, tenemos una sociedad que exige que los jóvenes sean guapos, autosuficientes, que hagan sus propias vidas, sin un jefe. El trabajo es colectivo pero autogestionado, y los jóvenes tienen que hacer su vida a partir de sus capacidades".
Ese joven, dice Racher, es lo opuesto al tímido.
"Es perfecto, descarado, lo dice todo. El éxito es lo opuesto a ser tímido".

Si eres alguien más vergonzoso, ante exigencias tan difíciles de ser atendidas, la solución a veces es es esconderse del mundo. Como hacen Lili y João. Pero dicen que ni siquiera en casa, con la familia, se sienten cómodos y acogidos.
"A los 40 años no es fácil vivir con los padres, especialmente siendo hija única", escribe Lili.
"Mi madre es muy protectora, además de ser mandona, autoritaria. No entiende mi trastorno, porque aunque es una persona con un título universitario nunca ha tenido curiosidad por investigar más sobre la fobia social para intentar ayudarme".
"Y eso es muy triste para mí porque me gustaría que ella y mi familia me apoyaran. Como la mayoría, piensan que es nuestra forma de ser, que aún no hemos crecido y que tenemos que enfrentar nuestros miedos".
Lo que sorprende de las historias de João y Lili es que los dos ya consiguieron confiar mucho en alguien. Tanto, como para tener una relación amorosa.

"Estábamos pensando en vivir juntos, pero ella falleció", dice João. "Cuando estaba con mi novia, yo no parecía fóbico".
¿Qué había de diferente en el comportamiento de ella? "Era tranquila. También tenía ansiedad, pero me transmitía calma. Era una persona tan serena. Hizo todo lo posible para que no me sintiera mal, se ponía a mi lado: '¿Está todo bien? ¿Estás triste?'".
"Fuimos parte del mismo grupo de debate sobre depresión. Salimos durante casi tres años. Tuvo un aneurisma cerebral y murió mientras dormía", recuerda.
No sabe si le gustaría tener a alguien más como ella en su vida. "Difícil. Ella era diferente, especial" (João llora por teléfono.)
Además de los medicamentos
Lili y João ya han probado tratamientos. Hicieron psicoterapia y también tratamiento psiquiátrico con medicamentos.
Él interrumpió el tratamiento, pero ella todavía es atendida por un psiquiatra y lleva más de diez años tomando fármacos. Ninguno parece tener esperanza de una mejora. "No he conocido a nadie que haya curado la fobia social", escribe Lili.

El sitio web del Royal College of Psychiatrists ofrece una guía de información sobre fobia social, que incluye varias formas de autoayuda como las técnicas de relajación.
Entre los tratamientos disponibles, el sitio menciona la autoexposición gradual (donde el paciente experimenta interacción social de manera paulatina) y la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), que intenta reorganizar la forma de pensar -y de actuar- del paciente. Cuando nada de esto funciona, otra alternativa es el uso de medicamentos, pero solo bajo atención médica,subraya el sitio web.
Los expertos consultados por BBC Brasil explican que, al menos en dicho país, la práctica más común es tratar la fobia social con medicamentos. Entre las psicoterapias, se da preferencia a la TCC.
El psicoanalista Rafaeil Raicher sostiene, sin embargo, que el camino hacia la mejora del paciente es encontrar lo que es particular en cada caso, o sea, el origen de la fobia en cada persona. Este es el proceso que ocurre en el psicoanálisis, explica.

"Contando la historia de cada persona, ellos (el paciente y el terapeuta) van tejiendo las tramas. ¿De dónde viene este miedo? ¿Cómo lidiar con ello?".
Júlio Verztman, psiquiatra y psicoanalista, también ve buenos resultados en el psicoanálisis, aunque afirma que los medicamentos pueden desempeñar un papel importante en la evolución de los pacientes. "Entre las psicoterapias es la que, en mi opinión, tiene los efectos más duraderos. El proceso a veces es largo, no tiene un efecto inmediato. Pero es más duradero".
"En el psicoanálisis, esperamos que las personas puedan vivir más libremente, teniendo otra relación con sus síntomas. Y sí, vemos que eso sucede".
Respecto a la duda entre terapia o medicación, Raicher dice que ambos tienen su importancia en el tratamiento. "En mi opinión, no tiene que ser una cosa u otra. A veces he visto mejoras con ambos enfoques combinados".
"Lo importante es que la persona que sufre de timidez sea escuchada", dice Verztma. "Más que un nombre para su enfermedad o un medicamento, estas personas buscan entender lo que sienten y ser bien acogidas".
¿Cómo puede ayudar la sociedad?
Verztman dice que hay varias maneras de tratar a la persona tímida. Sentir pena no es una de ellas.
"Es importante que no tengamos lástima, no pongamos a estas personas en una situación de excepción. 'Qué pena, qué aburrido...'. Esa es una manera de degradar a la persona ante nuestros ojos. Es importante hablar con la persona, si ella se abre y quiere, poder hablar de ello ", dice.

Para Verztman, las personas que sufren de vergüenza están trayendo un mensaje de respeto ante el mundo que hemos construido.
"Están reflejando un poco de lo que somos. La escuela, por ejemplo, se ha convertido en un espacio que no da la bienvenida a este tipo de personas. Empresas u otros lugares de trabajo, donde las personas tienen que exponerse todo el tiempo para demostrar su capacidad, también pueden no ser espacios acogedores ".
"Las cosas que mejorarán la vida de las personas con más vergüenza también son cosas que pueden mejorar la situación de todos. Tener más tolerancia por la diferencia es una de ellas".

*Se cambió el nombre

Fuente: BBC

Imprimir

  BASES Reto Mensual Agosto 2019
Enviado por: Cabromagno - 01/08/2019 09:22 AM - Foro: Retos Mensuales - Respuestas (21)

BASES

Mano Inocente: Helkion

Normas generales

1. La extensión máxima de los relatos será de 5.000 palabras. No hay mínimo. La tematica de cada relato queda al libre albedrio de su autor.

2. Los relatos serán titulados de la siguiente forma: "Reto Ago19: Titulo del relato".

3. Cada participante, antes de enviar los votos, debe leer y comentar todos los relatos participantes, incluido el suyo propio para mantener el anonimato. Cualquier participante que no lea y comente todos los relatos será descalificado.

4. En el plazo de votación cada participante deberá enviar sus votos a la Mano Inocente mediante un mensaje privado. En el caso de otros miembros del foro que quieran votar en el reto, pueden hacerlo siempre que antes lean y comenten todos los relatos.

5. Las votaciones se realizarán del siguiente modo: Cada concursante ordenara los relatos según su preferencia otorgandole la mayor cantidad de puntos al que mas le gusto y la menor al que menos. Los puntos variaran en funcion del numero de participantes. Por ejemplo: Si hay 8 relatos, al relato que mas te gusto le otorgarás 8 pts, al siguiente 7, al siguiente 6, etc. Para los concursantes, la menor puntuación (1) quedará reservada obligatoriamente para su propio relato.

6. También se elegirá 'Mejor escena', 'Mejor personaje principal', 'Mejor personaje secundario', 'Mejor descripción' y 'Mejor lugar'. Para ello se elegirá una opción para cada categoría y se enviará a la Mano Inocente junto a los votos. Se pueden dejar categorías en blanco.

7. No debe desvelarse la autoría del relato salvo a la Mano Inocente mientras dure el reto y hasta que los resultados sean publicados.

8. Para subir los relatos se utilizará el usuario Joker, cuya contraseña será debidamente proporcionada el día de inicio de las subidas.

9. Cualquier participante o relato que no cumpla estas normas y/o no respete los plazos establecidos quedará inmediatamente descalificado.

10. La organización se reserva el derecho a modificar las presentes bases y plazos cuando crea oportuno.

Plazos

Inscripciones: Desde la publicación del presente tema hasta el 25 de agosto de 2019.

Subida de los relatos: Del 12 de hasta el 25 de agosto.

Comentarios y votaciones: Hasta el 30 de agosto.

¿Quién es quién?: 31 de agosto.

Resultados finales: 1 de Septiembre.

Índice de concursantes

FrancoMendiverry95
Sashka
Duncan Idaho
Guardián Ciego
Sento89
Amaika
Shamrocky
Cabromagno


Cualquier duda, preguntad en este hilo.

Imprimir

  [Introspección] ¿Y si...?
Enviado por: Celembor - 31/07/2019 11:34 AM - Foro: Tus historias - Respuestas (1)

En el reto del mes de julio publiqué un relato que se basó en una reflexión que escribí en agosto del año pasado y, aunque parezca mentira, sigo encallado ahí. en un año solo he escrito un relato nuevo, ya que esta transformación no la considero como un relato original. Os pongo primero la reflexión que escribí y después cómo lo transformé en un relato.



Quiero escribir pero no puedo. ¿Por qué? No lo sé. Solía sentarme a escribir y siempre me faltaba tiempo. Ahora me sobra. Las historias se amontonaban en mi cabeza, una tras otra, y mi libreta de ideas siempre estaba llena. Cerraba los ojos y las palabras fluían, como el agua buscando su camino, desde la cabeza hasta los dedos. Escribía de todo: fantasía, terror, humor, ciencia ficción, steampunk… no había género que se me resistiese. Ahora ese torrente se ha secado, solo quedan los cantos rodados, las rocas demasiado pesadas que no se pudo llevar la corriente. No quedan plantas, ni algas, ni peces ni insectos. Está yermo, falto de vida.

Cierro los ojos y pienso en lo que quiero contar. Los abro y mis dedos siguen parados, la hoja en blanco. Ah, la música, la música épica que me ponía para escribir y ayudaba a meterme en la historia. Es buena música, sinfónica, instrumental, de videojuegos y películas, inspiradora. La hoja sigue en blanco.

No lo tengo claro, por eso no fluye. No encuentro lo que quiero contar, por eso no escribo. Pienso mucho, muchísimo. Pensamientos que se entrelazan unos con otros, como las ramitas trepadoras del jazmín. Pero ni una sola flor.

Lo que me falta es volver a coger ritmo, seguro. Desempolvo mis cursos de escritura. Leo. Leo mucho. Toca realizar los ejercicios. Nada. Me fuerzo, me obligo. Las letras van formando palabras, las palabras frases y las frases párrafos. Por fin escribo. Leo el resultado. Pobre, malo, insípido.

Voy a internet, a leer sobre ello. “Síndrome de la página en blanco”, se llama. Muy descriptivo, sin duda. Sigo los pasos, los consejos, las recomendaciones. Muy bonita la teoría, para variar. Y muy disociada de la práctica, para variar. Si fuese tan fácil ni siquiera estaría documentado. ¿Cómo lo conseguía antes, escribir cada vez que tenía oportunidad? ¿Qué ha cambiado? La respuesta a la segunda pregunta es fácil. Dos años sin escribir, con oposición fracasada de por medio, tienen la culpa. Cuando busco respuesta a la primera pregunta solo me vienen nuevas preguntas: ¿He perdido la ilusión? ¿Ya no me llena? ¿Me estoy obligando a seguir una pasión que lo fue en su día y ya no lo es? Son preguntas de difícil respuesta, que me obligan a adentrarme en mí mismo, en los pasillos oscuros, lúgubres y terroríficos de los miedos y las desilusiones, de las justificaciones y los culpables. No, no quiero, no es el momento. Yo solo quiero escribir. ¿Sí? ¿Solo quiero escribir? Me estoy haciendo la zancadilla a mí mismo.

Tengo ideas apuntadas para nuevos relatos, una novela a medias. Quiero escribir. ¿Y por qué tanta pereza? ¿Por qué tantos peros? ¿Por qué tantas preguntas? Por un lado hay algo que me impide seguir, pero por otro no estoy muy seguro de querer descubrir qué es, no vaya a ser que sea una verdad tan evidente y absoluta que me haga abandonar la escritura definitivamente.

En algún lugar leí que uno no se puede sentir escritor hasta que no ha finalizado su primera novela. ¿Qué tontería es esa? Puedes escribir relatos cortos, cientos de ellos, y sentir que eres escritor. No creo que lo que uno sienta esté directamente relacionado con finalizar una novela. Pero cada uno siente como le da la gana. Yo me sentía escritor y, ahora, dos años después de dejarlo, me siento igual que cuando empecé: un pringao. La diferencia entre antes y ahora es que no tengo la ilusión de recorrer un camino nuevo, sino la pesadez en las piernas de tener que volver a hacer el mismo camino. ¿No dicen que la verdadera experiencia no está en alcanzar el objetivo sino en lo que aprendes por el camino? ¿No debería ser ese mi acicate para continuar, para seguir, para sentarme en cuanto pudiese, para escribir mierda, basura, bazofia y porquería, hasta conseguir de nuevo soltura y que mis textos vuelvan a tener cierta calidad, tanto de ideas como de prosa y estructura? Pues sí que debería.

Así que para conseguirlo debo volver a encontrar mi estilo propio, mi voz, volver a contar historias bonitas como “La piedra de valor”, graciosas como “La máquina del tiempo”, “La vida de Ku” o “Prendas y colores”, incómodos como “El certificado” o “Nunca pasa nada”, sobrecogedoras como “La fuga”. Volver a transmitir emociones y que el texto tenga vida propia una vez escrito. Estructurar bien, muy bien, de manera que todo encaje con naturalidad. Crear personajes completos, auténticos, aunque solo sea para relatos de tres mil palabras.

Ahora lo veo claro. Tengo que correr una maratón y tengo las piernas cansadas. A partir de ahora es cuando entra en juego la fortaleza mental, lo que convierte a un buen tenista en un Rafa Nadal, y no tiene que ver con los resultados.

Simplemente entrenar, entrenar, entrenar.



Llevo ya un rato sentada, con las manos reposando en el teclado, mirando el infinito parpadeo del cursor en la hoja en blanco. He perdido la cuenta de todas las veces que, una vez sentada, no he escrito una sola palabra. ¿Por qué sigo intentándolo? Quiero escribir pero no puedo. ¿Por qué? ¿Qué me ha pasado? Esta vez no acuden miles de respuestas a esa pregunta. Hoy solo tengo el desconcertante silencio. El mismo silencio que dejaste en casa cuando te despediste de un portazo. El mismo silencio que envuelve mi corazón y estrangula mi garganta.

Dije que no volvería a soltar una lágrima por ti y voy a cumplirlo.

Antes solía sentarme a escribir y siempre me faltaba tiempo. Ahora, sin embargo, me sobra. Recuerdo cómo las historias se amontonaban en mi cabeza, una tras otra, y la libreta azul siempre estaba llena de apuntes con ideas. Cerraba los ojos y las palabras fluían, como el agua buscando su camino, desde la cabeza hasta los dedos. Escribía de todo: fantasía, terror, humor, ciencia ficción, steampunk… no había género que se me resistiese. Ahora ese torrente se ha secado, solo quedan los cantos rodados, las rocas demasiado pesadas que no se pudo llevar la corriente. No quedan plantas ni algas, ni peces ni insectos. Está yermo, falto de vida.

Como mi interior. ¿Por qué me dejaste definitivamente? ¿Por qué no hiciste como siempre hacías, dejarme y volver conmigo a los pocos días? Tus respuestas no tenían sentido, como nada en ti, y eso era una de las cosas que más me gustaban cuando nos conocimos. Reíamos sin parar, follábamos cuando parábamos. ¿Por qué la cosas se tienen que torcer? ¿Por qué no se puede seguir siempre como al principio?

Todavía recuerdo la noche en que nos conocimos. Viniste acompañando a Roberto. Si hubieseis venido antes el alcohol no hubiese movido mis labios. «Será hija de puta», pude leer en los tuyos cuando solté «¿el día que repartían los dientes los cazaste al vuelo?». No sé por qué lo dije, pero fue un inicio muy potente. Tras una larga noche soltándonos pullas acabamos follando en tu casa.

La risa y el llanto se mezclan en un extraño baile que dura ya demasiados meses. Me he acostumbrado a tener pañuelos encima de la mesa, por mucho que me haya prometido no volver a llorar. Nunca lo cumplo.

Cierro los ojos y rebusco en mi interior algo que contar. Al abrirlos de nuevo mis dedos siguen parados, la hoja en blanco. La música, pienso. La música épica que ponía para escribir, a bajo volumen, me ayudaba a meterme en la historia. Buena música, sinfónica, instrumental, de videojuegos y películas, inspiradora.
La hoja sigue en blanco, como mi lista de respuestas. Preguntas que me hacía cuando te llamaba al ver que no volvías. Preguntas que quedaron sin respuesta como mis llamadas.

No lo tengo claro, por eso no fluye. Si no sé lo que quiero contar, ¿cómo iba a escribir? Dedicaba horas enteras a pensar qué historias contar, cómo contarlas, qué transmitir. Los pensamientos se entrelazaban unos con otros, como las ramitas trepadoras del jazmín. Pero ni una sola flor. Sin flores, las abejas no acuden. Y sin abejas las flores no dan fruto. Si yo era tu flor y tú mi abeja, ¿por qué no salió fruto? Tal vez sí saló el fruto, pero cayó al suelo y se pudrió.

Abro el cajón de la mesilla buscando el tabaco. No está. Claro que no está, lo dejé forzada por él. «Es como besar un cenicero», me decía. No fue más que otra palada en el entierro de nuestra relación. Tal vez eso fue lo que ocurrió, que intentamos cambiarnos el uno al otro para hacer encajar una ficha del puzzle que no encajaba. Y ahí se fue todo a la mierda. Tal vez sea ese el secreto de las relaciones duraderas, ir limándose el uno al otro hasta que no queda apenas nada de ellos mismos para así poder vivir en pareja. Pero si eso es así, ¿quién está dispuesto a renunciar a sí mismo a cambio de una pareja estable?

No, no lo haré, nunca, aunque acabe como una vieja solitaria rodeada de gatos.

Agotada, abro el navegador y tecleo unas palabras en Google. “Síndrome de la página en blanco”, se llama. Muy descriptivo, sin duda. Sigo los pasos, los consejos, las recomendaciones. Muy bonita la teoría, para variar. Y muy disociada de la práctica, para variar. Si fuese tan fácil ni siquiera estaría documentado. ¿Cómo conseguía antes escribir cada vez que tenía oportunidad? ¿Qué ha cambiado? La respuesta a la segunda pregunta es fácil: un año sin escribir ni trabajar, sumida en la penumbra, desde que te fuiste. Cuando busco respuesta a la primera pregunta solo me vienen nuevas preguntas: ¿He perdido la ilusión? ¿Ya no me llena? ¿Me estoy obligando a seguir una pasión que lo fue en su día y ya no lo es? Son preguntas de difícil respuesta, que me obligan a adentrarme en mí misma, en los pasillos oscuros, lúgubres y terroríficos de los miedos y las desilusiones, de las justificaciones y los culpables. No, no quiero, no es el momento. Yo solo quiero escribir. ¿Sí? ¿Solo quiero escribir? Me estoy haciendo la zancadilla a mí misma.

Mario, Mario. Contigo a mi lado las historias se derramaban sobre la mesa, en servilletas o posits. Contigo a mi lado gané varios concursos de relatos, publiqué mi primera novela y empecé dos más. Contigo a mi lado, mientras yo escribía tu leías, relajado por los martilleos irregulares del teclado. ¿Eras tú mi musa?
Con la imagen de Mario en la retina, las letras van formando palabras, las palabras frases y las frases párrafos. Por fin escribo, y cuando leo el resultado, siento un regusto a cenizas que ahora detesto. Es tan malo, tan pobre y tan propio de un novel que me avergüenzo de haberlo escrito. Lo borro antes de que pueda infectar el resto de palabras que pueda escribir.

Tengo ideas apuntadas para nuevos relatos, dos novelas a medias. Quiero escribir. ¿Por qué no puedo? ¿Por qué tantos peros? ¿Por qué tantas preguntas? Por un lado hay algo que me impide seguir, pero por otro no estoy muy segura de querer descubrir qué es, no sea que una verdad tan evidente y absoluta me haga abandonar la escritura definitivamente. ¿Y si solo pude alcanzar la cima con Mario a mi lado? Al final esa pregunta siempre acaba por llegar. Es la pregunta definitiva. Si la respuesta es no, ¿por qué no puedo escribir? Si la respuesta es sí, ¿qué hago aquí sentada, perdiendo el tiempo y llenando la papelera de pañuelos?

Me enfadé mucho con él cuando me dijo, hace tiempo, que uno no se puede sentir escritor hasta que no ha finalizado su primera novela. ¿Qué tontería es esa? Tal vez solo me lo dijo para picarme. Puedes escribir relatos cortos, largos, cuentos, y sentir que eres escritor. No creo que lo que uno sienta esté directamente relacionado con finalizar una novela. Pero cada uno siente como le da la gana, y a veces ni eso. Yo me sentía escritora y, ahora, un año después de dejarlo, me siento igual que cuando empecé: una pringá. La diferencia entre antes y ahora es que no tengo la ilusión de recorrer un camino nuevo, sino la pesadez en las piernas de tener que reandar el mismo camino, de volver a estar en la casilla de salida. ¿No dicen que la verdadera experiencia no está en alcanzar el objetivo sino en lo que aprendes por el camino? ¿No debería ser ese mi acicate para continuar, para seguir, para sentarme en cuanto pudiese, para escribir mierda, basura, bazofia y porquería, hasta conseguir de nuevo soltura y que mis textos volviesen a tener cierta calidad, tanto de ideas como de prosa y estructura? Pues sí que debería.

Debo volver a encontrar mi estilo propio, mi voz, volver a contar historias bonitas como «La rosa del desierto», graciosas como «Los ingenios del Sr. Wilson», incómodos como «Barriendo el país» o «Una cena de idiotas», sobrecogedoras como «Los acólitos». Volver a transmitir emociones y que el texto tenga vida propia una vez escrito. Estructurar bien, muy bien, de manera que todo encaje con naturalidad. Crear personajes completos, auténticos, aunque solo sea para relatos de tres mil palabras.

Algo de claridad se va colando entre las espesas nubes negras que nublan mi mente, una idea que se abre paso como el tallo de una planta saliendo de la semilla. Tengo que correr una maratón y mis piernas cansadas. A partir de ahora es cuando entra en juego la fortaleza mental, esa fortaleza que nunca tuve, y si la tuve, se quedó por el camino. Es momento de empezar a entrenar la cabeza, empezando por no hacer más preguntas. Es la fortaleza mental lo que permite al corredor acabar el maratón, lo que convierte a un buen tenista en un Rafa Nadal.

Como decía mi padre, simplemente es practicar, practicar, practicar.

Pero por dónde empezar, siempre el escollo en el que tropiezo. Y si… ¿Y si escribiese sobre lo que me está pasando?

Imprimir

  Reto de Jul19: Detrás de lo oscurito.
Enviado por: Amaika - 31/07/2019 09:07 AM - Foro: Retos Mensuales - Respuestas (7)

Tenía pensado publicar un relato, pero como se me torció más a teatro que a otra cosa quien quiera leerlo que me envié un mensaje privado y se lo enviaré (tampoco está muy bien que digamos).
Ahora sí, yendo al asunto, los ganadores de este mes son... *insertar redoble de tambores* ¡Duncan! Ay, no él se salió. Bueno, pues tendré que darle el premio a otro. A ver que dice el público. *Revisa el marcador de la votación* Vaya, esto nunca había pasado antes y es que el ganador de este mes sois todos. Porque cada uno de vosotros contribuisteis a pesar de que el foro no estaba tan activo como otras épocas del año Smile. Es por eso que cada uno de ustedes es un pequeño vencedor por haber enfrentado las adversidades, el calor y los tiempos oscuros que corren. Levanten la cabeza orgullosos, hoy por primera vez no hay un ganador sino muchos. Gracias por haberme dejado participar como Mano inocente y sigan apoyando al foro con sus relatos. 



Náh, que aquí están los resultados.

1º lugar: Paffman con su supermegarelato de Piratas del... no espera, de El tesoro de los genoveses. Pero no es todo, amigos, alguien resurge entre las sombras y se apropia del podio. Ambos luchan encarnizadamente; pero al final ganan ambos y esta otra persona es... FrancoMendiverry95 con Una mala tarde la tiene cualquiera. Felicidades, Franco y Paffman. Excelente trabajo.
2º lugar
En segundo lugar sin nadie que le estorbe tenemos un relato que podría ser el nombre de una nueva gama de Zumosol y es... Tropicalia de Shamrocky.
(Bien, llegados a este punto hubo un empate así que decidí dejarlo en 1º, 2º y 3º lugar).
3º lugar: ¿Y si? de Celembor y Nil Admirari de Sashka. (Ambos lo hicisteis bien).


*Mejor escena: La escena principal y final de Una mala tarde la tiene cualquiera
*Mejor personajes principal: Siobhan de Tropicalia.
*Mejor personaje secundario: Vesimir de Una mala tarde la tiene cualquiera.
*Mejor descripción: La ciudad y el bar de Tropicalia.
*Mejor lugar: Tabarca de El tesoro de los genoveses.

Imprimir