Para el que le interese por simple curiosidad, ganas de aprender o porque quiere dedicarse a eso, hay un curso totalmente gratuito de python para principiantes.
Me topé con este video hace poco y me cambió un poco la perspectiva sobre ciertas cosas. Recientemente voy a empezar mi primer trabajo de oficina como traductor y bueno, no lo voy a negar, estoy un poco nervioso. No sé qué esperarme. Así que me puse a buscar en youtube ejemplos del día a día en un trabajo de cubículo y me terminé encontrando con este video. Por lo visto el hombre mandó un cuestionario por sus redes sociales preguntando si consideraban su trabajo inútil y un 37% respondió que sí. En base a esto David Graeber formó su teoría de que hay una serie de trabajos que, o bien no haces nada todo el día, o lo que haces no es productivo para la empresa en ninguna manera (de hecho, puede hasta ser lo opuesto, una lacra). Habla de gente que en los años 30 predijo que en el siglo XXI trabajaríamos 15 horas semanales en vez de 40, y dice que para un cierto porcentaje de la población esto ya se cumplió, pero que siguen pretendiendo que trabajan 40 horas porque es lo que está socialmente bien aceptado. ¿Qué opináis vosotros? ¿Tenéis algún trabajo inútil? ¿Me podéis conseguir uno?
Google, Facebook y Oracle rastrean el porno que vemos, incluso en modo incógnito, según NYT
De acuerdo a un nuevo estudio realizado por investigadores de Microsoft, Carnegie Mellon y la Universidad de Pensilvania, y que recoge el New York Times, los sitios web porno están plagados de trackers que envían la información de sus usuarios a terceros, entre los que se encuentran compañías como Google, Facebook y Oracle.
Lo preocupante es, de acuerdo a la investigación, que estos trackers están recopilando información incluso cuando el usuario visita estos sitios bajo el modo incógnito de su navegador, lo que hace que se recojan datos de sus hábitos de consumo en cuanto a pornografía, lo que podría revelar sus preferencias sexuales.
El 93% de los sitios web porno envían datos de sus usuarios a terceros
El estudio basa su investigación en el análisis de 22.484 sitios web porno, de los cuales el 93% recopilan información de sus usuarios y la envían a terceros, incluso si se hace a través del modo incógnito. Esta recolección de datos se hace sin el consentimiento de los usuarios y no se especifica el uso que se le da.
De hecho, sólo el 17% de los sitios analizados tienen políticas de privacidad, pero bajo un lenguaje sumamente complicado de entender, según explican los responsables del estudio.
La investigación afirma que el 74% de los sitios contaban con trackers pertenecientes a Google, 24% a Oracle y 10% a Facebook, y en ninguno de estos casos se sabe cuánta información recopilan, con qué nivel de detalle y con qué fin. También se encontró que el 17% de los sitios no poseen ningún tipo de cifrado, lo que además pone en riesgo toda la información que se recoge y los hábitos de sus usuarios.
Según los responsables del estudio, esta práctica representa "un gran riesgo para las poblaciones vulnerables cuyo uso de pornografía podría ser clasificado como no normativo o contrario a su vida pública". Aquí se incluyen casos como países donde la homosexualidad es ilegal, o donde la sexualidad de una figura pública está en riesgo de ser de conocimiento público.
Elena Maris, una de las investigadoras, mencionó:
Quote:"El hecho de que el mecanismo de rastreo de sitios para adultos sea tan similar a, digamos, la venta en línea debería ser una gran señal de alarma. Esto es mucho más específico y profundamente personal."
Ante esto, Google y Facebook declararon que "no utilizan la información recopilada de las visitas a sitios pornográficos para crear perfiles publicitarios o de marketing".
Un portavoz de Google declaró al New York Times:
Quote:"No permitimos los anuncios de Google en sitios web con contenido para adultos y prohibimos la publicidad personalizada y los perfiles publicitarios basados en los intereses sexuales de los usuarios o en actividades relacionadas en línea. Además, los tags de nuestros servicios publicitarios no están habilitados para transmitir información personal identificable."
Por su parte, Facebook mencionó algo similar:
Quote:"Nuestra compañía prohibe que los sitios web de sexo utilicen las herramientas de seguimiento de Facebook para fines comerciales, como la publicidad".
En cuanto a Oracle, hasta el momento no ha hecho declaraciones.
Para quien no sepa lo que es el término flanderización, se refiere a convertir un personaje en una caricatura plana de sí mismo a base de coger una única característica y convertirla en lo que es el personaje. De hecho el nombre viene por Ned Flanders, y cómo pasó de ser un padre y vecino amable a un fanático religioso.
La cuestión es que hace un par de años, Iris Chin de la universidad de Connecticut hizo un estudio para averiguar en qué momento se flanderizó Homer, o sea, cuando pasó de ser un padre torpe a un completo retrasado.
Resumiendo lo que hizo, fue usar los guiones de los capítulos para analizar diferentes aspectos lingüísticos (por ejemplo, promedio de sílabas por palabra o de longitud de palabras) de Homer y compararlo con el resto de miembros de la familia. Lo cierto es que los resultados no parecen destacables, aunque ella afirma no creer que ello implique que tal fenómeno no se haya dado en este personaje.
Podéis leer la entrada de su blog donde habla de ello aquí y acceder a GitHub para ver el código y los datos extraídos.
Más allá de la curiosidad que resulta un análisis científico a este nivel para saber si un personaje, en definitiva, es plano o no, cre que sirve para plantearnos cosas como escritores: los resultados parecen dar a entender que no hay tal flanderización ya que, al menos en el habla, Homer no es más atrasado que el resto de su familia, sin embargo la propia autora admite que eso no implica que no exista; por tanto hace que debamos considerar no sólo un aspecto (ya sea en la construcción de personajes o de la propia historia) que haya que arreglar, sino el conjunto.
Hay creadores en Internet que creen en vivir de sus mecenas y no de la publicidad: así le va al español en Patreon
Patreon es la plataforma de micromecenazgo más conocida y utilizada. Al igual que la mayoría de plataformas de este tipo, fue fundada en Estados Unidos (San Francisco) y la mayoría de iniciativas provienen de este país.
Desde hace años, algunos creadores de contenido en español utilizan Patreon para conseguir impulsar sus proyectos. Hemos podido hablar con algunos de ellos, conociendo de primera mano los beneficios y obstáculos que se han encontrado en este tiempo.
No ha sido fácil escribir este artículo. Encontrar proyectos de Patreon creados por españoles no es una tarea sencilla. Patreon nació en 2013, pero en estos cuatro años no han potenciado de ninguna manera el contenido en nuestro idioma:
No puedes buscar proyectos por países
No puedes buscar proyectos por idiomas
No te muestra proyectos relacionados
No existen cuentas españolas de Patreon en las redes sociales, ni una campaña específica

Esto, sumado a que muchas personas desconocen el modelo por el que apuesta la plataforma, hace que la persona que caiga en un perfil de Patreon pueda no saber muy bien lo que está viendo (y, recordemos, con todo en inglés).
El principal diferenciador de esta web es que los micropagos son recurrentes. De esta manera, los creadores reciben mensualmente un apoyo por parte de las personas que quieren ver realizado dicho proyecto.
(Micro)desilusiones
Pedro Berruezo, más conocido como John Tones, es uno de los creadores de Canino, una web de información y crítica cultural que lleva utilizando Patreon desde casi sus inicios (acaban de cumplir su segundo aniversario).
"Todavía no hemos conseguido llegar a nuestro objetivo: ser autosuficientes".
En el caso de Canino, con 73 patrones - mecenas, consiguen unos 400 euros "limpios" cada mes. Una de las quejas que más se repite tiene que ver con que la plataforma obliga a los creadores a cobrar en dólares y por PayPal.
Eso significa que, del cambio dólar-euro, todavía hay que descontar los impuestos que se lleva PayPal y el 5% que hay que pagar a la plataforma. Así lo explican dentro de las condiciones que vienen detalladas en su página web.
Ellos casi no utilizan la web de Patreon para distribuir el contenido premium. De hecho, la última entrada publicada en Patreon es de septiembre del año pasado. En su lugar, han optado por distribuir una newsletter exclusiva y hacer sorteos con sus patrones.
De todos modos, eso podría llevar a engaño a una persona que entrara en su perfil en la página. Al ver que no hay contenido desde hace un año y comprobar que hay una barra de "meta" (que no funciona al igual que en Kickstarter), uno podría llegar a pensar que el proyecto ya está muerto.

Podemos concluir que lo que más les atrae de Patreon es la opción de recibir apoyo todos los meses. Con un "estamos en Patreon porque no hay otra", Pedro deja claro que si aparece una alternativa mejor estarían encantados de probarla.
Quote:"El éxito de Patreon es que te aseguran que recibirás todos los meses algo de dinero. Recibimos más cantidad poco a poco que pidiendo una única gran donación".
Proyectos que apuestan fuerte
Eduardo Suarez, uno de los creadores de Politibot, tiene muchas esperanzas despositadas en Patreon. Este bot de contenido político para Telegram y Facebook Messenger lleva sólo tres meses en la plataforma, y actualmente ya tienen más de 140 mecenas.

En sus primeros tres meses, no han buscado hacer mucho ruido en Patreon. Planean lanzar la campaña muy pronto, pero de todos modos ya han conseguido generar una comunidad a tener en cuenta:
Quote:"Hasta el 5 de septiembre, Politibot había reunido 128 mecenas y unos ingresos de 423 dólares al mes. De esa cifra hay que descontar comisiones e impuestos y se queda en unos 354 euros al mes".
Al igual que en el caso de Canino, no descartan probar otras opciones en el futuro. De hecho, ven a Patreon como un complemento, no como el camino único y definitivo: "estamos abiertos ante posibles patrocinios".
"El pago mensual es fundamental para nosotros, tener un ingreso recurrente".
En cambio, Eduardo no pone muchas pegas a la hora de que Patreon esté en inglés ni ponga mucha energía en potenciar el contenido en español. Han optado por este medio porque ofrecen "confianza, es una empresa estable".
Javier Pastor: "El problema es que en España sigue triunfando el 'todo gratis'"
Javier Pastor desde mayo de 2015 busca apoyo en Patreon para dar salida a un proyecto personal: Incognitosis. Se pone del lado del usuario de esta plataforma, y declara que no es cómodo que te estén pidiendo dinero cada dos por tres:
"Es muy pesado que te estén pidiendo dinero constantemente".

Javier cree que, además de la escasa apuesta que la plataforma hace por el contenido en español, parte del problema tiene que ver con el consumo de contenido de pago por parte de nuestra sociedad: "en Estados Unidos es otra cosa".
Al igual que en los casos anteriores, la mayoría de los mecenas llegaron de golpe, al inicio de la campaña. Luego no ha habido demasiados movimientos, y las cosas parecen haberse estancado (para bien o para mal).
Parte de ese estancamiento, nos contaba Javier, se debe a que dejó de recordarle a la gente que tenía campaña en Patreon. 'Al principio fui quizás demasiado insistente con el tema de que la gente podía aportar a través de Patreon, y me acabó dando la sensación de que le estaba dando el coñazo a la gente. Por eso dejé de utilizar tantos recordatorios, y fui distanciando los temas en los que recordaba que tenía una campaña activa en Patreon'"

Cuando ya tienes un producto, por ejemplo un blog sobre tecnología, es complicado pedirle dinero a la gente por algo que ya les estabas ofreciendo.
Quote:La idea era no ofrecer más. Lo complicado es pedir aportaciones por lo que ya estás ofreciendo.
Cree que la clave para triunfar en Patreon es ofrecer algo muy diferente, que no sea fácil encontrar en otros lugares. Además, es muy importante cuidar a la comunidad, y de eso saben mucho la gente de AnaitGames.
AnaitGames: un unicornio patrio en Patreon
Pep Sànchez, nos cuenta que AnaitGames ya llevaba casi 10 años funcionando cuando decidieron abrir su perfil en Patreon (hace dos años y medio): "fue un cambio por pura necesidad". Los ingresos publicitarios habían descendido y llegó un punto en el que la web dejó de ser sostenible.

Quote:"Ya teníamos en mente cerrar el chiringuito y a alguno de nosotros se nos ocurrió probar una medida desesperada".
Actualmente superan los 400 mecenas, algo que les proporciona más de 4.000 dólares al mes. Pep cree que la base de su éxito es que mucha gente ya les conocía y tenían una comunidad muy familiarizada con el trabajo que venían realizando.
Como vemos, en su caso el punto fuerte es que ya tenían una gran comunidad detrás mostrándoles su apoyo. También ayuda que son el equipo que lleva la cuenta española de Eurogamer, un canal con más de un millón de suscriptores en YouTube. En su poder estaba que este proyecto siguiera con vida o muriese para siempre:
Quote:"Es muy difícil ganarse la confianza de la gente antes incluso de arrancar con el proyecto. Patreon nos ha permitido mantener Anait, pero no tengo claro si habría servido para crear Anait".
Nuevamente, Pep también cree que "ya va siendo hora" de que Patreon apueste por el contenido en otros idiomas. De todos modos, también afirma que es el servicio más conocido de este tipo, algo que ofrece confianza al público.
"La responsabilidad es mayor cuando tu sueldo sale del bolsillo de tus usuarios".
Que los fans de un proyecto sean quienes lo sustentan es algo que "da mucho respeto", declara. Esto ejerce mucha presión sobre ellos, aunque al mismo tiempo "resulta especialmente gratificante".
Reconoce que "se vinieron muy arriba con las recompensas", y les ha costado cumplir con todo lo prometido. Utilizan Patreon para anunciar o comentar propuestas con antelación, aunque el principal canal de comunicación sigue siendo AnaitGames.
Quote:"Nos parece peligroso el mensaje de que se le pone una etiqueta con el precio al contenido adicional. El dinero lo necesitamos para generar todo el contenido".
Deja claro que siguen apostando por el contenido gratuito: "nadie, pague o no pague, sienta que se está perdiendo algo importante". De momento, piensan seguir utilizando Patreon como principal vía de financiación, aunque no descartan utilizar nuevas fuentes de ingreso en un futuro próximo.
Como vemos, Patreon es la principal opción actual para conseguir micropagos recurrentes, algo que es ideal si estás ofreciendo un producto que se mantiene en el tiempo. El principal problema es que los creadores que ofrecen contenido en otros idiomas están siendo la punta de flecha que va abriendo el camino.
Sólo hay que darse un breve paseo por esta web y ver la gran diferencia que existe con los creadores estadounidenses. Amanda Palmer consigue más de 30.000 dólares al mes y el podcast Chapo Trap House supera los 84.000.
Todos los casos descritos anteriormente parecen coincidir en que esperan que la compañía haga cambios para apoyar más el contenido en nuestro idioma. Si eso no ocurre, esperan que aparezcan otras vías para seguir financiando sus proyectos creativos.
Una influencer vende el agua de su bañera empacada y ¡se agota en días!
Por solo $30, sus fanáticos pueden disfrutar de un bote lleno de el agua de la chica. ¿Insólito?
Una estrella de las redes sociales encontró una manera peculiar para generar ingresos; ¡vendiendo agua de su bañera!
Belle Delphine también conocida como ‘Weird Elf Kitty Girl’, una gamer y cosplayer publicó un video en sus redes sociales mostrando cómo empacaba el agua en contenedores de plástico. Belle, de 19 años, que es una popular modelo de Instagram con 3.9 millones de seguidores incitó a su fanaticada a comprar su nuevo producto. “Ahora estoy vendiendo mi agua de baño para todos ustedes, treinta y tantos jugadores”, subtituló una imagen de ella sosteniendo el frasco lleno de líquido.
El agua se está vendiendo por $30. La descripción del producto en su sitio web dice: “Embotellada mientras jugaba en el baño. Esto realmente es agua de baño … Descargo de responsabilidad: esta agua no es para beber y solo debe usarse con fines sentimentales”. Si bien la mayoría de los internautas piensan que es algo “raro”, la chica ha vendido más de 500 frascos en solo dos días y ahora todo se ha agotad.
“He recibido un montón de peticiones extrañas, algunas me han pedido que escupa en el agua, orine en ella y pidió que el agua saliera de mi cuerpo y goteara en la botella. Honestamente con el tipo de los mensajes que recibo diariamente estas solicitudes ya no me extrañan”, dijo a Metro News.
¿Ustedes que piensan?
Tenían que ser pajeros otakus y gamers.
Yo con 30 dolares voy a que me hagan un pete y directo a
Aquí podíamos poner fragmentos de nuestras obras escritas sobre los que tengamos inseguridades, o de los que queramos opinión. Algo así como "he escrito esto pero creo que me ha quedado mal. ¿Cómo puedo mejorarlo?" O "en este fragmento pretendía transmitir esto pero creo que no lo consigo, ¿qué opináis?" Lo que sea. Así nos podemos ayudar de una forma rápida.
Eso sí, cuanto más largos sean los fragmentos, más dificil será que una mano generosa nos ayude, así que recomiendo no pasar de 1000 palabras. No es una norma, sino una sugerencia. Por mí, como si quereis subir 9000 páginas de word, pero seamos realistas
Dejo el segundo capítulo de Versus. El primero está en ésta misma sección. primer cap
¿Es mejor si los subo todos en el mismo tema o creo uno para cada capítulo? He visto ambas formas en el foro.
Muchas gracias adelantadas a quien quiera leerme
2. Novato
Nada más abrir la puerta del local ya supo que iba a ser un día duro. El barullo de los clientes era la única banda sonora de la hamburguesería. Tiempo atrás, la encargada había intentado incorporar un fondo musical con temas de los setenta. Según ella, la música de Queen, ABBA o Donna Summer eran el acompañamiento ideal para devorar unas patatas fritas recién hechas, sin olvidar cuando mencionó que Imagine, de Jonh Lennon, era una canción pensada para escucharla mientras comías una hamburguesa con beicon. No obstante, la realidad había acabado imponiéndose a los deseos de la jefa. La clientela, en su mayoría familia con hijos pequeños o adolescentes ansiosos por su ración de grasas saturadas, no sucumbieron ante los encantos setenteros y prefirieron alzar la voz por encima del hilo musical, considerándolo una molestia para sus conversaciones y convirtiendo la hamburguesería en un corral donde cada gallo intentaba hacer aún más ruido que el de la mesa contigua. Al final, la encargada admitió su derrota y acabó quitando la música, para volver a la realidad de los videos reggetoneros de youtube en el móvil sonando permanentemente mientras se contaban el último porro que se habían fumado.
Héctor los odiaba, siempre lo había hecho. Eran esa clase de gente que le habían insultado en sus años de instituto, con su risa idiota y sus motos toscamente modificadas con una lata de refresco rozando la rueda trasera para provocar aún más ruido, como si necesitaran reafirmarse a sí mismos siendo conductores de un modelo particularmente ruidoso de una moto roñosa de baja potencia con pegatinas cutres. Lo que él llamaba una moto de mierda.
—¡Aquí estás! —una figura de más o menos su edad se le acercó. Era Andrés, un chico de rizos castaños que trabajaba con él. —Menuda viciada te pegarías anoche, ¿verdad? ¡Cuéntame que tal Versus! Yo me lo compraré nada más salga del trabajo y pienso pasarme toda la noche jugando. Mañana y pasado libro, así que raro será si no se me caen los ojos por jugar 48 horas seguidas —rió Andrés. Héctor sonrió por compromiso.
Ambos atravesaron juntos la puerta que daba a las cocinas para poder fichar mientras se colocaba la gorra con el símbolo corporativo en su grasiento pelo. Se arregló la camisa para pasársela por debajo de la cintura. Cada vez los botones de la camisa le apretaban más. Era difícil llevar una vida sana trabajando en aquel lugar.
—¿Ya habéis entrado? ¡Genial! ¡Héctor, te necesito en plancha! Tienen que salir tres menús Onyon a la de ya. Andrés, debo cinco hamburguesas con queso, ponte a ello.
Héctor suspiró, intentando hacer caso omiso a los gritos provenientes de la impaciente clientela. Aquel iba a ser un día duro.
—A sus órdenes, capitana —replicó Andrés. —Que te jodan —es lo que a Héctor le habría encantado contestar.
La carga de trabajo descendió un poco después de la hora de comer. El olor a aceite, grasa y sal ya se había impregnado en sus ropas, aunque a decir verdad Héctor ya dudaba de que no fuera su propio olor corporal permanente. Se había acostumbrado a él, igual que a los diminutos granos de su mentón que no acabaron de desaparecer al pasar la edad del pavo, aunque intentaba camuflarlos con una barba rala. Era consciente que su aspecto era la principal razón por la cual no contaban con él para atender a los clientes en la barra. Al contrario, él era como los Oompa Loompas, aquellos monstruitos de la Fábrica de Chocolate que hacían todo el trabajo para Charlie mientras éste se llevaba todo el mérito.
—No te creas que te vas a librar de hablarme de Versus. ¡Joder, estoy impaciente por salir de aquí, pasar por la tienda, ir a mi casa y jugar! ¡Ya solo quedan dos horas para largarnos de aquí! —le preguntó su amigo mientras servía una ración de patatas al frente.
—¿Todavía quedan dos horas? —se lamentó él mirando el reloj, cosa que había intentado evitar hacer durante toda su jornada laboral.
—¡No me cambies de tema! Dime qué tal. ¿Es mejor que La Liga de las Maravillas? No sé ni para qué te pregunto, este es el único juego donde estás dentro de tu personaje y no te hacen falta controles, todo lo manejas con la mente. ¡Cuéntame todo lo que puedas! ¿Llegaste a Magnas? He escuchado que es una ciudad espectacular.
—¡Dos Onyon con extra de cebolla! —les ordenaron desde el frente. Se pusieron manos a la obra de inmediato. Héctor se alegró incluso de tener una excusa para no contestar, pero su amigo no parecía dispuesto a dejarlo ir.
—Oído— replicaron los dos al unísono.
—Creo que me voy a especializar en lanzas. Están diciendo que están rotas gracias a su alcance, siempre y cuando sepas controlar el rango de ataque—. Héctor asintió sin más, enfocándose en su pedido. —¿Y tú? Seguro que ya te has podido comprar alguna espada bastante buena, ¿cierto?
—Yo…. —interrumpió su frase para pasar a sus compañeros del frente la orden. —Lo cierto es que me mataron.
—¿En serio? Debía ser una misión bastante difícil. Los streamers están diciendo que algunas mazmorras son muy jodidas si no vas lo suficientemente preparado. ¿Dónde fue? Para intentar evitarlo.
Suspiró de nuevo. ¿De verdad debía confesarlo? No le quedaba más remedio. Al fin y al cabo se acabarían encontrando dentro del juego otra vez. —Fue en el tutorial contra el jefe, la pirata Malasangre.
Entonces, Andrés rio de forma tan estúpida que a Héctor le entraron muchas ganas de romperle todos los dientes. Ya vería todo lo que se reiría cuando ese boss le matara a él también.
— ¿En el tutorial? ¿En serio? Si todos los noobs se lo pasan. ¡Tiene que ser muy fácil!
Héctor prefirió no contestar.
—Bueno, no es tan malo, si lo piensas.
—¿Qué no? No soy capaz ni de pasarme la misión más fácil del juego —replicó él mientras sacaba unas patatas de la freidora.
—Vale, te propongo una cosa, Héctor. Cuando salgamos nos pillamos la cena de aquí, de la cocina de la hamburguesería, para no perder tiempo, y yo voy a la tienda y me compro Versus. Esta noche conéctate conmigo y jugamos juntos, intentamos pasarnos el tutorial a la vez y exploramos un poco. ¿Qué te parece?
Héctor meditó un segundo mientras bañaba en sal las patatas recién retiradas del aceite hirviendo, para acto seguido compartimentarlas en sus respectivas cajas. Pensándolo bien, no era tan mala idea. Al fin y al cabo, el juego le había costado sus buenos cuartos, no estaría mal sacarle un poco más de provecho.
—De acuerdo. Esta noche a las once, así tienes tiempo para personalizarte el personaje antes de comenzar. Cuando lo crees, dime tu nick y te agrego.
—A las once de la noche, entonces —afirmó Andrés.
…
— ¡Dios mío! Mira que realista es. Es mucho mejor de lo que me imaginaba. Hasta puedo sentir el sol en mi piel. ¿Por qué no me habías dicho que era tan genial, Héctor?
Él apretaba fuerte la espada en su mano, a la espera de que la figura de Malasangre apareciera de una vez por el mascarón de proa. —Oryon, mi nombre es Oryon.
— ¡Oh, sí! Tienes razón, perdona. Oryon, casi como la hamburguesa, ¿verdad? —replicó Kuro, pues era el nombre que había elegido para el personaje. Acto seguido se puso a luchar contra uno de los piratas que amenazaban el barco. Oryon, por su parte, se quedó atrás. No quería malgastar vida con aquellos enemigos débiles. Quería el premio gordo.
—Ostia p…—musitó alguno de los novatos. Al fin aparecía Malasangre, riéndose igual que la otra vez, mostrando sus dientes amarillos y rasgando el aire con la cuchilla de su voz. Ese mismo novato se abalanzó sin dudarlo hacia ella.
—Maldita sabandija. ¡Me comeré tus tripas! —amenazó la capitana pirata al novato, que esquivaba como buenamente podía. Por suerte para él, otro jugador acudió en su auxilio asestando un golpe por la espalda. La vida del boss se resintió y ésta respondió con un tajo circular que casi lo mata. El mismo tipo de golpe que había acabado con él la vez anterior.
—¡Es la pirata Malasangre! ¡Tened cuidado, malandrines, su espada ha matado más marineros que el escorbuto! —advirtió el capitán. Oryon no les escuchaba, era la misma cadena de acontecimientos que la vez anterior. En apenas unos segundos, el mástil principal de la Doncella de Marfil volvería a caer.
Esta vez, los novatos acabaron rápido con los piratas comunes. Ahora Malasangre parecía rodeada por una decena de ellos, Kuro incluido. Aquello no era bueno en absoluto. Si quería la espada debía tomar riesgos en aquel preciso instante. No tenía más remedio que incorporarse a la pelea.
Saltó con todas sus fuerzas, descargando un golpe ascendente que buscaba cortar el pecho a la pirata. Su enemigo era enorme, superando fácilmente los dos metros y medio. Aún con todo, sus movimientos eran gráciles y naturales, aunque rabiosos, como un perro hambriento. Cualquier jugador apenas le llegaba a la altura del pecho, él incluido, así que debía hacer uso del ingenio. Pese a todo, Malasangre le esquivó fácilmente, y antes de poder tocar tierra para defenderse o esquivar, la rival le acertó un golpe por la espalda. Notó su vida disminuir a menos de la mitad.
— ¡Joder! —fue lo que quiso decir, pero en lugar de eso un pitido salió de su boca. Era imposible maldecir o insultar directamente dentro de Versus. Oryon pensó que aquello habría sido hilarante de no ser porque estaba a punto de morir de nuevo.
—¡Cuidado! —le advirtió Kuro. Él se giró a tiempo para ver como Malasangre se enfocaba en él otra vez. Esquivó por los pelos, aunque se dio cuenta que de no ser por que otro de los novatos había desviado el golpe, éste le habría alcanzado de lleno.
—¿Estás bien? —Preguntó éste. Él simplemente afirmó.
—Es un enemigo muy agresivo. Será mejor que a quien targetee, es decir, aquel al cual se enfoque en atacar, simplemente esquive mientras el resto de nosotros se dedican a bajarle la vida —sugirió Kuro. A su lado, muchos de los otros novatos simplemente asintieron. No parecían querer perder un tiempo precioso en hablar cuando delante tenían un enemigo, aunque se tratara del tutorial.
Oryon no asintió. A decir verdad no hizo ningún gesto que pudiera interpretarse como afirmativo, pero no parecía que nadie se fijara en él. Mejor. Quería la espada de Malasangre. Debía ser suya. La habían creado para que él la empleara. Ya imaginaba las posibilidades. Tenía la forma de un tiburón en la empuñadura, y el filo era de un plata brillante que deslumbraba al sol. Eso por no hablar de su rango, que estaba seguro que se trataba del doble o más que el de su actual espada.
Malasangre comenzó a atacar a otro de los novatos, que parecía alejarse de la pirata para incitar a que ésta se moviera, perdiendo un tiempo precioso que el resto aprovechaban para restarle puntos de salud. Oryon rasgó sus pantorrillas a toda la velocidad que pudo, aunque comprobó que por cada golpe que él daba, algunos novatos conseguían enlazar dos o incluso tres, Kuro entre ellos.
Malasangre se giró de nuevo. Pudo ver como los ojos de ella se cruzaban con los suyos. Sabía lo que iba a pasar, él sería el siguiente objetivo de nuevo.
—¿Aún seguís vivos? Seréis pasto de los tiburones —rió. —Maldita sabandija. ¡Me comeré tus tripas!—. Su sable cruzó el aire en sentido descendente. A Malasangre le quedaba muy poca vida. Estaba a punto de caer. Si esquivaba no le daría tiempo a hacerse con el botín, pues sería de algún otro. En cambio, si conseguía atacar…
— ¿Qué haces, Oryon? No seas gili…—la frase de Kuro acabó en un pitido.
Tenía que hacerlo. Él daría el golpe final, suya sería la gloria. Cargó su brazo para lanzar el golpe con la mayor fuerza posible. Solo entonces se dio cuenta de que no lo conseguiría. Malasangre era muy rápida. Demasiado. Apenas levantaba él su arma y ya estaba a punto de recibir un golpe definitivo.
Pero el golpe no llegó. Frente a él se interpuso otro novato, uno de cabello rubio, no demasiado alto y de hombros anchos cubiertos por un gran tatuaje de una serpiente. Era Kuro. Interpuso su espada para cubrir el golpe, aunque no fue suficiente para bloquearlo por completo, si lo amortiguó. La vida de su amigo bajó a mínimos.
Mientras tanto, el resto de novatos atacaron por la espalda a la pirata. Uno de ellos saltó para clavar su punta en el cuello. Aquello pareció ser suficiente. Malasangre caía.
—¡Mis compañeros piratas me vengarán! Mi sangre será la tinta de vuestra sentencia de muerte.
De una forma un poco tétrica, el cuerpo de la boss se encontraba entonces frente a ella. Pese a todos los tajos y golpes lanzados, ninguno de los piratas caídos o de los novatos presentaba ni gota de sangre. Aún con todo, el panorama encima de la Doncella de Marfil era desolador. Decenas de cadáveres, la inmensa mayoría de los asaltantes, aparecían diseminados por cubierta.
—¡Me ha tocado! ¡No me lo puedo creer! —frente a él, Kuro sostenía la espada de Malasangre.
—¿Qué? Pero si tú no has dado el golpe final. ¿Cómo es posible que te lleves la recompensa? —replicó él. No podía apartar los ojos de la nueva espada de su amigo. Era grandiosa. Y debía pertenecerle a él.
Al lado de ellos dos, un novato rió. —¿Acaso no lo sabes? Las recompensas se reparten al azar entre todos aquellos que queden en pie en la batalla cuando el enemigo cae. Sería muy injusto de otra forma.
Oryon cerró la boca. No quería saber nada más de aquella batalla ni del estúpido tutorial. Estaba seguro que habrían muchas más armas que podría conseguir. Al menos, pensó, había acumulado experiencia y subido un poco sus habilidades.
A unos pocos metros, otro novato se sorprendió al recibir como recompensa la capa de la pirata. Aunque inmediatamente se la equipó. Para sus adentros, reconoció que también la quería.
—Reclutas de agua dulce, habéis matado a Malasangre. ¡Así se hace! —exclamó el capitán mientras todos los marineros levantaban el brazo en señal de aprobación. —Pongamos rumbo a Magnas, la ciudad sin fin. No tardaremos en llegar.
Echó un vistazo furtivo a la espada en el cinto de Kuro. Esperaba que las cosas fueran mejor en el futuro. Es lo que se merecía.