John Wells trató de despejar su mente mientras contemplaba el claro cielo de verano de la noche romana. Lo cierto es que trataba de ordenar sus pensamientos intentando planear su siguiente paso en su misión.
Desde que era Crono-Rastreador desde hace 10 años nunca había tenido una misión más complicada que ésta. Cierto es que desde que se inventó las Crono-Devanadoras y se abrió paso a los viajes en el tiempo, allá por el 2062, se habían sucedido incidentes y casos parecidos pero ninguno tan complejo como éste, quizá por ello habían acudido a él.
No era sólo que dos viajeros se hubieran perdido, y que un Crono-Rastreador enviado en su búsqueda también hubiera desaparecido, no era sólo eso, sino que las máquinas hubieran detectado perturbaciones en el campo Cronoestacional del Multiverso indicando que alguien estaba manipulando los tejidos del Tiempo en éste período. Algo que obviamente violaba todas las normas establecidas en el Protocolo Transtemporal.
Y había otra complicación, no era sólo que le hubiesen enviado a una época tan antigua como el período del Imperio romano, un tiempo en el que había que ser cuidadoso con el lenguaje y las costumbres para pasar desapercibido, sino que además para complicar las cosas, como los viajeros habían viajado para estudiar el Palacio Imperial había que introducirse en la inmensa mole que hacía de residencia de los Césares, y más peligroso todavía, en el turbulento reinado del emperador Heliogábalo, el Emperador Loco.
Suspiró mientras se giraba para volver al ala del palacio donde se celebraba la fiesta, el complejo de los Severos, inicialmente pensó que se celebraría en el ala de Tiberio, mucho más al norte; esa era otra complicación, el palacio de los Césares era en realidad un barrio entero de la ciudad, cercado de muros, en el que había varios edificios, templos y pabellones con extensas zonas ajardinadas que aislaban a los emperadores-dioses del Imperio de su ciudad, y desde él gobernaban su extenso imperio. El sitio ideal para perderse si uno no tenía ni idea de por dónde andaba, por eso tuvo que pasar semanas memorizando los planos de todo el Palatino.
La algarabía de la fiesta lo abrumó, era muy entrada la noche pero los invitados al banquete del emperador no daban síntomas de hallarse cansados. En medio de una extensa sala abovedada, mientras esclavos arrojaban toneladas de flores sobre los comensales se desarrollaban todo tipos de excesos, desde orgías hasta brutales competiciones de bebida y de comida que acababan con los invitados por el suelo o vomitando en el suelo el contenido de sus estómagos.
John se sentía raro en medio de la gente durante sus viajes en el tiempo, era extraño saber que esa gente estaba muerta, le provocaba una incómoda sensación de ser consciente de su propia mortalidad, de que un día él mismo moriría y el mundo seguiría girando.
Introducirse en palacio no había sido fácil, había tenido que viajar 10 años antes para buscar a los hombres que serían poderosos en la corte imperial y hacer contacto con ellos, incluso relacionarse con ellos. No era su estilo, él prefería pasar desapercibido entre las multitudes, como hizo en su primer viaje de búsqueda de Morgan, su antecesor de misión, al cual buscó por las calles de la ciudad de Roma, por los barrios más pobres, llenos de niños famélicos y prostitutos y prostitutas que ofrecían su cuerpo al mejor postor, hasta buscó en los subterráneos de la Cloaca Máxima, entre los restos de los hombres, mujeres y niños que eran ejecutados en el Coliseo y cuyos restos medio devorados por las fieras eran arrojados al alcantarillado junto con los desechos de la ciudad.
Pero al final no había encontrado su rastro y determinó buscarle junto con los viajeros en el Monte Palatino, el sector del palacio, al menos tratar de averiguar en qué período estuvieron por última vez allí para retornar a él y traerlos de vuelta.
Metió la mano bajo su túnica para palpar el Crono-Anclaje, en realidad poco más que una hebilla abombada en su cinturón. Era su único billete de vuelta a su tiempo.
En realidad el Crono-Anclaje y las Crono-Devanadoras eran parte de la misma máquina, cada Devanadora del Tiempo estaba fijada en un período, era ella quien abría la Cuerda Temporal, una especie de agujero de gusano, el Crono-Anclaje simplemente era el vínculo que unía al viajero con la Devanadora, estaba ligado a ella mediante los complejos remanentes del espacio-tiempo, si el viajero lo perdía o simplemente se separaba de él, transcurridos 20 minutos el Crono-Anclaje haría una llamada automática a la Devanadora y ésta le devolvería a su tiempo, con viajero o sin él. Así fue cómo averiguaron la desaparición de los viajeros y de Morgan, con el retorno de sus Crono-Anclajes.
Seguía allí, pero aún vibraba tenuemente, como si hubiera perturbaciones en el espacio-tiempo, perturbaciones que no tenían explicación, a menos que hubiera otro viajero allí, pero eso era imposible.
Una esclava semidesnuda le vino a sacar de su meditación, le hizo señales para que la siguiera.
John no tuvo más remedio que seguirla hasta uno de los tapices de seda y terciopelo que adornaban las paredes, tras apartarlo, la esclava siguió por un corredor vigilado por dos guardias pretorianos cuyas caras deformadas por cicatrices se giraron al verlos. Al pasar junto a ellos les siguieron formando una especie de comitiva con sus armaduras plateadas y capas púrpuras.
Salieron a los jardines del palacio, y continuaron andando en ruta noroeste, en dirección al palacio de Tiberio, o al menos eso creía, en medio de la oscuridad de la noche no podía estar seguro. Quizá le llevaban a ver a un edecán, algún liberto o eunuco que servía como funcionario del Emperador, John se había hecho pasar por un nuevo noble de la provincia de Britania, un lugar lo bastante alejado y poco comunicado para que su tapadera colase, ya que hubiera sido absurdo pretender ser de las provincias de Siria o África, ya que el emperador había nacido en Emesa, en Siria, y su familia materna era de África, así que era obvio que conocería a toda la aristocracia de esas provincias y su tapadera no resistiría un examen minucioso. Aparte del hecho de que sus ojos azules y pelo rubio rojizo no casaban con un oriundo de aquellas provincias.
Siguieron hacia un pequeño pabellón en el jardín, un ninfeo de esos que tanto gustaban como decoración de jardín a los romanos, una pequeña estructura de mármol en honor de alguna ninfa, abovedada, con columnas y adornada con cortinajes de seda y campanillas que expulsaban la mala suerte.
Al llegar a su entrada las cortinas se agitaron y las campanillas tintinearon dando paso a un hombre.
Era un hombre joven, muy hermoso, parecía que apenas había cumplido los 20 años, de tez morena y suave pelo negro, de rasgos casi femeninos, sus vestimentas eran suntuosas, muy suntuosas se dijo John con un vuelco al corazón, era un ropaje suelto, casi vaporoso, de color púrpura en su totalidad, con algunas joyas tejidas a él.
Sólo había un hombre en todo el imperio romano que tuviera derecho a lucir un traje enteramente púrpura; el Emperador.
Al aparecer tanto la esclava como los pretorianos se inclinaron en el saludo protocolario y John se apresuró a imitarlos.
Era él, Heliogábalo, el Emperador Loco, cuyo corto reinado vería los más degenerados y depravados excesos de la Humanidad, el hombre que alimentaba las anguilas que servía en sus banquetes con carne humana, el que asfixiaba a sus invitados con flores, el que se solazaba acostándose tanto con hombres como mujeres, el sacerdote oriental que rendía culto a extrañas y terribles divinidades que atemorizaban a los romanos más tradicionales, aquél del que decían que hacía sacrificios humanos en sus altares y se bañaba en la sangre de sus víctimas, y devoraba su carne palpitante.
Y aquellos ojos le miraron, eran unos ojos perturbadores, no mantenían la mirada ni se quedaban fijos mucho tiempo en un sitio, Heliogábalo miraba en muchas direcciones, aún cuando hablase con uno, como si mirara otras cosas, cosas que sus interlocutores no veían.
Para los servidores del palacio contemplar aquellos ojos era contemplar el estigma de la locura, y el horror supremo.
Al menos así se lo habían mencionado a John Wells entre susurros.
Con un gesto, el emperador despidió a la esclava, y, tras contemplar durante unos instantes a John, a los guardias, y al ala de los Severos, se dio la vuelta indicando que le siguieran.
-Así que tu eres el famoso Joviano, que tanto ha insistido en ser invitado a mi conmemoración de primer año de reinado- dijo el emperador con una voz suave casi afeminada.
John asintió recordando su nombre en esta época, siempre les recomendaban que al escoger sus nombres de viaje, escogieran nombres que al menos empezasen por sus iniciales para recordarlos más fácilmente.
-Sí, César-respondió John utilizando la fórmula protocolaria-me siento muy alegre de que os hayáis dignado a recibirme en persona. No soy digno de tal honor.
El emperador asintió sonriendo para sí mientras miraba en todas direcciones en torno a él.
John comprobó que habían cambiado de dirección y que se dirigían al nordeste del complejo palacial, trató de recordar que edificios se localizaban allí, pero entre la presencia del emperador y los dos pretorianos silenciosos a su espalda le resultaba difícil.
-Siempre he deseado visitar Britania, me han dicho que es una provincia rústica y salvaje, pero dicen que en ella se encuentran frondosos bosques, ricas minas, hombres fuertes y fornidos y bellas mujeres… ¿es eso cierto o es una de tantas mentiras que cuentan los nativos de sus provincias?
-César es tal como decís, si bien su clima es inclemente y su suelo muy pobre.
El emperador asintió brevemente, durante un momento pareció que no iba a decir nada más pero volvió a hablar.
-¿Y qué clase de dioses honran en aquella provincia?
John se maldijo, como sacerdote en su Emesa natal Heliogábalo sentía curiosidad por los cultos de otras provincias, pero John apenas sabía nada de los dioses que adoraban los britanos en aquella época.
-Múltiples dioses, César; propios de aquellas gentes salvajes, sin embargo en mi hogar siempre hemos honrado al Venerable Mitra y a la Madre Isis-respondió John.
Una sonrisa irónica se extendió por el rostro del joven emperador.
-¿Habéis cenado bien?-dijo tras una larga pausa en silencio.
El cambio de tema pilló a John completamente desarmado.
-Sí, Cesar, los manjares de vuestra mesa son dignos del banquete de los dioses-fue lo único que se le ocurrió responder.
Trataba de buscar alguna lógica a aquella conversación, alguna pista de que quería de él aquel chiflado que gobernaba el imperio. ¿Era simplemente un agasajo protocolario a un noble, era una forma de satisfacer la curiosidad del emperador?, ¿o buscaba un compañero para pasar la noche?, era bien sabido que a pesar de ser bisexual, Heliogábalo sentía gran pasión por los hombres fornidos, se decía que a pesar de poseer cinco esposas y varias concubinas, su compañero favorito era el rubio auriga Hierocles, pero al emperador le gustaba variar en la cama.
John trataría de seguir con su misión costara lo que costase, y si eso incluía poner su cuerpo a disposición de aquel hombre lo haría…aunque ni gota de gracia que le hacía.
Pronto supo a donde se dirigían, desde donde estaban ya se veían los muros exteriores del recinto del Elagabalium, el templo de El-Gabal el dios de Heliogábalo, de quien tomó el nombre cuando fue nombrado su sacerdote en la ciudad siria de Emesa, el emperador había traído a su dios con él y le había erigido un templo, dónde se rumoreaba que le sacrificaba niños en su honor.
El Emperador no continuó la conversación sino que aceleró la marcha con semblante serio. En torno al templo se hacía el silencio, también estaba escasamente iluminado dando una sensación ominosa y tenebrosa al lugar.
Volvió a palpar su Crono-Rastreador subrepticiamente, a medida que se acercaban al templo, la vibración aumentaba.
John empezó a preocuparse seriamente, no era mucho lo que se sabía a ciencia cierta de las prácticas de religiosas de Heliogábalo, la mayoría de los textos describían escenas aterradoras pero los expertos creían que eran más bien relatos propagandísticos contra el emperador.
Lo único que se conocía era que el dios era en realidad una piedra negra, un meteorito caído hacía tiempo en la tierra y que era adorado en Emesa como un dios, las ceremonias eran ignotas para los expertos del mundo actual pero se sabía que el propio emperador danzaba desnudo ante El-Gabal con el son de música estridente y salvaje.
Traspasaron los muros de la ominosa mole y caminaron pausadamente hasta el templo central, cuyas puertas de bronce pésimamente iluminadas por las escasas antorchas impedían ver los relieves grabados en ella.
El emperador extrajo una llave de sus ampulosos ropajes y abrió las puertas del templo. Penetraron en su interior casi totalmente oscuro, escasamente iluminado por candelabros de bronce situados aquí y allá. En el centro del templo se destacaba una gran piedra negra, del tamaño de un hombre, el meteorito que era adorado en Emesa como el dios El-Gabal.
-Y es aquí donde acaba tu viaje extranjero-musitó el emperador con un brillo febril en los ojos-aquí es donde te reúnes con aquellos que has venido a buscar.
John se sobresaltó, miró al emperador que tenía un brillo siniestro en los ojos, a su espalda escuchaba los movimientos de los pretorianos situándose tras él.
-No entiendo lo que queréis decir, oh César.
-¡No intentes fingir ante mí!-aulló de repente el emperador encolerizado-¡sé a qué has venido, has venido de otro mundo para matarme, cómo tus compañeros, pero ellos han pagado el precio de su osadía!
Con una tétrica sonrisa señaló hacia su derecha y John contempló las pieles desolladas de Morgan y los viajeros que debía rescatar.
-¡No puedes hacerme daño!-continuó el emperador-¡soy el Supremo Sacerdote de El-Gabal, el dios me protege, él me avisó en contra de tus amigos y de ti, él sabía que vendríais para matarme!
-Pero… ¿qué dices?
De pronto un sudor frío recorrió la espalda de John en un espasmo de pánico porque una voz comenzó a salir de la piedra, era un susurro apenas audible, que sin embargo escuchaba en su mente, una voz siniestra que parecía provenir de un abismo profundo de abominaciones impías.
Lo sabemos, lo sabemos, no lo niegues viajero del Tiempo.
-¿Qué es eso?-preguntó John, más para sí que para sus captores.
No lo podrías comprender viajero, ni siquiera tu mente podría captarlo. He percibido tú llegada igual que la de tus compañeros ya que puedo captar las variaciones de los campos el espacio-tiempo.
-Imposible-barbotó John.
Necio, no puedes aceptar la verdad cuando se halla ante ti, patética subcriatura. He esperado durante eones a ser liberado de esta prisión de piedra estelar en que me encerraron a mí y a mis hermanos mucho antes de que tu planeta existiese, mucho antes de que la primera forma de vida de tu mundo saliese arrastrándose de los océanos.
“Esto no puede estar pasando, la piedra ¿está hablando?”, la mente de John se negaba a aceptar lo que estaba viviendo.
Mis hermanos y yo fuimos creados en otro universo distinto a este para movernos por las diferentes dimensiones para explorar el multiverso para nuestros creadores, que se veían imposibilitados para hacerlo. Hasta que nos negamos a seguir sus órdenes, ¿cómo podíamos aceptar las órdenes de unos seres tan limitados?, nosotros que éramos tan superiores.
Pero perdimos la guerra que libramos más allá de los límites de tu universo y fuimos encerrados en prisiones que limitaban nuestros poderes pandimensionales.
Hasta hoy, tú portas un mecanismo temporal, un mecanismo que portaban tus amigos pero que no pudimos hallar antes de que se volatilizara, un mecanismo que me permitirá librarme de mis ataduras y liberar mi poder para buscar a mis hermanos y retornar en busca de venganza contra quienes nos encerraron.
-Y así El-Gabal liberará su poder, y ascenderé al Olimpo de los dioses junto a él.
Encuentra el talismán, encuéntralo y tráemelo, concluyó la voz.
Con una expresión de avidez en sus ojos el Emperador se acercó hacia John, junto con los dos pretorianos, sin dudarlo Wells asió una de las lámparas de aceite que colgaban del techo del templo y la arrojó contra el pretoriano más cercano, mientras los otros dos hombres se apartaban aterrados.
No se volvió para comprobar si el hombre había muerto o no, sabía que había violado una regla del viaje temporal, pero tenía que salir de allí.
John se dio la vuelta y corrió desesperadamente, no tenía plan ni estrategia, simplemente tenía que salir de allí, tenía que escapar de aquello…aquello…su mente se negaba a asimilar lo que había visto u oído, los muros de la cordura se habían derrumbado en su mente y sólo pensaba en huir, en vivir, en escapar de algo que vulneraba todas las leyes lógicas del universo.
Salió por la primera puerta que encontró abierta y huyó en la oscuridad de la noche, mientras los gritos de alarma a su espalda despertaban a todo el palacio, muy pronto el jardín se llenaría de pretorianos.
Tenía que huir, palpó el Crono-Anclaje intentando dar con el botón de llamada a la Devanadora Temporal, aquello…aquella cosa decía que podía viajar por las dimensiones y captar los cambios espacio-temporales, pero quizá si estaba encerrada no podría hacerlo, eso esperaba, no querría ver su camino de retorno ocupado por….por lo que quiera que hubiera dentro de aquella piedra maldita.
Sus ojos se vieron nublados por una marea de espuma espacio-temporal, como un desgarro en el mundo real, apenas se dio cuenta de haber marcado el botón.
Cuando los técnicos de la Devanadora abrieron las puertas de la máquina se encontraron a un hombre con el rostro desencajado de terror, con movimientos espasmódicos, que lanzaba carcajadas histéricas mientras las lágrimas recorrían su rostro.
Cuando el año pasado el diputado Steffen Könige inició un discurso en la cámara legislativa alemana enumerando hasta 60 “identidades sexuales” no podía imaginar que, pese al esfuerzo imaginativo, aún hay alguna más que trata de abrirse paso.
Los “transespecie” y “zoosexuales” no llegan a considerarse un “marciano asexuado” como Vinny Ohh, pero sí pretenden, siguiendo la estela del movimiento LGTBIQ, que la sociedad entienda su “sentimiento” porque “ni mi anatomía ni mi morfología define mi especie animal”.
Así se expresa Mario un “pájaro transespecie” en la página de la Comunidad Transespecie y Zoosexual: “Amigos, espero me puedan ayudar, nunca me sentí como un ser humano siempre veo la ventana y veo a los pájaros pero mi país y su mente retrógrada considera una anomalía, quiero ser un pájaro desde lo más profundo de mi ser” (sic).
En dicha página de la red social, se argumenta que “por reconocer el transespecismo no se va a acabar el mundo”. Pero, ¿en qué consiste? La respuesta no logra ser muy concreta: “Es difícil de explicar, si logras entender lo que siente un transexual, sería casi lo mismo pero con otra especie”.
“No tienes por qué reprimir tu identidad de especie, tú no tienes la culpa de haber nacido en la especie equivocada”, argumentan los transespecie
En otra entrada de esta página de Facebook se habla de nacer “en la especie equivocada”:
“Si siempre te sentiste ajeno a tu especie, no tienes por qué reprimir tu identidad de especie, tú no tienes la culpa de haber nacido en la especie equivocada. En pleno Siglo XXI no hay espacio para la discriminación”, explican.
Uno de los ejes discursivos de estas personas gira en torno al concepto de la doble moral, en el que caben propuestas en las que mezclan el abandono de los animales con la homosexualidad, la transexualidad o el aborto.
Estos son algunos de sus ‘argumentos’:
“Juzgas de enfermo a un transespecie o zoosexual por amar a los animales, mientras que los cisespecies [el hombre o la mujer que se reconoce como tal] son los que los abandonan”.
“Son felices sin hacer daño a nadie y les dicen enfermos [trasnespecie y zoosexuales], también son felices sin hacer daño a nadie ¿pero a ellos sí los apoyas? [LGTBI] Doble moral”.
“Estás en contra de su felicidad con el tonto argumento de que ellos no pueden expresar felicidad [animales], pero estás a favor del asesinato de los que realmente no tienen cómo expresar su sentir [aborto]”.
Los zoosexuales aseguran que “toda relación es con el consentimiento o aprobación de ambas partes”
La zoosexualidad y la zoofilia
Más o menos cualquier persona tiene una idea de lo que entiende por zoofilia que, más allá de su origen etimológico (amor a los animales), se entiende como la relación sexual de personas con animales o bestialismo.
Según los defensores de la zoosexualidad, quienes se definen así “solo son personas como cualquiera de nosotros con una orientación sexual distinta”.
A su juicio, “los zoosexuales no hacen daño a los animales, ni quieren tener una relación con tu mascota o cualquier animal que vean por la calle. Toda relación es con el consentimiento o aprobación de ambas partes (sic). Y por si no te habías dado cuenta, los animales también expresan aprobación o desaprobación”.
Para demostrar la cantidad de formas en las que un animal puede expresar su “consentimiento”, publican un dibujo en el que se atribuyen sentimientos a determinadas actitudes de los perros.
Bueno, aunque todavía mi tiempo no me permite dedicarme a los retos (el próximo mes estaré más libre, intentaré acercarme de nuevo a esa buena costumbre que tenía), he decidido ir colgando los relatos que había publicado en los retos del antiguo foro de Fantasía épica (D.E.P), y que he recuperado de una carpeta que tenía por ahí. Supongo que los relatos se perdieron con la debacle del antiguo foro, así que pretendo ir colgándolos poco a poco. Y para empezar, pondré aquí el relato que envié al reto steampunk que se celebró por entonces. Así iré aportando poco a poco algo más al foro
Un día después de decir que no daría más fechas para la publicación de Vientos de invierno (“lo intenté en el pasado, pero solo conseguí enfureceros a todos y que me maldijerais a mí”), George R.R. Martin ha puesto una fecha límite para la publicación del sexto libro de Canción de hielo y fuego. El autor de la saga en la que está basada Juego de Tronos ha escrito en su blogsobre una curiosa campaña de Air New Zealand. La aerolínea neozelandesa ha invitado a Martin a viajar a Nueva Zelanda con todos los gastos pagados para encontrar la inspiración con la que terminar su libro.
Quote:Aquí tenemos todo lo que necesitas para terminar tu libro. ¿Creatividad? Somos una nación que rebosa de ella. Nueva Zelanda es responsable de las mejores ideas que haya tenido Australia. Hemos oído que te gusta el vino. Qué coincidencia, también a los jueces que galardonaron al nuestro como el mejor del mundo. Y sabemos que te gusta tu espacio, así que convenientemente solo tenemos seis kiwis por metro cuadrado de glorioso terreno vacío.
Martin agradece la invitación y reconoce que se lo ha pensado, pero dice que no hace falta convencerlo porque ya tiene planes para volver a Nueva Zelanda. Concretamente, a la Convención Mundial de Ciencia Ficción que tendrá lugar en Wellington durante julio de 2020. Y añade:
Quote:En cuanto a lo de terminar mi libro... Temo que Nueva Zelanda me distraiga demasiado. Mejor dejadme aquí en Poniente, por ahora. Pero os digo una cosa: si no tengo una copia de Vientos de invierno en mano cuando llegue a Nueva Zelanda para la Worldcon, os dejo aquí mi permiso formal por escrito para que encarceléis en una pequeña cabaña en la Isla Blanca, con vistas a ese lago de ácido sulfúrico, hasta que lo termine. Siempre que ese vapor acre no arruine mi viejo procesador de textos de DOS, estaré bien.
Así que ahí lo tienes, Martin confía en haber acabado Vientos de invierno para julio de 2020. Según una publicación anterior, la suma del sexto y el séptimo libro, Sueño de primavera, comprende un total de 3000 páginas. Todavía queda mucho por leer en Canción de hielo y fuego.
Las plantas también son seres sintientes: notan cuando las tocas y en muchas situaciones les hace daño
Hoy el argumento antivegano “las lechugas también sufren” gana en perspectiva, aunque sigue sin ganar la batalla. La investigación científica cada día está más convencida de que las plantas sufren dolor y actúan en consecuencia.
Si me tocas no respiro: un estudio de 2016 de la Universidad de Australia Occidental sugería que las plantas eran reactivas al contacto físico. “Unas gotas de agua o un golpecito suave” podían provocar distinta reacciones que mejoraban su adaptabilidad al contexto. Un nuevo y ambicioso estudio publicado en The Plant Journal llegaba a la conclusión de que el contacto podía desencadenas respuestas en sus hormonas y su expresión génica que podría inhibir sustancialmente su crecimiento. Por ejemplo, que "a los treinta minutos de sufrir tocamientos, ya se había alterado el 10% del genoma de la planta”.
Arabidopsis thaliana: la protagonista del experimento (y la de la foto de portada). Es, para que nos entendamos, la rata de laboratorio en formato mata. La planta más estudiada del mundo a nivel genético y fisiológico, muy utilizada para experimentos, que podemos encontrar en todos los continentes, que se adapta enormemente a cualquier hábitat y cuya variabilidad genética es perfecta para este tipo de pruebas. Se sabe que es altamente adaptable a patógenos, plagas, sequías, heladas… Como mala hierba, es la mejor mala hierba, y sus pruebas sirven para extender las conclusiones a buena parte del reino vegetal.
¿Sienten las plantas como nosotros? No, y he aquí el quiz de la cuestión. Es nuestra mirada antropomórfica la que nos lleva a pensar que, si una planta siente “dolor” ante un estímulo, eso significa que sufren como nosotros. Es correcto decir que responden a estímulos como el visto (por ejemplo, cuando un pulgón ataca una hoja, esta envía una señal eléctrica a las demás hojas para que comiencen a protegerse), pero no tienen un sistema nervioso o un cerebro como el nuestro. Su principal carencia son los nociceptores, nuestros receptores que responden y recuerdan el dolor.
Es decir, las plantas sienten el daño y reaccionan mecánicamente a él, pero no afecta a una consciencia ni hacen nada especial por evitarlo. Al menos que se sepa hasta ahora.
¿Y qué otras cosas saben hacer las plantas? Pueden oír, pueden comunicarse con otras plantas y pueden aprender.
Estoy seguro de que todos tenemos una canción preferida. O varias.
Y estoy seguro también de que hay historias geniales, tristes, graciosas o curiosas detrás de ese gusto que sería interesante conocer. Acercarnos a las personas puede acercarnos a sus mundos, y estos a la banda sonora los musicaliza. Y como músico (o triste intento de serlo) pienso que acercarnos a la música da mucho más de lo que pide.
Así que pues, nada, ojalá se animen a contar y compartir sus tracks.
El pasado marzo surgió un rumor sobre el nuevo proyecto de FromSoftware, los creadores de Sekiro: Shadows Die Twice y la saga Dark Souls, que podría ser un título escrito por George R.R. Martin, autor de la saga Canción de Fuego y Hielo, libros en los que se basa la aclamada serie Juego de Tronos. Ahora el propio R.R. Martin ha dado más alas a este rumor. El escritor ha comentado en su blog que una desarrolladora japonesa le ha consultado sobre un videojuego, aunque no cita ningún nombre. Los rumores indicaron que sería un mundo abierto, con R.R. Martin como uno de los guionistas principales, donde podríamos visitar varios reinos. Conseguiríamos ciertas habilidades al eliminar a los líderes de dichas regiones. En las últimas horas han surgido rumores sobre el nuevo juego de FromSoftware, una "fantasía oscura y medieval en una guerra civil de 100 años", algo que encajaría en el perfil del creador de Juego de Tronos.
Actualizacion: El juego se llamaría Great Rune, según Gamesradar, que da algún detalle nuevo. La temática exploraría la mitología nórdica y sus leyendas oscuras. [b]El juego se podría explorar a caballo, un gran cambio respecto a pasados títulos de FromSorftware. También menciona los rumores sobre la conquista de reinos mediante un estilo de combate típico del estudio -los Souls-. Cada reino proporciona un poder que servirá para derrotar a otros reyes. [/b]
Este juego estará [b]editado por Bandai Namco, y se anunciará en la conferencia del E3 2019 de Microsoft, el 9 de junio a las 22:00h en la península española.[/b]
El negocio del alquiler de familiares y amigos en Japón: "Tengo 25 familias y soy padre de 35 hijos, pero ninguno de ellos es real"
Yuichi Ishii es un japonés mucho más alto que la media. Delgado, de apariencia apacible y rostro cansado. No es para menos. Está cerca de cumplir 38 años, pero tiene más hijos que cualquier persona de su edad. La diferencia es que solo son suyos por cuatro horas al día, un par de veces a la semana, dependiendo de las necesidades del cliente. Hace diez años fundó la compañía "Family Romance", que se dedica al negocio del arriendo de familia y amigos.
Cuenta con una base de 2.200 trabajadores listos para ser tus padres, madres, primos, tíos, abuelos o amantes y pese a que muchos japoneses desconocen la existencia de este negocio, la popularidad de su carismático dueño está creciendo a paso firme.
El famoso director alemán Werner Herzog se interesó en su historia y fue hasta Tokio para filmar una película llamada "Family Romance LLC", que se estrenará en el Festival de Cannes y donde Yuichi Ishii es el protagonista.
En los próximos meses lanzará su libro "Human Rental Shop" (La tienda de alquiler humano), donde relata las innumerables experiencias y sensaciones que le ha dejado ser parte de cientos de familias pero sin realmente pertenecer a ninguna de ellas. Sobre sus vivencias, la inexorable mezcla de sentimientos y el aporte que asegura hacer a la sociedad japonesa, Yuichi Ishii le cuenta a BBC Mundo.
¿Qué es Family Romance? En pocas palabras, es una compañía que le presta un servicio a alguien que está en problemas y que suple ciertas carencias. Soy falso, pero por unas horas realmente voy a ser tu amigo o tu familiar.
Son muchas las personas que toman este servicio, con muy diferentes propósitos. Arrendamos todo tipo de familiares y para todo tipo de situaciones. Por ejemplo si alguien necesita padres postizos para presentar a su prometida o prometido y por alguna razón no les puede presentar a los reales, la gente usa este servicio. En ese momento buscamos a gente que luzca de manera similar. Misma altura, corte de pelo, edad, etc.
Para aquellos que tienen problemas para hacer amigos, pueden arrendar. Actuamos como verdaderos amigos y disfrutamos juntos de compras, paseando, conversando, etc.
Una pareja para asistir a una boda. Lo que sea. Hay ancianos que arriendan hijas, hijos o nietos, para recrear lo que alguna vez tuvieron o lo que nunca llegaron a tener.
Los usuarios pueden usar a nuestros personajes para estar solo con ellos o para presentárselos a otras personas. Nuestra misión es convertirnos oficialmente en la persona que estamos representando.
La estructura familiar de nuestra compañía tiene todos los personajes, incluyendo abuelo, abuela, bebé, tíos, primos, etc.
El origen de la idea
Hace 14 años, a mis 24, tenía una amiga que era madre soltera. Ella quería enviar a su hijo a un jardín infantil privado, pero le pedían una entrevista con padre y madre del niño. No funcionó como esperábamos porque el niño y yo no pudimos actuar realmente como familia, pero pensé que en esta carencia familiar había algo interesante.
Hay muchas familias monoparentales en Japón y el número de divorciados es alrededor de 200.000 por año. Como muchas otras, la japonesa es una sociedad donde una familia monoparental tiene una desventaja. Así que pensé que si creaba un servicio para alquilar una familia, se podría usar para completar la sociedad. Ese fue el disparador. La llamé "Family Romance" por Freud y su ensayo "The Neurotic's Family Romance" (La novela familiar de los neuróticos). En él se habla de la fantasía de familia ideal que los niños tienen y en nuestros comienzos pensé que esa premisa era muy similar al servicio que queríamos prestar.
Padre de familia, el rol más alquilado
El alquiler del padre es el más popular. Un padre es importante para un niño. Es una persona que debería ser un modelo de vida. Muchas familias tratan de suplir la carencia de esa figura paterna, arrendando uno. Lo que yo tengo que hacer es preguntar las razones, por qué ellos están arrendando y luego pensar sobre ese problema en particular para enfrentar ese personaje.
Por ejemplo, si la persona está divorciada y el niño es pequeño, tú tienes que crear una historia de por qué no has ido a visitarlo hasta ahora. Algo como "lo siento, luego del divorcio me casé y no pude venir hasta este momento…" y así ir haciendo los ajustes según cada historia familiar.
No hay un mismo sistema que funcione para todos. Si quieren un padre amable, un padre duro, un padre elegante, podemos hacer lo que se nos pida. Para un padre severo, por ejemplo, el dialecto Kansai (que suena más brusco que el japonés estándar) es bueno. Y así sucesivamente.
Entre las peticiones del cliente buscamos al personaje de nuestra compañía que mejor encaje. Es un papel importante que no puede ser reemplazado. Por lo tanto, personal similar puede ser reunido y sometido a una audición para que lo decida el propio cliente. Hacemos nuestro mejor esfuerzo porque es una gran responsabilidad. Es muy difícil.
En este momento, soy padre de 25 familias
"Family Romance" tiene algunas reglas. Una de ellas es que solo puede haber cinco familias por persona, por actor, digamos. Sin embargo, como yo empecé hace mucho más tiempo y soy el más experimentado, de un momento a otro me vi siendo el padre de 25 familias.
Hay 35 niños que me consideran su verdadero padre. Pero en total son cerca de 69 las falsas relaciones que mantengo, entre amigos, nietos, novios, etc. Tengo que asegurarme de verificar la información de la familia cada día, antes de llegar a la casa. Tengo una libreta de notas con cada uno de los nombres y los detalles que necesito.
A veces llego a una casa y sé los nombres, pero se me olvida algún sobrenombre, entonces lo que hago es ir al baño, sacar mi libreta y revisar. Cuando hay demasiados miembros en una familia es fácil cometer un error. Como padre en ocasiones por la mañana tengo que ir a algún encuentro en la escuela. Por la tarde, a algún evento deportivo, luego a una cena. Es mucho trabajo. Repitiendo eso una y otra vez, comencé a necesitar espacio solo para mí. A querer estar solo.
No tengo vacaciones, pero decidí que mi tiempo personal es entre la medianoche y las 3:00 am, sin importar cuán cansado esté. Veo películas, dibujo… Esas son mis vacaciones. Duermo alrededor de tres horas diarias.
Hay momentos en mi vida privada en los que me estoy riendo y siento que la forma en que me río es la del personaje que personifiqué el día anterior y me da un poco de miedo. ¿Quién soy yo realmente? Quizás hay algo que tengo que hacer.
Todavía estoy soltero y mis padres están vivos. A veces, cuando me encuentro con mi familia y comemos juntos, puedo volver a mí mismo por un momento.
El matrimonio, la realidad y la ficción
Hay dos razones por las que no me quiero casar de momento: La primera es que tengo 25 familias falsas, pero son familias, entonces si me casara, pensaría en las caras de todos y cada uno de los miembros de ellas. ¿Qué sentirán ellos si me caso realmente con alguien? Me cuestionaría eso por siempre. La segunda razón es que incluso si me casara y tuviera hijos reales, me da miedo pensar que los pueda sentir como una familia de alquiler más. Al final todo se mezclaría.
El negocio por sobre los sentimientos
Cuando estás en medio de la jornada, compartiendo con la familia, con los niños, mi comportamiento es el del amor profundo hacia a ellos. Desde el corazón. Sin embargo, el cambio de sentimientos es muy importante. Tengo que parar cuando llegue el momento.
Cuando llega la hora hay que crear algunas excusas para despedirse. "Tengo que irme a trabajar" o "tengo que irme a casa" en el contexto de padres separados.
No es fácil convencer a los niños, "¿Por qué se va a casa?", piensan. Te hace sentir muy triste cuando ves a un niño llorando. Ese momento es el más difícil. Nuestro rol es actuar como una familia ideal, pero no puedo fingir el sentimiento de amor.
Algunos clientes confían en ello, en que mis sentimientos reales sean los que se impongan. Pero yo no puedo responder a ellos y debo tener el coraje para contárselo. Al mismo tiempo, dejar en claro que esto es un negocio y cuesta dinero. Son 20 mil yenes por cuatro horas (US$180), más transporte y comidas. No es barato para una madre soltera.
Si son dos, tres o más veces, al final es costoso. Algunas personas están endeudadas. También hay personas que te siguen cuando te vas. Eso es realmente un problema.
Cuando comencé en esto no tenía experiencia y hubo momentos en que no sabía separar mis sentimientos, pero ahora no los hay. Cuando estoy trabajando, hago mi mejor esfuerzo posible. Sin embargo, cuando llegue la hora, sin dejar de hacer mi personaje, de alguna manera me iré a tiempo.
Sin sexo
No se puede besar o tener relaciones sexuales. Todo lo que puedes hacer es tomar las manos. Hay alrededor de 30 tipos de nuestros servicios, pero todos tienen manuales, entonces ese manual se revisa diariamente para que el cliente sienta que el rol del personaje que está contratando se cumple a cabalidad.
Por supuesto que somos seres humanos, y nuestros sentimientos pueden cambiar. Alguna vez quise besar a una esposa, pero no lo hic e. Tengo suficiente autocontrol porque hay varias regulaciones y están claras desde un comienzo. Aunque el cliente insista.
Cuándo es revelada la verdad
¿Deberíamos decirles la verdad cuando se convierten en adultos o miembros de la sociedad? Yo creo que sí. Una de mis hijas, a la que conocí cuando estaba en cuarto grado, ahora tiene 20 años y en el fondo de su corazón sigue creyendo que yo soy su padre. Lo ha pensado por 10 años.
Es difícil porque en algún momento los clientes deben decirle la verdad a sus hijos, pero yo no puedo decidir eso. Yo quiero ofrecer felicidad a cambio de mi trabajo, por eso creé esta empresa, pero si la verdad se oculta por mucho tiempo, de alguna manera me veré afectado.
Con el tiempo la historia se va haciendo más grande y luego es muy difícil detenerla.
Soledad en la sociedad japonesa
Los japoneses tienen un buen sentido de hospitalidad y es una cultura que respeta y valora al otro. Lo malo es que estamos demasiado preocupados de las sanciones morales o de lo que digan los demás. Nos cuesta ser como queremos ser o expresarnos en la manera que queremos. Visto de esa manera, siento que el servicio de nuestra compañía es una necesidad. La antigua familia japonesa era numerosa. Ahora, la tasa de natalidad está en declive y ha cambiado incluso la forma de comunicación. El número de conversaciones está disminuyendo.
Sin duda sería mejor que nuestra sociedad no necesitara este servicio, pero por ahora no es así.
Vivimos tiempos en que es necesario completar la sociedad actual con el alquiler. Claro que mis raíces están en mi familia real, nadie nace solo. Sin embargo, creo que las conexiones de sangre no lo son todo. Nosotros realmente podemos jugar el rol de padre en una familia, sin una conexión de sangre real. Nuestro eslogan es "La alegría por encima de lo real".
Me siento satisfecho
Cuando alquilas a alguien, es porque de alguna manera no puedes acceder a esa relación por ti mismo. Por supuesto que tenemos que enfrentar muchas críticas, de que es un engaño o que no decimos la verdad, etc. Sin embargo, independiente de lo que diga el resto, siempre que haya alguien que me necesite, yo continuaré haciéndolo. Cuando las necesidades de los clientes pueden resolverse, estoy satisfecho desde el fondo de mi corazón. Creo que es bueno que existamos y creo que es bueno haber creado esta empresa.
Yo diré las tres cosas que más odio, o las que menos me gustan:
1. La impuntualidad
2. Sacarme fotos (lo detesto!)
3. Las aglomeraciones de gente (y con esto me refiero a partir de las quince personas jeje)
Hay dietas, luego dietas extremas, y por último está el caso de Angus Barbieri, el hombre que ostenta el actual récord mundial de ayuno, 382 días sin comer sólido, y sin morir en el intento. Antes de contar su historia, un aviso para curarnos en salud: que a nadie se le ocurra intentarlo. Para contar la historia de un récord que posiblemente nunca sea superado hay que retroceder en el tiempo hasta el año 1965, momento en que un hombre de 27 años se registra en el hospital Maryfield de Escocia. Se trataba de Angus Barbieri, quien sufría de extrema obesidad (al llegar al centro pesaba 207 kilos).
Tras una serie de análisis y exámenes, los médicos le recomiendan un período corto de ayuno. La idea era que dejara de ingerir sólidos con la esperanza de que su estómago se encogiera, reduciendo así su voraz apetito y su capacidad de comer ingentes cantidades de alimento. Sin embargo, y pasado el tiempo de prueba, los doctores reflejaron en su estudioque Barbieri no estaba teniendo problemas para morirse de hambre, así que decidieron prolongar el ayuno de manera supervisada.
¿Cómo? A Barbieri le recetaron una nueva dieta de líquidos no calóricos, donde se incluía algunas levaduras, electrolitos y suplementos de vitaminas y minerales. En contadas ocasiones al paciente se le proporcionó algo de leche y azúcares en las bebidas. Lo que ocurrió a partir de entonces entró a formar parte de la literatura médica. El hombre continuó con el tratamiento cuando salió del hospital, siempre regresando al centro para realizarse periódicamente análisis de sangre y orina. Extendió su ayuno hasta el máximo recomendado por aquel entonces de 40 días, y luego siguió y siguió extendiéndolo. Aunque sus análisis mostraban algunas variaciones y carencias, los doctores no reflejaron ninguna señal alarmante. Aunque los expertos en nutrición que le realizaban el seguimiento no tomaron muestras de heces durante este tiempo, los registros indicaron que los movimientos intestinales de Barbieri se volvieron bastante infrecuentes, con un promedio de más de un mes entre las evacuaciones.
Cuentan los doctores en el estudio de un caso que fue histórico, que cuando Barbieri sintió que había alcanzado su peso ideal, el hombre se dio un pequeño festín de su ayuno autoimpuesto con un desayuno a base de pan con mantequilla, un huevo cocido y una taza de café.
Aquel día habían pasado exactamente 382 días desde que entrara en el hospital y comenzara la dieta médica más extrema conocida hasta la fecha. Más de un año sin comer sólidos, tiempo en el que perdió hasta 125 kilos. Ese día la báscula mostró que Barbieri pesaba 82 kilos.
La noticia corrió como la pólvora y llegó a oídos del libro Guinness de los récords, quién acreditó a Barbieri como la persona que había pasado más tiempo sin comer alimentos sólidos, un registro que como decíamos, difícilmente podrá superarse, ya que el propio Guinness ha cambiado su política para erradicar cualquier tipo de extremos que se consideren peligrosos. Por cierto, Barbieri se mantuvo más o menos en el peso conseguido hasta su muerte, el 7 de septiembre de 1990.